martes, 11 de diciembre de 2018

Poema de Navidad, 2018

Llegan tiempos navideños y con ellos el poema que cada año dedico a mis amigos y conocidos. No suele ser muy navideño al uso, pero sí que intenta ser crítico y aprovechar estas fechas para hacer unas reflexiones deseando un utópico mundo mejor. Ojalá que así sea, o así me gustaría.


¿POEMA NAVIDEÑO?
 

Navidad y poesía
juntas pueden combatir,
dejando que la utopía
sea la estela a seguir.

Se acaba un año más, y ya son muchos
los gastados bajando por el río
que inexorablemente lleva al mar.
No demasiado trecho le queda a este trayecto
y temo arribaré cargado de equipaje,
sin el consuelo de falsas esperanzas,
porque quien ama a la razón
desconfía de fes, que siempre ciegan.

Quizá por eso, en tiempos navideños
se impone examen de conciencia,
y hasta los no creyentes entonamos plegarias
en el lugar común en que la ética
reúne a todos los humanos.
Es ésta una oración sin destino en el sobre
y, si lo hubiese, se atienden quejas en remite:

"Busca ser solidario, pero crítico
con buenismos que sólo alimentan conciencias,
olvídate de pueblos que separan,
rechaza los mensajes de voz supremacista,
no creas en caudillos, ni menos en vicarios,
hay que escoger un líder que hable claro
y actúe en el bien común
—buscando hacer posible lo imposible—
e implicarse en el cambio, las creencias no bastan.
No sé si existe dios, pero sí que hay diablo
y el arcángel caído viste de populismo
para atraer al pueblo a su redil:
Miente para agradar a quien le escucha,
promete lo que sabe no dará,
o a veces ni lo sabe, porque él
ha caído en su red y es otra víctima.
Gurú que enfrenta a unos contra otros,
para sacar provecho propio o de su idea,
tanto monta, o monta tanto,
su codicia o su falso idealismo.
Ante ello no valen medias tintas,
combate a ese satán, porque el silencio es cómplice
y la comodidad se paga, y luego es tarde.
Adelante, no esperes, reacciona
el futuro se forja mejorando el presente,
si muchos hacen algo multiplicas valor
y la suma global permite la utopía.
Ojalá que así sea, o así me gustaría."


Ricardo Fernández Esteban ©


Aunque critique la Navidad por su consumismo y por haber perdido su espíritu de paz (si es que lo tuvo alguna vez), he de reconocer que estas fiestas sirven para compartir buenos momentos y deseos con familia y amigos. ¡Brindemos para que os sean muy felices estas fiestas y para que el año próximo nuestros utópicos deseos puedan ser un poco más realidad!


Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están, 
por los desconocidos, por los que no vendrán 
y porque la utopía mejore nuestra vida.

Un fuerte abrazo


lunes, 3 de diciembre de 2018

Abate Sancho Baile. ¿Es posible la amistad entre el hombre y la mujer?


El Abate Sancho Baile, aquel que fue "fullero y mujeriego antes que fraile" y ahora se nos ha reconvertido en poeta, se me queja de que sus poemas están escondidos por las profundidades de este blog y si niega a enviar más, si no los saco un poco a la luz. Para contentarle, aquí tenéis un soneto con estrambote sobre si es posible la amistad entre el hombre y la mujer.



¿ES POSIBLE AMISTAD DE HEMBRA Y VARÓN? 

¿Opinas que es posible la amistad
entre sexos opuestos, si intención
de rematar pasión tuvo el varón
y no lo consiguió? Pues, de verdad,

difícil es en la realidad
que se dé tan extraña situación.
Debe de consumarse el revolcón
para aceptar la posibilidad.

