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miércoles, 1 de febrero de 2017

Leopoldo Alas Mínguez

Leopoldo Alas Mínguez (Arnedo, Logroño 1962 - Madrid 2008) escritor y poeta desaparecido prematuramente. Vicente Molina Foix reprodujo en un obituario en El País un fragmento de Los Andenes, que escribió a los 18 años, como muestra de su temprana lucidez poética.

Los trenes sólo pasan / cuando no se los espera, y nos sorprenden: / hay que agarrarse a los trenes con las uñas / cuando pasan por delante, / aunque te den la espalda, / hay que montarse en marcha / porque los trenes no paran, / eres tú el que estás parado / con la maleta cerrada


Os copio dos de sus poemas de amor de su poemario La posesión del miedo.  para que comprobéis que un poema de amor no tiene por qué ser cursi y puede utilizar un lenguaje simple a la vez que potente.


RAZÓN DE AMOR

No es sólo la pasión de los abrazos,
la saliva, el aroma, el vértigo, los besos
o el plácido desvelo de la ausencia.

Mi amor es la fábula y la trama,
el relato interior que sigue a cada encuentro,
la glosa que acompaña los adioses,
el minucioso examen de las frases
y el eco que tu voz le pone a mi silencio.

Mi amor es ser feliz y no engañarme
anticipando el daño del negro desengaño,
cuando el sexo se esfume en el recuerdo
remoto y resentido de un orgasmo.
El consentir la calma en las mareas
y atesorar las horas y los días
de la fiesta de luz que celebramos,
del banquete voraz de los sentidos.

Y abolir la frontera de los cuerpos,
detenernos, subiendo la escalera,
a besarnos en todos los peldaños.

Leopoldo Alas (La posesión del miedo) 1996


PASIÓN DE AFECTO

En el amor fatal no brilla el pensamiento.
La mente se coagula cuando la sangre estalla.
Vuelve sombrío el ingenio y sin gracia
la fatuidad fanática del fuego.
Yo creo en un amor clarividente,
una efusión borracha de prudencia,
el fruto que se alcanza, las fuentes del desierto.

El riesgo y la pasión están en el afecto,
en un miedo común al abrazarse.
Dormidos, compartir el mismo sueño.
Despiertos, afilar las diferencias.
Amor que no se abisma ni se engaña,
amor que se resuelve en transparencia.

Leopoldo Alas (La posesión del miedo) 1996


En este enlace podréis acceder a una antología de sus poemas publicada en A media voz. Y, por si os animáis a leerlo más, aquí tenéis las portadas de algunos de  sus libros de poemas.





lunes, 2 de enero de 2017

Gabriel Celaya

Gabriel Celaya (Hernani, 1911 - Madrid, 1991). Poeta de la generación literaria de posguerra y uno de los más destacados representantes de la denominada poesía social. Paco Ibañez, cantando su "La poesía es un arma cargada de futuro", ayudó a que muchos nos interesásemos en su obra. 

No todo el mundo está de acuerdo en esa convivencia de música y poemas, pero yo creo que ha sido una magnífica puerta para descubrir mundos poéticos y todo lo que se haga para popularizar la buena poesía es positivo.

Aquí tenéis dos de sus poemas:


LA VIDA, AHÍ FUERA

Esa vida que no es mía y me rodea,
el misterio de la muerte, lo que llamamos la muerte
y el misterio de la vida siempre abierta,
lo que llamamos la vida
en el árbol, en las nubes y en el agua,
y en el viento y en el mundo que es quien es sin ser humano,
y en la inmensa transparencia que no se dice, se muestra
en eso que busqué tanto y ahora encuentro regresando:
La infancia, quizá, la infancia, nuestro final seguro,
nuestro cuento, nuestro canto, nuestra mágica conciencia:
El total de lo sin fin y de la vida abierta.

"Poemas órficos", 1978. Gabriel Celaya.


DEDICATORIA FINAL (Función de Amparitxu)

Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe.
Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo,
y me das la manzana mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso
que -¡basta!- te beso!
                               ¡Y al diablo los versos,
y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor,
y aunque sea un disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio,
ni lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño.

