lunes, 9 de enero de 2012

Gloria Fuertes: Nunca terminaré de amarte

Gloria Fuertes (Madrid 1917-98) fue todo un personaje humano y literario, que desgraciadamente ha sido poco valorado. Conocida sobre todo por su poesía infantil y como comunicadora, Gloria era mucho más como persona y como poeta, que lo que nos ocupa aquí. Abro su antología Obras incompletas (1981), y escojo este poema: 


NUNCA TERMINARÉ DE AMARTE

Y de lo que me alegro,
es de que esa labor tan empezada,
ese trajín humano de quererte,
no lo voy a acabar en esta vida;
nunca terminaré de amarte.
Guardo para el final las dos puntadas,
te quiero, he de coser cuando me muera,
e iré donde me lleven tan tranquila,
me sentaré a la sombra con tus manos,
y seguiré bordándote lo mismo.
El asombro de Dios seré, su orgullo,
de verme tan constante en mi trabajo.

Gloria Fuertes
Todas las noches me suicido un poco (17 poemas publicados en revistas)

En la web de su fundación  encontraréis completa información de su vida y obra. También en la página de Cervantes Virtual os recomiendo la fonoteca donde la podréis oír recitando cuentos poemas, os adjunto un enlace directo a uno de ellos delicioso El camello (Auto de los Reyes Magos) 

Aquí tenéis un vídeo de Paco Ibañez cantando su Villancico 




Y para despedirnos:  ... Y DIOS EN MEDIO

... Y Dios en medio
como un jueves cualquiera
-no necesariamente santo-;
simpre ahí,
en medio,
entre la fe y el espanto.

de "Sola en la sala" (1973)

4 comentarios:

EMMAGUNST dijo...

Es un gran poema. Cala hondo, no pasa desapercibido. Aunque pasen muchos años uno lo lee y siente lo mismo y recuerda. Y el título...fuerte, no? toda una sentencia: NUNCA TERMINARÉ DE AMARTE

Saludos

María de la Rosa dijo...

Es cierto esta gran poetisa se habla poco de ella cuando era de las grandes.
Un saludo

Enrique Gracia Trinidad (EGT) dijo...

Gracias, amigo.
Gloria Fuertes fue una de las voces más importantes del siglo XX, se pongan como se pongan los "poetitas" amigos del suspiro, los ojos en blanco y la palabra "pura" que es como el agua pura, que no sabe a nada.
Me honra haber sido un poco amigo de Gloria en sus últimos años y haberla recitado mucho en mis espectáculos y en la radio. Seguiré haciéndolo.

Antonio Briceño dijo...

Precioso poema. Gracias Ricardo por compartirlo en tu blog. Un cordial saludo. Antonio Briceño.