sábado, 15 de febrero de 2014

José Manuel Caballero Bonald

José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926) es uno de los pocos grandes poetas que empezaron a escribir por los 50's y  que todavía nos acompañan. He seleccionado dos poemas separados por más de medio siglo en los que muestra la fuerza poética que siempre le ha acompañado.


VERSÍCULO DEL GÉNESIS

Por las ventanas, por los ojos  
de cerraduras y raíces,  
por orificios y rendijas  
y por debajo de las puertas,  
entra la noche.  

Entra la noche como un trueno  
por las rompientes de la vida,  
recorre salas de hospitales,  
habitaciones de prostíbulos,  
templos, alcobas, celdas, chozos,  
y en los rincones de la boca  
entra también la noche.  

Entra la noche como un bulto  
de mar vacío y de caverna,  
se va esparciendo por los bordes  
del alcohol y del insomnio,  
lame las manos del enfermo  
y el corazón de los cautivos,  
y en la blancura de las páginas  
entra también la noche.  

Entra la noche como un vértigo  
por la ciudad desprevenida,  
rasga las sábanas más tristes,  
repta detrás de los cobardes,  
ciega la cal y los cuchillos  
y en el fragor de las palabras  
entra también la noche.  

Entra la noche como un grito  
entre el silencio de los muros,  
propaga espantos y vigilias,  
late en lo hondo de las piedras,  
abre sus últimos boquetes  
entre los cuerpos que se aman,  
y en el papel emborronado  
entra también la noche.
 
Las Adivinaciones (1952). José M. Caballero Bonald


SUMMA VITAE.

De todo lo que amé en días inconstantes  
ya sólo van quedando  
rastros,
marañas,
conjeturas,
pistas dudosas, vagas informaciones:  
por ejemplo, la lluvia en la lucerna  
de un cuarto triste de París,  
la sombra rosa de los flamboyanes  
engalanando a franjas la casa familiar de Camagüey,  
aquellos taciturnos rastros de Babilonia  
junto a los suntuosos barrizales del Éufrates,  
un arcaico crepúsculo en las Islas Galápagos,  
los prolijos fantasmas  
de un memorable lupanar de Cádiz,  
una mañana sin errores  
ante la tumba de Ibn' Arabi en un suburbio de Damasco,  
el cuerpo de Manuela tendido entre los juncos de Doñana,  
aquel café de Bogotá  
donde iba a menudo con amigos que han muerto,  
la gimiente tirantez del velamen  
en la bordada previa a aquel primer naufragio...  

Cosas así de simples y soberbias.  

Pero de todo eso
¿qué me importa
evocar, preservar después de tan volubles  
comparecencias del olvido?  

Nada sino una sombra  
cruzándose en la noche con mi sombra.  

Manual de Infractores (2005). José M. Caballero Bonald


Información del poeta en la web de la Fundación Caballero Bonald. Una buena antología poética suya en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Éste es su discurso al recibir el Premio Cervantes de 2012.  Un vídeo con  una larga entrevista en “Rincón literario” en la que repasa su vida poética y recita alguno de sus poemas.  Si queréis leer su obra poética completa Somos el tiempo que nos queda (Obra poética completa 1952-2009) la tenéis editada por Austral
Por último, un video de Juan Peña "El lebrijano" uniendo  flamenco y música norteafricana sobre una letra de un poema de Caballero Bonald "Dame la libertad"  

3 comentarios:

Blanca Ruiz dijo...

Lo que yo destacaria es la evolucion que hace el poeta de un poema al otro.Es increible como cambia la forma de utizar los recursos literarios y con ello su forma de hacer poesia.Una evolucion hacia una poesia mas actual,directa.utilizando mas el asíndenton para darle menos solemnidad .La noche llena mis sentidos.Mil Gracias Ricardo.

Angel Guinda dijo...

Dos poemas antológicos de este Caballero de la Poesía, resistente sin limites.

Pepa Llorens Llopis dijo...

Gran poeta José Manuel Caballero, elegancia poetica! Gracias Ricardo, seleccionador de lo bueno!