"Función de uno, equis, ene", 1973. Gabriel Celaya

En esta web de la Diputación Foral de Guipuzkoa encontraréis su biografía, bibliografía y mucha más información, además de algunos de sus poemas. Y en A media voz otra selección más amplia de sus poemas.

He citado al inicio su La poesía es un arma cargada de futuro y a Paco Ibañez y aquí los cuelgo en un vídeo para que podamos recordarlo:


Este vídeo es de hace pocos años y la voz le flaquea algo a Paco Ibañez, pero no el sentimiento y la fuerza con la que canta este poema. Aquí tenéis la letra del poema

martes, 8 de noviembre de 2016

Tomás Morales

Tomás Morales Castellano (Moya 1884 - Las Palmas, 1921), un buen poeta canario modernista e influenciado por Rubén Darío. He llegado a su obra a través de la antología de Gerardo Diego Poesía española contemporánea (1901 - 1934).

Díez-Canedo en el prólogo a su último poemario, Las Rosas de Hércules, cita su noble retórica, su magnífica exuberancia al lado de otras notas más íntimas y tiernas, y sobre todo su siempre presente mar. 

Os copio Ha llegado una escuadra . Un siglo después, su estilo nos puede parecer demasiado ampluoso, pero describe muy bien y con ritmo poético el hecho que cita en su título.


HA LLEGADO UNA ESCUADRA

Ha llegado una escuadra; anochecido
buscó refugio al sur de la bocana
y a la ciudad entera ha sorprendido
surta en el puerto, esta mañana.

Seis unidades de combate forman
la división, y sus guerreras trazas
sobre el ambiente mate se uniforman
con el esmalte gris de sus corazas.

Por toda la ciudad ha trascendido
la noticia, y el ánimo despierto
por toda la ciudad se vio invadido
en su afán de novedad el puerto.

¡Hélos allí! con sus recién pintadas
carenas y sus fúlgidos metales
torreados de cofas artilladas
graves de orgullo y de vigor navales

Y acusan sus severas proporciones
en son de paz, una agresión latente...
desde las explanadas y espigones
los curiosea, a su sabor, la gente.

Más lejos, los de tipo acorazado,
ya en bahía, las fuerzas de crucero;
y junto al farallón, pulimentado,
como un juguete lindo, un torpedero.

Breza por las cubiertas e imbornales
en fagina, la tropa marinera
y pasan los imberbes oficiales
con los gemelos a la bandolera.

Y presumen la premura diligente
conque ejecuta el atinado coro
las órdenes que mandan desde el puente
los comandantes de silbato de oro.

Todo está listo. Cesa el ajetreo.
Los artilleros guardan avizores.
¡Todo es prestigio, precisión y aseo
bajo los emblemáticos colores!

Y en tanto que las nubes se serenan
y la mañana perezosa avanza;
a intervalos iguales, lentos, truenan
los veintiún cañonazos de ordenanza.

Tomás Morales. Las rosas de Hércules (1922)

En la web de la Casa-Museo de Tomás Morales hay información de su vida y obra y de el libro que contiene este poema Las rosas de Hércules, y aquí podéis descargar su obra más conocida: Oda al Atlántico.

Y ya que os he citado la Antología de Gerardo Diego, aquí tenéis una portada que ya tiene unos cuantos años, y otra más reciente que aún se puede encontrar en librerías.



lunes, 22 de agosto de 2016

Leandro Fernández de Moratín

Leandro Fernández de Moratín (Madrid, 1760 - París, 1828) fue el más relevante autor teatral de su época. También, aunque no sea tan conocido por ello, tiene una obra poética importante.

Sus poemas y su teatro, quedan algo lejos de nuestros gustos actuales, pero esta elegía que os copio está considerada lo mejor de su poesía y para Lázaro Carreter, cuya opinión siempre respeto, a la altura de las grandes obras de la lírica castellana.


