miércoles, 26 de diciembre de 2018

Cristóbal Mosquera de Figueroa

Cristóbal Mosquera de Figueroa (Sevilla, 1547 - Écija, 1610) poeta y escritor, además de corregidor y alcalde, no es demasiado conocido, a pesar de su amplia obra que ha sido recogida y comentada recientemente en un libro por Jorge León Gustà

Vamos a tratar en esta entrada de paliar algo este desconocimiento transcribiendo alguno de sus sonetos. Comienzo con dos de temática amorosa.


SONETO A DOÑA JUANA DE MENDOZA

Rayos de eterno sol son tus cabellos,
vivas flechas de amor tus bellos ojos;
tu boca y rostro tierno son despojos
de los colores celestiales bellos.

Si el que se siente atormentado dellos
halla deleite en ásperos abrojos,
dichoso el que sin pena y sin enojos
los goza, pues nació para querellos.

Tú serás otro Alcides, ¡oh Menoro!,
que por el alto premio de la gloria
venció trabajos y domó el profundo;

y dirás, enlazado en trenzas de oro,
que es poco por gozar de tal victoria
sufrir prisiones, circundar el mundo.

Cristóbal Mosquera de Figueroa

Alcides es el nombre griego de Hércules y Medoro el personaje de Orlando el Furioso amante de Angélica. Como indica J. León, el soneto no se dirige a la amada sino que se centra en el amante camuflado bajo el pseudónimo de Menoro. 


SONETO AL NOMBRE DE UNA DAMA

¡Oh clara crüeldad de Amor airado!
¡Oh clara turbación de suerte mía!
No es clara, sino oscura, mi alegría,
y es clara la ocasión de mi cuidado.

Entonces era clara, y bien librado
yo me pudiera llamar, pues que tenía
la remuneración de mi porfía
con clara luz hermosa prosperando.

Ahora en esta sombra de la ausencia
apartado de ti siento mi clara
razón de me acabar como perdido.

Pero si he de penar sin tu presencia,
ya que la muerte fiera no sea clara,
vendré a morir a manos del olvido.

Cristóbal Mosquera de Figueroa

Un soneto muy bien estructurado, en torno al nombre de la supuesta amada Clara, con encabalgamientos en el segundo cuarteto, que en mi opinión no desmerece ante otros sonetos de este género de los poetas más famosos de los siglos de oro.

Y cierro con otro soneto de temática religiosa.

ESTANDO CANSADO DE PRETENDER Y DETERMINANDO RECOGERSE

Déjame ya, Fortuna y Esperanza,
que en mi cuerpo y mi alma has hecho el daño
-de hoy a mañana, de uno en otro año-,
debiendo en Dios poner mi confianza.

¡Oh padres que acudisteis con bonanza
a mis tormentas, tiempo y desengaño!
Pudiera Dios tratarme como a extraño,
pues fuera justa en mí cualquier venganza.

Ángel divino, inspiración del cielo,
nuncio de aquella antigua hermosura:
entra en mi corazón y hazte fuerte.

Apártate ambición, hija del suelo,
que ya me está mejor la sepultura,
sueño de justos, apacible muerte.

Cristóbal Mosquera de Figueroa
 
Destaco una curiosidad fonética en este soneto que nos permite saber como se pronunciaban algunas palabras en las fronteras de los siglos XVI y XVII. Las "h" de "hermosura" y "hazte" todavía no eran mudas y se pronunciaban aspiradas, ya que es así como se mantiene el impecable ritmo de este soneto y sus versos endecasílabos. Un ejemplo de como la poesía permite conocer como pronunciaban nuestros antepasados.



Hay poca información de Mosquera en la red, más alla de la entrada de Wikipedia, y muy pocos poemas colgados, por ello si estos poemas os han sabido a poco, os recomiendo el libro que os he citado antes de Jorge León Gustà que recoge su biografía y su obra poética completa, con interesantes anotaciones que nos ayudan a comprender mejor la obra de este injustamente poco conocido poeta.



martes, 11 de diciembre de 2018

Poema de Navidad, 2018

Llegan tiempos navideños y con ellos el poema que cada año dedico a mis amigos y conocidos. No suele ser muy navideño al uso, pero sí que intenta ser crítico y aprovechar estas fechas para hacer unas reflexiones deseando un utópico mundo mejor. Ojalá que así sea, o así me gustaría.


