sábado, 24 de diciembre de 2011

Canción de Navidad - Silvio Rodriguez

Una canción de Silvio Rodríguez, puede ser la mejor poesía para estas fiestas independientemente de los sentimientos religiosos o no religiosos que tenga cada uno. ¡Qué lo paséis muy bien con vuestras familias y amigos!



CANCIÓN DE NAVIDAD

El fin de año huele a compras,
enhorabuenas y postales
con votos de renovación;
y yo que sé del otro mundo
que pide vida en los portales,
me doy a hacer una canción.
La gente luce estar de acuerdo,
maravillosamente todo
parece afín al celebrar.
Unos festejan sus millones,
otros la camisita limpia
y hay quien no sabe qué es brindar.

Mi canción no es del cielo,
las estrellas, la luna,
porque a ti te la entrego,
que no tienes ninguna.

Mi canción no es tan sólo
de quien pueda escucharla,
porque a veces el sordo
lleva más para amarla.

Tener no es signo de malvado
y no tener tampoco es prueba
de que acompañe la virtud;
pero el que nace bien parado,
en procurarse lo que anhela
no tiene que invertir salud.

Por eso canto a quien no escucha,
a quien no dejan escucharme,
a quien ya nunca me escuchó:
al que su cotidiana lucha
me da razones para amarle:
a aquel que nadie le cantó.
Silvio Rodríguez

lunes, 19 de diciembre de 2011

Feliz, pero combativo, 2012 (Navidad 2011)

Mis mejores deseos navideños para este nuevo año que empieza complicado. Pero, si nos lo proponemos y actuamos juntos, seguro que lo enderezamos.


PROPÓSITOS PARA UN NUEVO AÑO

Un año más o menos, que depende
de si le das enfoque positivo
o piensas que en la vida no hay motivo
y que todo se pierde o se malvende. 

Con este verso, el escritor pretende
que percibas el lujo de estar vivo.
En este año que empieza, su objetivo
es conseguir que actúes como un duende

y a los demás convenzas que es posible
superar crisis, levantar morales,
y trocar lo infernal en apacible.

Si todos lo creemos venceremos,
la confianza amansa temporales
y nuestra unión, atando los extremos, 

derrotará a los memos
políticos, banqueros y  bergantes,
que nos burlan y siguen tan campantes.

Ricardo Fernández Esteban © 2011


Aquí tenéis un enlace a los poemas de Navidad que voy colgando en este blog: http://lapalabraesmagica.blogspot.com.es/search/label/Mis%20poemas%20de%20Navidad

lunes, 12 de diciembre de 2011

Luis de Góngora. "Con diferencia tal, con gracia tanta..." Comentario de texto y métrico

La poesía amorosa del siglo de oro precisa una explicación mitológica para entenderla y disfrutarla más. Si no, nos perdemos mucho de su argumento, que suele llevar a un "epifonema" o conclusión sobre la crueldad de las damas con sus rendidos e indefensos enamorados.

Para explicar este magnífico soneto de Góngora cuento con la ayuda de los apuntes que tomé en una clase de mi mejor catedrática de la carrera de Filología, Rosa Navarro, y apuntes de su libro "Mitos del mundo clásico".

Imagen: Góngora por Velázquez

Con diferencia tal, con gracia tanta
aquel ruiseñor llora, que sospecho
que tiene otros cien mil dentro del pecho
que alternan su dolor por su garganta;

Y aun creo que el espíritu levanta
—como en información de su derecho—
a escribir del cuñado el atroz hecho
en las hojas de aquella verde planta.

Ponga, pues, fin a las querellas que usa
pues ni quejarse ni mudar estanza
por pico ni por pluma se le veda;

y llore sólo aquel que su Medusa
en piedra convirtió, porque no pueda
ni publicar su mal ni hacer mudanza.

Luis de Góngora y Argote

Procne y Filomela.
E. J. Gardner

El rey Pandión de Atenas ofreció en matrimonio al rey Tereo de Tracia a una de sus hijas, Progne o Filomela, en agradecimiento por su ayuda en una batalla. Él escogió a la mayor Progne y tuvo un hijo con ella, pero Himeneo (dios del matrimonio) no asistió al casamiento lo que era signo de desgracia. Al cabo de 5 años, Procne añorada de su hermana, consiguió que Tereo fuese a buscarla. Pero de regreso a Tracia la hermosura de Filomela hizo que la desease y, pese a sus súplicas, la violó en un apartado caserío. Luego, para evitar que lo denunciase, le cortó la lengua, la dejó encerrada allí, y le dijo a Procne que había muerto en el viaje.