ELEGÍA: A LAS MUSAS

Esta corona, adorno de mi frente,
esta sonante lira y flautas de oro
y máscaras alegres, que algún día
me disteis, sacras Musas, de mis manos
trémulas recibid, y el canto acabe,
que fuera osado intento repetirlo.
He visto ya cómo la edad ligera,
apresurando a no volver las horas,
robó con ellas su vigor al numen.
Sé que negáis vuestro favor divino
a la cansada senectud, y en vano
fuera implorarle; pero en tanto, bellas
ninfas, del verde Pindo (*) habitadoras,
no me neguéis que os agradezca humilde
los bienes que os debí. Si pude un día,
no indigno sucesor de nombre ilustre,
dilatarlo famoso, a vos fue dado
llevar al fin mi atrevimiento. Sólo
pudo bastar vuestro amoroso anhelo
a prestarme constancia en los afanes
que turbaron mi paz, cuando insolente,
vano saber, enconos y venganzas,
codicia y ambición, la patria mía
abandonaron a civil discordia.


Yo vi del polvo levantarse audaces,
a dominar y perecer tiranos,
atropellarse efímeras las leyes,
y llamarse virtudes los delitos.
Vi las fraternas armas nuestros muros
bañar en sangre nuestra, combatirse,
Vencido y vencedor, hijos de España,
y el trono desplomándose al vendido
ímpetu popular. De las arenas
que el mar sacude en la fenicia Gades,
a las que el Tajo lusitano envuelve
En oro y conchas, uno y otro imperio,
iras, desorden esparciendo y luto,
comunicarse el funeral estrago.
Así cuando en Sicilia el Etna ronco
revienta incendios, su bifronte cima
cubre el Vesubio en humo denso y llamas,
turba el Averno sus calladas ondas;
y allá del Tibre en la ribera etrusca
Se estremece la cúpula soberbia,
que da sepulcro al sucesor de Cristo.


¿Quién pudo en tanto horror mover el plectro?
¿Quién dar al verso acordes armonías,
oyendo resonar grito de muerte?
Tronó la tempestad; bramó iracundo
el huracán, y arrebató a los campos
sus frutos, su matiz; la rica pompa
destrozó de los árboles sombríos;
todas huyeron tímidas las aves
del blando nido, en el espanto mudas:
no más trinos de amor. Así agitaron
los tardos años mi existencia, y pudo
sólo en región extraña el oprimido
ánimo hallar dulce descanso y vida.


Breve será, que ya la tumba aguarda
y sus mármoles abre a recibirme;
ya los voy a ocupar... Si no es eterno
el rigor de los hados, y reservan
a mi patria infeliz mayor ventura,
dénsela presto, y mi postrer suspiro
será por ella... Prevenid en tanto
flébiles tonos, enlazad coronas
de ciprés funeral, musas celestes;
y donde a las del mar sus aguas mezcla
el Garona (**) opulento, en silencioso
bosque de lauros y menudos mirtos,
ocultad entre flores mis cenizas.


Leandro Fernández de Moratín

(*) Sierra de Grecia consagrada a Apolo y las Musas
(**) Moratín tomó partida por el bando francés en la guerra de la inpedendencia, por lo que tuvo que exiliarse y residió en Burdeos, donde desemboca el Garona, entre 1821 y 1827.



Para profundizar en su vida y obra os dirijo a su portal en Cervantes virtual. En este enlace podéis encontrar unos cuantos de sus poemas y en esta otra web bastantes más poemas. Por su temática y formas, se cataloga a este autor en el XVIII, aunque por ejemplo esta elegía se escribió en el XIX.

Si os interesa la poesía del XVIII, que aunque no está a la altura de la de los siglos de oro tiene poetas interesantes, os recomiendo la edición crítica de Rogelio Reyes "Poesía española del siglo XVIII" publicada por Cátedra.

jueves, 28 de julio de 2016

Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita

Juan Ruiz (Alcalá de Henares o Alcalá la Real, ¿1284 - 1351?), el Arcipreste de Hita, es el autor de la magnífica obra del mester de clerecía conocida como el Libro del buen amor. Os traigo unos fragmentos de los consejos que le da Don Amor sobre la elección de mujer y de alcahueta. 

Ocho siglos después sigue siendo una obra de interesante lectura que nos permite bucear en las costumbres de aquella sociedad. Dice Blecua, cuya edición he tomado como guía, que el autor insiste en que el lector debe efectuar un sutil ejercicio crítico y extraer el sentido profundo de sus palabras: muchos leen el libro e tiénenlo en poder, que non saben qué leen nin lo pueden entender.


