sábado, 23 de febrero de 2013

La mítica del viaje

Este poema pertenece a un poemario en lenta elaboración sobre la navegación hacia las Ítacas de cada uno. Éste, concretamente, se refiere al recuerdo del viaje cuando las fronteras entre lo real y lo mítico se diluyen.





















LA MÍTICA DEL VIAJE 
(Anclado en la ciudad, tan lejos de mi mar...)

Cuando la travesía se aleja en la memoria

y los puentes de plata que unían los islarios
ya solo unen recuerdos y nostalgias vividas
en las que se diluyen los detalles concretos,
entonces ese viaje comienza a ser un mito.

Como en todos los mitos, sobre algunas verdades
se exageran perfiles, los personajes crecen
y lo que fue un relato comienza a ser leyenda.
De tanto repetirlo ya nadie se cuestiona
qué tuvo de real y qué le fue añadido.

Pero, qué nos importa, no ha de ser inventario
de fehacientes hechos, ni racional bitácora,
lo que quede en la mente, lo que perdure en ti.
Cuando lucha el olvido con la memoria fiel,
la historia se convierte en mucho más que un viaje.

No desdeñes los mitos, olvida la razón,
deja volar tus alas como el viento las velas,
contempla el horizonte, busca tu rayo verde
en cada atardecer, disfruta recordando,
y nunca te cuestiones si es mítico o verídico.


Ricardo Fernández Esteban ©


 
Aquí tenéis la crónica del viaje que inspiró este poema, en el que durante todo Mayo de 2012 atravesé el Mediterráneo hasta llegar al Dodecaneso Griego.

sábado, 16 de febrero de 2013

Concha Méndez

Concha Méndez (Madrid, 1898 - Méjico. D.F, 1968) pertenece a la generación del 27 y, aunque no es tan conocida como sus compañeros, tiene una amplia y buena bibliografía y participó muy activamente en ese grupo poético. Amiga de todos ellos, fue novia de Alberti y se casó con Altolaguirre con quien se exilió primero en Europa y luego en América.

Sus 60 años de poesía, en los que recorre numerosos estilos están recogidos en la antología Poemas 1926-1986, preparada por el profesor James Valender.


SALGO A LA CALLE Y VOY EN ASCUA VIVA...

Salgo a lacalle y voy en ascua viva,
o voy temblando porque el mundo es triste.
Y vuelvo de la calle y entro en casa
y el mundo sigue triste sin remedio.
Y no es que falte un ángel en la estancia
que nos sonría, que nos hable al menos.
Y no es que falte un dios para las cosas,
ni ese deseo de pasar soñando
sin escuchar las quejas que en el aire
vagan por encontrar por fin el eco.

Concha Méndez. Niño y sombras, 1936


Este poemario inspirado en la pérdida de su primer hijo no lo publicó hasta el nacimiento en 1936 de su hija Paloma. En el poema destaca, como indica Montserrat Fernández-Bujarrabal, la universalización del sentimiento personal con el cambio del yo al nosotros, la sencillez de los símbolos y las figuras de repetición para resaltar la continuidad de la tristeza vital.


TODO, MENOS VENIR PARA ACABARSE...

Todo, menos venir para acabarse.
Mejor rayo de luz que nunca cesa;
o gota de agua que se sube al cielo
y se devuelve al mar en las tormentas.

O ser aire que corra los espacios
en forma de huracán, o brisa fresca.
¡Todo, menos venir para acabarse,
como se acaba, al fin, nuestra existencia!

Concha Méndez.



En este enlace del portal "A media voz" podréis encontrar más poemas de la autora. Si queréis profundizar en su obra, podéis leer un breve artículo de Juan María Calle Concha Méndez, la seducción de una escritora en la modernidad literaria  y una tesis doctoral de Begoña Martínez Trufero sobre La construcción identitaria de una poeta del 27: Concha Méndez



sábado, 9 de febrero de 2013

Álvaro Valverde. Poema de amor

Álvaro Valverde (Plasencia, 1959) ha publicado recientemente su antología poética Un centro fugitivo (1985-2012) que os recomiendo. Siempre es bueno acudir a las fuentes en papel de la obra, y eso es lo que me gustaría que conseguir con este blog, que fuese un puente para que pudieseis llegar a la lectura reposada de la obra de un autor.

Os cuelgo unos versos pertenecientes a su poemario A debida distancia.


POEMA DE AMOR

De verdad es ahora
cuando te reconozco.
Sólo a través del sueño
tus contornos son nítidos,
oigo clara tu voz,
recupero tus gestos
y tu lenta presencia
como el lento mecerse
de las aspas que giran
sobre nuestras cabezas.
Con la misma demora
con que tomas un baño
al final de la tarde.

Te conozco en la oscura razón
que sucede a la noche,
en la frágil frontera
de la luz, cuando el tiempo
es más real que nunca
o eso, acaso, parece.

A tu lado, aunque lejos,
tan en ti como ausente,
reconstruyo velado
tu otro rostro invisible,
el que en la edad dé forma
a la que en sueño eres.

A debida distancia (1993). Álvaro Valverde ©


En este enlace, Antón Castro habla de la antología de Valverde y cuelga cuatro poemas de la misma  Y, por ultimo, aquí os pongo en contacto con el activo blog de Álvaro Valverde 

sábado, 2 de febrero de 2013

Donde hay hijo no hay amante

La poesía no tiene que ser siempre seria, lírica, dramática o esencial, ni buscar en lo más profundo del sentimiento del autor lo que le desgarra el alma. Creo que la poesía puede acoger en su seno a todos los géneros y quiere sumar más que restar mientras no se dé gato por liebre o, aún peor, se caiga en la cursilería o en la pedantería.

Por eso, este soneto entre humorístico y satírico intenta acercarse a la vida real buscado sonrisas o complicidades, pero no intenta dar doctrina ni ascender a las cumbres del lirismo, que para eso ya hay otros momentos y obras.



DONDE HAY HIJO NO HAY AMANTE

                             Una madre lo es por encima de todo,
                  y antes hace de chófer que busca su acomodo.

Aunque no te lo creas eres mi poesía,
aunque siempre critiques que todo sea ficción,
aunque me recrimines ausencia de emoción,
aunque no reconozcas que por ti cada día


hasta lo que no tengo al diablo vendería,
si así me asegurase conseguir tu pasión.
Si ya ves que hasta admito que me des un plantón,
porque tú antes que amante eres madre que haría

por un hijo mimado, que ha perdido el carné,
cualquier cosa que pida por mucho que me digas
que ya es hora que el niño se las arregle solo.

Por eso, no me engañes, tú sabes que yo sé
que tu prioridad, por la que te prodigas,
es sangre de tu sangre, es ese pipiolo;

y a mí sólo me queda el protocolo
de pedirte otro turno fuera de lo corriente
que “lo cortés no quita dejar de ser valiente”


 Ricardo Fernández Esteban ©


En esta etiqueta del blog encontraréis otros poemas de este tono, la mayoría pertenecientes a mi libro Pensando en vosotras.