martes, 14 de febrero de 2017

"La cantante" de Juan Gris

La chanteuse. Juan Gris (1926)
La chanteuse (la cantante) es una pintura de Juan Gris que sólo he visto una vez al natural en el Reina Sofía. El cuadro es distinto por su color y composición al resto de la obra que conozco de ese pintor.

Gris (1887-1927) fue uno de los grandes cubistas y se mantuvo fiel a ese estilo; no obstante, la fama le llegó tarde y su obra es escasa. Dice de él Antonio Muñóz Molina en un artículo: Quién va a fijarse en Gris existiendo Picasso, existiendo Braque. Pero en él hay algo que los otros dos no tienen, y cita a Kierkegaard “La pureza de corazón de desear una sola cosa”


LA CHANTEUSE

Juan Gris,
cubismo estricto,
obra escasa e inmensa, austera y contenida,
querencia por el gris, más que un pseudónimo
en esa arquitectura plana de sus cuadros.
Pero siempre que vuelvo a este museo
añoro “La cantante”,
la llamarada en rojo,
que sólo vi una vez al natural,
cuando me pregunté
si fue una prueba en la paleta del pintor
o surgió la pasión al final de su vida.
La respuesta fue rápida
porque un color en Gris no ha sido nunca
un pigmento al azar.


De museos por Madrid. Ricardo Fernández Esteban ©


Esta obra de Juan Gris (José Victoriano González Pérez) pertenece a la Fundación Teléfonica y ha sido cedida al Museo Reina Sofía, aunque como he dicho yo sólo la he visto colgada en sus salas una vez hace años. Aquí podéis acceder a las obras de Gris en la Colección del Museo 

Al colgaros este poema he recordado que tengo pendiente la actualización de mi poemario digital De museos por Madrid. Este libro recoge poemas inspirados en algunos de los cuadros que he ido contemplando en mis visitas a esos museos y permite acceder a esas obras de arte. Me pongo por la labor porque lo prometido es deuda. 

miércoles, 1 de febrero de 2017

Leopoldo Alas Mínguez

Leopoldo Alas Mínguez (Arnedo, Logroño 1962 - Madrid 2008) escritor y poeta desaparecido prematuramente. Vicente Molina Foix reprodujo en un obituario en El País un fragmento de Los Andenes, que escribió a los 18 años, como muestra de su temprana lucidez poética.

Los trenes sólo pasan / cuando no se los espera, y nos sorprenden: / hay que agarrarse a los trenes con las uñas / cuando pasan por delante, / aunque te den la espalda, / hay que montarse en marcha / porque los trenes no paran, / eres tú el que estás parado / con la maleta cerrada


Os copio dos de sus poemas de amor de su poemario La posesión del miedo.  para que comprobéis que un poema de amor no tiene por qué ser cursi y puede utilizar un lenguaje simple a la vez que potente.


RAZÓN DE AMOR

No es sólo la pasión de los abrazos,
la saliva, el aroma, el vértigo, los besos
o el plácido desvelo de la ausencia.

Mi amor es la fábula y la trama,
el relato interior que sigue a cada encuentro,
la glosa que acompaña los adioses,
el minucioso examen de las frases
y el eco que tu voz le pone a mi silencio.

Mi amor es ser feliz y no engañarme
anticipando el daño del negro desengaño,
cuando el sexo se esfume en el recuerdo
remoto y resentido de un orgasmo.
El consentir la calma en las mareas
y atesorar las horas y los días
de la fiesta de luz que celebramos,
del banquete voraz de los sentidos.

Y abolir la frontera de los cuerpos,
detenernos, subiendo la escalera,
a besarnos en todos los peldaños.

Leopoldo Alas (La posesión del miedo) 1996


PASIÓN DE AFECTO

En el amor fatal no brilla el pensamiento.
La mente se coagula cuando la sangre estalla.
Vuelve sombrío el ingenio y sin gracia
la fatuidad fanática del fuego.
Yo creo en un amor clarividente,
una efusión borracha de prudencia,
el fruto que se alcanza, las fuentes del desierto.

El riesgo y la pasión están en el afecto,
en un miedo común al abrazarse.
Dormidos, compartir el mismo sueño.
Despiertos, afilar las diferencias.
Amor que no se abisma ni se engaña,
amor que se resuelve en transparencia.