AQUÍ FABLA DE LA RESPUESTA QUE DON AMOR DIO AL ARCIPRESTE

(.../...) 

Si quieres amar dueña o otra qualquier muger, (1)
muchas cosas avrás primero de aprender;
para que ella te quiera en amor acoger,
sabe primeramente la muger escoger.

(.../...)

Cata muger de talla, de cabeça pequeña, (2)
cabellos amarillos, non sean de alheña; (3)
las çejas apartadas, luengas, altas, en peña, (4)
angosta de cabellos: ésta es talla de dueña. (5)

Ojos grandes, someros, pintados, reluzientes,
e de largas pestañas, bien claras, paresçientes;
las orejas pequeñas, delgadas; parar mientes (6)
si ha el cuello alto: atal quieren las gentes. (7)

La nariz afilada, los dientes menudillos,
eguales, e bien blancos, un poco apartadillos;
las enzivas bermejas; los dientes agudillos; (8)
los lavros de la boca bermejos, angostillos.

La su boca pequeña, así de buena guisa;
la su faz sea blanca, sin pelos, clara e lisa.
Pugna de aver muger que la vea sin camisa, (9)
que la talla del cuerpo te dira: esto aguisa. (10)

(.../...)
Si parienta non tienes atal, toma unas viejas

que andan las iglesias e saben las callejas:
grandes cuentas al cuello, saben muchas consejas,
con lágrimas de Moisén encatan las orejas. (11)

Son grandes maestras aquestas pavïotas: (12)
andan por todo el mundo, por plaças e por cotas; (13)
a Dios alçan las cuentas, querellando sus coitas: (14)
¡ay, quanto mal saben esas viejas arlotas! (15)

Toma de unas viejas que se fazen erveras; (16)

andan de casa en casa e llámanse parteras;
con polvos e afeites e con alcoholeras (17)
echan la moça en ojo e ciegan bien de veras. (18)

E busca mensajera de unas negras patas, (19)
que usan mucho frailes e monjas e beatas

son mucho andariegas e merescen las çapatas; (20)
esas trotaconventos fazen muchas baratas. (21)

Do esas mugeres usan mucho se alegrar,
pocas mugeres pueden d'ellas se despagar;
porque a ti non mientan sábelas falagar,
ca tal escanto usan que saben bien çegar. (22)

De aquestas viejas todas, ésta es la mejor;
ruégal que te non mienta, muéstrale buen amor,
que mucha mala bestia vende buen corredor
e mucha mala ropa cubre buen cobertor.

(.../...) 

Juan Ruiz. Arcipreste de Hita


(1) Dueña: mujer de estatus social medio alto. (2) catar: mirar. de talla: esbelta (3) alheña: tinte natural rojizo. (4) en peña: arqueadas en ángulo. (5) angosta de cabellos: pelo recogido. (6) parar mientes: considerar, reflexionar. (7) atal: tal. (8) enzivas: encías. (9) pugna: esfuérzate. (10) esto aguisa: esto va bien. (11) lágrimas de Moisén: piedras para hacer encantos. (12) pavïotas: falsas. (13) cotas: lugares privados. (14) querellando sus coitas: quejándose de sus penalidades. (15) arlotas: bribonas. (16) erveras: vendedoras de plantas medicinales. (17) polvos , cremas y tintes de cosmética. (18) echan la moça en ojo: hacen quedar prendada. (19) patas: tocas o velos. (20) merescen las çapatas: se ganan el sueldo. (21) baratas: negocios. (22) escanto: encanto.


Y hacia el final del libro, el lamento del Arcipreste tras la muerte de Trotaconventos.

DE CÓMO MORIÓ TROTACONVENTOS E DE CÓMO EL ARCIPRESTE FACE SU PLANTO DENOSTANDO E MALDIZIENDO LA MUERTE

¡Ay Muerte! ¡Muerta seas, muerta e malandante! (1)
Mataste a mi vieja, ¡matasses a mí ante!

Enemiga del mundo, que non as semejante,
de tu memoria amarga non sé quien non se espante.

(.../...)

¡Ay mi Trotaconventos, mi leal verdadera!,

muchos te siguian biva, yazes señera. (2)
¿Adó te me han llevado? Non sé cosa çertera: (3)
nunca torna con nuevas quien anda esta carrera. (4)

(.../...)

