sábado, 12 de diciembre de 2015

Poema de Navidad

Ya llegan los tiempos navideños y con ellos mi poema, crítico con lo que no me gusta y utópico por lo que me gustaría. De todos nosotros depende que las críticas no sean necesarias y las utopías puedan hacerse realidad.


POEMA DE NAVIDAD (críticamente utópico)


La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor
Anatole France
Ya han colgado las luces en las calles
con mensajes de amor, pura rutina,
y en medio del asfalto plantan árboles
que, sin echar raíces, morirán.
Las tiendas de los centros comerciales
engalanan vitrinas con pesebres,
contubernio falaz, ¡viva la venta!
todo vale si alienta el consumismo.

Y los que no creemos, los agnósticos
de dios y del consumo nos callamos.
Pero quien calla otorga y yo me niego,
y alzo una voz que busca compañía
para cambiar el rumbo de este mundo,
para que de una vez la Navidad
sepulte las fronteras, tanto físicas
como otras aún peores, las mentales.

Si existe Dios tendrá que ser amor,
porque si no, le quito la mayúscula;
y a los que usan su nombre, más que en vano,
para matar, forzar o sojuzgar,
les deseo el infierno en este mundo,
por si acaso no existe más allá
y evitan, de rositas, el castigo.

Respecto al consumismo, de anatema,
os niego que por mucho consumir
amanezca sin crisis, al contrario:
consumo responsable e inversión
en bienes duraderos, en cultura,
en sanidad, y en que el nivel de vida
consiga superar al de pobreza.

Sí, sí, ya sé que como cada año
vas a decir que sigo siendo utópico,
¡pues claro que lo soy, y a mucha honra!
porque, por muy difícil que lo sea,
será cierto, si todos lo pedimos
de regalo para esta Navidad.

Ricardo Fernández Esteban, 2015 ©



Quizás me repita demasiado en mis poemas navideños, pero hay que reconocer que esta fiebre consumista me lo pone fácil, y que de lo otro, de la complacencia y lo bonito, ya hay mucho y ya está todo dicho. 




Pero, aunque sea crítico con ese espíritu navideño consumista, no quiero dejar pasar la ocasión de desearos lo mejor, tanto a los que os conozco personal o virtualmente, como a aquellos que no y encontréis este mensaje navegando por la red.

Estas fiestas sirven para reencontrarse con las personas más cercanas, disfrutadlas con ellos y pensad que la utopía podría hacerse realidad. Éste es mi brindis que quiero compartir con vosotros.


Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están,
por los desconocidos, por los que tanto dan
y porque la utopía nos cambie nuestra vida.

Un fuerte abrazo

7 comentarios:

Doris Dolly dijo...

Ricardo ... me encanta la Navidad...armar el arbolito
( ya lo he armado, con el problema de que las luces del año pasado
no encienden todas jajaj alli está el negocio que comentas )
esperar con alegría el momento para brindar por ella
y por el fin y comienzo del nuevo año.
Pienso que hay personas que tal vez estén sufriendo
por una perdida familiar, o un noviazgo con lágrimas
por el abandono de uno de los dos o por muchísimas razones
y etc. y etc, por tales motivos esos días son para ellas un sufrimiento.
El problema más grande no son los regalitos,el negocio que provoca, es el con quien
pasar las fiestas, entre amores, rencores, envidias, odios, que siempre hay en tods las familias jajjajaj que traen o llevamos para compartir la cena y brindar con un ¡¡ chin chin !!! entre miradas esquivas o no ...jajajja
Tenemos que tomarlo con alegría son momentos en nuestra vida
para distraernos de no aburrirnos con días monótonos.
¡¡¡ Felices Fiestas !! que lo pases lindo ...hay nosé de que pais
eres, si lo pasas en invierno rodeado de nieve o como yo en Argentina
con 30º de temperatura saboreando pan dulces, sidra, nueces jaja un beso.

juan muñoz dijo...

Muy bueno!!!!!! Sin embargo
Felices Fiestas😀😀😘😘😘😘😘😘😘

Magda dijo...

No es fácil nadar contra la corriente. Pero hay que intentarlo. A eso, le llaman utopía.
Lástima no hayan supermercados que la tengan como artículo de consumo preferente.
Entonces si sería consumista, hasta llenar el carro de la compra.
Mis respetos por intentar que la razón venza el desatino.
El gozo no está reñido con la sensatez de saber escoger entre lo que necesitamos y lo que nos venden como imprescindible.
FELICES FIESTAS

contableyjuridica dijo...

No podrías haberlo dicho mejor. Me representas completamente respecto de la mirada con que debemos ver estas fiestas; por una parte siendo partícipes del espíritu navideño, que es algo loable, mas no el consumismo por cierto. Y empezar un nuevo año siempre despierta ideas de que es posible mejorar. Con eso me quedo, ambas ideas sumadas al negarse a comprar regalos producto de la publicidad, me hacen sentir, ahora con más razón después de leer tu expresión literaria al respecto, diferente a la masa que va donde la lleven.

Gracias por tu talento para decir y hacer.

Dios cuide de todos nosotros frente a estas oleadas permanentes de mercantilismo en nombre de Dios.

Jenny Londoño dijo...

Gracias por el poema que expresa tu rechazo al consumismo navideño, con lo cual estoy de acuerdo, los ganadores de la navidad son los grandes comerciantes que llenan los centros comerciales de juguetes y regalos, convirtiendo la navidad en un evento mercantilista. Por otro lado, la navidad sirve para reunirnos en familia y cenar todos juntos, y renovar los lazos de amor y convivencia familiar. No hay que dejar que se convierta en un mero intercambio de regalos, en donde hay una disputa por ser el que regala lo más caro. No soy religiosa, pero me gusta la navidad, sobre todo por los niños que lo disfrutan bastante. Cuando llegas a la adultez la navidad ha perdido su magia. En todo caso, sirve para cultivar principios humanos importantes como la solidaridad con los más necesitados, el afecto familiar y la reunión con todos los miembros de la familia, aunque la modernidad, nos ha convertido en familias nucleares, madre, padre e hijos. De todos modos, se puede utilizar la navidad para sembrar en hijos y nietos una conciencia de humanidad, de universalidad, de solidaridad, de renovación de los afectos familiares. Un abrazo para el poeta y su familia y FELIZ NAVIDAD, Y FELIZ AÑO NUEVO.

Javier Santoma Juncadella dijo...

Qué tendrá la Navidad, que hasta el la Palabra, Logos en griego, se hace un niño indefenso envuelto en cuatro trapos y algunas pajas. La Poesía, la Palabra, cuando es verdadera, es acto. Cuando amo y amo de verdad, lo que digo se convierte en realidad. ¿Dices que me amas? ¿estás dispuesto a pasar mi frío? ¿mi desnudez? ¿mi soledad? Entonces me amas. Entonces lo que dices es Palabra, es promesa, es un niño envuelto en cuatro trapos que cumplirá con su madre, contigo y conmigo.
¡Feliz Navidad!

Ildefonso Díaz Ruiz dijo...

Escribo tras leer el comentario de Javier Santoma Juncadella y lamento apartarme de lo que era mi intención primera: Comentar tus versos navideños. Me he quedado atrapado por la poesía de la prosa de Javier Santoma. Y sin palabras.
¡Feliz Navidad!