Leopoldo Alas (La posesión del miedo) 1996


En este enlace podréis acceder a una antología de sus poemas publicada en A media voz. Y, por si os animáis a leerlo más, aquí tenéis las portadas de algunos de  sus libros de poemas.





martes, 17 de enero de 2017

La "Poética" del "Poliedro poético"

Esta poética inauguró mi recital Poliedro poético, en que recorrí los distintos géneros poéticos en los que he escrito.

Si queda en recital o me animo a publicarla en una antología con este título es algo que tiempo, que es buen consejero, decidirá.

De momento, aquí está a modo de explicación y, como siempre, sujeta a comentarios o críticas.


POÉTICA

En esta tentativa de “poética”
intentaré explicar con brevedad
cómo contemplo yo mí poesía,

al creer bueno que el lector conozca
el arcano que rige mi escritura.

Cuido la forma métrica, envoltorio
que debe realzar al contenido,
pero a veces me siento heterodoxo
y evito depender de la aritmética
cuando existe un conflicto con la estética.
Si hay que rimar se rima y no desdeño
un cierto soniquete en el poema,
y si a veces se escapa un ripio fácil
que el guion justifique, hasta lo admito;
pero al igual practico el verso libre
siempre que el ritmo lo distinga de la prosa.

Toco variados temas, que la lírica
no ha de ser exclusiva y me convive
con otros muchos géneros: la épica o dramática,
la écfrasis de un cuadro o de un paisaje,
la adicción del pensar en vosotras, las reales
o aquellas que inventé por escribir,
la elegía que tanto duele publicar,
la busca de mi “islario de pasiones”
dudando entre el camino y el destino,
la crítica política que persigue al mendaz,
la magia que contienen las palabras,
la propia poesía hablando de sí misma,
o infinidad de asuntos que me tientan.

Rechazo ser dogmático. La duda
reafirma la condición humana,
pero si toca seriedad se tiene,
y si se tiene que gritar se grita.
Como Celaya, creo que el poema
es un arma cargada de futuro,
un arma que dispara con muchas municiones;
las hay profundas, directas hacia el alma,
pero también las hay
de sátira, de humor o de artificio.

Nunca olvido que “La palabra es mágica”
—al transformar sonido en sentimiento—,
pero nunca es autónoma, ni libre,
y su razón proviene de la voz que la crea.
Todo puede valer, si quien lo hace
no engaña y es honesto al escribir,
por más que use el sarcasmo o se atreva a inventar
describiendo vivencias no vividas.
¿Por qué ha de ser veraz la poesía,
si con ser verosímil ya se basta y se sobra
para hacernos sentir y emocionarnos
con lágrimas, con risas, con pasión o con gozo…?

Y ya que cito la pasión, termino
resumiendo el poema en sólo un verso:

Pasión, es para mí la poesía.

Ricardo Fernández Esteban ©


En este metapoema (que trata de sí, de mi poesía) está la teoría, la práctica la encontraréis en mis libros o en este propio blog. Como guía puede serviros la página dónde explico cómo navegar por los contenidos del blog, otra que incluye el índice de mi poesía, o en las etiquetas que intentan clasificarla situadas en la parte baja de columna derecha . 

lunes, 2 de enero de 2017

Gabriel Celaya

Gabriel Celaya (Hernani, 1911 - Madrid, 1991). Poeta de la generación literaria de posguerra y uno de los más destacados representantes de la denominada poesía social. Paco Ibañez, cantando su "La poesía es un arma cargada de futuro", ayudó a que muchos nos interesásemos en su obra. 

No todo el mundo está de acuerdo en esa convivencia de música y poemas, pero yo creo que ha sido una magnífica puerta para descubrir mundos poéticos y todo lo que se haga para popularizar la buena poesía es positivo.

Aquí tenéis dos de sus poemas:


LA VIDA, AHÍ FUERA

Esa vida que no es mía y me rodea,
el misterio de la muerte, lo que llamamos la muerte
y el misterio de la vida siempre abierta,
lo que llamamos la vida
en el árbol, en las nubes y en el agua,
y en el viento y en el mundo que es quien es sin ser humano,
y en la inmensa transparencia que no se dice, se muestra
en eso que busqué tanto y ahora encuentro regresando:
La infancia, quizá, la infancia, nuestro final seguro,
nuestro cuento, nuestro canto, nuestra mágica conciencia:
El total de lo sin fin y de la vida abierta.

"Poemas órficos", 1978. Gabriel Celaya.


DEDICATORIA FINAL (Función de Amparitxu)

Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe.
Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo,
y me das la manzana mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso
que -¡basta!- te beso!
                               ¡Y al diablo los versos,
y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor,
y aunque sea un disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio,
ni lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño.