Juan Ruiz. Arcipreste de Hita

(1) malandante: desgraciada, que acabes mal. (2) yaces señera: yaces sola. (3) certera: cierta. (4) carrera: camino


Si queréis leer el libro completo, está disponible en la biblioteca Virtual Cervantes. Además, hay mucha más información, por ejemplo las ponencias de los cuatro congresos sobre la obra celebrados en Alcalá la Real. Y si preferís el papel os recomiendo la edición crítica de Cátedra efectuada por Alberto Blecua, que es la que he utilizado para las notas al pie.

Por otra parte, si buscáis una aproximación más fácil a la obra hay un buen video de unos 45 minutos de una adaptación efectuada por Televisión Española en 1974 con guion de Manuel Criado del Val y Jesús Fernández Santos.

jueves, 2 de junio de 2016

Delmira Agustini


Delmira Agustini (Montevideo 1886-1914) una poeta cuyos versos reflejan un profundo erotismo, lo que no era usual para una mujer y menos de su entorno social. Eso, y quizá su trágico final, ha hecho que se la considere una trasgresora de su época.


LA CITA

En tu alcoba techada de ensueños, haz derroche
de flores y de luces de espíritu; mi alma
calzada de silencio y vestida de calma
irá a ti por la senda más negra de esta noche.

Apaga las bujías para ver cosas bellas;
cierra todas las puertas para entrar la ilusión;
arranca del misterio un manojo de estrellas
y enflora como un vaso triunfal tu corazón.

Y esperarás sonriendo, y esperarás llorando!...
Cuando llegue mi alma, tal vez reces pensando
que el cielo dulcemente se derrama en tu pecho....

Para el amor divino ten un diván de calma,
y con el lirio místico que es su arma, mi alma
apagará una a una las rosas de tu lecho.


Delmira Agustini. Otros poemas.


Este otro poema se presenta en este formato en sus obras completas, pero parecen dos versiones sobre un mismo tema.

EL SURTIDOR DE ORO

Vibre, mi musa, el surtidor de oro
la taza rosa de tu boca en besos;
de las espumas armoniosas surja
vivo, supremo, misterioso, eterno,
el amante ideal, el esculpido
en prodigios de almas y de cuerpos;
debe ser vivo a fuerza de soñado,
que sangre y alma se me va en los sueños;
ha de nacer a deslumbrar la vida,
y ha de ser un dios nuevo!
Las culebras azules de sus venas
se nutren de milagro en mi cerebro...
                      ...   
Selle, mi musa, el surtidor de oro
la taza rosa de tu boca en besos;
el amante ideal, el esculpido
en prodigios de almas y de cuerpos,
arraigando las uñas extrahumanas
en mi carne, solloza en mis ensueños:
-Yo no quiero más vida que tu vida,
son en ti los supremos elementos;
déjame bajo el cielo de tu alma,
en la cálida tierra de tu cuerpo!-
-Selle, mi musa, el surtidor de oro
la taza rosa de tu boca en besos! 

Delmira Agustini. Cálices vacíos (1913)


La mayor parte de sus poemas son rimados, pero en éste se rebela contra esa tiranía de la rima, probablemente en un ejercicio de estilo.

REBELIÓN

La rima es el tirano empurpurado,
es el estigma del esclavo, el grillo
que acongoja la marcha de la Idea.
¡No aleguéis que es de oro! ¡El Pensamiento
No se esclaviza a un vil cascabeleo!
Ha de ser libre de escalar las cumbres
entero como un dios, la crin revuelta,
la frente al sol, al viento. ¿Acaso importa
que adorne el ala lo que oprime el vuelo?

¡Él es por sí, por su divina esencia,
música, luz, color, fuerza, belleza!
¿A qué el carmín, los perfumados pomos?...
¿Por qué ceñir sus manos enguantadas
a herir teclados y brindar bombones
si libres pueden cosechar estrellas,
desviar montañas, empuñar los rayos?
¡Si la cruz de sus brazos redentores
Abarca el mundo y acaricia el cielo!
Y la Belleza sufre y se subleva...
¡Si es herir a la diosa en pleno pecho
mermar el torso divinal de Apolo
para ajustarlo a ínfima librea!

