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sábado, 10 de enero de 2026

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Gertrudis Gómez de Avellaneda (Camagüey, Cuba, 1814 - Madrid, 1873) fue una novelista, dramaturga y poetisa cubano-española del romanticismo. José Manuel Blecua en su Antología de la poesía romántica española la sitúa en la tríada de las poetas más notables de esa época, junto con Carolina Coronado y Rosalía de Castro y, además de destacar el contenido de su producción poética, resalta las innovaciones métricas de sus poemas (tema al que volveré después). Por otra parte, Juan Valera y Marcelino Menéndez Pelayo la consideraron "la poetisa más grande de los tiempos modernos", y a mitad del siglo XIX se la llegó a considerar la mujer más importante de Madrid después de la reina Isabel II.

La poeta pintada por Federico Madrazo (1857)

La poeta se dio a conocer joven con su soneto "Al partir" escrito en el viaje que la llevó de Cuba a España en 1836.


AL PARTIR (1836)

¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente!
¡Hermosa Cuba! Tu brillante cielo
la noche cubre con su opaco velo,
como cubre el dolor mi triste frente.

¡Voy a partir! La chusma diligente,
para arrancarme del nativo suelo
las velas iza y pronta a su desvelo
la brisa acude de tu zona ardiente.

¡Adiós, patria feliz, edén querido!
¡Doquier que el hado en su furor me impela,
tu dulce nombre halagará mi oído!

¡Adiós!... Ya cruje la turgente vela...
el ancla se alza... el buque, estremecido,
las olas corta y silencioso vuela!

Gertrudis Gómez de Avellaneda (1836)

Puro romanticismo en vena, con profundo dominio del ritmo poético. Destacan 8 versos de ritmo sáfico apoyados en 4ª y 8ª sílaba (2º, 3º, 6º, 8º, 9º, 10º, 12º y 14º), además de 3 heroicos con soporte en 4ª y 6ª (1º, 5º y 7º) y 1 melódico en 3ª y 6ª. A los otros dos versos, aunque pueden ser endecasílabos, yo les daría un trato especial que creo encaja mejor con el recitado. El 9º "Adiós, patria feliz, edén querido" lo recito con una parada tras "feliz" como un dodecasílabo (7+5) más acorde con el recitado que prefiero y que además rebaja la los acentos contiguos en 2º y 3ª sílaba. Respecto al verso 13ª "el ancla se alza... el buque, estremecido", para mí es claramente un dodecasílabo (5+7), ya que se se efectúa la sinalefa entre "alza... el buque" se rompe en sentido del verso y se elimina el necesario suspensivo. En resumen, un claro dominio del ritmo y de la musicalidad de la poeta.

Otro soneto:

IMITANDO UNA ODA DE SAFO 

¡Feliz quien junto a ti por fin suspira,
quien oye el eco de tu voz sonora,
quien el halago de tu risa adora,
y el blando aroma de tu aliento aspira!

Ventura tanta, que envidioso admira
el querubín que en el empíreo mora,
el alma turba, al corazón, devora,
y el torpe acento, al expresarla, expira.

Ante mis ojos desaparece el mundo,
y por mis venas circular ligero
el fuego siento del amor profundo.

Trémula, en vano resistirte quiero...
de ardiente llanto mi mejilla inundo...
¡deliro, gozo, te bendigo y muero!

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Destaco en este soneto que todos sus versos son de ritmo sáfico (por lo del título) apoyados en su parte central en 4ª y 8ª sílaba con ese ritmo especial en esa parte del verso sin apoyos fónicos fuertes. Solo en primero tiene, además, otro apoyo en 6ª.

Ahora unas quintillas más livianas y jocosas a imitación (dice ella) de Évariste de Parny, poeta francés que en su última época se dedicó a la poesía burlesca.

SIGNIFICADO DE LA PALABRA "YO AMÉ"

Con yo amé dice cualquiera
esta verdad desolante:
—Todo en el mundo es quimera,
no hay ventura verdadera
ni sentimiento constante.

Yo amé significa: —Nada
le basta al hombre jamás.
La pasión más delicada,
la promesa más sagrada,
son humo y viento... ¡y no más!

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Respecto a las innovaciones métricas que os he citado al inicio os recomiendo al lectura de su largo poema (de 30 estrofas de 4 versos cada una) "La noche del insomnio y el alba". El poema comienza con dos estrofas trisílabas y continua con otros pares de estrofas de 4, 5, 6, 7... hasta llegar a las 16 sílabas. Hay que tener un cuenta que todos los versos largos (más de 11 sílabas) se pueden leer de corrido sin hemistiquios, apoyados por la estructura ternaria de tonificación cada tres sílabas y todo ello manteniendo una lectura fluida no condicionada por la rígida estructura métrica que no se hace pesada. Además mantiene la rima consonante en cada estrofa. Tan solo al llegar a los versos tridecasílabos se permite dos versos blancos y dos en rima asonante con otros dos consonantes, supongo que por podérselo permitir y no porque le faltasen palabras para rimar. Además de este poema, podéis encontrar una antología suya en la Biblioteca virtual Miguel de Cervantes.

También es muy interesante del artículo que publicó en 1913 Regino E. Boti "La Avellaneda como metrificadora". No estoy totalmente de acuerdo con todo lo indicado (los análisis métricos han evolucionado en el último siglo), pero sí en lo fundamental y nos muestra numerosos ejemplos de la riqueza métrica de la poeta.

En esta entrada y en otras, que podéis ver en la etiqueta "Comentarios métricos", trato de las estructuras métricas de los poemas. Un poema con ritmo precisa, además de un texto del género que sea (lírico, épico, dramático, popular, satírico, etc.), una estructura basada en las tonalidades silábicas que sostenga ese ritmo. Lamentablemente, las reseñas o críticas de los poemas suelen dedicarse solo a comentar los textos y se descuida esa otra parte del poema que es el ritmo. Y sin ritmo no hay poema, sin ritmo solo suele haber prosa sea buena o mala, lírica o narrativa. Contenido (texto) y continente (ritmo), suman para conseguir un buen poema.

Si me queréis indicar que existe el "verso libre", es verdad, pero en mucha menos proporción de lo que se cree. De esos temas versolibristas ya he hablado en numerosas ocasiones, por ejemplo aquí tenéis mi artículo ¿Qué diferencia a la prosa del poema? que trata el tema y hace referencia a otros artículos míos más concretos sobre el verso libre. Bueno, pues por esa ausencia general de comentarios sobre el ritmo de los poemas esta es mi pequeña contribución a corregirla.

Si queréis profundizar en los conocimientos métricos, que permiten disfrutar más de la lectura de los poemas o saber cómo elaborarlos para que mantengan ese ritmo musical, tenéis que consultar algún tratado de métrica. Yo como autor os recomiendo el mío "Métrica poética del idioma español" (aquí tenéis una reseña y cómo adquirirlo si os interesa) que pretende ser didáctico e iros introduciendo poco a poco en los distintos conceptos con numerosos ejemplos explicativos. En caso de dudas sobre el libro me podéis enviar un mail a: ricardo@lapalabraesmagica.com