"Función de uno, equis, ene", 1973. Gabriel Celaya

En esta web de la Diputación Foral de Guipuzkoa encontraréis su biografía, bibliografía y mucha más información, además de algunos de sus poemas. Y en A media voz otra selección más amplia de sus poemas.

He citado al inicio su La poesía es un arma cargada de futuro y a Paco Ibañez y aquí los cuelgo en un vídeo para que podamos recordarlo:


Este vídeo es de hace pocos años y la voz le flaquea algo a Paco Ibañez, pero no el sentimiento y la fuerza con la que canta este poema. Aquí tenéis la letra del poema

martes, 20 de diciembre de 2016

Pablo Milanés. La vida no vale nada: ¿un poema, una canción?

Pablo Milanés (Bayamo, Cuba, 1943) es compositor, guitarrista y cantante o sea cantautor, pero por qué no llamarlo también poeta. ¿Cuál es la diferencia entre una buena letra y un buen poema?, ¿enriquece la música un a texto? Sobre esto hay distintos pareceres y el reciente Nobel a Dylan ha ampliado la polémica.

Yo opino
 que si la letra es buena, la música la acompaña y se canta bien, todo suma, porque la poesía es generosa y ampara diferentes estilos e interpretaciones. Aquí tenéis un ejemplo: 


LA VIDA NO VALE NADA

La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama.

La vida no vale nada

si yo me quedo sentado
después que he visto y soñado
que en todas partes me llaman.

La vida no vale nada
cuando otros se están matando
y yo sigo aquí cantando
cual si no pasara nada.

La vida no vale nada
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga.

La vida no vale nada
si ignoro que el asesino
cogió por otro camino
y prepara otra celada.

La vida no vale nada
si se sorprende a otro hermano
cuando supe de antemano
lo que se le preparaba.

La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada.

La vida no vale nada
si tengo que posponer
otro minuto de ser
y morirme en una cama.

La vida no vale nada
si en fin lo que me rodea
no puedo cambiar cual fuera
lo que tengo y que me ampara.

Y por eso para mí
la vida no vale nada.

Pablo Milanés

En este vídeo Pablo Milanés canta este poema en 1984 en Buenos Aires:


Y en este otro casi 30 años después lo canta en Cartagena (Colombia)


Por si queréis saber más sobre el autor, os dirijo la web de Pablo Milanés donde encontraréis letras y vídeos de sus canciones, junto con mucha más información.


Posdata: Victor Villoria me recuerda el disco de Milanés en que canta poemas de José Martí como un ejemplo se esa simbiosis de letra y música bien interpretada. Os dejo acceso a las canciones del disco y a las letras de los poemas de Martí que canta Milanés.



jueves, 8 de diciembre de 2016

Poema de Navidad


Ya se acercan otra vez los tiempos navideños y con ellos el poema que envío cada año a los amigos. Los que me conocéis, sabéis que es crítico con lo que no me gusta, utópico por lo que me gustaría y que me suelo repetir bastante.

Sí, me repito, soy crítico y utópico, pero qué queréis que diga en estos tiempos en que cada vez veo más lejanos los ideales precisos para mejorar, por encima de razas y naciones, nuestro pueblo que es la humanidad.


POEMA DE NAVIDAD 2016

Ya se acerca otra vez la Navidad
y con ella este verso que no es obligación,
siempre ha sido un placer remitirlo al amigo     
y a la vez la utopía de que cambie este mundo,
por más que me repita en la palabra escrita.           .          

No adoro a ningún Dios, mas tampoco rechazo
lo bueno que en su nombre hacen algunos,
pero lanzo anatema contra quienes
usan su nombre en vano en contra de otros hombres.
Y en cuanto al cielo,
mejor crearlo acá, que ir a buscarlo al más allá.

Ataco al consumismo, que domina estas fiestas;
debería trocarse en mejorar la vida
de tantos semejantes, que malviven
en lejanos países, huyendo de las guerras,
o en nuestras propias calles adornadas.

Recelo de los pueblos excluyentes
y más de quienes hablan en su nombre
levantando fronteras de alambre o de nación.
Proclamo sólo a uno: el pueblo humano
por encima de razas, creencias y culturas.

Y te lo digo a ti, y me lo digo a mí,
que esto no quede sólo en un poema,
que las palabras sean armas cargadas de futuro,
porque sumando pasos se llega al infinito.

Y ya que es Navidad digamos todos juntos:
Brindamos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están,
por los desconocidos, por los que tanto dan
y porque la utopía haga mejor la vida.


