sábado, 19 de mayo de 2012

Caminos y destinos

Las travesías por mar tienen de todo, incluso esperas en puerto por malas condiciones meteorológicas. Se dice que esto aumenta nuestra experiencia y que el camino es más importante que el destino, pero también es verdad que nos vence la impaciencia por llegar. 

El Pandora Lys en Milazo en el norte de Sicilia

CAMINOS Y DESTINOS

El esperar en puerto también es travesía,
como lo es reservar la llegada a la isla
para cuando, ya viejo y rico en experiencias, 
comprendas que el camino es lo más importante, 
mucho más que el destino, ese mito de Ítaca 
que nos versó Kavafis rememorando a Homero. 

Pero hoy, ausente el viento en un puerto perdido 
de algo que llaman isla y es casi un continente, 
reniego del poema. Dónde sacrificarte 
una hecatombe, Eolo, pidiendo tu soplido 
que levante la brisa y al barco le dé alas 
para romper azules con rumbo al archipiélago. 

Hoy busco mi destino acortando el camino, 
olvido las proclamas, las palabras vacías, 
y acepto que no siempre los mitos nos complacen 
por más que defendamos su perpetua vigencia. 

Ricardo Fernández Esteban ©


Una playa de Samos (al norte del Dodecaneso)

Este poema se escribió en Mayo del 2012 en Milazo (costa norte de Sicilia) donde las malas condiciones metereológicas nos retuvieron dos días durante la travesía del mediterráneo en un velero desde las costas españolas al Dodecaseso griego. Si os interesa, en esta página del blog  podéis seguir mis singladuras durante todo un mes.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Encantada con tu poesia y tus atenciones.
IMPACIENTE POR LLEGAR,Besos, Amparo

LIdia Torres dijo...

Ricardo, felicidades por tu llegada a destino que quizás siga siendo parte del viaje y enhorabuena por tu poema. leyéndolo me preguntaba ¿qué nos ocurre a los humanos que siempre estamos esperando a ese viento para estar en perpetuo movimiento? ¿Qué ocurre cuándo estamos quietos? ¿A caso no es parte también de nuestro camino?

Anónimo dijo...

La diosa Artemisa, ofendida por el incumplimiento de cierta promesa que le había hecho Agamenón, lo retuvo en Áulide para aburrimiento de los reyes que iban a Troya.
Hubo que sacrificar a Ifigenia para desesperación de Clitemnestra, pero sopló el viento y las naves partieron, y así se vengó el honor de Menelao, que exhibiría cornamenta para la eternidad.
Pide a Ártemis que deje libre a los vientos y así poder zarpar hacia ese Dodecaneso que te espera.
¿Has mirado en alta mar el cielo estrellado? ¡Qué envidia me das!
Un abrazo, Ángel.

frelises dijo...

Felicidades .
Quizás entre la arena de esa playa de Samos se deposite la semilla del fin de la miseria que vice.ahora Grecia.
Y tu seas testigo de la historia justa.
Eolo seguro que te regalará finas y decididas brisas que darán alas a tu barco.

SONVAK dijo...

Para mi, lo importante es el camino, el disfrute del mismo, con esperas incluídas por circunstancias adversas... Un saludo!!

nellylita51 dijo...

si lo mas importante es el camino y como transitemos por el mas que el destino