domingo, 26 de julio de 2015

Bernardo de Balbuena

Bernardo de Balbuena (Valdepeñas 1562, San Juan de Puesto Rico 1627), autor no demasiado conocido ni reconocido en nuestros días escribió tres largas obras poéticas Siglo de oro en las selvas de Erifile, El Bernardo y Grandeza mejicana, pero sólo os copiaré unos poemas suyos más cortos.


PERDIDO ANDO SEÑORA...

Perdido ando, señora, entre la gente
sin vos, sin mí, sin ser, sin Dios, sin vida:
sin vos porque de mí no sois servida,
sin mí porque con vos no estoy presente;

sin ser porque del ser estando ausente
no hay cosa que del ser no me despida;
sin Dios porque mi alma a Dios olvida
por contemplar a vos continuamente;

sin vida porque ausente de su alma
nadie vive, y si ya no estoy difunto
es en fe de esperar vuestra venida.

¡Oh, vos por quien perdí alegría y calma,
miradme amable y volvereisme al punto
a vos, a mí, a mi ser, mi dios, mi vida!

Bernardo de Balbuena


Este soneto, que pertenece a la égloga 5ª de su Siglo de oro en las selvas de Erifile donde lo canta el pastor Felicio, es la obra que suele aparecer asociada al autor en las antologías. Se refiere en el poema a los cinco motivos por los que anda perdido por su dama, ampliando el "sin Dios, sin vos, sin mí" de Jorge Manrique. Aunque técnicamente tiene la incorrección de repetir la rima -ida en cuartetos y tercetos, es una composición que desarrolla bien su contenido y ritmo. Hay varias versiones de este soneto y os he colocado la que recoge la Antología comentada de la poesía lírica española, que me parece la mejor en cuanto a ritmo y contenido.

La siguiente octava real trata de las cualidades que deben adornar al poeta, en las que se trasluce su oficio eclesiástico al considerar que debe ser un elegido de Dios.

No piense el ignorante vulgo vano
que hacer una canción, medir un verso
o escribir en lenguaje limpio y terso
ya le da de poeta nombre ufano.
Que sólo al que es de ingenio soberano
y en ser divino excede al universo,
cuya voz suena a más que aliento de hombre,
cuadra y no a otro la honra de este nombre.

Bernardo de Balbuena

Por si os interesa profundizar más en su vida y obra os dejo un enlace a un ensayo de Lucrecio Pérez Blanco, Bernardo de Balbuena: Innovación y magisterio en la literatura hispanoamericana de los siglos XVI y XVII; y otro a un texto de Cecilio Muñoz Fillol Bernardo de Balbuena en sus obras

6 comentarios:

pepa llorens llopis dijo...

Precioso Soneto; gran verdad dice la octava, son pocos los nacidos con el ingenio soberano, más, bello es ver el interés a querer ser. Gracias Ricardo, como de costumbre , bellas letras!!

Angel de San Martin dijo...

Sé que soy anacrónico, lo lamento. Este soneto solo demuestra el virtuosismo de su autor. Todo lo que dice podría haberlo escrito un chaval de 17 años. Con algún año más es un trasnochado.
De todos modos, es un virtuoso, qué duda cabe.

Mayte Dalianegra dijo...

Pues no conocía a este poeta de nuestro Siglo de oro que vivió y murió en el Nuevo Mundo. Respecto a la repetición de rima en cuartetos y tercetos, tengo un amigo argentino, especialista en sonetos, que muchas veces repite las rimas de esa manera, a mí me parecía raro, pero tampoco sabía que era una incorrección, si bien yo nunca repito rimas cuando compongo los míos.
Gracias por darme a conocer a un poeta del que nada sabía. Saludos y feliz semana :-))

Mayte Dalianegra dijo...

Hola de nuevo, como tenía mis dudas, consulté a mi amigo Amílcar y me dijo que la modalidad que él a veces utiliza es la del soneto continuo, que repite las mismas rimas en cuartetos y en tercetos, y me pone un ejemplo que no es suyo, sino de otro poeta, un tal Luis Estoico. Lo copio a continuación por si sirve de algo, saludos.

Esencia de amor
(Luis Estoico)

Desandando tu cuerpo precipito
en la hundida matriz de tu linaje
presintiendo mi piel el oleaje
que manará de allí hacia el bendito

juego de seducción donde me agito
como un barco resuelto al abordaje
por más que haya perdido su velaje
en el sensual naufragio de tu rito.

Y cuando al fin recale de mi viaje,
(ya de la esencia de tu amor ahíto)
sobre la playa dejaré el mensaje

que mirarán los cielos de hito en hito:
el Paraíso tiene su homenaje…
¡sólo que entre nosotros circunscrito!

Ricardo Fernández dijo...

Mayte, el soneto de Balbuena no es lo que llamamos un soneto de rima continua ya que sólo repite una de las rimas de los cuartetos en los tercetos e incorpora dos rimas nuevas.

Mayte Dalianegra dijo...

Gracias por la aclaración, Ricardo. Ya sé que el de Balbuena sólo repetía una de las rimas de las cuartetas, que no es como el que mi amigo Amílcar me envió, el continuo, donde se repiten las dos, pero como tenía mis dudas y hay tantas modalidades de sonetos, algunas de ellas rarísimas, por eso lo adjunté. Gracias y saludos.