miércoles, 20 de febrero de 2019

"Niké", la diosa de la Victoria

La estatua de la "Victoria", la diosa "Niké" griega, se encontró excavando en el templo de los "Grandes Dioses" situado en la isla de Samotracia al norte del Egeo; pero como otras muchas obras de arte fue sacada de Grecia de forma irregular y ha acabado expuesta en el Louvre. Cuando visité ese templo me la imaginé de vuelta a casa y le he dedicado este romance.


NIKÉ (la diosa de la Victoria)

Mi diosa preferida, mi Niké,
del último al primer guerrero heleno
conseguirte en la lid, gritar ¡victoria!,
era ensalzar tu nombre y tu recuerdo.
Cuando te vi en el Louvre, aprisionada,
tan lejos de tu mar, del mar Egeo,
tan lejos de tu monte, el de la Luna,
tan lejos de tu hogar y compañeros,
me prometí robarte y devolverte
a Samotracia, al venerable templo
que habitaban los “Kábiri”, los dioses
extraños al Olimpo, los “Secretos”.
En ese antiguo panteón morabas
antes de tu captura en el museo,
donde te observa gente en zapatillas
orladas de ese logo de diseño,
que unos pronuncian “naik” y otros “naikí”,
y surgió de tus alas, mito griego.


Ricardo Fernández Esteban ©


Se dice que Filípides corrió 42 kilómetros desde Maratón hasta Atenas para gritar "Victoria" antes de morir extenuado, de ahí la denominación de carrera del Maratón a dicha prueba atlética.

"Los kábiri" o "Grandes Dioses" eran unas deidades griegas, la mayoría ajenas a los dioses olímpicos, cuyo culto era muy antiguo y de características secretas e iniciáticas. El santuario (aquí tenéis más información) está situado en el norte de la isla de Samotracia, cerca del mar y en la falda del monte Fengari (luna en griego) que es el más alto de las islas griegas, si se exceptúa a Creta. 

El poema se estructura como un romance de versos endecasílabos, en que riman los pares en asonante, y busca denunciar ese expolio que han sufrido las antigüedades griegas y la conveniencia de que regresen a su lugar de origen. Además, recuerda que, aunque mucha gente no lo sepa, esta diosa ha dado nombre a la conocida marca deportiva "Nike" y a su logo que es una estilización de las alas de la estatua.




Imitando a la estatua en el lugar donde se encontró

jueves, 7 de febrero de 2019

José Iglesias de la Casa

José Iglesias de la Casa (Salamanca, 1748 - 1791) sacerdote y poeta que fue conocido con el sobrenombre de "Arcadio". Destaca por su poesía bucólica y amorosa, pero también por sus sátiras como esta letrilla suya en que elogia la vida alegre. Al final indico el significado de algunas palabras actualmente en desuso.


LETRILLA

En eso de que por tema
de no ceder a ninguno,
sin esperar premio alguno,
me ponga con mucha flema
a escribir un gran poema,
como el pobretón del Tasso, (*)
paso.

Mas en que por diversión
se suelte mi tarabilla (*)
en cantar una letrilla
donde saque a colación
tanto esposo chivatón
como a cada paso encuentro,
entro.

Que yo, cual camaleón,
esté a un gran sofí adulando, (*)
mil sobardadas pasando (*)
por lograr mi pretensión,
cautivo de ambición
de sueño y de gusto escaso,
paso.

Mas en que mis gustos ame
donde hallo fortuna cierta,
y cuando más me divierta,
ningún cuidado me llame,
pues buey suelto bien se lame
por defuera y por dedentro,
entro.

Que quieran que a una función
vaya yo en diciembre helado,
a beber, de convidado,
aguas de agraz y limón (*)
que dejen mi corazón
tan helado como el vaso,
paso.

Pero que con mi vecino
y otras amigos, de broma,
sentado en un corro coma
buenas lonjas de tocino,
y un gran pellejo de vino
haya por copa en el centro,
entro.

En que vestido de gala
dance yo en serio un amable, (*)
sin que toque y sin que hable
a las damas de la sala,
pues me echarán noramala (*)
si a algo de esto me propaso,
paso.

Mas en el ir a enredar
a los bailes de candil,
donde pueda yo entre mil
con las chicas retozar,
apagar la luz, y andar
a esta cojo, a la otra encuentro,
entro.

José Iglesias de la Casa


Torcuato Tasso compuso un extensísimo poema sobre la conquista de Jerusalén.
Tarabilla: hablar mucho sin orden ni concierto
Sofí: majestad persa antigua.
Sobarbadas: Reprensión a alguien con palabras ásperas.
Agraz: zumo de uva no madura.
Amable: baile cortesano del siglo XVIII.
Noramala: en hora mala.



En el siglo XVIII no abundan los buenos poetas, pero tampoco hay que olvidarlo y José Iglesias de las Casas es una muestra de que la poesía pervivió en esa época. En la Real Academía de la Historia hay una biografía del autor. En la Biblioteca virtual Cervantes se pueden encontrar unas cuantas letrillas más y en A media voz unos cuantos poemas bucólico amorosos