sábado, 24 de agosto de 2013

Justo Navarro. Septiembre y Rectificación...


Justo Navarro (Granada, 1953) publicó dos libros de poemas en los 80's y después mantuvo un silencio poético de más de 30 años hasta 2010 en que publicó otro poemario.

Este intervalo nos servirá para comparar una obra de cada época. Mientras tanto ha seguido vinculado a la literatura como novelista, traductor, articulista y crítico literario.


SEPTIEMBRE

Una linterna en alto: la rosa claridad
de la lona encendida
de los toldos. Llegabas. Dibujaba una herida
tu lengua en mi costado. Nos daba su piedad
el tiempo: era una nieve, casi paladeable,
de película muda.
¿Recuerdas el frufrú de la carne desnuda
en el jardín? Calmaba como la confortable
dulzura de saber que la vida es en vano,
y los placeres, lábiles.
Disfrutaban los cuerpos -desentendidos, hábiles-
de la indolencia leve del final del verano.

Justo Navarro. Un aviador prevé su muerte (1986)

RECTIFICACIÓN, REENCUENTRO, INFALIBILIDAD

No volveremos
a vernos. Bueno, si volviéramos
a vernos, es probable que no fuéramos
nosotros, dijo. Entonces

murió y resucitó,
pero imperfectamente.
Te diré -me decía y con un dedo
quitaba el polvo de la lámpara, una

mosca miraba con
ojos de comisario- por qué olvido
a las personas: para
olvidar los errores que cometí con ellas.

No existen las personas,
los errores no existen.

Justo Navarro. Mi vida social (2010)



Aquí os dejo un enlace a 4 poemas de su primera época y a un artículo que se publicó en el suplemento literario de El País, Babelia, cuando apareció su último poemario Mi vida social 



5 comentarios:

CARLOS GARGALLO dijo...

magníficos poemas, gracias por compartir. Un abrazo.

dorada dijo...

interesantes...me gustaron...

Paco - reportajes de viajes dijo...

Interesantes intentos, aunque la pausa métrica hace pedazos las dos composiciones. Además, impide entender cada enunciado de una sola pasada.

Aunque me parecen intentos interesantes, creo que quedan en conatos. El producto final es como una butifarra recortada en pequeñas cápsulas imperfectas e hinchadas de grasa, verbigratia:

-me decía y con un dedo
quitaba el polvo de la lámpara, una

mosca miraba con
ojos de comisario-.

La reflexión que esconden ambas piezan los exoneran del fuego.

Paco - reportajes de viajes dijo...

Por cierto, el blog me ha parecido muy interesante. La selección que realizas invita a la reflexión y el debate.

Ricardo Fernández dijo...

Paco, interesante tu comentario. En el primer poema creo que es posible minimizar la pausa verbal por el apoyo de las rimas, en el segundo coincido contigo en que es más difícil y el poema queda deslavazado.

Sería interesante escucharlos recitados por el autor.