¡Para morir como su ley impone
El mar no quiere diques, quiere playas!
Así la Idea cuando surca el verso
quiere al final de la ardua galería,
más que una puerta de cristal o de oro,
la pampa abierta que le grita “¡Libre!”


Delmira Agustini. El libro blanco (Frágil) 1907



En A media voz podéis encontrar una amplia selección de su poesía. Si queréis investigar sobre su espíritu trasgresor es interesante Vampirismo, sadismo y masoquismo en la poesía de Delmira Agustini de Gisela Norat. Además, en el Centro Virtual Cervantes, podéis encontrar amplia información sobre su vida, obra y una antología de sus poemas.

Por último, si preferís leerla en papel os recomiendo su poesía completa editada por Sibila.


domingo, 22 de mayo de 2016

Gonzalo de Berceo

G. de Berceo. Casa de los Chapiteles 
El monje Gonzalo de Berceo (Berceo, ¿1198? - San Millán, ¿1264?) uno de los primeros poetas en lengua castellana y de los más destacados del Mester de Clerecía.

Las primeras estrofas de un largo poema suyo:



VIDA  DEL GLORIOSO CONFESOR SANCTO DOMINGO DE SILOS

En el nomne del Padre, que fizo toda cosa,
Et de don Ihesuchristo, fijo de la Gloriosa,
Et del Spiritu Sancto, que egual dellos posa,
De un confessor sancto quiero fer una prosa.

Quiero fer una prosa en roman paladino
En qual suele el pueblo fablar a su veçino,
Ca non so tan letrado por fer otro latino,
Bien valdrá,commo creo,un vaso de bon vino.

Quiero que lo sepades luego de la primera
Cuya es la ystoria, metervos en carrera:
Es de Sancto Domingo, toda bien verdadera,
El que diçen de Silos, que salva la frontera.

En el nonne de Dios, que nombramos primero,
Suyo sea el preçio, yo seré su obrero,
Galardón del laçerio yo en él lo espero,
Que por poco serviçio da galardón larguero.

Sennor Sancto Domingo, dizlo la escriptura,
Natural fue de Cannas, non de bassa natura,
Lealmente fué fecho a toda derechura,
De todo muy derecho, sin nulla depresura.

Parientes ovo buenos, del Criador amigos,
Que siguien los ensiemplos de los padres antigos.
Bien sabien escusarse de ganar enemigos:
Bien les venie en mientes de los buenos castigos.

Iuhan avie nomne, el su padre ondrado,
del linnage den Manns un omne sennalado,
Amador de derecho, de seso acabado,
Non falsarie su dicho por aver monedado.

El nombre de la madre deçir non lo sabria.
Commo non fué escripto non devinaria;
Mas vayala el nombre Dios,e Sancta Maria:
Prosigamos el curso, tengamos nuestra via.

La çepa era buena, emprendió buen sarmiento,
Non fu´commo canna, que la torna el viento,
Ca luego assi prendió, commo de buen çimiento,
De oir vanidades non le prendie taliento.

Servie a los parientes de toda voluntat,
Mostraba contra ellos toda humildat,
Traie, maguer ninnuello, tan gran simplicidat,
Que se maravillaba toda la veçindat.
(.../...)

Gonzalo de Berceo


Si queréis proseguir, aquí tenéis las 777 estrofas (cuadernas vías) del poema completo que glosa la vida de Santo Domingo de Silos en medievales estrofas de verso alejandrinos de temas religiosos, también conocidas como "tetrásforos monorrimos". Salvando las distancias y los tiempos, yo escribí un poema en cuadernas vías, El catador de amores, acerca de un tema mucho más jocoso y en homenaje a otro gran poeta medieval, El arcipreste de Hita, al que le debo una entrada en este blog.

Volviendo a Gonzalo de Berceo, en la Biblioteca Cervantes Virtual hay amplia información sobre su el autor, su obra y ensayos sobre la misma. Además, podéis acceder a los textos de sus poemas. También hay completa información en la biblioteca Gonzalo de Berceo

viernes, 25 de marzo de 2016

Javier Egea

Javier Egea (Granada 1952 - 1999), poeta que, junto a Luis García Montero y Álvaro Salvador, firmó en 1983 el manifiesto La nueva sentimentalidad que dio origen a la corriente de la Poesía de la experiencia, tan comentada a favor y en contra en los cenáculos poéticos. Yo no soy mucho de corrientes ni generaciones, y soy más de la poesía que me llega y penetra como la de Javier Egea.