¿POEMA NAVIDEÑO?
 

Navidad y poesía
juntas pueden combatir,
dejando que la utopía
sea la estela a seguir.

Se acaba un año más, y ya son muchos
los gastados bajando por el río
que inexorablemente lleva al mar.
No demasiado curso le queda a este trayecto
y temo arribaré cargado de equipaje,
sin el consuelo de falsas esperanzas,
porque quien ama a la razón
desconfía de fes, que siempre ciegan.

Quizá por eso, en tiempos navideños
se impone examen de conciencia,
y hasta los no creyentes entonamos plegarias
en el lugar común en que la ética
reúne a todos los humanos.
Es ésta una oración sin destino en el sobre
y, si lo hubiese, se atienden quejas en remite:

"Busca ser solidario, pero crítico
con buenismos que sólo alimentan conciencias,
olvídate de pueblos que separan,
rechaza los mensajes de voz supremacista,
no creas en caudillos, ni menos en vicarios,
hay que escoger un líder que hable claro
y actúe en el bien común
—buscando hacer posible lo imposible—
e implicarse en el cambio, las creencias no bastan.
No sé si existe dios, pero sí que hay diablo
y el arcángel caído viste de populismo
para atraer al pueblo a su redil:
Miente para agradar a quien le escucha,
promete lo que sabe no dará,
o a veces ni lo sabe, porque él
ha caído en su red y es otra víctima.
Gurú que enfrenta a unos contra otros,
para sacar provecho propio o de su idea,
tanto monta, o monta tanto,
su codicia o su falso idealismo.
Ante ello no valen medias tintas,
combate a ese satán, porque el silencio es cómplice
y la comodidad se paga, y luego es tarde.
Adelante, no esperes, reacciona
el futuro se forja mejorando el presente,
si muchos hacen algo multiplicas valor
y la suma global permite la utopía.
Ojalá que así sea, o así me gustaría."


Ricardo Fernández Esteban ©


Aunque critique la Navidad por su consumismo y por haber perdido su espíritu de paz (si es que lo tuvo alguna vez), he de reconocer que estas fiestas sirven para compartir buenos momentos y deseos con familia y amigos. ¡Brindemos para que os sean muy felices estas fiestas y para que el año próximo nuestros utópicos deseos puedan ser un poco más realidad!



Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están, 
por los desconocidos, por los que no vendrán 
y porque la utopía mejore nuestra vida.

Un fuerte abrazo


lunes, 3 de diciembre de 2018

Abate Sancho Baile. ¿Es posible la amistad entre el hombre y la mujer?


El Abate Sancho Baile, aquel que fue "fullero y mujeriego antes que fraile" y ahora se nos ha reconvertido en poeta, se me queja de que sus poemas están escondidos por las profundidades de este blog y si niega a enviar más, si no los saco un poco a la luz. Para contentarle, aquí tenéis un soneto con estrambote sobre si es posible la amistad entre el hombre y la mujer.



¿ES POSIBLE AMISTAD DE HEMBRA Y VARÓN? 

¿Opinas que es posible la amistad
entre sexos opuestos, si intención
de rematar pasión tuvo el varón
y no lo consiguió? Pues, de verdad,

difícil es en la realidad
que se dé tan extraña situación.
Debe de consumarse el revolcón
para aceptar la posibilidad.

Si se grabó la muesca en la pistola
y el tiro hizo mal blanco en la diana,
podría ser que a ambos interese

reconducir el tema y, ¡carambola!,
ser amigos probablemente fuese
la mejor solución de buena gana:

La tratas como hermana,
ya no  tienes por qué tirarle tejos
y, si repites, huelgan los cortejos.

del Abate Sancho Baile



Aunque el Abate tenga, entre otros muchos, el vicio de quejarse, no es cierto que sus poemas estén tan escondidos. En este enlace está su antología erótica con poemas propios y ajenos, y en esta etiqueta iré colocando los suyos con entrada propia.