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martes, 4 de julio de 2017

Quevedo. "Amor constante más allá de la muerte"


Francisco de Quevedo (Madrid, 1580 - Villanueva de los infantes, 1645) es uno de nuestros mejores poetas, si no el mejor, del siglo de oro. Ya le dediqué una entrada hace 6 años en la que comentaba su poema Dichoso puedes, Tátalo, llamarte... 

Hoy trato de su conocido soneto, Amor constante más allá de la muerte, y comento su contenido y continente. O sea, qué creemos que quiso decir el poeta y cómo lo dijo, porque los poemas de esa época suelen requerir de algunas explicaciones para desentrañar su texto.



AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.


Francisco de Quevedo


Significado del poema:

Este poema recrea la pervivencia del amor más allá de la muerte, como indica su nombre, tema de inspiración petrarquista y que ya trató Garcilaso en nuestra lengua. El amante se imagina en la otra vida después de la muerte y manifiesta que su amor será eterno. Hay que tener en cuenta que en esta época el "yo poético", que protagoniza la obra, es una máscara enamorada, no el sentimiento real de quien escribe.

El primer cuarteto describe el momento de la muerte: La muerte (la postrera sombra) cerrará mis ojos ese día en que comienza la eternidad (el blanco día) y esa hora feliz (hora lisonjera) liberará mi alma de la ansiedad (afán ansioso) por alcanzar el amor que desea. (Ese tópico de la dama, Lisi en este caso, cuyo amor es inalcanzable, es muy usual en la poesía amorosa de la época)

El segundo cuarteto detalla el viaje del alma hasta alcanzar la inmortalidad (en la otra ribera de la laguna Estigia y el río Leteo) y la persistencia de la memoria del amor: Pero mi alma no dejará la memoria de la amada en este mundo de los vivos (la otra parte de la ribera) en la que ardía enamorada, sino que sabe cruzar sin temor (nadar sabe mi llama la agua fría) y saltarse las leyes del más allá (perder el respeto a ley severa) que imponen el olvido de la vida anterior a quienes cruzan el Leteo para entrar en los Campos Elíseos.

Los tres versos del primer terceto explican la relación entre el cuerpo y el alma y el lugar que ocupó la pasión. Y los tres del segundo terceto, en paralelismo con cada uno de los primeros, exponen su idea esencial del amor y su victoria final sobre la muerte: Mi alma, encarcelada por el dios del amor (Eros), dejará mi cuerpo pero no el cuidado de mi amor. / Mis venas que han dado vida (la sangre como "humor") a mi pasión amorosa desaparecerán, pero han cumplido (tendrá sentido) su cometido de alimentar el fuego del amor en el corazón. / Mis médulas (huesos) que han ardido en ese fuego del amor serán polvo, pero ese último resquicio del cuerpo será "polvo enamorado".


Figuras retóricas:

El primer cuarteto esta cuajado de hipérbatos, ya que se altera el orden normal de la frase (sujeto + verbo + complementos) que sería: La postrera sombra podrá cerrar mis ojos el blanco día que me llevare, y esa hora lisonjera podrá desatar esta alma mía de su afán ansioso. Tanto "postrera sombra", como "blanco día" u "hora lisonjera" son metáforas de la muerte que se presenta aquí como un descanso liberador de la vida. "Desatar esta alma mía" describe la separación del alma y el cuerpo. Se destaca el quiasmo (ordenar de forma cruzada dos grupos de palabras) de "cerrar podrá mis ojos" con "podrá desatar esa alma", metáforas de la separación de cuerpo y alma; y la antítesis (contraposición de dos palabra o frases) "hora a su afán ansioso lisonjera" en que la hora de la muerte en vez de ser pesarosa es feliz.

Ese primer cuarteto expresa una posibilidad que es rebatida por una argumentación el segundo cuarteto que manifiesta la persistencia del amor. En este segundo cuarteto se presenta el amor con metáforas relacionadas con el fuego "en dónde ardía", "mi llama" que se sobreponen a la muerte y sus reglas "nadar el agua fría" y "ley severa", en esa mitológica representación del Hades (el más allá griego) que imponía beber el agua del olvido en el río Leteo, lo que no hace el amante.