Aquí tenéis unos ejemplos:


NOCHE CANALLA

Yo no sé si la quise pero andaba conmigo,
me guiaba su risa por la ciudad tan gris.
Ella tenía en su boca colinas de Ketama
y el cielo de sus ojos me pintaba de añil.
Yo vi tantas estrellas como ella puso siempre
en aquel cielo raso como un paño de tul.
Ella llevaba el pelo como la Janis Joplin
y los labios morados como el Parfait-Amour.
La he perdido en un bosque de jeringas brillantes
por donde nos decían que se llegaba al mar;
se fue sobre un caballo de hermosos ojos negros,
por más que yo me muera no la podré olvidar.
Bajo el cielo ceniza me conducen mis piernas.
Esta noche no tengo ni esperanza ni amor.
Sólo queda el calor de mi pobre navaja.
Hoy me he visto la cara de un retrato-robot.
A pesar de sus ojos he salido a la calle,
a pesar de sus ojos me ha tocado vivir .
En un barrio de muertos me trajeron al mundo.
Esta noche canalla no respondo de mí.


Javier Egea


¿QUÉ LUZ EXTRAÑA, DIME, HA POBLADO ESTE CUERPO...

¿Qué luz extraña, dime, ha poblado este cuerpo
repetido en portales, escaparates, brumas,
ingenuo paseante de la ciudad, hermano,
caminante del mismo aturdimiento
que estos siglos de expolio pusieron en los ojos,
qué luz extraña, dime,
hay en la soledad y en la memoria?

Así nos fuimos viendo nítidamente fríos,
enfrentados,
de una margen a otra de la calle en ruinas,
con la clarividencia de los obreros viejos
que abanderan los pasos del taller a la muerte
aprendiendo el futuro.

Sobre nosotros pasan los balcones cerrados,
las farolas con frío,
los aleros mellados y este viento,
como un enjambre inhóspito,
y la piel de la tierra huele a ropa quemada,
mas tiritan los huesos
y hay tan sólo el calor de la sangre que alumbra
desde el abrazo grande de tu fuerza y la mía.

Es cierto que la historia
nos condenó a las calles ateridas
y no el azar que llega maldito restallando.

¿Qué luz extraña, dime,
hay en la soledad y en la memoria?
Hoy supimos, mirándonos las manos,
a pesar del estrago y las ojeras mustias,
al fin reconocidas,
que siempre es tarde, siempre, para volver a casa
como se vuelve al sitio de las túnicas rotas,
de las máscaras frías,
del polvo atrincherado,
de los andrajos de la luz.


Javier Egea

En la pagina web dedicada a Javier Egea encontraréis información sobre su vida y obra, y una selección de sus poemas. Este año se acaba de publicar su antología poética "A pesar de su ojos". Esta es la ficha técnica del libro y aquí cómo adquirirlo.

Aquí tenéis Noche canalla cantada por Raúl Alcover. Un poema recitado y cantado no expresa siempre lo mismo, pero en cualquier caso es otra visión de la obra del artista y en este caso el poema es una magnífica letra de canción.





sábado, 12 de marzo de 2016

Manuel Padorno y el mar

Manuel Padorno (Santa Cruz de Tenerife, 1932 - Madrid, 2002) pintor y poeta, dos artes muy próximas. Ya dijo Simónides (V a.C) La pintura es poesía muda y la poesía pintura hablante y lo podréis comprobar en la obra de Padorno, quien decía que son caminos paralelos que marchan juntos, pero cada uno por su lado.

Ya que escribió y pintó mucho sobre el mar, amor que yo comparto, me centraré en esta temática.