Si se grabó la muesca en la pistola
y el tiro hizo mal blanco en la diana,
podría ser que a ambos interese

reconducir el tema y, ¡carambola!,
ser amigos probablemente fuese
la mejor solución de buena gana:

La tratas como hermana,
ya no  tienes por qué tirarle tejos
y, si repites, huelgan los cortejos.

del Abate Sancho Baile



Aunque el Abate tenga, entre otros muchos, el vicio de quejarse, no es cierto que sus poemas estén tan escondidos. En este enlace está su antología erótica con poemas propios y ajenos, y en esta etiqueta iré colocando los suyos con entrada propia.



domingo, 18 de noviembre de 2018

Ida Vitale: Premio Cervantes, 2018

Ida Vitale (Montevideo, 1923) acaba de ser galardonada con el Premio Cervantes por su larga obra poética que busca la simplificación (Para expandirse ya está la prosa) y el trabajo más que la inspiración (La imagen del poeta inspirado... Yo no estoy ahí. A mí la poesía me sale mal, tengo que trabajarla. Todo es perfeccionable, mejorable). No es una poesía cómoda ni fácil, hay que profundizar por dentro de su aparente simplicidad.


EXILIOS

tras tanto acá y allá yendo y viniendo (Francisco de Aldana)

Están aquí y allá: de paso,
en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.

Cruzan desiertos que el bravo sol
o que la helada queman
y campos infinitos sin el límite
que los vuelve reales,
que los haría de solidez y pasto.

La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
se pulveriza por el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.

Se disuelve, tan solo.


Ida Vitale. Arder, callar. Procura lo imposible (1998)

En sus inicios poéticos ya se plantea "lo que queda por decir o no decir", a lo que luego ha ido volviendo en toda su obra.

CANON

Ya todo ha sido dicho
y un resplandor de siglos
lo defiende del eco.
¿Cómo cantar el confuso perfume de la noche,
el otoño que crece en mi costado,
la amistad, los oficios,
el día de hoy,
hermoso y muerto para siempre,
o los pájaros calmos de los atardeceres?
¿Cómo decir de amor,
su indomable regreso cotidiano,
si a tantos, tantas veces,
han helado papeles, madrugadas?
¿Cómo encerrarlo en una cifra
nueva, extrema y mía,
bajo un nombre hasta ahora inadvertido,
y único y necesario?
Tanto haría falta la inocencia total,
como en la rosa,
que viene con su olor, sus destellos,
sus dormidos rocíos repetidos,
del centro de jardines vueltos polvo
y de nuevo innumerablemente levantados.

Ida Vitale. Palabra dada (1953)

Y 60 años después nos dice dos breves poemas sobre la pintura y la música

El sol ha vuelto.
Sólo Matisse lo supo
al notar el preciso retorno
de aquel matiz perdido
—aunque no para él—
sobre una hoja.

Sube el órgano,
nota a nota profundo,
crece su bosque
con banderas
de reflejos y sombras,
inapelable pulsa:
dichoso corazón,
nunca en la periferia:

cálido centelleo
insaciable en lo bello,
Haendel.

Ida Vitale. Vértices, vértigos. Mínimas de aguanieve (2015)

Yo conocía poco su vida y obra y la concesión del premio ha sido el motivo que me ha acercado estos días a su poesía.

En A media voz tenéis una antología de sus poemas, pero esta autora requiere ir a su Poesía Reunida publicada el año pasado. Yo lo estoy haciendo, si queréis dentro de unos días compartimos experiencias, como os he dicho no es fácil, pero no os desaniméis, poco a poco los poemas se van abriendo como esas rosas que ella tanto cita.

En este vídeo Ida Vitale recita algunos  de estos poemas y habla sobre temas poéticos y literarios.



domingo, 4 de noviembre de 2018

Manuel Vázquez Montalbán, poeta

Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939 - Bangkok 2003) es muy conocido como novelista y periodista, pero menos como poeta, que quizá es como el querría ser recordado, ya que la poesía fue muy importante en su vida. Publicó su primer poemario "La educación sentimental" en 1967 y en 1970 ya apareció como uno de los 9 novísimos en la antología de Castellet.