En los tercetos se muestra la victoria del amor sobre la muerte efectuando un paralelismo entre sus versos, con tres oraciones copulativas coordinadas con tres oraciones adversativas (verso 9º con el 12º, 10º con el 13º y 11º con el 14º) y, además, los versos 9º y 10º se presentan en forma de hipérbaton para realzar la expresión. El dios Eros (o Cupido) ha aprisionado metafóricamente al alma que ahora se libera. El fuego representa al amor que convierte a las venas en ceniza (además, existe una antítesis entre el fuego y el líquido, la sangre, que corre por las venas) y a los huesos en polvo, pero siguen teniendo sentido porque mantienen el amor. Amor que es una victoria ante la muerte.

Hay que destacar que J.M. Blecua enmendó un error de copia histórico que indicaba en el 11º verso "dejaran" en vez del "dejará" y que es lo que da lugar al paralelismo de esos versos. Paralelismo que antes quedaba desdibujado ya que se leía como si el segundo terceto afectase globalmente a todo el primer terceto.


Si queréis profundizar en el comentario de este texto os recomiendo el artículo publicado por Pablo Jauralde en Cervantes Virtual "Cerrar podrá mis ojos la postrera..."


Estructura métrica:

Respecto al continente, el poema es un soneto de endecasílabos que riman en ABBA ABBA CDC DCD. Señalo a continuación 
 las sílabas tónicas, aparte de la principal obligada en la 10ª, el tipo de verso y las sinalefas existentes.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
(2,4,6 heroico) (único encabalgamiento del poema con el verso siguiente "postrera sombra")
sombra que me llevare el blanco día,

(1,6,8 enfático, apoyo secundario en 4ª) (sinalefa obligada "llevare el")
y podrá desatar esta alma mía

(3,6,8 melódico) (sinalefa "est'alma en que la tonicidad de "alma" elimina la anterior "a")
hora a su afán ansioso lisonjera;

(1,4,6 sáfico enfático, apoyo secundario en 8ª) (sinalefa obligada "hora a")

mas no, de esotra parte, en la ribera,

(2,4,6 heroico, apoyo secundario en 8ª) (sinalefa obligada "de esotra", sinalefa que obliga a suprimir la pausa fónica de la coma "parte, en")
dejará la memoria, en donde ardía:

(3,6 melódico, apoyo secundario en 8ª) (sinalefa que obliga a suprimir la pausa fónica de la coma "memoria, en", sinalefa obligada "donde ardía")
nadar sabe mi llama la agua fría,

(2,(3),6,8 heroico con ténue antirritmo melódico en 3ª) (silalefa "l'agua" en que la tonicidad de "agua" elimina la anterior "a")
y perder el respeto a ley severa.

(3,6,8 melódico) (sinalefa obligada "respeto a")

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
(1,4,6,8 sáfico enfático) (sinalefa "alma a" un poco compleja para que se escuchen las dos aes y no se pierda la semántica de la frase) 
venas que humor a tanto fuego han dado,

(1,4,6,8 sáfico enfático) sinalefas obligadas por atonicidad "que humor" y "fuego han" 
médulas que han gloriosamente ardido,

(1,(4),6,8 sáfico enfático) (con leve tonicidad en 4ª en la sinalefa "que han" casi obligada) Hay tratadistas que defienden la acentuación grave de "medulas" indicando que era la habitual en la época, pero yo estoy de acuerdo con Jauralde, que defiende la fuerza de los tres versos enfáticos e indica que la tonicidad en la época también podría ser esdrújula "médulas".

su cuerpo dejará, no su cuidado;
(2,6 heroico, apoyo secundario en 4ª y 8ª)
serán ceniza, mas tendrá sentido;

(2,4,8 sáfico, apoyo secundario en 6ª)
polvo serán, mas polvo enamorado.

(1,4,6 sáfico enfático con apoyo secundario en 8ª) (sinalefa obligada "polvo enamorado")


La armonía del verso la marca su longitud y la tonicidad de sus sílabas. Aquí todos los endecas son "a maiori" o sea apoyados en una tonicidad fuerte en 6ª y conviven muy bien los heroicos, sáficos y melódicos. Además, unos cuantos enfáticos, sobre todo los del primer terceto, dan mayor fuerza a la expresión de esos versos.

Si estáis interesados en repasar los principios de esa armonía versal, que explica la métrica, podéis consultar mis 20 artículos de "Vamos a hablar de métrica" publicados en en la web cultural "Las nueve musas".

