miércoles, 26 de marzo de 2014

Respinela laica a Suárez

Ha muerto Adolfo Suárez y todo son alabanzas, suerte que tenemos memoria histórica para recordar lo que hacían esos loadores en tiempos de gobierno de Suárez, personaje al que admiro (con sus luces y sus sombras) porque en buena parte gracias a él la transición política fue pacífica y hoy en democracia podemos intentar cambiar las cosas, que antes ni eso.

Suárez se enfrenta a Tejero para defender a Gutiérrez Mellado,
 el resto (menos Carrillo) escondidos debajo de los escaños.

RESPINELA LAICA A SUÁREZ  (1)

Todos le hacen panegíricos
cuando antes lo criticaban
o hasta lo despellejaban
pidiendo castigos píricos.  (2)
En estos versos satíricos
quiero rendir homenaje
a Suarez, un personaje
que nunca fue de mi cuerda
—yo estaba más a la izquierda—
pero que tuvo coraje.

Se enfrentó al guardia civil
mientras todos los demás
por los suelos, que  jamás
vi una actitud tan pueril. (3)
De esos con miedo al fusil,
un listillo que es un zote                             
se atrevió a ponerle el mote
“de tahúr del Misisipi”;
pues él “todo menos hippie”
porque aún chupa del bote.   (4)

Suárez vino del franquismo,
pero cambiando de planta
en plena Semana Santa
legalizó el comunismo.
En cuanto al nacionalismo

creó las autonomías
—cosa buena aquellos días
cuando trajo a Tarradellas—
pero diecisiete estrellas
son olla de algarabías.   (5)

Un ejemplo para hoy:
los pactos de la Moncloa
fueron muy dignos de loa
y toma nota Rajoy.
Una alta nota le doy,
aunque falló en varios temas
hay que ver en qué dilemas
le pusieron sus “amigos”,
el rey y sus enemigos:
por todas partes problemas. (2)

Descansa en paz, lo mereces,
el tiempo que todo aclara
te hace figura preclara,
y te has ganado con creces
que te dedique estas preces.

Ricardo Fernández Esteban ©

(1) Respinela: porque mis modestas espinelas no pueden ni quieren compararse con el Responso a Verlaine de Ruben Darío que colgué hace unos días.

(2) Casi a la hoguera como en la inquisición. Los de su partido le hacían la cama, los militares medio sublevados, los terroristas golpeando todo lo que podían, la oposición tomando posiciones que hoy sonrojan, el rey abandonándolo a su suerte cuando consideró que ya no le servía, etc. etc.

(3) Cuando Tejero, teniente coronel de la guardia civil, asaltó el Congreso de los Diputados sólo Suarez y su vicepresidente de Defensa, Gutiérrez Mellado, se opusieron e intentaron detener el golpe. El resto de los diputados obedecieron las órdenes de los sublevados (excepto Carrillo, el líder comunista) y se tumbaron bajo los escaños.

(4) Alfonso Guerra, el autor del mote, es el único diputado que ha repetido en todas las legislaturas democráticas.

(5) La mala definición del estado autonómico, a base de café para todos que al final no contenta a nadie es uno de los problemas que arrastramos de esa época.

En esta página del blog recojo otras sátiras ético-políticas que he ido publicando.

6 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Además, con tanto panegírico, lisonja y loanza se ocupan los medios de comunicación, se tiende una cortina de humo y así nuestros responsables políticos no hablan de lo que tienen que hablar, pasa el tiempo y no se resuelven los problemas.
Muy buena respinela, te felicito.
Salud
Francesc Cornadó

Néstor García Pinilla dijo...

Tu siempre grande Ricardo. Completamente de acuerdo contigo. Se ve la musicalidad de tus versos

Lumy Quint dijo...

Excelentes décimas, Ricardo. he tratado de seguirte en el blog, pero no he podido hacerlo. Algún problema con el servidor. Te sigo leyendo.
Un abrazo

Jesus Pardo dijo...

Coincido con tu opinión, Ricardo. Tuvo su momento de gloria pero la desgracia personal y de salud le han acompañado repetidamente en su persona y seres queridos. Le envidio el talante , entrega y capacidad de asumir riesgos. No envidio su suerte como persona.
Tu homenaje es sentido. Ya que no versifico, permiteme adherirme a tu décima.

Ana Giner Clemente dijo...

Hola Ricardo. Sobre Adolfo Suarez, creo que lo he dicho todo en mi muro. Fue y será el padre de todos los españoles. Político como él no existe y ni existirá, porque no era un político para hacerse rico y burlarse del trabajador. Adolfo era, de raza, lo llevaba en la sangre, quería gobernar con elegancia y con respeto al pueblo. No reprimí ni una sola lagrima y tampoco quise. Ese era para mi Adolfo Suarez, mi padre de la democracia.
Un abrazo amigo.

Ricardo Fernández dijo...

Xavier Prat, me transmite este comentario:

Ricardo, excelente tu poema en recuerdo a la figura de Adolfo Suarez que, como bien señalas, fué criticado y más durante su eficaz y valiente actuación política y ahora ensalzado por muchos de los mismos. Creo servirá su muerte para solucionar quizás el complicado momento en que el Presidente Mas ha sumido a España.