sábado, 31 de octubre de 2015

Julia Gallo


Julia Gallo, (Villarramiel, Palencia 1955) es una buena poeta y además una activista cultural. Otro descubrimiento reciente que he hecho y que os quiero transmitir.

No hay mucha información de ella y sus poemas en la red, y yo la encontré en la antología de poetas contemporáneas Enésima hoja.

Os he seleccionado estos poemas suyos, pero como siempre lo mejor es intentar acudir a las fuentes, o sea a sus libros.


CORAZÓN DE PROSTÍBULO

Aquí estoy, sentimiento, no demores
tu impulso a mi destino,
que te esperan mis branquias agitando
su soledad sin aire.
Ven, cariño, amistad, ven,
diástole y sístole, reflujo,
que bulla el corazón por la ventura,
que abran los ventrículos sus puertas
y el pecho se parezca a una corrala
de algarabía llena.
Ven, sentimiento, ven, mas no me sirve
corazón de prostíbulo, hospedero
de diletante ocupa,
ni rosario de cuartos en hileras,
nichos de meretriz, mentira al quite.
Quiero inquilinos fijos,
que ya tuve baldíos estos fueros.
Por eso ven,
he hecho del afecto una despensa
donde guardo los víveres celosa,
que ya sufrí orfandades
y pasaron hambruna mis mejillas.
Ven cariño, amistad. Ven, amor ven.
Ven junto a mí, ternura. Ven amor,
visítame a la orilla de esta celda.

48 horas. Julia Gallo ©

Y como siempre digo que detrás de un buen poeta es muy difícil no encontrar un buen soneto, aquí tenéis uno suyo.


CARTA A LA PASIÓN

Sabes que tiene filo de tijera,
lunático complejo de estilete.
Es una viva muerte que se mete
en el alma tocada de ceguera.


Tiene el rostro pujante de la era,
oprime la gavilla, sin que apriete.
Apresa con el más suave grillete
y nos llena, vacía y desespera.


Encapota la noche con los sueños
de dicha y de placeres rubicundos,
prometidos en sarta de emociones.


Maneja los delirios halagüeños:
residen los amantes otros mundos,
y pierden entidad las conclusiones.

 Julia Gallo ©

En este enlace se puede acceder a una bio y bibliografía suya, en este otro tres poemas más, y éste es el blog de Tintaviva el grupo literario que coordina.

Por último, aquí la podéis ver y escuchar en un vídeo recitando uno de sus poemas, Barco de papel


sábado, 24 de octubre de 2015

Sonetista frustrado

La poesía fue mi ilusión y mi sino. Leí cien mil poemas, viví mil recitales; pero aunque lo intenté con ánimo a raudales, nunca logré un soneto de verso alejandrino. Caí en depresión, maldije mi destino, ¿por qué fue un imposible rimar esos finales y tras catorce sílabas acabar con iguales?, ¿qué musa me negaba el aliento divino? Preguntas sin respuesta y noches sin dormir fue lo que conseguí queriendo ser poeta. Por fin, desanimado, me cambio de chaqueta; practicaré la prosa, intentaré escribir un buen microrrelato, a ver si mi autoestima sube como la espuma olvidando la rima.

A veces ya poseemos lo que ansiamos, pero no nos damos cuenta de ello porque nos obcecamos en conseguir lo que ya tenemos, como hace el frustrado protagonista de esta minihistoria, un divertimento que me permití incluir en mi libro de minirrelatos Cuentas de cuentos


SONETISTA FRUSTRADO

La poesía fue mi ilusión y mi sino.
La lira que inspira al poeta
Leí cien mil poemas, viví mil recitales;
pero aunque lo intenté con ánimo a raudales,
nunca logré un soneto de verso alejandrino.

Caí en depresión, maldije mi destino,
¿por qué fue un imposible rimar esos finales
y tras catorce sílabas acabar con iguales?,

¿qué musa me negaba el aliento divino? 

Preguntas sin respuesta y noches sin dormir
fue lo que conseguí queriendo ser poeta.

Por fin, desanimado, me cambio de chaqueta;

practicaré la prosa, intentaré escribir
un buen microrrelato, a ver si mi autoestima

sube como la espuma olvidando la rima.

Ricardo Fernández Esteban ©


Cuentas de Cuentos, es un libro de minirrelatos cuyas historias tratan de personajes que se enfrentan al amor, al desamor, a las ilusiones y a las frustraciones, y a veces les ocurre lo mismo que al protagonista de ésta.

Este ha sido el primer libro que he publicado abandonando el formato del verso, aunque como habéis visto la cabra siempre tira al monte y alguno se ha escapado, pero también se puede ser poético en esas cortas historias que se quisieron escribir ágiles, con músculo y sin grasa para captar la atención del lector. Todo menos la indiferencia es su lema, y aquí podréis leer dos cuentas y más sobre el libro.

sábado, 17 de octubre de 2015

Luis Rosales

Luis Rosales (Granada, 1910 - Madrid, 1992) poeta al que se inscribe dentro de la generación del 36, por fechas más que por otra cosa. 

