He descubierto a Ana Gorría (Barcelona, 1979) en la antología de Luis Antonio de Villena de la generación poética del 2000 "La inteligencia y el hacha". Sus libros publicados son: Clepsidra (2004), Araña (2005), El presente desnudo (2011), La soledad de las formas (2013) y Nostalgia de la acción (2016). De lo poco que he sabido encontrar, me han gustado sobre todo los poemas de Araña.
ARIADNA OLVIDA EL MAR
El rostro reclinó. Desde la orilla
todo era paz. Olor. Inmensidades.
Verdades concedidas al espacio,
suavemente oscilando entre las ramas.
Aspiró el aire frío que se abría
como un sol de papel en los pulmones.
Saber del mar su luz, su pasadizo.
Atrás dejar la sal. Volver a casa.
Ana Gorría. Araña. (2005)
CRISTALES
Oscurece. El cielo está temblando
en sus añicos como una barca rota.
Carne y silencio. La roca en el pantano.
La mano que se aleja.
Vibrando, las estrellas acarician el suelo
con su lengua de sábana o asfixia.
La fiebre es el incendio que naufraga
debajo de las puertas.
Ana Gorría. Araña. (2005)
Dos poemas en los que nos deja potentes imágenes, dentro de unos versos con una estructura rítmica que no pesa sino que eleva las palabras. Por último, os copio un haiku:
ENTRAÑA
Golpe tras golpe
como pólvora seca
sobre la escarcha
Ana Gorría. Araña. El presente desnudo (2011)
Es difícil encontrar en la red antologías de sus poemas. Os dejo algunas: en TamTamPress y en Las razones del aviador.
ADENDA DE AGOSTO DE 2026:
En 2018 la autora publicó una recopilación "De la supervivencia. Poemas 2006-2016", aquí la tenéis disponible. Posteriormente ha publicado en 2025 "Tiempo profundo: Un poema en duermevela", libro que parece ser más un ensayo poético autobiográfico. De este libro (que no podemos clasificar como poemario) se han publicado dos artícuos interesantes este de Luna Miguel en Babelia y este otro completo e interesante artículo publicado en Zenda por Julio Más que comienza: Entre la arqueología del recuerdo y la reflexión sobre la imagen fotográfica, Tiempo profundo, de Ana Gorría (H&O Editorial, 2025) se presenta como un libro de difícil clasificación, híbrido entre el ensayo poético, la escritura autobiográfica y la teoría del arte. Su estructura fragmentaria —organizada en ocho partes y más de treinta capítulos breves— responde a la necesidad de fijar la memoria y la conciencia de su inevitable disolución. En esa tensión entre permanencia y pérdida se articula una poética de la analogía, que constituye el mecanismo estructural que vertebra todo el volumen.
Sobre los libros de poemas de Ana Gorría es difícil encontrar información o textos como muestra, que nos indujeran a querer saber más y adquirirlos. Tambéin es verdad que el último poemario nuevo que publicó es de 2016. En general, la poesía es un género minoritario que necesitaría de mejores escaparates en las redes, con buenas y claras prescripciones, para animar a los potenciales lectores.
Sobre los libros de poemas de Ana Gorría es difícil encontrar información o textos como muestra, que nos indujeran a querer saber más y adquirirlos. Tambéin es verdad que el último poemario nuevo que publicó es de 2016. En general, la poesía es un género minoritario que necesitaría de mejores escaparates en las redes, con buenas y claras prescripciones, para animar a los potenciales lectores.






