REFLEXIÓN MORAL SOBRE LA ANATOMÍA

Hay mujeres que hacen daño
en el pecho del que muere
                                  al contemplar
la contención exacta de su carne
                                         la refrigeración
blanda de sus cabellos limpios
y el pretexto caedizo de sus ropas

                                      otras
tienen los ojos tristes pero hermosos
o un bello lomo para un torpe frente
                                                o dos piernas
sin cansancio que musculan columnas
                                         de seguro cielo

otras sólo tienen
dos senos a punto de abrirse por su peso
de fruta para labios agostados
                                         para manos
sin otro mundo que llevarse al alma

                                               y en ocasiones
sólo un seno es hermoso sólo un hombro
sólo un vencimiento de la piel
                                        sólo los labios

pero siempre hay un hombre enamorado de tanto o de tan poco
enamorado fugaz o consecuente ama
las pequeñas patrias de una noche
                                               sin clarines
frente a unos párpados cerrados murmullos
fracasadas sintaxis

                                  respetad las plantas
y los cuerpos donde el deseo se descansa
del infinito miedo a todos los olvidos.

M. Vázquez Montalbán. 
"A la sombra de las muchachas sin flor" (1973)


VERANO Y HUMO

Ya sabemos lo que cuesta
vencer la resistencia tenaz
de dos piernas unidas
                                  el sabor
de algún aliento amargó el aire
de madrugada en nuestras fauces
y el cuerpo resultó torpe al despertar
o se quejó triste por un frío olvidado

y sin embargo
más de una vez se nos otoñizan los árboles,
brilla la calle bajo la lluvia amarilla,
damos lumbre a un paseante solitario
por el puerto
                        y silbamos una melodía
ramplona, ya tarde, cuando los veleros
mienten puertos ansiados y el aire
salino no pregunta
                                 ¿quién,
quién no teme perder la que no ama?
Nunca desayuné en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
                                       nunca
aunque sepa los caminos
                                      llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar

                  una fotografía, quizás
una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar
                                 y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
                                           el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai piu ritornera...
y quizá todo sea mejor así, esperado

porque al llegar no puedes volver
a Ítaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
                                                    nunca,
nunca quiero desayunar en Tiffany, nunca
quiero llegar a Ítaca aunque sepa los caminos

lejana y sola.

Manuel Vázquez Montalbán."Una educación sentimental" (1967)


Inútil escrutar tan alto cielo
inútil cosmonauta el que no sabe
el nombre de las cosas que le ignoran
el color del dolor que no le mata

inútil cosmonauta
el que contempla estrellas
para no ver las ratas.

Manuel Vázquez Montalbán. "Pero el viajero que huye" (1990)

Aquí podéis escuchar este último poema cantado por Loquillo


He de reconocer que he sido lector devoto de las novelas de Vázquez Montalbán, pero había pasado superficialmente por su poesía, hasta que recientemente con ocasión de las Jornadas poéticas que le ha dedicado  la ACEC he tenido la ocasión de efectuar un recorrido por su obra que ha sido un grato redescubrimiento. Os aviso, que sus poemas no son de fácil lectura, por su especial, disposición, falta de puntuación y su especial ritmo; por lo que precisan de una lectura lenta y atenta para que el poema nos muestre todo su contenido.

Os dejo un enlace al Archivo de poetas de la ACEC grabado con el autor el año  de su muerte en que recita 10 de sus poemas . Aquí tenéis el primero "Conchita Piquer" , al resto accederéis por el enlace anterior.

 


No siempre los autores son los mejores lectores de sus poemas y menos cuando lo hace un rapsoda como Josep María Pou. Aquí os dejo un video de esas Jornadas poéticas de la ACEC donde Pou presentado por David Castillo recita magníficamente esos poemas y demuestra la importancia de la oralidad en la poesía.