Y ya que hemos hablado tanto de este soneto vamos a escucharlo recitado magníficamente en este vídeo por José Luis Gómez.




Respecto a más información sobre Francisco de Quevedo y su obra, en este link a la Fundación Francisco de Quevedo podéis acceder su poesía y a mucha más información, y Cervantes virtual también le dedica un apartado.

Como libros sobre la poesía de Quevedo puedo recomendar "Poesía varia" en edición crítica de James O. Crosby por Cátedra y "Poesía selecta" en edición crítica de Lía Schwartz e Ignacio Arellano de Ediciones 10, además del clásico "Poemas escogidos" de José Manuel Blecua en Castalia.

miércoles, 26 de abril de 2017

Juan Boscán

Imagen atribuida en  Internet
Conocemos a Juan Boscán (Barcelona, 1492 - Perpiñán, 1542), además de por su obra, por haber introducido la lírica italianizante en la poesía en castellano y haber animado a Garcilaso a esa misma tarea que incorporó definitivamente el endecasílabo en nuestra lengua.

Aunque sus poemas no tienen la altura lírica de los de Garcilaso, muestran ya esa nueva estructura al tratar los tópicos de la poesía de la época. Además, hay que agradecer a su viuda que publicase prontamente a ambos, permitiendo su difusión.


SI LAS PENAS QUE DAIS (Soneto LXV)

   Si las penas que dais son verdaderas,                  
como muy bien lo sabe el alma mía,                     
¿por qué ya no me acaban, y sería                        
sin ellas mi morir muy más de veras?                   

   Mas si por dicha son tan lisonjeras                      
que quieren retozar con mi alegría,                      
decid, ¿por qué me matan cada día                      
con muerte de dolor de mil maneras?                 

   Mostrarme este secreto, ya, señora,                
y sepa yo de vos, pues por vos muero,                
si aquesto que padezco es muerte o vida;                         

porque siéndome vos la matadora,                      
mayor gloria de pena ya no quiero                        
que poder yo tener tal homicida.

Juan Boscán 


SONETO LXXXV

   Quien dice que la ausencia causa olvido
merece ser de todos olvidado.
El verdadero y firme enamorado
está, cuando está ausente, más perdido.

   Aviva la memoria su sentido;
la soledad levanta su cuidado;
hallarse de su bien tan apartado
hace su desear más encendido.

   No sanan las heridas en él dadas,
aunque cese el mirar que las causó,
si quedan en el alma confirmadas,

que si uno está con muchas cuchilladas,
porque huya de quien lo acuchilló
no por eso serán mejor curadas.

Juan Boscán 

Nota técnica: En el verso 13º de este soneto en" ...porque huya..." no hay sinalefa y es un endecasílabo, lo que nos lleva a confirmar que en esa época la "h" aún se aspiraba.

En la entrada que dediqué a Garcilaso comento estos "argumentos de amor" de nuestra poesía clásica y su carácter ficticio que no suele relatar vivencias personales. 

En Cervantes virtual, tenéis una biografía y cien de sus sonetos. Y en el portal Sonferrer otra reseña biográfica y varios poemas del autor.

sábado, 6 de febrero de 2016

Miguel de Cervantes, poeta


Miguel de Cervantes (Alcalá, 1547 - Madrid, 1616) es mucho más conocido como escritor que como poeta, aunque él siempre tuvo un especial interés por ser reconocido en su labor poética. 

Como indica en unos de sus versos: Yo que siempre trabajo y me desvelo / por parecer que tengo de poeta / la gracia que no quiso darme el cielo.

Pero, diga lo que diga, también es bueno recordarlo en este género. Éste es uno de sus sonetos más conocidos.


AL TÚMULO DEL REY QUE SE HIZO EN SEVILLA (soneto con estrambote)

"¡Voto a Dios que me espanta esta grandeza
y que diera un doblón por describidla!;
porque, ¿a quién no suspende y maravilla
esta máquina insigne, esta riqueza?

¡Por Jesucristo vivo, cada pieza
vale más que un millón, y que es mancilla
que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla,
Roma triunfante en ánimo y nobleza!

¡Apostaré que la ánima del muerto,
por gozar este sitio, hoy ha dejado
el cielo, de que goza eternamente!"

