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lunes, 5 de marzo de 2018

Robert Delaunay: "Mujer con sombrilla"

Mujer con sombrilla.
Robert Delaunay, 1913
Mujer con sombrilla es un cuadro de Robert Delaunay, colgado en el Thyssen, que combina planos del cubismo, género que prefería el monocromatismo, con la utilización del color. 

Delaunay partía de la abstracción, pero no abandonó del todo la realidad; además, comenzó su andadura como impresionista y tiene afinidades con expresionistas, como cita la información que facilita el Museo. 

Un cóctel de tendencias que nos da el mejor resultado: una obra que se disfruta al contemplarla mientras nos vamos alejando del cuadro y, por qué no, nos olvidamos de la teoría.


MUJER CON SOMBRILLA

Las manchas de color que, si me alejo,
se transforman en cuerpo con sombrilla
—la falda malva sobre medias verdes,
la camisa amarilla, el foulard rojo—,
cuerpo que cruza por el parque —hierba,
camino beige y sendas en marrón—.

Quien huyó del color es arco iris,
lo que sólo eran manchas son figuras
o cuando la abstracción junto al cubismo
busca fuentes de "expres" y de "impres".

Pero al espectador la teoría
le tiene sin cuidado, lo que busca
es el simple disfrute frente al cuadro.

"De museos por Madrid". Ricardo Fernández Esteban ©


Por si queréis disfrutar más de la pintura de Delaunay y sus coetáneos os dirijo a la web del Thyssen- Bonemiza de Madrid, museo donde escribí este poema.

Al colgar estos versos, he vuelto a recordar que tengo pendiente la actualización de mi poemario digital De museos por Madrid. Este libro recoge poemas inspirados en algunos de los cuadros que he ido contemplando en mis visitas a esos museos y, lo más importante, permite acceder a esas obras de arte. Prometo ponerme pronto por la labor, porque lo prometido es deuda y soy moroso de vosotros. De momento os dejo un enlace a los que tengo publicados en el blog

lunes, 22 de enero de 2018

Se acabó lo de golfo y zalamero

Unas rimas con formato de soneto que anuncian la retirada de la "mala vida" del protagonista de "Pensando en vosotras". Él, que tanto abusó de ser poeta y regaló sus versos por doquier, cae feliz gritando: "Soy sincero, se acabó lo de golfo y zalamero". Creedlo o no, porque quién se puede fiar de un poeta...




SE ACABÓ LO DE GOLFO Y ZALAMERO


Yo que tanto abusé de ser poeta
y engatusé con versos por doquier,
al verte decidí cambiar de meta 
en mi loco camino del querer.

Prometo que esto es cierto, no una treta,
te aseguro que nada has de temer,
este golfo que actuó como un veleta
aspira sólo a ser tu “chevalier”.

Eres mi única musa, mi estandarte,
y me rendí ante ti, cuando impotente
evité utilizar zalamerías
como señuelo para conquistarte.
Caigo del pedestal para esa gente
que ya no elogiará mis correrías
con malas compañías.

Caigo feliz gritando: “Soy sincero,
se acabó lo de golfo y zalamero”

Ricardo Fernández Esteban ©


Hay libros que nunca se acaban de escribir. Éste se publicó hace 7 años, pero ha seguido creciendo y cambiando, como crecen y cambian las personas. Quizá se acerca el momento de volver a presentarlo en sociedad... el tiempo lo dirá... 

De momento en el blog hay más de una veintena de poemas con sus nuevos ropajes, y aunque el libro está descatalogado yo sé como se puede conseguir.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Jornada de reflexión ante el 21D en Cataluña

Hoy es la jornada de reflexión previa a las elecciones autonómicas en Cataluña donde nos jugamos mucho de nuestro futuro. El voto es libre y las ideas también, pero deberíamos pensar a dónde nos puede llevar ese voto y la necesidad de cicatrizar la fractura social que ha dividido a este pueblo en dos partes, que espero no sean irreconciliables. La poesía ha de ser un arma cargada de presente y estos sencillos versos piden tu reflexión y tu voto que supere rupturas y piense en un futuro no excluyente.



