sábado, 6 de abril de 2013

Pedro Calderón de la Barca

Pedro Calderón de la Barca (Madrid 1600-1681), con quien se alcanza la culminación del teatro barroco del siglo de oro español en verso, escribió unas 200 obras entre tragedias, comedias y autos sacramentales.

He seleccionado el conocido Monólogo de Segismundo, del drama La vida es sueño, escrito en espinelas y un soneto de la tragedia El principe constante que trata del tópico del Carpe Diem.


MONÓLOGO DE SEGISMUNDO

Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!


Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


Pedro Calderón de la Barca

En esta escena Segismundo ha sido devuelto a su encierro narcotizado, después de ser llevado al palacio de su padre el rey, y se pregunta si esa experiencia ha sido sueño o realidad. El final de estos versos es una excelente muestra de la expresión del desengaño en la época barroca.

ESTAS QUE FUERON POMPA Y ALEGRÍA...

Estas que fueron pompa y alegría
despertando al albor de la mañana,
a la tarde serán lástima vana
durmiendo en brazos de la noche fría.
Este matiz que al cielo desafía,
Iris listado de oro, nieve y grana,
será escarmiento de la vida humana:
¡tanto se emprende en término de un día!
A florecer las rosas madrugaron,
y para envejecerse florecieron:
cuna y sepulcro en un botón hallaron.
Tales los hombres sus fortunas vieron:
en un día nacieron y expiraron;
que pasados los siglos, horas fueron.

Pedro Calderón de la Barca

Este soneto se basa en el tópico del "Carpe diem" (toma el día) entendido como aprovechar el momento y no malgastar el tiempo ante la brevedad de la vida. Es un tema recurrente en el siglo de oro muy bien tratado por Calderón, que compara la vida tan corta de la flor más bella con la humana observada desde la lejanía del tiempo.

Si queréis más información sobre el autor y sus obras. os dirijo a este completo enlace del Instituto Cervantes 

5 comentarios:

Jesús Pardo dijo...

Gocemos, sí; la cristalina esfera
Gira bañada en luz: ¡bella es la vida!
¿Quién a parar alcanza la carrera
Del mundo hermoso que al placer convida?
Brilla radiente el sol, la primavera
Los campos pinta en la estación florida:
Truéquese en risa mi dolor profundo. . .
Que haya un cadáver más ¿qué importa al mundo?

Tan sólo me atrevo a apostillar al inmenso Calderón con este otro monstruo de la elegía que fue Espronceda... Un abrazo.

Doris Dolly dijo...

Ricardo....

Me ha encantdo visitar tu blog...interesantes publicaciones.

Recibe mis saludos desde Argentina

Anónimo dijo...

Si te asomas a la obra de Vargas Llosa, puedes leer un capítulo muy especial que se basa en "La vida es sueño". Se trata de "Los cuadernos de don Rigoberto", y en él, un capítulo llamado "El sueño es vida".
Te divertirás a rabiar.
Un abrazo, Ángel

Ricardo Fernández dijo...

Fernando Rodríguez me pasa estos versos de Calderón que quiso colgar como comentario y por misterios de la red no le fue posible. ¡Helos aquí!:

A reinar, fortuna, vamos;
no me despiertes, si duermo,
y si es verdad, no me duermas.
Mas, sea verdad o sueño,
obrar bien es lo que importa.
Si fuere verdad, por serlo;
si no, por ganar amigos
para cuando despertemos.

Gracias Fernando por tu aportación.

a.javier Escobar dijo...

Me ha encantado visitar su bloc gracias