Esto oyó un valentón y dijo: "¡Es cierto
lo que dice voacé, seor soldado,
y quien dijere lo contrario miente!"

Y luego incontinente
caló el chapeo, requirió la espada,

miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.

Miguel de Cervantes


Y un ovillejo, estrofa de diez versos que dio a conocer Cervantes. Consta de tres pareados de pie quebrado, y una redondilla final que debe resumir lo anterior e incluir en el último verso las palabras quebradas.

OVILLEJO 


¿Quién mejorará mi suerte?
¡La muerte!
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
¡Mudanza!
Y sus males, ¿quién los cura?
¡Locura!
De ese modo no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.


Miguel de Cervantes


Si queréis profundizar en la obra poética de Cervantes os dirijo a la publicación Cervantes poeta: el valor de los versos del Quijote de Pedro Cerrillo. Como no podía ser menos, en la Biblioteca virtual Miguel de Cervantes encontraréis amplia información bio y bibliográfica sobre quien da nombre a este magnífico portal literario. Por último una antología de sus poemas del portal A media voz. 

martes, 1 de septiembre de 2015

Gutierre de Cetina


Gutierre de Cetina (Sevilla 1520, Puebla - Méjico 1557). Poeta de inspiración petrarquista, también influido por Garcilaso y Ausias March. De familia noble fue militar y uno de los primeros que escribió madrigales en castellano (poemas breves amorosos que combinan endecas y heptasílabos).

Éste es su madrigal más conocido.


OJOS CLAROS SERENOS...

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué si me miráis miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay, tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

Gutierre de Cetina

Aquí tenéis este madrigal recitado por el gran actor Luis Prendes.



Y uno de sus sonetos 

AMOR MUEVE MIS ALAS, Y TAN ALTO

Amor mueve mis alas, y tan alto
las lleva el amoroso pensamiento,
que de hora en hora así subiendo siento
quedar mi padecer más corto y falto.

Temo tal vez mientras mi vuelo exalto,
mas llega luego a mí el conocimiento
y pruébase que es poco en tal tormento
por inmortal honor un mortal salto.

Que si otro puso al mar perpetuo nombre
do el soberbio valor le dio la muerte,
presumiendo de sí más que podía,

de mí dirán: Aquí fue muerto un hombre
que si al cielo llegar negó su suerte,
la vida le faltó, no la osadía
.

Gutierre de Cetina

En este enlace podréis encontrar una antología de sus poemas y en este otro una biografía con referencias a su obra poética.


Por si os interesa profundizar en las influencias de la poesía italiana en este poeta, os dirijo a un documentado estudio de Jesús Ponce Cárdenas, Cauces de la imitación en el Renacimiento: Gutierre deCetina y Nicolò Franco.

domingo, 26 de julio de 2015

Bernardo de Balbuena

Bernardo de Balbuena (Valdepeñas 1562, San Juan de Puesto Rico 1627), autor no demasiado conocido ni reconocido en nuestros días escribió tres largas obras poéticas Siglo de oro en las selvas de Erifile, El Bernardo y Grandeza mejicana, pero sólo os copiaré unos poemas suyos más cortos.


PERDIDO ANDO SEÑORA...

Perdido ando, señora, entre la gente
sin vos, sin mí, sin ser, sin Dios, sin vida:
sin vos porque de mí no sois servida,
sin mí porque con vos no estoy presente;

sin ser porque del ser estando ausente
no hay cosa que del ser no me despida;
sin Dios porque mi alma a Dios olvida
por contemplar a vos continuamente;

sin vida porque ausente de su alma
nadie vive, y si ya no estoy difunto
es en fe de esperar vuestra venida.

¡Oh, vos por quien perdí alegría y calma,
miradme amable y volvereisme al punto
a vos, a mí, a mi ser, mi dios, mi vida!

Bernardo de Balbuena


Este soneto, que pertenece a la égloga 5ª de su Siglo de oro en las selvas de Erifile donde lo canta el pastor Felicio, es la obra que suele aparecer asociada al autor en las antologías. Se refiere en el poema a los cinco motivos por los que anda perdido por su dama, ampliando el "sin Dios, sin vos, sin mí" de Jorge Manrique. Aunque técnicamente tiene la incorrección de repetir la rima -ida en cuartetos y tercetos, es una composición que desarrolla bien su contenido y ritmo. Hay varias versiones de este soneto y os he colocado la que recoge la Antología comentada de la poesía lírica española, que me parece la mejor en cuanto a ritmo y contenido.