En día de reflexiones
haz examen de conciencia,
piensa si la independencia
se sostiene con razones.
Si es un tema de ilusiones
ponlo en tu carta a los “Reyes”
y con tu voto no estrelles
al pueblo con lo real:
todo nos irá muy mal
si nos saltamos las leyes.

Fuera del euro y de Europa,
sin empresas ni recursos,
ya no valen los discursos
para enardecer la tropa.
¡Dejemos de dar estopa,
cicatricemos fracturas,
unamos nuestras culturas,
olvidemos las fronteras,
enterremos las banderas,
dejémonos de locuras!

Cosamos lo que se ha roto,
pensemos en el futuro,
aún hay tiempo, os lo aseguro,
en tu mano está ese voto.

Ricardo Fernández Esteban ©

Aquí tienes otros poemas dedicados a temas ético-políticos y si quieres algo más punzante en este otro enlace encontrarás mis sátiras sobre el mismo tema, porque todos los caminos son buenos para despertar conciencias, los serios y los que esconden sus intenciones detrás del humor.

martes, 12 de diciembre de 2017

Poema de Navidad 2017 (reflexiones y deseos)

Se acercan los tiempos navideños y con ellos el poema que cada año envío a amigos y conocidos. Como siempre es crítico, pero también constructivo y este año no puede olvidar los duros momentos que atraviesa mi país. Quizá peque de cursi (mejor de eso que de críptico), u otros dirán que de utópico, pero que nos quedaría si descartásemos la esperanza por difícil que sea.



NAVIDAD 2017 (reflexiones y deseos)


¡Ojala la Navidad
una al país fracturado,
pues no hay un pueblo soñado
sino que hay humanidad 

Se acerca el fin de un año, y poco antes
llega la Navidad que es una excusa
para que cada cual le saque punta
al lápiz de sus sueños.
Yo igual peco de cursi en el poema,
pero prefiero condenarme si consigo
un mensaje sencillo y que se entienda,
en vez de crípticas, simbólicas, metáforas
loadas en cenáculos poéticos,
pasto de torres de marfil, que olvidan que los versos
han de ser más que estética.

Por ello, aunque repita cosas que ya escribí,
aprovecho otra vez para ser crítico,
pero críticamente constructivo:
¿de qué me serviría derribar los lugares
donde habitan falacias y rencores
si no ofreciese a cambio alternativas?
Nunca es bueno asolar porque de un campo yermo
muy poco se cosecha, sólo odio,
hay que plantar cimientos, urdir complicidades,
convertir la utopía en un camino
en que no haya enemigos, y los pueblos
dejen de ser “supremacistas”, aceptando
que la diversidad siempre engrandece.

El año ha sido duro en mi país
la fractura social es cada vez mayor,
los hechos ya no importan cuando rige la fe,
cuando los falsos líderes del peor populismo
no buscan convencer a los demás, sino a los suyos,
y los debates son monólogos de sordos.
Es cierto que yo tengo mis propias opiniones
y al ver la hipocresía en los debates
soy más feliz con quien me lleva
hacia mi espacio de confort,
pero hay que predicar con el ejemplo
y “hoy no toca” quedarme únicamente con lo mío
hoy toca ser pontífice,
mas no de los que sólo pontifican
sino de quienes saben tender puentes.
Hay que buscar complicidades,
atraer al contrario
—que nunca debe ser considerado un enemigo—
mostrando lo falaz, pura mentira,
por mucho que la llamen “posverdad” y disfracen de cierta,
al ensalzar "supremacismos" que desunen.

Poco futuro tiene un pueblo
partido en dos mitades,
pero menos futuro deberían tener
quienes buscan ahondar las diferencias
y hacen del odio su razón.
¿Qué quieren realmente conseguir?,
nunca se vence de verdad
si antes no se convence
y la mejor victoria es la que une
haciendo que se olviden los nombres de los bandos.