Ricardo Fernández Esteban ©




Aunque sea crítico con estas fiestas, a las que les queda poco de espíritu navideño y mucho más de consumista, es verdad que sirven para reunirse con las personas de nuestro entorno y para contactar con aquellas a las que no vemos habitualmente.

Por ello, aprovecho la ocasión para desearos lo mejor, tanto a los que os conozco personal o virtualmente, como a aquellos que no y que encontréis este mensaje navegando por la red.

Un fuerte abrazo.

Ricardo Fernández



Aquí tenéis los poemas de Navidad que he publicado desde 2010.

martes, 22 de noviembre de 2016

Carmen Plaza y los sonetos de "Cautivas palabras"

Carmen Plaza, nació en Burgos y vive desde hace muchos años en Barcelona. Ella es economista y, además, una excelente poeta a la que le dedicamos esta entrada por la reciente publicación de su libro de sonetos Cautivas palabras.

Se dice que quien no ha escrito un buen soneto es difícil que pueda escribir buen verso libre, pues aquí tenemos 44 y en otros libros de Carmen buen versolibrismo.

He seleccionado dos, pero copio primero un magnífico terceto que cierra otro de ellos:

El tiempo hunde sus garras en la historia,
mas, sin nosotros, nunca será nada.
Aunque le pese, somos su memoria.


INCENDIO

Está ardiendo mi casa, vieja cera,
panal que se deshace lentamente
y deja el frío hueco del ausente,
resplandor de la llama pasajera.

Alcanzado el final de la carrera,
cansada de vivir sólo el presente,
obedezco una voz incandescente
que me conmina a ser lo que no era.

El camino se vuelve a oscurecer
y en mitad de la duda me detengo
aferrada al espectro del ayer.

No puedo discernir si voy o vengo,
si atravieso la luz, y no sé ver
el tiempo que he vivido y que no tengo.

Carmen Plaza. Cautivas palabras.


Y este otro, que cierra el libro, en el que borda la difícil suerte de mantener la misma rima sin cansar y remata de una certera estocada.

EPITAFIO

Aquí yace mujer. Amó deprisa,
pago el reclinatorio, oyó la misa,
mantuvo el gesto leve, voz concisa,
el alma soterrada e indivisa.

Agradar al varón fue su divisa,
con un suave bosquejo de sonrisa.
Obedeció al dictado muy sumisa
guardando su virtud como Artemisa.

Quería ser poeta o poetisa,
hereje, capitán, sacerdotisa,
pero quedó atrapada en la impresisa

fragancia del ser viento o de ser brisa.
Bordó su desconsuelo en la camisa,
comió pan duro y se murió de risa.

Carmen Plaza. Cautivas palabras.


Debo recordar que Carmen Plaza ya había aparecido en este blog, precisamente con un soneto, entonces inédito y que ahora publica. Ese soneto acompañó a unos endecasílabos blancos de José Florencio Martínez y a una décima mía en el homenaje a Enrique Badosa, que le dedicamos unos amigos por sus fructíferos 60 años de poesía en 2013.

Aquí podéis encontrar una bibliografía de Carmen Plaza en la que veréis su amplia producción de los últimos años y unos cuantos de sus poemas para comprobar lo que dije acerca de la relación del buen soneto con el buen versolibre. Por si queréis saber más de sus sonetos, éste es el enlace en la Casa del libro de Cautivas palabras.







martes, 8 de noviembre de 2016

Tomás Morales

Tomás Morales Castellano (Moya 1884 - Las Palmas, 1921), un buen poeta canario modernista e influenciado por Rubén Darío. He llegado a su obra a través de la antología de Gerardo Diego Poesía española contemporánea (1901 - 1934).

Díez-Canedo en el prólogo a su último poemario, Las Rosas de Hércules, cita su noble retórica, su magnífica exuberancia al lado de otras notas más íntimas y tiernas, y sobre todo su siempre presente mar. 

Os copio Ha llegado una escuadra . Un siglo después, su estilo nos puede parecer demasiado ampluoso, pero describe muy bien y con ritmo poético el hecho que cita en su título.


HA LLEGADO UNA ESCUADRA

Ha llegado una escuadra; anochecido
buscó refugio al sur de la bocana
y a la ciudad entera ha sorprendido
surta en el puerto, esta mañana.

Seis unidades de combate forman
la división, y sus guerreras trazas
sobre el ambiente mate se uniforman
con el esmalte gris de sus corazas.