La siguiente octava real trata de las cualidades que deben adornar al poeta, en las que se trasluce su oficio eclesiástico al considerar que debe ser un elegido de Dios.

No piense el ignorante vulgo vano
que hacer una canción, medir un verso
o escribir en lenguaje limpio y terso
ya le da de poeta nombre ufano.
Que sólo al que es de ingenio soberano
y en ser divino excede al universo,
cuya voz suena a más que aliento de hombre,
cuadra y no a otro la honra de este nombre.

Bernardo de Balbuena

Por si os interesa profundizar más en su vida y obra os dejo un enlace a un ensayo de Lucrecio Pérez Blanco, Bernardo de Balbuena: Innovación y magisterio en la literatura hispanoamericana de los siglos XVI y XVII; y otro a un texto de Cecilio Muñoz Fillol Bernardo de Balbuena en sus obras

sábado, 16 de mayo de 2015

María de Zayas

Imagen supuestamente atribuida
María de Zayas (Madrid 1590 - ¿1661?). Poco se sabe de esta novelista y poeta barroca, ni su rostro se conoce, pero nos quedan sus textos y en este caso unos sonetos extraídos de su obra La traición en la amistad.

La imagen no creo que corresponda a la autora, pero dejémosla para darle un rostro.


Amar el día, aborrecer el día,
llamar la noche y despreciarla luego,
temer el fuego y acercarse al fuego,
tener a un tiempo pena y alegría.

Estar juntos valor y cobardía,
el desprecio cruel y el blando ruego,
temor valiente, entendimiento ciego,
atada la razón, libre osadía.

Buscar lugar donde aliviar los males
y no querer del mal hacer mudanza,
desear sin saber qué se desea.

Tener el gusto y el disgusto iguales
y todo el bien librado en esperanza,
si aquesto no es amor, no sé qué sea.

María de Zayas.

En este soneto juega con las paradojas y antítesis, figuras retóricas bastante similares ya que la primera expresa la contradicción interna creada por dos conceptos opuestos, y la segunda la contraposición  de dos palabra o frases. Yo diría que los versos 1º,2º, 3º, 6º, 9º y 10º son paradojas, y los 4º, 5º, 7º, 8º y 12º son antítesis, pero admito opiniones contrarias. Para acabar, al 11º le podemos adjudicar un poliptoton (juego de palabras) y al 14º una epifonema (sentencia final que subraya la idea). Hacer mudanza se refiere a cambiar o transformar.


Gallarda condición, Cupido, tengo,
muchos amantes en mi alma caben,
mi nuevo amartelar todos alaben
guardando la opinión que yo mantengo.

Hombres, así vuestros engaños vengo;
guardémonos de necias que no saben,
aunque más su firmeza menoscaben,
entretenerse como me entretengo.

Si un amante se ausenta, enoja o muere,
no ha de quedar la voluntad baldía,
porque es la ociosidad muy civil cosa.

Mal haya la que solo un hombre quiere,
que tener uno solo es cobardía;
naturaleza es vana y es hermosa.

María de Zayas

Si queréis saber más de la autora, os recomiendo unos enlaces. Uno del IES Miguel Catalán con enlaces a distintas obras, una biografía en la Biblioteca Nacional, un interesante artículo de Rosa Navarro del libro Belleza escrita en femenino (página 264) y un ensayo de Benito Quintana sobre La poesía de los desengaños amorosos de María de Zayas. 

viernes, 3 de abril de 2015

Teresa de Cepeda y Ahumada (Santa Teresa de Jesús)

Estos días se conmemoran los cinco siglos del nacimiento de Teresa de Cepeda y Ahumada (Ávila, 1515 - Alba de Tormes 1582) más conocida como Santa Teresa de Jesús y este blog quiere recordarla como poeta.

Copio su célebre glosa al poema popular Vivo sin vivir en mí, tema que también trató su compañero de fatigas San Juan de la Cruz


VIVO SIN VIVIR EN MÍ

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

Teresa de Cepeda y Ahumada (sobre 1571-73)


Parece que el poema del mismo título de San Juan de la Cruz se escribió entre 1572-78, pero los expertos no se han puesto de acuerdo sobre las influencias o contaminaciones entre los dos.

