sábado, 26 de octubre de 2013

Jorge Guillén. Cima de la delicia.

Jorge Guillén (Valladolid 1893, Málaga 1984) es otro de los grandes poetas del 27 y quizá el más influido por el deseo de poesía pura de Juan Ramón Jiménez: Y se quitó la túnica,
 / y apareció desnuda toda… /
¡Oh pasión de mi vida, poesía 
desnuda, mía para siempre!

Un poema de Cántico, obra reelaborada en ediciones entre 1928 y 1950 de la que dice Francisco Rico: se concibió y culminó como un ejercicio extraordinariamente consciente de exaltación y estilización de la realidad y de entusiasmo ante el mundo.


CIMA DE LA DELICIA

¡Cima de la delicia!
Todo en el aire es pájaro.
Se cierne lo inmediato
resuelto en lejanía.

¡Hueste de esbeltas fuerzas!
¡Qué alacridad de mozo
en el espacio airoso,
henchido de presencia!

El mundo tiene cándida
profundidad de espejo.
Las más claras distancias
sueñan lo verdadero.

¡Dulzura de los años
irreparables! ¡Bodas
tardías con la historia
que desamé a diario!

Mas, todavía más.
Hacia el sol, en volandas
la plenitud se escapa.
¡Ya sólo sé cantar!


Jorge Guillén. Al aire de tu vuelo. Cántico

Vicente Morales Ayllón ha escrito un buen comentario de textos de este poema  en el que cita, pero no desvela la razón, la diferencia de rimas en la estrofa tercera respecto al resto. Estos versos son heptasílabos asonantados y en todas las estrofas la rima es abrazada, excepto en la tercera que es alternada cuando hubiera sido fácil mantener la simetría del poema cambiado el orden de los versos 11º y 12º. No he encontrado el motivo por el que el poeta decidió mantener esa excepción, quizá pudo ser para romper la monotonía de ritmo abrazado, pero en cualquier caso es un magnífico poema. 



Como otro ejemplo del trabajo poético de Guillén escojo un breve poema con la explicación que da Mario Hernández en el prólogo de la Antología de Guillén publicada por El País. De ese poema se han encontrado 6 manuscritos escritos en 1924, 1928, 1932, 1943 y 1944 en diferentes lugares.



ALBA MARINA, SOL, TERRESTRE AURORA

Se nivela un claror: el alba por su mar.

Alondras, desgajándose de brumas y rumores
-¡cuánta avecilla enhiesta para el amanecer!-,
enlazan canto y vuelo por la luz que va al mundo.

Se ahínca entre raíces la aurora: huele a sol.

Jorge Guillén

Dice Hernández que sólo en uno de esos lugares de ve el mar (en el país vasco francés) y que las alondras nos llevan tierra adentro a su paisaje castellano. El endecasílabo inicial define sintéticamente el paisaje enaltecido y los cinco alejandrinos lo evocan desde la memoria en la que entran en juego tres sentidos escalonados: vista, oído y olfato; yendo de la vasta amplitud de la mirada a la proximidad del canto y la extrema cercanía del olfato.


Clicando en el portal A media voz  encontraréis una antología de sus poemas, y en la web del Instituto Cervantes virtual   su biografía y blibliografía.  Y por último, un vídeo con imágenes de poetas del 27 y el recitado del último poema que escribió Guillén en 1984: El vídeo misterioso 


 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Quién es el señor que hay e la segunda fotografía de la página "Jorge Guillén.Cima de la delicia"?
Gracias

Ricardo Fernández dijo...

Es una foto de la última época de Jorge Guillén, o al menos eso es lo que creo yo.