viernes, 25 de diciembre de 2015

Ángel de San Martín y su Nana de Navidad

La Virgen y el Niño. Botticelli
Para cerrar el ciclo poético de Navidad una preciosa copla de pie quebrado, que incluye una nana, de Angel de San Martín Tudela (Cartagena, 1940).

Con un sencillo, pero profundo, lenguaje este poema llega mucho más allá de los típicos tópicos navideños y nos demuestra que la calidad puede asociarse con las formas populares y no precisa de crípticas envolturas.


NANA DE NAVIDAD

Su carita sonriente,

sus ojitos una fuente
de cristal
y su boquita encarnada
es una flor arrancada
de un rosal.

En sus ojitos con sueño
su Madre contempla el leño
destructor,
ve los clavos y el martillo
que atraviesan al chiquillo
de su amor.

Ve aquella frente tan pura
de espinas y de amargura
coronada,
ve el pecho caliente y tierno
por dura lanza de hierro
traspasada.

La Niña, que es toda bella,
que más que mujer estrella
parecía,
rompe a cantar dulcemente
borrándose de su frente
la agonía:

Duerme, Niño mío,
se ha callado el viento
para que Tú duermas
y no tengas miedo,
duerme que en mis brazos
te daré de besos
cuando estés dormido.
Duerme, Niño bueno.

El Niño ya se ha dormido
porque estaba muy rendido
de llorar.
La Virgen lo besa quedo
porque tiene mucho miedo
de que pueda despertar.


Ángel de San Martín Tudela


Ángel de San Martín, doctor en filología, maestro, novelista, ensayista y sobre todo magnífica persona, no se prodiga públicamente en su labor poética y sólo los amigos tenemos la suerte de recibir algunos de sus poemas. 

La anterior copla creo que la escribió hace muchos en su adolescencia y el siguiente soneto nos lo envió hace unos años en Semana Santa.


GETSEMANÍ


¡Cuánta angustia, Señor! ¡Qué desconsuelo
en tu boca entreabierta! En tu frente
goterones de sangre y, obediente,
ruegas un "si es posible" desde el cielo.

Abrazado al olivo, corderuelo
manso al suplicio, mártir consecuente,
postrado y solo, víctima inocente,
desgarrada tu entraña por mi hielo.

El hielo que te di, Jesús, el hielo
que brota de mi alma tantos años,
tantas veces, Jesús, en mi locura.

Tú eres mi ideal y mi modelo.
Y, a pesar de mi vida, es el instante
de unirme –aun sin saber–, a tu amargura.


Ángel de San Martín Tudela 


Nota de diciembre de 2017: Ángel me envía su poema de Navidad de este año, un precioso romance, que quiero añadir a sus otros poemas que dejé en esta entrada de hace dos años.


NAVIDAD 2017

¡Qué conjunción en la noche
más agraciada del año:
un Astro sin precedentes
besa la Tierra! En lo alto
un coro de serafines
rompe el silencio estrellado:
“¡Gloria a Dios en las alturas!
¡Paz en la tierra a los santos!”
. . .
¡Se ha vuelto loca esa Niña!
¡Aún Virgen y es un Sagrario,
patena y cáliz a un tiempo!
¡Santo!, ¡Santo!, ¡Santo!, ¡Santo!
Si se enterase la esfera
Quién se alberga en el establo...
¡Qué locura entre las bestias!
¡Qué algarabía en lo alto!
¡Qué sinrazón de comedia!
¡La Gloria se ha vuelto barro
y ha traído la esperanza
donde sólo había llanto!
¡La demencia invade al mundo!
¡Es Dios que se ha enamorado!
. . .
Nadie sospecha. María
ya va tejiendo un sudario:
la Flor de la carne humana,
la Gloria de lo creado,
el Verbo hecho carne y sangre
juega a ser sacrificado.
Enaltecido, el dolor
se hace moneda de cambio.
. . .
La historia empezó en Belén
hace ya unos dos mil años.

Ángel San Martín Tudela. (Diciembre de 2017)



Hay muy pocos datos literarios de Ángel de San Martín en las redes. Aquí tenéis información de algunos de sus libros y aquí otros más . Para su poesía tendremos que esperar que se decida a publicar, de momento os dejo tres poemas de los que tengo copia y espero poder ir ampliado estos contenidos poéticos y literarios.


A los 40 años
En su reciente doctorado





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