martes, 8 de marzo de 2011

Aislado en una isla

Este poema trata de un redundante, pero gozoso, aislamiento en una isla, concretamente en la recóndita Furni, situada entre Samos e Ikaria, al norte del Dodecaneso griego.



















AISLADO EN UNA ISLA

Tras haber recalado en tantas islas
es la primera vez que estoy aislado,
el ferry no ha salido, tiene problemas técnicos.
Y aquí me veis, aislado en esta isla,
en estos dieciséis kilómetros cuadrados,
con unas cuantas más de veinte playas
y con bastantes menos de habitantes por cala
—sin ir más lejos hoy de Robinsones,
arena y tamariscos para dos—.



















Buscando soportar este duro aislamiento,
acabo de encargar para cenar
una buena langosta en compañía
de espaguetis y de mi bella musa.
La noche es fresca, el viento se ha calmado,
hay mesas junto al mar, tranquilidad,
ha salido una luna completamente llena
y comparto contigo el aislamiento.

Como creo os podéis imaginar,
ojalá tarden mucho en arreglar
ese bendito ferry que falló.

Adendas del Dodecaneso. Cuadernos de las islas griegas.
Ricardo Fernández Esteban ©



















En este enlace podéis encontrar más poemas dedicados a las islas griegas que he colgado en el blog.

1 comentario:

Marina Collado Prieto dijo...

Un aislamiento maravilloso del que no me importaría diafrutar. Un abrazo.