En la Biblioteca virtual Miguel de Cervantes encontraréis una completa información sobre su vida y obra  , aquí un facsímil de Poemas de Santa Teresa publicado en 1861, y en este otro enlace a la web Los poetas una antología de su obra poética

viernes, 9 de enero de 2015

Francisco de Figueroa

Francisco de Figueroa (Alcalá de Henares 1530-1588) fue llamado el Divino por lo que debió de ser un poeta muy apreciado en su tiempo. Por sus estancias en Italia se familiarizó con la poesía y cultura transalpina. Ya que no he encontrado su imagen os dejo la de otros poetas-soldados.












SONETO XVII

Perdido ando, señora, entre la gente,
sin vos, sin mí, sin ser, sin Dios, sin vida;
sin vos, porque no sois de mí servida;
sin mí, porque no estoy con vos presente;

sin ser, porque de vos estando ausente
no hay cosa que del ser no me despida;
sin Dios, porque mi alma a Dios olvida
por contemplar en vos continuamente;

sin vida, porque ya que haya vivido,
cien mil veces mejor morir me fuera
que no un dolor tan grave y tan extraño.

¡Que preso yo por vos, por vos herido,
y muerto yo por vos d'esta manera,
estéis tan descuidada de mi daño!


Francisco de Figueroa

MADRIGAL.

Triste de mí que parto, mas no parto,
que el alma, que es de mí la mejor parte,
ni partirá, ni parte,
de quien jamás el pensamiento aparto:
Si parte el cuerpo triste, el alma queda
gozosa, ufana y leda:
Sí; mas del alma el cuerpo parte, y temo,
(¡o doloroso estremo!)
que en esta de los dos triste partida,
por fuerza he de partirme de la vida.

Francisco de Figueroa

Aquí podéis leer su biografía y una recopilación de 76 poemas que se le atribuyen

sábado, 26 de julio de 2014

Juan de Tassis, Conde de Villamediana


Juan de Tassis, Conde de Villamediana (Lisboa 1582, Madrid 1622) fue persona de azarosa vida. Lo he recordado al releer la excelente antología de Luis Alberto de Cuenca Las cien mejores poesías de la lengua castellana en que dice de él que fue un poeta maldito avant la lettre.

Hoy este soneto se consideraría políticamente incorrecto, pero refleja bien las descripciones poéticas de la mujer en los siglos de oro.


DEFINICIÓN DE LA MUJER

Es la mujer un mar todo fortuna,
una mudable vela a todo viento;
es cometa de fácil movimiento,
sol en el rostro y en el alma luna.

Fe de enemigo sin lealtad ninguna,
breve descanso e inmortal tormento,
ligera más que el mismo pensamiento,
y de sufrir pesada e importuna.

Es más que un áspid arrogante y fiera;
a su gusto, de cera derretida,
y al ajeno, más dura que la palma;

es cobre dentro y oro de por fuera,
y es un dulce veneno de la vida
que nos mata sangrándonos el alma.

Juan de Tassis. Conde de Villamediana



Para su azarosa biografía y su bibliografía os dirijo a Wikipedia . Aquí tenéis una amplia antología de su poesía y en este otro enlace diez de sus sonetos.


Como otro ejemplo de la poesía de esa época, os coloco un soneto atribuido a Villamediana (de lo que hay muchas dudas) que trata de la proyectada boda boda de Carlos Estuardo, Príncipe de Gales, y la Infanta María, hermana de Felipe IV, en edición efectuada por  Rafael Iglesias. (1)


A LA VENIDA DEL PRINCIPE DE GALES A CASARSE CON LA INFANTA DOÑA MARÍA. Del dicho Conde. (2)

En hombros de la pérfida herejía (3)
ved, Lisardo, que Alcides, (4) o que Atlante, (5)
el de Gales pretende (y su Almirante) (6)
llegar al cielo hermoso de María. (7)

El príncipe bretón, (8) sin luz ni guía, (9)
alega, aunque hereje, que es amante, (10)
y que le hizo caballero andante (11)
la hermosa pretensión de su porfía. (12)

Juntos se han visto el lobo y la cordera, (13)
y la paloma con el cuervo anida,
siendo palacio del diluvio el arca. (14)

Confusión de Babel en esta era (15)
donde la fe de España está oprimida
de una razón de Estado (16) que la (17) abarca.