Como siempre, mi recomendación es que acudáis a la fuente, a los libros del poeta, a través de los que se tiene una visión mucho más completa de su obra, que desde sólo unos poemas sueltos como los que os he colgado. Aquí tenéis toda su bibliografía, una reseña de su "Poesía completa" y un artículo de Manuel Rico en que habla de la poesía de Vázquez Montalbán.




domingo, 21 de octubre de 2018

No sólo de métrica vive el soneto

Escribir un soneto es mucho más que trasladar al papel unos conceptos métricos, aunque también deben estar esas normas presentes. Éste, que tiene estrambote, está muy encabalgado y rompe la estructura habitual con puentes sintácticos los versos y estrofas. Además, quiere transmitir la necesidad de que haya un fondo y una forma en la obra poética. Si lo consigue o se queda en un ejercicio de estilo deben decirlo sus lectores.


ESCRIBIR UN SONETO ES MUCHO MÁS QUE MÉTRICA

Con sólo normas métricas, no pidas
que se escriban sonetos. Escribir
necesita mirar, oler, vivir,
tocar. Por mucho que los versos midas
y el ritmo de las sílabas oídas
sea perfecto, deberás sentir
antes en tu interior la historia; ir
liberando las cárceles vividas
para que tu palabra crezca, vuele
y se transmute en lírica; la meta-
morfosis cuyo catalizador
algunos llaman "musa" y les demuele
decir el "me abandona". Pura treta
de poeta falaz y embaucador
que ni tiene pudor,
ni reconoce que le falta raza
y de hacer poesía, ni una traza.


Ricardo Fernández Esteban ©


Aunque a primera vista no lo parezca, este es un soneto en endecasílabos con dos cuartetos, dos tercetos y un estrambote. Lo que pasa es que la mayoría de los versos están encabalgados, por lo que las frases y cláusulas sintácticas desbordan el marco del verso y se encabalgan con el siguiente de forma que se enmascara la estructura clásica del soneto. Para encabalgar más, hasta se ha partido entre dos versos una palabra "meta-morfosis".

El texto intenta explicar lo dicho al inicio. La métrica debe estar presente en un soneto, pero además de la forma (el ritmo poético que se crea por las acentuaciones de las palabras, la medida de los versos y las rimas) debe transmitirse una idea. En este caso, este fondo es "metapoético", o sea trata de la confección del poema y de la necesidad de que las palabras transmitan sentimientos, lo que no se consigue por arte de magia de las musas, sino por la inspiración y trabajo del autor.

Los encabalgamientos diluyen bastante las pausas del final de los versos e incorporan sus pausas sintácticas en otros lugares. Para que esto sea posible, el poema tiene que tener otro sostén que es el metro, el ritmo de los versos y, si existe, la rima. En este caso hay ritmo acentual armónico, endecasílabos y rimas consonantes, lo que ha permitido desconfigurar los versos y estrofas del soneto. 

Por si tenéis interés en profundizar sobre los encabalgamientos, os dirijo a un artículo que acabo de publicar en la web cultural "Las nueve musas" y si queréis saber algo más de técnica poética a 20 entradas "Vamos a hablar de métrica" que publiqué hace un tiempo en esa web.


Por último, aquí tenéis el texto del soneto escrito sin cortarlo en versos, para ver si lo reconocéis o los renglones son una condición indispensable para mantener esas leves paradas versales que deben convivir con las sintácticas

Con sólo normas métricas, no pidas que se escriban sonetos. Escribir necesita mirar, oler, vivir, tocar. Por mucho que los versos midas y el ritmo de las sílabas oídas sea perfecto, deberás sentir antes en tu interior la historia; ir liberando las cárceles vividas 
para que tu palabra crezca, vuele y se convierta en lírica. Metamorfosis, cuyo catalizador algunos llaman “musa” y les demuele decir que “me abandona”. Pura treta de poeta falaz y embaucador que ni tiene pudor, ni reconoce que le falta raza y de hacer poesía, ni una traza.