Ya que empecé estos versos
hablando de las fiestas navideñas,
y en otros años critiqué su consumismo,
dejadme que rescate de su perdido espíritu
de paz y de bondad, sólo un deseo:
el único regalo que he pedido estas fiestas
es que mi  pueblo olvide las fracturas
e intente caminar unido.
Volveréis a decirme que eso es pura utopía
y yo os contestaré, como otras veces,
que si no fuera utópico
ni sería poeta, ni creería
que los sueños pueden ser realidad.

Ricardo Fernández Esteban ©



Por mucho que critique la Navidad y la pérdida de su espíritu de paz y concordia (si es que alguna vez lo tuvo) fagocitado por el consumismo, no puedo dejar de reconocer que estos días de fiesta sirven para compartir con familia y amigos, sea de forma real o virtual, vivencias, deseos y recuerdos entrañables. ¡Brindemos para que os sean muy felices estas fiestas y para que el año próximo nuestros utópicos deseos puedan ser realidad!



Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están, 
por los desconocidos, por los que tanto dan 
y porque la utopía mejore nuestra vida. 

Un fuerte abrazo





Por si queréis ver si me repito o no y lo utópico que siempre suelo ser, aquí tenéis mis poemas de Navidad de los últimos ocho años.

martes, 21 de noviembre de 2017

Lefkes, en mitad del Egeo

Lefkes en Paros, tras el canal la isla de Naxos
Éste es el primer poema que escribí en Grecia, fue en Lefkes en Paros en el centro del Egeo. Hace muchos años, pero mi pasión por esas islas no ha mermado sino todo lo contrario. He publicado tres poemarios de viaje y vuelvo cada año. Tengo un cariño especial al poema, porque fue el inicio de una apasionante relación.


LEFKES, EN MITAD DEL EGEO

Desde la terraza me pongo a escribir,
las cosas que veo, las cosas que siento.

Abajo, hacia el valle, la torre de mármol,
blanco sobre verde, fondo de cipreses;
en lo alto la iglesia sobre la colina,
esa inmensa iglesia de mármol rosado,
junto al cementerio, que cae por el bosque
sembrando de rostros la paz de los muertos.
Paisajes de Lefkes, paisajes del mármol.

Completando el cuadro, un pueblo de blanco
con el arco iris que alumbran sus flores,
antiguos oficios viviendo en sus calles
y ese azul tan griego pintado en sus puertas.

Tañe la campana que anuncia la noche
y Naxos al fondo, detrás del canal,
enciende sus luces, perfila su costa;
ausente la luna, que esta noche libra,
no hay puentes de plata que crucen la mar.

Sin puentes ni luna me he puesto a escribir,
ojalá consiga con mi verso pobre
decir lo que siento, lo que ven mis ojos
al recorrer islas de mi mar Egeo.


Ricardo Fernández Esteban ©

El mármol de Paros es considerado el mejor de Grecia, el más blanco y traslúcido, y se ha explotado desde la antigüedad. De este mármol se esculpió la Venus de Milos.

En estos años he ido publicado en este blog bastantes poemas sobre las islas griegas. Los escribí para no olvidar lo que el paso inexorable del tiempo difumina, y al releerlos recuerdo dónde y por qué nacieron. Aquí tenéis unas fotos de Lefkes, pero el original siempre supera a la copia.







domingo, 8 de octubre de 2017

Yo no quiero vencer, yo quiero convencer

Escribí este poema anoche. Hoy después de asistir a la manifestación "¡Basta! Recuperemos la cordura" creo que puedo y debo colgarlo. Tan sólo he añadido una frase de Jean Monet, que ha citado Josep Borrell, porque encaja perfectamente en lo que yo querría decir, las fronteras separan y provienen de las guerras. Este pueblo tiene que seguir conviviendo, y yo aunque defienda mis ideas "no quiero vencer, quiero convencer", porque las guerras las perdemos todos, hasta los que las ganamos.