Dice de él Noemí Montetes en la edición crítica de sus poemas: Emprende un ejercicio de formación y experimentación estética que habrá de perfilarle durante toda su vida como el eterno aprendiz de poeta, abierto a cualquier nueva influencia que hubiese de enriquecer, renovar o completar su obra. 


CIEGO POR VOLUNTAD Y POR DESTINO (primera estrofa)

Porque todo es igual y tú lo sabes,
has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, 
                                       como estarán dentro de un año,
y después,
te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,
y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.

(.../...)

La casa encendida. Luis Rosales.


Podéis leer todo el poema en este enlace.  Creo que vale la pena comentar el continente y el contenido de esta primera estrofa. Para el contenido me basaré en la edición crítica ya citada de Noemí Montetes y en los comentarios de Rosa navarro en Cómo leer un poema.

El título del poema proviene del octavo verso de un soneto de Villamediana "Tan peligroso y nuevo es el camino". Rosales escribió este poemario en un seísmo creativo de tan sólo una semana en 1949, y lo publicó al cabo de dos meses, aunque luego lo fue reescribiendo, lo volvió a editar en 1967, y siguió modificándolo toda su vida.

Éste es el primer poema del libro, cuyo tema central es la irreversibilidad del tiempo y la existencia escindida en trozos sin relación vital, y transcurre por las casas de la infancia, juventud y madurez. En los años 40 Rosales, que era soltero, vivía en Madrid en casa de su hermana, luego se trasladó porque no le cabía su biblioteca a esta casa, en Altamirano 34, pero prácticamente seguía viviendo en la de su hermana y “su casa” en el fondo seguía siendo la paterna de Granada. Al final del libro, Rosales hace suya la casa, en la que residiría tras casarse en 1951, en aquellos versos: y al mirar hacia arriba, / vi iluminadas, obradoras, radiantes, estelares,/ las ventanas,/ -sí, todas las ventanas-./ Gracias, Señor, la casa está encendida.

En este poema el lenguaje lírico se acerca a la expresión cotidiana de los gestos que se hacen al entrar en la casa. El “todo es igual” se prolonga al futuro “…como estarán dentro de un año”, el yo poético se distancia a un “tú” (que no abandonará hasta la tercera estrofa) que comprueba la permanencia estática de los objetos y la sensación de soledad. La repetición de nexos “y” (polisíndeton) intensifica la tristeza. Los adverbios de modo se apoderan del texto, modificando el adjetivo “solo”, la palabra clave. No hay rebeldía, sólo infinita y triste soledad.

Respecto al continente parece un poema libre pero no lo es. El poeta construye una selva de métricas impares blancas (sin rima) que os detallo: 1º: Endecasílabo sáfico; 2º y 3º: Alejandrinos; 4º: Tetradecasílabo 5+9; 5º: Endeca melódico; 6º: Heptasílabo; 7º: Tetrasílabo (peónico) que según se recite, podría formar un endeca melódico con el anterior; 8º: Dodecasílabo, este es un verso par, que parece de armonía distinta pero puede considerarse de ritmo ternario peónico (4+4+4), lo que a mi entender hace que se mantenga la armonía de los versos, ya que las cláusulas de 4 silabas o menos no suelen romper la armonía versal; 9º: Endeca heroico + Hepta; 10º Hepta + Enea; 11º: Tres eneas; 12º+13º: Hepta + Enea + Hepta; 14º: Hepta + Endeca melódico; y 15º y 16º: Heptas. Lo importante aquí es la armonía de los versos al ser recitados, la poesía nació oral y en la oralidad se manifiesta plenamente, la métrica es sólo la explicación de por qué hay armonía. Por otra parte, el poeta evita las asonancias entre los versos de forma que no se produzcan esos sonsonetes que marcan muchos supuestos versos blancos.

Como os he dicho, creo que se disfruta plenamente de un poema recitándolo, esa el la prueba que no resisten muchos supuestos versos libres que no son más que prosa, buena o mala, cortada en renglones. 


AYER VENDRÁ

La tarde va a morir; en los caminos
se ciega triste o se detiene un aire
bajo y sin luz; entre las ramas altas,
mortal, casi vibrante,
queda el último sol; la tierra huele,
empieza a oler; las aves
van rompiendo un espejo con su vuelo;
la sombra es el silencio de la tarde.
Te he sentido llorar: no sé a quién lloras.
Hay un humo distante,
un tren, que acaso vuelve, mientras dices:
Soy tu propio dolor, déjame amarte


Luis Rosales.

En Poetas Andaluces encontraréis una antología se sus poemas y otra más breve en Libro de notas. Ésta es una lectura de Clara Mª España sobre La casa encendida. En este vídeo tenéis una semblanza del poeta y podréis escuchar hablando y recitando.






sábado, 10 de octubre de 2015

Ana Montojo

Ana Montojo (Madrid, 1949) dice que llegó tarde a la poesía, pero llegó bien, con la experiencia y el saber hacer que dan los años, sabiendo combinar perfectamente texto y ritmo. Yo también he llegado tarde a ella, pero me he convertido de golpe en uno de sus admiradores.