viernes, 5 de octubre de 2018

Rosana Acquaroni

Rosana Acquaroni
presentando "La casa grande"
en el "Laberinto de Ariadna" 28.9.18
He conocido a Rosana Acquaroni (Madrid, 1964) en una presentación de su último poemario "La casa grande" que me ha atrapado por las tres características básicas que debe tener un libro de poemas:

Un buen contenido (sus recuerdos de infancia expresados en un magnífico lenguaje poético), un buen continente (el ritmo poético de sus versos puestos al servicio de la historia relatada) y una buena expresión (lo bien que Rosana sabe recitar sus poemas). Fondo, forma y transmisión oral, el triángulo que sostiene a la buena poesía. Los dos primeros los tenéis en el libro, del tercero o dejo tres poemas recitados por ella.

Aquí tenéis dos poemas de la segunda parte de "La casa grande":

Los hombres necesitan la inocencia para vivir a costa de ella (Luis Rosales)

Y CÓMO RESISTIRSE
al hombre acicalado
que se quita el sombrero
y te saca a bailar
y te dice
que quiere amanecer en tu sonrisa.

Quién podría negarse
a las salvas de honor de aquel artificiero
que te llena de pájaros la noche.

(Y después,
cómo no conformarse 
y ocupar el lugar de la querida.
Que estudien tus hermanos,
que la vida desprenda su perfume
de nardos y promesas
                         contra el plato vacío).

Acaban de apagarse las últimas bombillas.
La orquesta ya no toca.

Vuestro coche atraviesa,
                         como un jinete frío,
                                       la explanada vacía.

La casa grande. Rosana Acquaroni 



LA DESTRUCCIÓN Y EL AMOR
Se querían, sabedlo (Vicente Aleixandre)

Se querían.
Ocultos, pusilámines,
como ratones ciegos en su rueda infinita.
Al principio sufrían por la luz.

Se citaban de noche
primero en los tranvías de azul amaneciendo,
después en los garajes,
o en las bocas de metro,
o en la senda escondida
hallada en algún parque.

Se rendían
al arrecife calcáreo del deseo.

Su cuerpos se buscaban
como busca la herida el salitre del tiempo.

Se querían
como las flores a las espinas hondas,
a pesar del misal y la ceniza,
de los ciclos bursátiles,
de la murmuración de los serenos.
De los viajes de él

                    la costura de ella
(y la culpa acechante
como un rifle apostado en cualquier agujero).

Se querían de noche, cuando los perros hondos
nunca en los cines
nunca entre las familias
que arropan a sus hijos.

Se querían.
Sabedlo

La casa grande. Rosana Acquaroni


Estos son sus anteriores poemarios:
(2011) Discordia de los dóciles. Olifante Ediciones de poesía.
(2000) Lámparas de arena. Col. Poesía en Madrid. nº 3. Comunidad de Madrid.
(1995) Cartografía sin mundo. Col. de Poesía Ciudad de Cáceres.
(1990) El Jardín Navegable. Ed. Torremozas, 1990.
(1988) Del mar bajo los puentes. Ed. Rialp
Además ha participado en numerosas antologías.

En "A media voz" podéis encontrar una antología de sus poemas, y en este video su poema "La cabaña", recitado por ella.







lunes, 24 de septiembre de 2018

Sifnos: me quejo por quejarme

Este poema se escribió en 2005 y se reescribió algo 13 años después. La primera impresión sigue valiendo y la segunda la reafirma. Sifnos es una isla muy bonita, repleta de capillas e iglesias (dicen que hay 365 como días del año), con buenas playas y hoteles, con tabernas al borde del mar, y sus pueblos blancos con tiendas de moda y terrazas de copas. ¿Qué más se puede pedir? Pues algo menos de turismo y algo más de aquella imagen de pureza de las islas griegas, que me recuerda a la de nuestra costa en mi lejana juventud. Pero todo no se puede tener, ni en las islas giegas...


