jueves, 8 de diciembre de 2016

Poema de Navidad


Ya se acercan otra vez los tiempos navideños y con ellos el poema que envío cada año a los amigos. Los que me conocéis, sabéis que es crítico con lo que no me gusta, utópico por lo que me gustaría y que me suelo repetir bastante.

Sí, me repito, soy crítico y utópico, pero qué queréis que diga en estos tiempos en que cada vez veo más lejanos los ideales precisos para mejorar, por encima de razas y naciones, nuestro pueblo que es la humanidad.


POEMA DE NAVIDAD 2016

Ya se acerca otra vez la Navidad
y con ella este verso que no es obligación,
siempre ha sido un placer remitirlo al amigo     
y a la vez la utopía de que cambie este mundo,
por más que me repita en la palabra escrita.           .          

No adoro a ningún Dios, mas tampoco rechazo
lo bueno que en su nombre hacen algunos,
pero lanzo anatema contra quienes
usan su nombre en vano en contra de otros hombres.
Y en cuanto al cielo,
mejor crearlo acá, que ir a buscarlo al más allá.

Ataco al consumismo, que domina estas fiestas;
debería trocarse en mejorar la vida
de tantos semejantes, que malviven
en lejanos países, huyendo de las guerras,
o en nuestras propias calles adornadas.

Recelo de los pueblos excluyentes
y más de quienes hablan en su nombre
levantando fronteras de alambre o de nación.
Proclamo sólo a uno: el pueblo humano
por encima de razas, creencias y culturas.

Y te lo digo a ti, y me lo digo a mí,
que esto no quede sólo en un poema,
que las palabras sean armas cargadas de futuro,
porque sumando pasos se llega al infinito.

Y ya que es Navidad digamos todos juntos:
Brindamos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están,
por los desconocidos, por los que tanto dan
y porque la utopía haga mejor la vida.


Ricardo Fernández Esteban ©




Aunque sea crítico con estas fiestas, a las que les queda poco de espíritu navideño y mucho más de consumista, es verdad que sirven para reunirse con las personas de nuestro entorno y para contactar con aquellas a las que no vemos habitualmente.

Por ello, aprovecho la ocasión para desearos lo mejor, tanto a los que os conozco personal o virtualmente, como a aquellos que no y que encontréis este mensaje navegando por la red.

Un fuerte abrazo.

Ricardo Fernández



Aquí tenéis los poemas de Navidad que he publicado desde 2010.

5 comentarios:

Leonor Ortega dijo...

Brindo para que esta utopía se haga realidad.
Brindo por la Paz Mundial,
y Brindo por tantas cosas maravillosas... que la primera es
el que sepamos amar de verdad.
Besos mi amigo virtual,
gracias por este poema tan bonito :)

josé gómez dijo...

Felicidades, Ricardo.

Nueva Unión de Periodistas Democráticos dijo...

Recibe desde México un mensaje de comunión en la utopía de un mundo sin alambres y sin muros.
Cordialmente
Ramsés ANCIRA

Terly (Juan José Romero Montesino-Espartero) dijo...

Tu poema, querido Ricardo, rezuma deseos de un mundo mejor y aunque yo, no siendo practicante, sí creo en Dios, he de decirte, como a veces se lo digo a Él, que últimamente me tiene bastante cabreado y, poema navideño, por poema navideño, deseándote unas felices fiestas,aquí te dejo otro mío recién salido de ese horno que calienta los pensamientos.
Con un abrazo.


ORACIÓN EN ALEPO

Quién pudiera gozar cada mañana
del sol que nace para dar la vida,
mirar al cielo y ver volar las aves,
bajar la vista y contemplar el mar.

Poder oír el viento cuando silba,
la música de un niño cuando ríe,
el canto de la tórtola que arrulla
o sentir el perfume de la rosa.

Qué pecado, Señor, he cometido
que has cambiado mi día por la noche,
el sol cada mañana nace muerto
y solo escucho el llanto de la tierra.

Hoy veo entre cenizas ese cielo
por el que vuelan solo los aviones
cargados de odio en forma de misiles
y de bombas que todo lo destruyen.

Qué pecado, Señor, he cometido,
que has cambiado mi mar por los escombros,
el viento ya no silba, son las balas,
y la rosa tan solo huele a pólvora.

Señor, Señor, no olvides que también
entre estas ruinas vive un hijo tuyo
que padece, que sufre, que se muere…
¡Concédeme la paz que me ofreciste!

Ricardo Fernández dijo...

Gracias, Therly, por tu poema. Creo que va a convivir muy bien con el mío.

Un abrazo y feliz (aunque un poco cabreada) Navidad