domingo, 22 de mayo de 2016

Gonzalo de Berceo

G. de Berceo. Casa de los Chapiteles 
El monje Gonzalo de Berceo (Berceo, ¿1198? - San Millán, ¿1264?) uno de los primeros poetas en lengua castellana y de los más destacados del Mester de Clerecía.

Las primeras estrofas de un largo poema suyo:



VIDA  DEL GLORIOSO CONFESOR SANCTO DOMINGO DE SILOS

En el nomne del Padre, que fizo toda cosa,
Et de don Ihesuchristo, fijo de la Gloriosa,
Et del Spiritu Sancto, que egual dellos posa,
De un confessor sancto quiero fer una prosa.

Quiero fer una prosa en roman paladino
En qual suele el pueblo fablar a su veçino,
Ca non so tan letrado por fer otro latino,
Bien valdrá,commo creo,un vaso de bon vino.

Quiero que lo sepades luego de la primera
Cuya es la ystoria, metervos en carrera:
Es de Sancto Domingo, toda bien verdadera,
El que diçen de Silos, que salva la frontera.

En el nonne de Dios, que nombramos primero,
Suyo sea el preçio, yo seré su obrero,
Galardón del laçerio yo en él lo espero,
Que por poco serviçio da galardón larguero.

Sennor Sancto Domingo, dizlo la escriptura,
Natural fue de Cannas, non de bassa natura,
Lealmente fué fecho a toda derechura,
De todo muy derecho, sin nulla depresura.

Parientes ovo buenos, del Criador amigos,
Que siguien los ensiemplos de los padres antigos.
Bien sabien escusarse de ganar enemigos:
Bien les venie en mientes de los buenos castigos.

Iuhan avie nomne, el su padre ondrado,
del linnage den Manns un omne sennalado,
Amador de derecho, de seso acabado,
Non falsarie su dicho por aver monedado.

El nombre de la madre deçir non lo sabria.
Commo non fué escripto non devinaria;
Mas vayala el nombre Dios,e Sancta Maria:
Prosigamos el curso, tengamos nuestra via.

La çepa era buena, emprendió buen sarmiento,
Non fu´commo canna, que la torna el viento,
Ca luego assi prendió, commo de buen çimiento,
De oir vanidades non le prendie taliento.

Servie a los parientes de toda voluntat,
Mostraba contra ellos toda humildat,
Traie, maguer ninnuello, tan gran simplicidat,
Que se maravillaba toda la veçindat.
(.../...)

Gonzalo de Berceo


Si queréis proseguir, aquí tenéis las 777 estrofas (cuadernas vías) del poema completo que glosa la vida de Santo Domingo de Silos en medievales estrofas de verso alejandrinos de temas religiosos, también conocidas como "tetrásforos monorrimos". Salvando las distancias y los tiempos, yo escribí un poema en cuadernas vías, El catador de amores, acerca de un tema mucho más jocoso y en homenaje a otro gran poeta medieval, El arcipreste de Hita, al que le debo una entrada en este blog.

Volviendo a Gonzalo de Berceo, en la Biblioteca Cervantes Virtual hay amplia información sobre su el autor, su obra y ensayos sobre la misma. Además, podéis acceder a los textos de sus poemas. También hay completa información en la biblioteca Gonzalo de Berceo

jueves, 12 de mayo de 2016

Ante las nuevas elecciones del 26 de junio

En los últimos meses he publicado en mi página de sátiras políticas tres poemas sobre nuestras últimas elecciones. Dos en diciembre sobre cómo votar y cómo pactar, y otro en marzo, harto de que los partidos no supiesen ponerse de acuerdo. Ahora, agotado el plazo legal, se vuelven a convocar elecciones cuyos resultados parece que serán bastante similares. 


Ante el año perdido y los gastos extras que pagaremos los contribuyentes, creo que toca ser más rigurosos, y obligar a los partidos a que actúen de forma más eficiente. Si esto fuese una empresa privada, esos directivos se quedarían sin bono o estarían ya de patitas en la calle. Pues eso, reducción de sueldos, renovación de dirigentes y exigencia de excelencia en la gestión.


ANTE NUEVAS ELECCIONES

No nos habéis hecho caso,
ha sonado la campana,
la negociación fue vana
y el resultado, fracaso.
Nos indignáis, el retraso
demuestra vuestra impotencia,
vuestra torcida conciencia,
el menosprecio a los otros,
—los que os votamos, nosotros,—
y acaba con mi paciencia.

Dicen que otras elecciones
van a costar al Estado,
—pagando el electorado—
ciento cincuenta millones.
Y digo yo: ¡Qué cojones!,
que lo paguen los culpables,
los tipos irresponsables
que, tras los meses perdidos,
piden votos repetidos
con sus sonrisas afables.