Vazý, al suroeste de Sifnos

ME QUEJO POR QUEJARME

Sifnos primera impresión:
bonito, quizá demasiado bonito;
limpio, quizá demasiado limpio;
cuidado, quizá demasiado cuidado,
turístico, quizá demasiado turístico.
Resumen: a esta isla
le falta un poco de locura,
o le sobra una pizca de cordura.

Me quejo por quejarme,
porque hay playas de lujo
con el bar al alcance de la mano;
porque los tamariscos
son los que dan más sombra
de todas estas Cícladas;
porque puedo cenar
con los pies en la arena
y la luna alumbrando de farol;
porque en la calle blanca alternan
tiendas estilo fashion
y terrazas de copas con música latina;
y porque en el “hotel de encanto”
con jacuzzi y tumbona en mi terraza,
voy a volver a ver
salir el sol sobre Despotikó. (*)

Me quejo porque sí,
porque ahora mismo en el atardecer
tengo tres pueblos blancos de escenario
con diez iglesias de cúpulas azules,
y porque siguen sonando las campanas
y porque pinos, olivos y cipreses,
rodean a las casas en el monte.


Decididamente, me quejo por quejarme;

porque a uno le va más la imperfección,
y la búsqueda de ese sabor perdido
que aún mantienen algunas de estas islas,
que lo turístico perfecto.

Pues eso: me quejo por quejarme.

Sifnos (2005 y 2018). Ricardo Fernández Esteban ©


(*) Ya he visto salir y ponerse el sol sobre Despotikó, una pequeña isla deshabitada al sur de Andíparos, que es una de las muy escasas cícladas que aún no he pisado. Quizá sea por aquello de las asignaturas pendientes, pero creo que va siendo hora de aprobarlas.

Apolonía desde Ano Petali

La Panagía Jrisopigí

Una taberna en Vazý

Fikiadas, al sur de Sifnos


La cúpula de los "Arcángeles" en Apolonía

Epta (siete) Mártires
Panagía Pulati




















Aquí podréis ver otros poemas inspirados en las islas griegas que he ido publicando en en el blog, la mayoría de ellos procedentes de mis Cuadernos de las islas griegas. Aún no había publicado ninguno dedicado a Sifnos que, a pesar de mis quejas, se lo merece sobradamente.

Y ya que hablamos de Sifnos unas recomendaciones. Un Hotel: "Ano Petali" en una colina sobre Apolonía; una taberna: "Angelos" en Artemonas con cordero y "briam" excelentes; en la calle principal (το στενό) de Apolonía la joyería "Paiades" y el bar de copas "Aego"; y una playa "Fikiadas" que se merece la media hora de camino.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Lo escrito, escrito está

Verba volant, scripta manent (las palabras vuelan, lo escrito queda) es una cita tomada de un discurso de Cayo Tito en el senado romano que fue la inspiración de este poema, "Lo escrito, escrito está", surgido en un trabajo conjunto de poetas a partir de tercetos encadenados sobre la escritura.



LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ

Para mí la escritura es como un dique 
que guarda del olvido a la memoria 
y permite que un texto certifique 
si fue verdad, o no, aquella historia. 
“Lo dicho, dicho está”, pero es muy breve 
el recuerdo que deja la oratoria. 

En cambio lo que escribo nunca es leve, 
el negro sobre blanco es duradero, 
es comparar la piedra con la nieve 
o el flácido cartón con el acero. 
Por eso, yo prefiero la escritura; 
“lo escrito, escrito está”, os lo asevero, 
y compite por ser literatura.

Ricardo Fernández Esteban ©



Un breve poema, de un trabajo conjunto encadenando tercetos, que aquí he variado ligeramente para darle cierre a las rimas y por la mayor libertad individual, al no tener que eliminar palabras ya utilizadas anteriormente.