PERFECCIONISMO

 Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño.
(Joaquín Sabina)
Es enternecedor
ese esmero tan tuyo
en lograr la excelencia del destrozo
sin una concesión a la chapuza;
ese don especial
de llamar a las cosas por su nombre.

Se trata
de no dejar resquicio a la esperanza
ni piedra sobre piedra;
de matar los recuerdos,
no vaya a ser que alguno fuera hermoso
y nos traiga de pronto
un instante de duda inoportuno.

Me lo dijiste
con esa forma tuya de mirarme
y esa necesidad de hacerme daño.

Con ese virtuosismo que despliegas
solo para alcanzar
la máxima expresión de la derrota.

Ana Montojo


No hay mucha información de Ana Montojo en las redes. Ha publicado tres libros de poemas: La niebla del tiempo (2010), Plantas de Interior (2012) y Vivir con lo puesto (2015). Aquí tenéis una bio y bibliografía y este es su blog El humo ciega mis ojos , del que he rescatado este otro poema

MÍRAME

Deja ya de mirar hacia la calle
mientras la camarera nos pregunta
si queremos la leche bien caliente
o si la preferimos más bien tibia.
No me hables más del tiempo, que ya sé
que hace un calor impropio de estas fechas,
ni repitas de nuevo
las sandeces que dicen los políticos,
que ya me tienen harta.
No muevas más las manos en el aire
ni te subas las mangas ni te abroches
por enésima vez
el último botón de la camisa;
déjala un poco abierta, que me ponen
esos vellos rebeldes que se asoman
como pidiendo guerra.
No me cuentes la última película
ni ese libro tan gordo que has leído.
Cállate, por favor, calla un momento,
deja las manos quietas y, de una puta vez,
mírame tres segundos a los ojos.


Ana Montojo


Aquí la tenéis recitando su poema Frivolidades 




Y en este otro vídeo recita un poema de muy distinto tono dedicado a la memoria de su hijo que murió siendo un niño: Felicitación a un hombre que no conozco



sábado, 3 de octubre de 2015

A Enrique Clarós, in memoriam

El pasado día 29 nos ha dejado repentinamente Enrique Clarós Lloret (Sabadell 1959 - Barcelona 2015) compañero de tertulias y asociaciones literarias.

Como suele ocurrir con las pérdidas imprevistas, nos hemos quedado transpuestos con muchas preguntas por hacerle y proyectos por compartir.

Nos queda su profunda y compleja palabra escrita y su recuerdo, pero nos falta mucho más. Descanse en paz.



A ENRIQUE CLARÓS, IN MEMORIAM

La nostalgia es lo único que nos queda a quienes no creemos en el futuro…
E. Clarós
Ya nadie puede preguntarte
por qué no crees en el futuro;
nadie, ni mucho menos yo
que te hablo desde el otro lado del espejo.
Es demasiado tarde,
la noche del no-ser no tiene luz que guíe,
o quizás sí, quizá sí que la tenga, y hasta luna y estrellas,
y el “no” de allí exprese afirmación,
pero mi escasa fe me impide
imaginar el nuevo espacio en el que habitas.  

De ti me quedan tus palabras.
Lo que antes fue materia moldeable
se ha convertido en roca, ya es perenne,
ya no admite matiz, ni un nuevo enfoque.
Ya no podré pedirte que me expliques
el arcano del verso, la razón de la arista, el porqué de la curva.
Ante el arduo trabajo, no me atrevo
a cincelar tu voz escrita en piedra
en busca de la fuente o de la lava;
prefiero que repose en tus escritos
y prometo volver
cuando consiga serenar el alma agnóstica.

Reniego del pasado
por no tratarte más, amigo Enrique,
y niego la mayor
porque quiero creer que esas palabras
eran literatura y nada más.
Adiós, o hasta la vista si hay futuro.


Ricardo Fernández Esteban ©


Tenía prevista dedicar una entrada del blog a Enrique Clarós. Ahora a vuela pluma, como fueron escritos mis versos, cuelgo un poema suyo.


ANÓNIMO IMPALPABLE (a J.A. Valente)

Y tomó la forma del agua,
la invisibilidad líquida
para poder tocarte.

Se convirtió en arena,
disuelta en la infinitud del desierto
para ser tu huella.

Fue aire en el viento caprichoso
envolviendo el espacio
para respirar en ti.

Y es el mismo que ahora
desordena en silencio
las hojas de tu patio solitario,
y las del libro olvidado 
que aún te espera.

Creo en la noche (2014).
Enrique Clarós 

En su blog Creo en la noche , título de su primer poemario publicado, encontraréis amplia información sobre el autor, su obra y los proyectos que tenía en curso.