YO NO QUIERO VENCER, YO QUIERO CONVENCER

“Las fronteras son las cicatrices de la historia” (Jean Monet)

¡Cómo puedo ponerme delante del teclado
e intentar enviaros un poema
si este pueblo está roto!
Y cuando digo “pueblo” me refiero
a los que compartimos territorio,
porque pueblos no hay
en el sentido de exclusión que pretenden algunos.

¿Cómo puedo escribir en este maremágnum,
con cientos de WhatsApp’s,
debates en las teles y en las radios,
caceroladas y manifestaciones?
Puedo y debo para vencer al odio,
ese cáncer del alma que separa,
que nos radicaliza,
que nubla la razón y ensalza fes.

Si se sabe y se quiere,
al transformar los  sentimientos en palabras escritas,
se moderan los gritos, se templan opiniones,
y se buscan concordias.
Y eso no es ser equidistante,
es defender lo que creemos justo,
pero sabiendo que el contrario
no ha de ser tu enemigo,
porque si hay enemigos es que hay guerras
y supongo que nadie quiere guerras,
ya tuvimos bastantes en la historia.

Lo que me asusta más, lo que da miedo,
no es el coste económico de esta confrontación,
eso tiene remedio en unos años
y, además, el dinero
no hace al mundo feliz, sino su buen reparto.
Lo que me asusta más es que rompa el pueblo,
ya que esa cicatriz no se sutura fácilmente,
los amigos se enfrentan, las familias no hablan,
los vecinos se ignoran, la razón ya no importa…
sino hundir al contrario, porque no es de los “nuestros”;
y eso no tiene arreglo,
es derrota o victoria, es una guerra.

Por eso, aunque defienda lo que yo creo justo,
yo no quiero vencer, yo quiero convencer.

Ricardo Fernández Esteban ©



En mi opinión, esta manifestación multitudinaria ha sido la más transversal (aparte de las de rechazos de golpes de estado, atentados y muertos por el terrorismo) en Barcelona desde la "diada" de septiembre del 77. La "mayoría silenciada" ha salido a la calle en defensa de Cataluña y España, y quienes han hablado han pedido firmeza en el cumplimiento de la ley (como debe ser en toda democracia), pero también diálogo, porque hemos de seguir conviviendo juntos y hay que detener la ruptura a la que nos llevan los políticos golpistas y los ineptos.

Asistí a otra gran manifestación en Barcelona el 26 de agosto con el lema de "No tinc por (No tenngo miedo)". Era contra el terrorismo, pero por desgracia muchos manifestantes la aprovecharon para sus intereses particulares e insultar a quienes hemos elegido democráticamente. Hoy, por suerte, no ha sido así.

Un mucho de amor...
...y un poco de humor



 


domingo, 27 de agosto de 2017

"No tinc por" (No tengo miedo)

Ayer asistí a la manifestación en Barcelona contra el terrorismo, que con el lema "No tinc por" (no tengo miedo) debería haber mostrado la unidad de la gente de bien frente a la barbarie. Desgraciadamente no fue así, e intento transmitir mi decepción, mi rabia, mi vergüenza ajena y mi miedo.





"NO TINC POR" (NO TENGO MIEDO)

“No tengo miedo”, tengo un gusto amargo
mezcla de decepción y rabia contenida.
Salimos a la calle buscando la unidad,
el mensaje era claro: olvidad diferencias,
los malos son los otros, los que matan
en el nombre del dios que reina en el infierno.

Éramos muchos,
pero faltaron más y otros sobraron.
Sobraron las banderas que separan,
en el día en que la única frontera
debía ser para todos la que cerca al terror. 
Sobraron quienes rompen
pancartas por la paz y la justicia
que no estaban escritas en su lengua,
que también es la mía.
Sobraron los letreros partidistas
en clave electoral o identitaria,
cuando somos un pueblo frente a la vil barbarie.
Sobraron esos gritos que rezumaban odio
contra nosotros mismos,
porque gritaban contra quienes vinieron a apoyarnos.
Sobraron unas bestias coreando “asesinos”
no a quienes han matado en nuestras calles
sino a aquellos que representan a la ley y al estado.
Y no os hablo de oídas, porque yo estaba allí
y me hicieron sentir vergüenza ajena

