viernes, 15 de agosto de 2014

Blanca Andreu


Dicen de Blanca Andreu (La Coruña, 1959) que "es el punto de partida de la Generación postnovísima de la poesía española", pero uno se pierde con tanto prefijo y superlativo calificativo, y prefiere quedarse y disfrutar en los poemas de estas breves entradas poéticas.


MARINA

Te he visto, océano
te he galopado
a lomos de un violín
de madera pulida
de un potro alabeado
del color del cerezo
y eras, océano
un prado
de hierba azul
en movimiento.

Como si fueras
el propio olvido
te he visitado
océano
emperador de las aguas
espejo profundo del cielo
y he visto en tus eternas barbas de espuma
cereales azules y flores del silencio.

El sueño oscuro (1994). Blanca Andreu


 URSA MAYOR

Cierra tus puertas, muerte de los sueños,
fueras el hombre que en turbión de centeno
y hierba seca sobre el mar amarillo
cae cuando se desbocan los caballos
y despierta la cólera del padre.
Aquí y allá caía sobre el mar
sin perder su sonrisa torcida,
anunciaba sus derechos escudo en alto,
y en la sombra que legisla la usura y los muertos
encendió para ti su elocuencia.
Sal de los malecones, señor de los sueños,
muestra tu condición, levanta estatuas
con los barcos perdidos en el dorso.
Vuelve a nosotros ese tu rostro
coronado de algas y espinas.

"Capitán Elphistone" (1988). Blanca Andreu


Os recomiendo este vídeo, en que recita dos de sus poemas, porque la poesía gana siendo palabra escuchada. El primero me ha atraído en especial, porque lo creó en la misma isla griega donde yo escribí mi Cuaderno de Paros que inicia mis poemarios sobre las islas griegas.


Por si no se ve el vídeo en todos los navegadores os pongo un enlace directo

En A media voz encontraréis una antología suya, y para profundizar más os adjunto una reflexiones sobre su poesía de los años 80's y el surrealismo escritas por Mª Isabel Navas. Pero lo mejor es directamente a alguno de sus poemarios, por ejemplo aquí tenéis el último y su reseña:


Un libro de absoluta madurez en el que culmina la evolución de Blanca Andreu, desde una poética de corte irracionalista inicial en una dirección menos espectacular y más profunda en busca de la difícil sencillez de los maestros. Algunos poemas rinden homenaje a seres queridos como Vicente Ferrer o Juan Benet, combinando la evocación de una Grecia soñada con las emotivas experiencias vividas en el país heleno, que adquieren una cualidad reveladora. Otros vuelven la mirada a escenarios familiares de la infancia o plantean la impugnación de una realidad insatisfactoria. Hay por último, cerrando el poemario, una hermosa serie de poemas consagrados al mar y otra dedicada a escudriñar lo que Rubén Darío denominó el alma de las bestias, ambas presididas por el deseo de una plena comunión con la naturaleza.

2 comentarios:

Lumy Quint dijo...

ha sido un a lectura satisfactoria en todos los sentidos. Los poemas que presentas están llenos de imágenes hermosas de la naturaleza y de la influencia de esta en el hombre, como la percibe, como la describe y la entiende.

Ha sido interesante conocer a esta escritora española para mi hasta ahora desconocida. Gracias por compartir. Un abrazo, Ricardo.

Angel Guinda dijo...

Excelentes los dos poemas de Blanca en su voz, leídos con la profundidad y belleza que contienen.