Dos, también, breves reflexiones: La palabra oral vuela alto y transmite sentimientos, pero la palabra escrita (al menos hasta la época de la falaz posverdad) permanece inmutable y da fe, o mejor razón, de lo escrito. Por otra parte, los trabajos conjuntos poéticos nos ayudan a todos los participantes y demuestran que las denostadas redes sociales también tienen cosas positivas, si se sabe buscar y trabajar en equipo.

martes, 14 de agosto de 2018

Jorge Drexler

Jorge Drexler (Montevideo, 1964) es un famoso cantautor que nos sirve para mostrar lo cercanas que están poesía y canción, y lo bien que pueden colaborar la letra y la música en la expresión artística.

El poema que os copio es la letra de una de sus canciones, está escrito en décimas y tiene una curiosa historia, ya que se lo propuso escribir Joaquín Sabina, cuando Drexler no sabía ni lo que era un décima, y él reconoce que su inexperiencia se nota en la primera estrofa.


MILONGA DEL MORO JUDÍO

Por cada muro un lamento
en Jerusalén la dorada
y mil vidas malgastadas
por cada mandamiento.
Yo soy polvo de tu viento
y aunque sangro de tu herida,
y cada piedra querida
guarda mi amor más profundo,
no hay una piedra en el mundo
que valga lo que una vida.

Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé qué dios es el mío
ni cuáles son mis hermanos.

No hay muerto que no me duela,
no hay un bando ganador,
no hay nada más que dolor
y otra vida que se vuela.
La guerra es muy mala escuela,
no importa el disfraz que viste,
perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera,
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste.

Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé qué dios es el mío
ni cuáles son mis hermanos.

Y a nadie le di permiso
para matar en mi nombre,
un hombre no es más que un hombre
y si hay dios, así lo quiso.
El mismo suelo que piso
seguirá, yo me habré ido;
rumbo también del olvido,
no hay doctrina que no vaya,
y no hay pueblo que no se haya
creído el pueblo elegido.

Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé qué dios es el mío
ni cuáles son mis hermanos.

Jorge Drexler. Estribillo de Chicho Sánchez Ferlosio.



Y para unir poema, música y voz, aquí tenéis la Milonga del moro judío cantada por Jorge Drexler:



Además, Drexler comenta en este otro interesante vídeo, que os recomiendo, la gestación de esta canción, la importancia de la décima espinela en Latinoamérica y las relaciones entre las músicas y poemas populares del mundo; y al final, también canta la Milonga 



Estas fueron sus primeras décimas y reconoce que la primera tiene unos defectos técnicos, lo que pasa es que al cantarlas puede modular su voz de forma que se corrijan las longitudes versales, que recitadas mostrarían una cierta falta de armonía.

Para los interesados hay dos versos que se salen del metro octosílabo habitual en la décimas o espinelas que inventó Vicente Espinel a finales del XVI. Veamos:

"en Jerusalén la dorada": recitado de corrido sería un verso de nueve sílabas que resultaría poco armónico con los otros. Drexler lo canta con una parada tras "Jerusalén", de esa forma en verso se divide en dos: "en Jesulalén / la dorada" y al ser aguda la palabra "Jerusalén" se prolonga el sonido en una sílaba virtual y resulta un verso de 6+4 sílabas, o sea un decasílabo compuesto bastante armónico con los octosílabos.

"por cada mandamiento": éste es un heptasílabo y Drexler amplía la longitud del verso estirando la "a" de mandamiento, o sea cantando "mandaamiento". Es una solución que un recitador no podría utilizar, pero sí un cantante. De todas formas a mi me gustaría más otra solución como la que he escuchado a algún versionista de la canción: "por cada mal mandamiento" que se justa bien en armonía y contenido al resto de la canción.

En cualquier caso, el autor decide, y si decide mantener lo que escribió sus razones tendrá, porque Drexler es un cantante y un poeta excelente.