Filomela, aunque no podía hablar, dibujó unos signos en un tejido de hojas para explicar su desgracia y consiguió que una esclava, lo llevase a su hermana. Ésta fue a rescatarla y la llevó en secreto a su palacio.

El banquete de Tereo de Rubens
Era tal el odio de Progne por la felonía de Tereo, que al ver el parecido que tenía su hijo con él, lo mató, lo troceó y lo cocinó para su marido. Sin sospecharlo, éste comió hasta saciarse. Cuando Tereo pidió ver a su hijo, le dijo como culminación de su venganza: “Tienes dentro al que llamas, te lo has comido”. Tereo enfureció y persiguió a las hermanas para matarlas, entonces los dioses convirtieron a los tres en pájaros: Tereo en una abubilla, Progne en una golondrina y Filomela en un ruiseñor.

La otra referencia mitológica del soneto es a la “Medusa”, una Gorgona que tenía serpientes por cabellos y que petrificaba a quien la mirase.

Filomela
El primer cuarteto se refiere a la pena que atenaza al ruiseñor (Filomela). En el segundo cuarteto, superando su pena, Filomela consigue describir su desgracia sobre unas hojas. En el primer terceto, el narrador le indica a Filomela que debe poner fin a las quejas que canta (que usa), ya que al menos el ruiseñor puede quejarse cantando (por pico) y moverse (mudar estanza) volando (por pluma). Y en el terceto final concluye diciendo que, en cambio, a un enamorado sólo le queda la posibilidad de llorar cuando su dama (su medusa) lo desprecia y petrifica (en la mitología las piedras podían llorar sometidas a grandes sentimientos, como cuando Orfeo tocaba su lira), no pudiendo ni lamentarse ni moverse. Por tanto el enamorado aún está en peor situación que el ruiseñor Filomela.

Es una clásica estructura de soneto creciente. Los cuartetos describen la situación, en el primer terceto se recomienda algo de una forma imperativa (ponga, pues), y el mensaje principal o “epifonema” llega en el terceto final, cuando aparece el “yo poético” (aunque en este caso esté disfrazado en un “aquel”). Este mensaje de la crueldad de las damas con sus enamorados es uno de los más típicos de la poesía amorosa del siglo de oro.

Para complementar estas notas, aquí tenéis un magnífico y completísimo comentario métrico de Francisco Acuyo . Me permito, modestamente, indicar al maestro Acuyo una pequeña errata, ya que en el verso noveno no hay una dialefa final (que-u-sa) sino una sinalefa (queu-sa) forzada sobre el acento principal. Góngora se lo podía permitir.


lunes, 5 de diciembre de 2011

Perchstein: La albufera

Me encantan los expresionistas alemanes y este cuadro de Perchstein, La albufera, que esta colgado en el Thyssen, es uno de mis preferidos.


Me gustaría retirarme   
a esa albufera junto al Báltico
—la de color mediterráneo—,
y allí pasar interminables días
inmerso en la naturaleza,
viviendo de la pesca, en la barraca
junto al inmenso azul de la albufera.
Sin nada más que hacer...,
nada más que mirar al cielo, al mar y a ti.


Cada vez que voy de visita al museo tengo que escribirle algo. Por ejemplo:

 Tan sólo por poder volverte a ver,
sería fiel asiduo del Museo.
Quisiera navegar por tu laguna,
para saber si es invención, o si es verdad,
el azul que desborda este paisaje
y da profundidad a la albufera.

O esta sextina real, que borda el ripio pero expresa le eterna duda de si el artista puede o debe de ser un fingidor.

¿Cómo puede ser báltico este mar?
Será que muchas veces los pintores
han renunciado al vicio de copiar
y, engañando al pincel, son fingidores.
Será lo que será, pero no importa
porque mirar tu mar me reconforta.

De museos por Madrid. Ricardo Fernández Esteban © 


Nota de Diciembre del 2016: Ya sabéis, por otras entradas, que estos poemas pertenecen al poemario digital De museos por Madrid que permite ver los cuadros que inspiraron los poemas. Este libro está en reelaboración, y espero volver a publicarlo en próximo año, en el enlace anterior hay más información.