El mandato estaba claro,
vuestra obligación pactar
para poder gobernar
en vez de salirnos caro.
Mi propuesta, lo declaro,
es que os reduzcan la paga
ante una actitud tan vaga,
por no decir delincuente,
y me apoya mucha gente,
pues pongo  el dedo en la llaga.

Continúo: El Senado
lo vamos a suprimir,
y el Congreso a reducir
y con horario ampliado.
Hay que ahorrar y, por sentado,
ser eficientes, que el mundo
ha cambiado en lo profundo
y los políticos siguen
sin normas que les obliguen
a no perder ni un segundo.

Ya os lo hemos advertido,
en vuestros nuevos programas,
en vez de iros por la ramas,
más nueces y menos ruido.
Quiero votar a un partido
que excluya la corrupción,
que no le importe el sillón,
y haga gestión eficaz.
¿Creéis que seré capaz,
que alguno pasa el listón?

Ricardo Fernández Esteban ©


Pues ya están planteadas la quejas y la pregunta final. Tanto unas como otra esperan vuestra respuesta que, evidentemente, puede ser discordante de mi opinión. Como siempre lo que importa es intercambiar pareceres e intentar razonarlos.


Nota explicativa para quienes no estáis al tanto de la política española: El pasado 20 de diciembre se realizaron Elecciones Generales en España y los partidos con mejores resultados (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) han sido incapaces de pactar entre sí para conseguir una mayoría de gobierno, ya que creo que han primado más los intereses personales que los de sus electores. Consecuencia: se ha disuelto el Parlamento y el Senado la pasada semana y se convocan nuevas elecciones el próximo 26 de junio.  

martes, 3 de mayo de 2016

Pablo García Baena

Pablo García Baena (Córdoba, 1923) poeta que perteneció al grupo Cántico, con una amplia e importante obra parte la cual tenemos la suerte de poder ver y escuchar en el Archivo de Poetas de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña)



SÓLO TU AMOR Y EL AGUA...

Sólo tu amor y el agua... Octubre junto al río
bañaba los racimos dorados de la tarde,
y aquella luna odiosa iba subiendo, clara,
ahuyentando las negras violetas de la sombra.
Yo iba perdido, náufrago por mares de deseo,
cegado por la bruma suave de tu pelo.
De tu pelo que ahogaba la voz en mi garganta
cuando perdía mi boca en sus horas de niebla.
Sólo tu amor y el agua... El río, dulcemente,
callaba sus rumores al pasar por nosotros,
y el aire estremecido apenas se atrevía
a mover en la orilla las hojas de los álamos.
Sólo se oía, dulce como el vuelo de un ángel
al rozar con sus alas una estrella dormida,
el choque fugitivo que quiere hacerse eterno,
de mis labios bebiendo en los tuyos la vida.
Lo puro de tus senos me mordía en el pecho
con la fragancia tímida de dos lirios silvestres,
de dos lirios mecidos por la inocente brisa
cuando el verano extiende su ardor por las colinas.
La noche se llenaba de olores de membrillo,
y mientras en mis manos tu corazón dormía,
perdido, acariciante, como un beso lejano,
el río suspiraba...
Sólo tu amor y el agua...

Pablo García Baena.



DÍA DE LA IRA

Desnúdame, no tengo ya otra cosa.
El labio casi helado de besar tanta muerte.
Sájame la mirada, deja el ojo sin lágrimas
como una carne mísera, tibia para las moscas.
Sobre tu piedra estoy, no vencido, ligado:
hiere y al turbio caño de la sangre el impuro
animal de vagido caliente perezca,
pues que amó la carne y su comercio
y fue carnal el llanto para él, como un miedo
cobarde de pichones en las manos
y la oración un pétalo manchado entre los dientes.
Raspa, rae de mi lengua su nombre, si aún tienes
en el día del rigor panales de dulzura
y opera con tu largo bisturí de clemencia
el corazón, la entraña que no tuvo cansancio
ni olvido en el sopor del vino y de las noches
y que implacablemente perseguías
por las angostas calles de la antigua tristeza.
Rebana de los dedos su urdimbre de caricias
y deja que mis manos palpen ciegas y ajenas
la larga tela fría del desengaño.
Inerme sobre el mármol escucho el viento tuyo
de las trompas alzadas a la luna postrera,
cuando el ángel apaga la lucerna del tiempo
y remueve las vendas,
el sombrío aposento de las urnas,
el agujero oscuro, el cenotafio...
Porque desnudo estoy ante ti y te temo.

Pablo García Baena. Óleo (1958)


En el Archivo de poemas de la ACEC, hay información sobre la bio y bibliografía del autor, una entrevista y diez poemas recitados por él. En A media voz encontraréis una antología de sus poemas ; y en el Instituto Cervantes amplia información sobre su obra.