No quiero exagerar, los energúmenos
no eran la mayoría de la gente,
la mayoría silenciosa era de bien,
pero eran muchos
y no supimos, o quisimos, hacer que se callasen,
les dejamos tener la hegemonía.
Por eso me confieso
asumiendo la culpa que me toca,
al ver que casi todos los políticos
han declarado en clave “política-correcta”.
Y no ha de ser así, y hay que decirlo,
eso ayer no tocaba,
tocaba la unidad en el “No tengo miedo”,
aislar al terrorismo y sus soportes,
condenar al mal dios que inventan quienes odian,
y auxiliar a las víctimas con palabras y hechos.

Ahora “tengo miedo”,
miedo de que esta falta de unidad
y el odio entre los nuestros,
dé alas al terror y venza el caos.
Aún estamos a tiempo de luchar todos juntos,
si el sentimiento es puro y rige la razón.


Ricardo Fernández Esteban ©


Manifestación del 26.8.17 en Barcelona














Adenda del 17.8.18

Un año después se ha efectuado un acto organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, para recordar a las víctimas del terrorismo. En mi opinión un acto planteado con bajo perfil, vergonzante y con poca asistencia (no se llenó ni la Plaza de Cataluña) que refleja la división existente en Cataluña y la incapacidad de dialogo.

Para evitar enfrentamientos y la politización del acto, se adujo que el protagonismo tenía que recaer en las víctimas. Esto está bien, pero si se hace un acto es para que las víctimas y sus familiares sientan el apoyo de la ciudad y no lo sintieron, ya que no se animó la asistencia de público y las entidades soberanistas decidieron no participar porque sólo lo querían hacer si politizaban el acto. Y a pesar de todo lo politizaron con una pancarta anónima en contra del jefe del Estado español (el rey) y con la actitud del presidente de la Generalitat.

En resumen, lamentable, pocas ganas de convocar para evitar problemas, muy baja asistencia de público y actitudes políticas incapaces de olvidar actitudes partidistas. El pueblo de Barcelona ha perdido la oportunidad de demostrar que, al menos por respeto a las víctimas, se pueden olvidar por un día los problemas que dividen a nuestra sociedad catalana. Estas espinelas intentan reflejar lo que sentí:


El silencio es mal recurso
cuando algo hay que denunciar
al hombre distingue hablar
y elaborar un discurso.
Me temo que eso está incurso
en la falta de consenso,
que deja al bien indefenso
ante la maldad de quienes
nos consideran rehenes;
perdonad, es lo que pienso.

¡Qué vergüenza!, la ciudad
no pudo llenar su plaza,
y se impuso la mordaza
de la falta de unidad.
Si honrar a la libertad
ante falsas religiones
no unió nuestros corazones,
mal rumbo toma esta historia
y me temo la victoria
de la fe ante las razones.

Ricardo Fernández




martes, 1 de agosto de 2017

La escuela del navegante














LA ESCUELA DEL NAVEGANTE

El navegante aprende navegando,
su escuela es un navío, su pupitre la borda
y ser grumete la oportunidad
de gozar de una beca en esa cátedra
que le imparte un patrón,
doctorado “cum laude” en travesías.

"Navegar ante todo es el saber
en dónde estás, adonde quieres ir
y cómo interpretar los signos del cielo y de la mar.

Eolo deja rastros en esos dos azules:
Las olas viejas hablan de los vientos pasados
y las nuevas anuncian venideros.
Las nubes son las casas de esos vientos,
que fueron o vendrán,
y también son señales de las islas ocultas
que aún no ven los vigías,
como lo son las aves que duermen sobre tierra.

El sol te da la hora y puntos cardinales;
cuando Apolo lo esconda
las estrellas te trazarán los rumbos
girando sobre el norte del gran reloj celeste.
Si sigues a Proción cruzarás nuestro mar,
si se ocultan las Pléyades es tiempo de descanso
y cuando vuelva el Can reinará la canícula.
En cambio, no interpretes a la Luna,
esa loca del cielo es muy lunática
y conocerla requiere los años que no tienes.