Atribuido al Conde de Villamediana

Aquí podéis consultar las Notas marginales incluidas en la Biblioteca Cervantes virtual, donde también donde se recoge más información y varios audios sobre la obra de Villamediana .

sábado, 24 de mayo de 2014

San Juan de la Cruz. Noche oscura


No había dedicado aún una entrada a San Juan de la Cruz (Fontiveros 1542, Úbeda 1591) y subsano esta omisión del mejor de nuestros poetas místicos. He seleccionado unas conocidas liras tituladas: Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto grado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual.

NOCHE OSCURA

En una noche oscura  
con ansias en amores inflamada,   
¡oh, dichosa ventura!,   
salí sin ser notada,   
estando ya mi casa sosegada.  


A oscuras y segura,   
por la secreta escala disfrazada,   
¡oh, dichosa ventura!,   
a oscuras y encelada,   
estando ya mi casa sosegada.  

En la noche dichosa   
en secreto, que nadie me veía,   
ni yo miraba cosa,   
sin otra luz y guía   
sino la que en el corazón ardía. 

Aquesta me guiaba   
más cierto que la luz de mediodía,   
adonde me esperaba   
quien yo bien me sabía,   
en parte donde nadie parecía.

¡Oh, noche que guiaste!   
¡Oh, noche amable más que la alborada!   
¡Oh, noche que juntaste   
Amado con amada,   
amada en el Amado transformada!  


En mi pecho florido,   
que entero para él solo guardaba,   
allí quedó dormido,   
y yo le regalaba,   
y el ventalle de cedros aire daba.   


El aire de la almena   
cuando yo sus cabellos esparcía,   
con su mano serena   
en mi cuello hería   
y todos mis sentidos suspendía. 

Quedeme y olvídeme,   
el rostro recliné sobre el Amado.   
Cesó todo y déjeme,   
dejando mi cuidado   
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz
 

Aquí tenéis el poema cantado por Amancio Prada (La Habana, 2009):



Si buscáis amplia información sobre su vida y obra la encontraréis en el Instituto Cervantes y en su biblioteca virtual. Aquí tenéis una antología de su obra poética
Dos interpretaciones más de Amancio Prada. Llama de amor viva  y Oh ninfas de Judea de su Cántico espiritual. 
Por último, como edición crítica os recomiendo Poesías de San Juan de la Cruz, edición de Paola Elia en Clásicos Castalia.

sábado, 12 de octubre de 2013

Fray Luis de León. Oda a Francisco de Salinas

Fray Luis de León (Belmonte, 1527 - Madrigal de las Altas Torres, 1591) es uno de los grandes escritores del renacimiento español al que aquí trataré en su vertiente poética. Sirvan para comenzar las quintillas que escribió al salir de la cárcel, donde estuvo cinco años por traducir libros sagrados sin licencia eclesiástica.

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
¡Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y, con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso,
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado, ni envidioso!


Y cuando volvió a su cátedra de Salamanca pronunció el famoso Como decíamos ayer... Hablando de cátedras y Salamanca, las magníficas liras que dedicó a su compañero catedrático, el músico Francisco de Salinas.

ODA A FRANCISCO DE SALINAS

El aire se serena  
y viste de hermosura y luz no usada,  
Salinas, cuando suena  
la música extremada  
por vuestra sabia mano gobernada

A cuyo son divino  
el alma, que en olvido está sumida,  
torna a cobrar el tino  
y memoria perdida  
de su origen primera esclarecida. 

Y como se conoce,  
en suerte y pensamiento se mejora;  
el oro desconoce  
que el vulgo vil adora,  
la belleza caduca engañadora. 

Traspasa el aire todo  
hasta llegar a la más alta esfera  
y oye allí otro modo  
de no perecedera  
música, que es la fuente y la primera. 

Ve cómo el gran Maestro,  
a aquesta inmensa cítara aplicado,  
con movimiento diestro  
produce el son sagrado,  
con que este eterno templo es sustentado. 