SOY QUIEN PONE EN MARCHA LA MAÑANA

Así que pongo en marcha la mañana
atlántica, con todo su engranaje,
las compuertas se abren, estruendosas,
los grandes portalones celestiales,
levantados paneles invisibles,
émbolos infinitos que remueven
los espacios cerrados, los desplazo
ahuyentando las sombras, con violencia
hacia zonas azules, que penetre
en grandes cantidades oceánicas
la luz por todas partes cada día.
Un inmenso trabajo, indescriptible.
Aparte de cumplir todos los pasos
soy también quien los goza, pues me entrego
a su contemplación, su turbulencia,
la cantidad más grande concebida,
inmensa maquinaria puesta a punto
cada mañana, desde mi ventana.
Insólito espectáculo. Para luego
dejar que todo marche, que transcurra
según los apetitos espaciales.

Manuel Padorno

Padorno, en sus caminos paralelos, unió pinturas a poemas. Como ejemplo:

CARRETERA DEL MAR 



El mar es una larga carretera.
Comienza aquí, debajo de mi casa;
arranca desde aquí, sobre la orilla
y va, como una larga cinta echada
desde mi puerta al infinito, afuera.
Se pierde allá en la espesura. Mírala
lejos. Corre asfaltada por la espuma
y se remonta encima de la línea
azul del horizonte, por arriba
para seguir llevada de la niebla
(sin que termine nunca en ningún sitio)
hasta el final que desaparecía.
Es una larga carretera azul;
comienza aquí, sobre la orilla misma.
Caminaré por ella. Iré por ella
hasta el final del día, el estrellado
día. Hasta el final, en donde encuentre
sobre las aguas, nómada del sueño
la claridad distinta, la otra luz.

Manuel Padorno. La Guía. Antología poética personal 

En su web oficial encontraréis amplia información sobre su poesía, su pintura, su biografía, bibliografía, reseñas críticas, etc. Y aquí os dejo una antología de sus poemas.

Por último, el poeta recitando Mi casa el mar



viernes, 4 de marzo de 2016

Jorge Manrique


Jorge Manrique (¿Paredes de Nava, Palencia 1440? - Santa María del Campo, Cuenca,  1479). ¿Quién no recuerda algunos versos de sus coplas por la muerte de su padre?

Ese poema, una magnífica elegía sobre la fugacidad de la vida, y la muerte que a todos iguala, el tópico del "Ubi sunt", tiene ya más de cinco siglos y conviene releerla de tiempo en tiempo. Os invito a acompañarme:


COPLAS POR LA MUERTE DE SU PADRE

     Recuerde el alma dormida,                       
avive el seso y despierte                            
contemplando                
cómo se pasa la vida,                   
cómo se viene la muerte                           
tan callando,                    
   cuán presto se va el placer,                    
cómo, después de acordado,                   
da dolor;                            
cómo, a nuestro parecer,                          
cualquiera tiempo pasado                         
fue mejor.                        

    Pues si vemos lo presente                     
cómo en un punto se es ido                     
y acabado,                        
si juzgamos sabiamente,                            
daremos lo no venido                  
por pasado.                      
   No se engañe nadie, no,                         
pensando que ha de durar                        
lo que espera                  
mas que duró lo que vio,                           
pues que todo ha de pasar                       
por tal manera.                               

    Nuestras vidas son los ríos                     
que van a dar en la mar,                             
que es el morir,                              
allí van los señoríos                       
derechos a se acabar                   
y consumir;                       
   allí los ríos caudales,                  
allí los otros medianos                 
y más chicos,                    
y llegados, son iguales                 
los que viven por sus manos
y los ricos.

(.../...)


Jorge Manrique

Aquí podéis leer las coplas completas y en Cervantes Virtual hay una antología completa de sus obras editada por Augusto Cortina. Os dejo otro poema, una canción, de Manrique. 


ES UNA MUERTE ESCONDIDA

Es una muerte escondida                          
este mi bien prometido,                            
mas no puedo ser querido                        
sin peligro de mi vida.                  

   Mas sólo porque me quiera                   
quien en vida no me quiere,                    
yo quiero sufrir que muera                       
mi vivir, pues siempre muere;                 
    y en perder vida perdida                        
no me cuento por perdido,                       
pues no puedo ser querido                      
sin peligro de mi vida.   

Jorge Manrique

Y dos maneras distintas de enfocar sus coplas musicalmente. Una más compleja y reciente de Amancio Prada



Y la clásica de Paco Ibañez