Contempla el horizonte,
el titilar de un faro marca vientos lejanos
y en las costas ignotas que ves a sotavento,
puede haber más peligro que en la franca altamar.
Usa tus instrumentos, tus manos miden ángulos,
la corredera arrastra el cabo de los nudos
y no hace falta que el compás marque los decimales;
serás feliz contando en singladuras
en vez de precisar las horas y minutos
que debes mantener firme la caña
hasta alcanzar abrigo.
Recuerda que la precisión más óptima
no tiene por qué ser la máxima
sino la que se adecua a tus deseos.

A base de experiencia,
mejorarás el derrotero que heredarás de mí,
y cuando llegue el día de singlar sólo en tierra
cederás ese libro a otro discípulo.
Por último, recuerda que para el navegante
la mar es un camino y un destino."


En la borda de un barco, esa fue
la primera lección que recibió.
Muchos años después se jubila en su Ítaca;
con un gusto agridulce cede su derrotero,
ya no habrá más derrotas,
pues la vida derrota y le aparta del mar,
pero sonríe y piensa:
¿quién me podrá quitar lo navegado?


Ricardo Fernández Esteban ©

Esta obra
 ha sido presentado al concurso literario #UnMarDeHistorias.


El poema, que 
pertenece a mi libro en elaboración Islario de Pasiones , trata de la formación del navegante en esa época en que la técnica y la electrónica aún no habían derrotado a la navegación tradicional a vela; oficio que requería años de experiencia y la observación cuidadosa del entorno. Para ambientarme he releído Manual de navegación para fenicios, magnífico libro de Lluís Ferrés donde explica cómo se navegaba en la antiguedad y del que ya os hable en otro de mis poemas, Izar las velas , dedicado a él. Os dejo unas pequeñas notas explicativas para aquellos que no estéis muy versados en la mitología ni en el arte de navegar:

- Eolo: es el dios griego de los vientos que tenía el poder de controlarlos.

- El sol guía a a los marinos durante el día y cuando el carro de Apolo tirado por cuatro caballos lo oculta aparecen las estrellas para relevarlo en la orientación.


- Las estrellas parecen girar alrededor de la Polar (situada en el norte sobre el polo) y si se traza una linea entre esa estrella y Kochab (otra estrella de la Osa Menor) se marca la manecilla de un reloj celeste que da una vuelta completa en 24 horas y permite estimar el paso del tiempo.

- Proción, una brillante estrella del Can Menor, marca en su ocaso sobre el mar el rumbo entre Tiro y Malta, después con unas pequeñas variaciones sirve para cruzar todo el Mediterráneo de punta a punta.

- Las Pleyades son un cúmulo de estrellas (7 de ellas visibles) situadas en la constelación de Tauro. Conocidas desde la antigüedad, su aparición en el cielo daba lugar a la época de navegación y cosechas, y cuando se ocultaban comenzaba la pausa invernal. Dice Hesíodo (VII a.C) en 
"Trabajos y días":


Y si el anhelo te lleva a navegar en mares tormentosos, 

cuando las Pléyades huyan del poderoso Orión 
y se hundan en las brumosas profundidades 
y todos los borrascosos vientos rujan, 
no sigas entonces con tu barco en el oscuro mar 
sino, como te pido, recuerda trabajar en tierra.


- El Can mayor es una constelación en que destaca Sirio, la estrella más brillante del firmamento. Su aparición indicaba la llegada de los días más calurosos, de ahí lo de canícula.

- Los movimientos en el cielo de la Luna son complejos y difíciles de predecir, por lo que no era recomendable usarla como guía.

- Los marinos experimentados saben distinguir los vientos lejanos por el titileo (centelleo con temblor) de las luces de los faros.

- Para un marino de
la antigüedad las costas desconocidas vistas a sotavento, o sea con viento de mar a tierra, eran peligrosas dada la dificultad de maniobra a vela en busca de un abrigo.

- Con el brazo extendido la uña del índice cubre un ángulo de 1º, el puño cerrado unos 10º y la mano abierta unos 16º. 