Y como está compuesta  
de números concordes, luego envía  
consonante respuesta;  
y entre ambos a porfía  
se mezcla una dulcísima armonía. 

Aquí el alma navega  
por un mar de dulzura, y finalmente,  
en él así se anega,  
que ningún accidente  
extraño y peregrino oye o siente. 

¡Oh desmayo dichoso!  
¡Oh muerte que das vida! ¡Oh dulce olvido!  
¡Durase en tu reposo,  
sin ser restituido  
jamás a aqueste bajo y vil sentido! 

A este bien os llamo,  
gloria del apolíneo sacro coro,  
amigos, a quien amo  
sobre todo tesoro,  
que todo lo visible es triste lloro. 

¡Oh, suene de continuo,  
Salinas, vuestro son en mis oídos,  
por quien al bien divino  
despiertan los sentidos,  
quedando a lo demás adormecidos! 

Fray Luis de León
Un breve apunte sobre cada  estrofa. : Salinas tocando el órgano nos acerca a Dios. : Origen divino del alma. : El alma desprecia los bienes mundanos. : Vía iluminativa. Música de las esferas celestes. :Trascendencia. El alma en presencia de Dios, origen del movimiento del universo y la música celestial. : Unión del alma y Dios. Números como origen y fundamento.: Plenitud del amor por la unión intelectual del alma a Dios. : Busca de la plenitud del clímax unitivo. :Ánimo a los amigos a compartir ese bien espiritual. 10ª: Llegar a Dios a través de la música de salinas. En esta página encontraréis un comentario del poema que desarrolla estos apuntes.

Si os interesa más información sobre la vida y obra de Fray Luis os dirijo a Cervantes Virtual. 

sábado, 22 de junio de 2013

Francisco de Aldana

Francisco de Aldana (¿Nápoles 1537? - Alcazarquivir, 1578) fue militar y uno de los más importantes poetas del siglo XVI. Su poesía fue muy estimada por otros grandes autores de la época. Cervantes lo denominó El Divino, Quevedo Doctísimo español, y Lope le dedicó estos versos: Tenga lugar el Capitán Aldana / entre tantos científicos señores, / que bien merece aquí tales loores / tal pluma y tal espada castellanaComo muestra su docena de magníficos tercetos encadenados que, como su título indica, nos saben a poco.


POCOS TERCETOS ESCRITOS A UN AMIGO

   Mientras estáis allá con tierno celo,
de oro, de seda y púrpura cubriendo
el de vuestra alma vil terrestre velo,


  sayo de hierro acá yo estoy vistiendo,
cota de acero, arnés, yelmo luciente,
que un claro espejo al sol voy pareciendo.


  Mientras andáis allá lascivamente
con flores de azahar, con agua clara
los pulsos refrescando, ojos y frente,
  yo de honroso sudor cubro mi cara
y de sangre enemiga el brazo tiño
cuando con más furor muerte dispara.


  Mientras que a cada cual con su desiño (1)
urdiendo andáis allá mil trampantojos,
manchada el alma más que piel de armiño,
  yo voy acá y allá, puestos los ojos
en muerte dar al que tener se gloria
del ibero valor ricos despojos.


  Mientras andáis allá con la memoria
llena de las blanduras de Cupido,
publicando de vos llorosa historia,
  yo voy acá de furia combatido,
de aspereza y desdén, lleno de gana
que Ludovico al fin quede vencido.


  Mientras cual nuevo sol por la mañana
todo compuesto andáis ventaneando (2)

en haca, sin parar, lucia y galana, (1)
  yo voy sobre un jinete acá saltando
el andén, el barranco, el foso, el lodo,
al cercano enemigo amenazando.


  Mientras andáis allá metido todo
en conocer la dama, o linda o fea,
buscando introducción por diestro modo,


  yo reconozco el sitio y la trinchea (1)
deste profano a Dios vil enemigo,
sin que la muerte al ojo estorbo sea.

Francisco de Aldana

(1) Palabras en desuso. Desiño: Designio; Haca: Jaca; Trinchea: Trinchera

(2) A mi entender, ventaneando se refiere a que el amigo va montado en una jaca bien cuidada y adornada para ver y que le vean las damas, mientras el autor debe cabalgar en la batalla.



Aquí tenéis un artículo que apareció en el ABC sobre Aldana , y en este otro enlace unos cuantos poemas suyos