Por toda la ciudad ha trascendido
la noticia, y el ánimo despierto
por toda la ciudad se vio invadido
en su afán de novedad el puerto.

¡Hélos allí! con sus recién pintadas
carenas y sus fúlgidos metales
torreados de cofas artilladas
graves de orgullo y de vigor navales

Y acusan sus severas proporciones
en son de paz, una agresión latente...
desde las explanadas y espigones
los curiosea, a su sabor, la gente.

Más lejos, los de tipo acorazado,
ya en bahía, las fuerzas de crucero;
y junto al farallón, pulimentado,
como un juguete lindo, un torpedero.

Breza por las cubiertas e imbornales
en fagina, la tropa marinera
y pasan los imberbes oficiales
con los gemelos a la bandolera.

Y presumen la premura diligente
conque ejecuta el atinado coro
las órdenes que mandan desde el puente
los comandantes de silbato de oro.

Todo está listo. Cesa el ajetreo.
Los artilleros guardan avizores.
¡Todo es prestigio, precisión y aseo
bajo los emblemáticos colores!

Y en tanto que las nubes se serenan
y la mañana perezosa avanza;
a intervalos iguales, lentos, truenan
los veintiún cañonazos de ordenanza.

Tomás Morales. Las rosas de Hércules (1922)

En la web de la Casa-Museo de Tomás Morales hay información de su vida y obra y de el libro que contiene este poema Las rosas de Hércules, y aquí podéis descargar su obra más conocida: Oda al Atlántico.

Y ya que os he citado la Antología de Gerardo Diego, aquí tenéis una portada que ya tiene unos cuantos años, y otra más reciente que aún se puede encontrar en librerías.



martes, 25 de octubre de 2016

Jugar con fuego

Mis poemas no suelen ser metafísicos, pero permitidme este divertimento que querría tratar racionalmente algo muy difícil de comprender, El origen del Universo y la ausencia previa de tiempo. De la fe, como no la puedo razonar, cada uno con la suya, y del futuro: lo tenemos mal.


JUGAR CON FUEGO

A este mundo le quedan pocos telediarios.
Y si digo que pocos puedo decir cien mil
que en la práctica es nada si lo comparas con
la edad del universo, nacido en un “big bang”
por mor de la materia que, aburrida sin tiempo,
puso en marcha este juego.

Su par, la antimateria, le advirtió del peligro:
“Ojo con la energía, crearás los infiernos
y más cuando colocas al frente del negocio
a un dios sin experiencia, escogido al tuntún,
con las mejores cartas que no sabrá jugar,
le falta habilidad.”

A esta energía en el tiempo —que todo modifica—
llámale evolución, o capricho de un dios
por observar el cambio que no existe en la nada.
¿Si no hay tiempo qué hay? Si no lo hay, lo hay todo;
si no hay tiempo no hay fin ni siquiera principio,
porque ya nada es físico.

Ese juego de riesgo se le fue de las manos,
explosión de galaxias, condensación de estrellas,
planetas, lunas, gases, los sistemas solares,
y lo que cambió todo, cuando por simple azar
apareció la vida y con ella la muerte
que la lleva de huésped.

Al principio se mata por mera subsistencia
pero luego se sigue por busca de poder,
por odio o por venganza. Es la contradicción
que llevará al principio, cuando el experimento
se agote por sí mismo y a los antagonistas
se les muera la vida.

¿Cuánto falta?, no mucho y si se tiene suerte
quedarán unas brasas, briznas de lo anterior,
que podrán retomar ese juego macabro:
bacterias, fotosíntesis, la evolución maldita
que conduce al inicio. ¿Dije suerte...?, desgracia
debería llamarla.

¿Y qué haces tú, materia?, ¿te divierte este juego?,
¿extinguirás el tiempo o cambiarás al dios
que jugó mal las cartas, llevando todo ases?
Por una vez te rezo y pido para el mundo,
desde mi finitud de agnóstico leal,
otra oportunidad.


Ricardo Fernández Esteban ©


Se dice que no es bueno explicar los poemas, pero yo creo que a veces no viene mal, pero no como prólogo sino como epílogo. Bueno, más que explicarlo os enlazo con un minirrelato que escribí, Juego macabro, que fue donde se inspiró este poema. 

Y ya que hablo de ese minirrelato, os recuerdo que pertenece a mi libro Cuentas de cuentos, que a través de ese enlace informativo podéis adquirir el papel o en digital. Este es el vídeo de promoción


Y éste es el libro.