- Corredera de barquilla: tablilla de madera sujeta por un cabo con nudos separados por distancias regulares. Se lanzaba al agua mientras se controlaba un periodo de tiempo con un reloj de arena (por ejemplo, si el tiempo era de medio minuto los nudos estaban separados por 50 pies). Al contar los nudos deslizados en ese periodo se obtenía la velocidad del barco, de ahí lo de nudos (1852 m/h)

- Compás: instrumento de navegación con una aguja imantada que se orienta al norte y que tiene la rosa de los vientos como base. Permite medir el rumbo del barco.

Singladura: distancia recorrida por una nave en un día. Singlar: navegar

- Caña: barra del timón tradicional con el que dirige la embarcación.

- Derrotero: libro que describe detalladamente las costas, sus perfiles, puertos, abrigos, bajofondos, escollos y otros riesgos de la mar.

- Derrota: rumbo que lleva una embarcación, de ahí lo de derrotero. En el poema las dos acepciones de derrota (rumbo y fracaso) constituyen una dilogía o equívoco, entre las singladuras de mar y las de tierra tras la jubilación en la mítica Ítaca. 

- Ítaca: patria de Odiseo a la que regresa después de veinte años de navegación y penalidades. Kavafis refleja muy bien la disyuntiva entre el camino y el destino en su poema:

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Has de llegar, es tu destino,
pero no fuerces esta travesía.
Es mejor que te dure muchos años,
que seas viejo al fondear en Ítaca,
rico de lo ganado en el camino
sin esperar ya más riquezas.

La isla te brindó un viaje hermoso.
Ella te hizo emprender las singladuras,
pero ahora no tiene más que darte.

Aunque la encuentres pobre, ella no te ha engañado.
Sabio como te has vuelto, tan pleno de experiencia,
entenderás al fin lo que te dan las Ítacas.

Konstantinos Kavafis

martes, 20 de junio de 2017

Si el paraíso tiene playa, estoy en ella.

Llevo tiempo sin publicar en el blog, porque he ido a recargar las pilas navegando con amigos por el Dodecaneso y luego a hacer unas singladuras por tierra en un par de islas del Egeo. Hoy acabo de escribir esto y si tiene algún mérito no es mío, simplemente he descrito lo que me rodeaba.
  
Sombra de tamarisco, aguas traslúcidas y soledad...
















SI EL PARAÍSO TIENE PLAYA, ESTOY EN ELLA

Es junio en el Egeo:
Si el paraíso tiene playa, estoy en ella,

un amplio tamarisco de sombrilla,
un ligero "meltemi" que refresca,
un agua mucho más que transparente
un horizonte azul sin motoras ni velas,
el son de las cigarras, el runrún de las olas
y la absoluta soledad que nos rodea.
En resumen, me siento como Adán
y a mi lado está Eva.

Por si crees que me fui hasta el confín del mundo
y hay que currar andando muchas horas,
tengo el coche a dos pasos,
y a sólo diez minutos
espera una taberna, de mesa junto al mar,
con pescado del día y la cerveza helada.
Coincidirás conmigo
que esto, más que un poema,
es definir felicidad.

Ricardo Fernández Esteban ©

El "meltemi" es el viento del norte que refresca las islas del Egeo. Los tamariscos crecen en la arena al borde del mar, que llegan a cubrir con su sombra.


Un horizonte azul sin motoras ni velas...


Es mejor que no revele la ubicación de este paraíso, ya llevamos demasiados paraísos perdidos en el camino y hay que cuidar los pocos que nos quedan. Pero para que no digáis que soy avaricioso, aquí encontraréis un pequeño cuaderno de bitácora de los diez días que hemos estado navegando por el Dodecaneso desde Kos a Samos, donde también hemos fondeado en muchos paraísos. Hay tantas islas en el Egeo, que por mucho que la invasión turística avance siempre quedan algunas que conservan lo que nuestras costas perdieron hace mucho tiempo.

A dos palmos del agua, esperando el pescado