miércoles, 7 de diciembre de 2016

Poema de Navidad


Ya se acercan otra vez los tiempos navideños y con ellos el poema que envío cada año a los amigos. Los que me conocéis, sabéis que es crítico con lo que no me gusta, utópico por lo que me gustaría y que me suelo repetir bastante.

Sí, me repito, soy crítico y utópico, pero qué queréis que diga en estos tiempos en que cada vez veo más lejanos los ideales precisos para mejorar, por encima de razas y naciones, nuestro pueblo que es la humanidad.



POEMA DE NAVIDAD 2016

Ya se acerca otra vez la Navidad
y debo hacer un verso que no es obligación,
es el placer de enviarlo al amigo     
y a la vez la utopía de que cambie este mundo,
por más que me repita en la palabra escrita.           .          

No adoro a ningún Dios, ni tampoco rechazo
lo bueno que en su nombre hacen algunos,
pero lanzo anatema contra quienes
usan su nombre en vano en esta tierra
para matar, forzar o sojuzgar.
Y en cuanto al cielo mejor crearlo aquí
que ir a buscarlo en otras vidas redentoras.

Ataco al consumismo, presente en estas fiestas,
que debería invertirse en sanidad, cultura,
y en mejorar la vida de tantos semejantes
que malviven en lejanos países
o en nuestras propias calles adornadas.

Recelo de los pueblos excluyentes
y aún más de quienes hablan en su nombre
levantando fronteras de alambre o de nación.
Proclamo sólo a uno: el pueblo humano
por encima de razas, creencias y culturas.

Y te lo digo a ti, y me lo digo a mí,
que esto no quede sólo en un poema
que las palabras sean armas cargadas de futuro
y pongamos en marcha este propósito,
porque sumando pasos se llega al infinito.

Y ya que es Navidad digamos todos juntos:
Brindamos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están,
por los desconocidos, por los que tanto dan
y porque la utopía haga mejor la vida.


Ricardo Fernández Esteban ©




Aunque sea crítico con estas fiestas, a las que les queda poco de espíritu navideño y mucho más de consumista, es verdad que sirven para reunirse con las personas de nuestro entorno y para contactar con aquellas a las que no vemos habitualmente.

Por ello, aprovecho la ocasión para desearos lo mejor, tanto a los que os conozco personal o virtualmente, como a aquellos que no y que encontréis este mensaje navegando por la red.

Un fuerte abrazo.

Ricardo Fernández



Aquí tenéis los poemas de Navidad que he publicado desde 2010.

martes, 22 de noviembre de 2016

Carmen Plaza y los sonetos de "Cautivas palabras"

Carmen Plaza, nació en Burgos y vive desde hace muchos años en Barcelona. Ella es economista y, además, una excelente poeta a la que le dedicamos esta entrada por la reciente publicación de su libro de sonetos Cautivas palabras.

Se dice que quien no ha escrito un buen soneto es difícil que pueda escribir buen verso libre, pues aquí tenemos 44 y en otros libros de Carmen buen versolibrismo.

He seleccionado dos, pero copio primero un magnífico terceto que cierra otro de ellos:

El tiempo hunde sus garras en la historia,
mas, sin nosotros, nunca será nada.
Aunque le pese, somos su memoria.


INCENDIO

Está ardiendo mi casa, vieja cera,
panal que se deshace lentamente
y deja el frío hueco del ausente,
resplandor de la llama pasajera.

Alcanzado el final de la carrera,
cansada de vivir sólo el presente,
obedezco una voz incandescente
que me conmina a ser lo que no era.

El camino se vuelve a oscurecer
y en mitad de la duda me detengo
aferrada al espectro del ayer.

No puedo discernir si voy o vengo,
si atravieso la luz, y no sé ver
el tiempo que he vivido y que no tengo.

Carmen Plaza. Cautivas palabras.


Y este otro, que cierra el libro, en el que borda la difícil suerte de mantener la misma rima sin cansar y remata de una certera estocada.

EPITAFIO

Aquí yace mujer. Amó deprisa,
pago el reclinatorio, oyó la misa,
mantuvo el gesto leve, voz concisa,
el alma soterrada e indivisa.

Agradar al varón fue su divisa,
con un suave bosquejo de sonrisa.
Obedeció al dictado muy sumisa
guardando su virtud como Artemisa.

Quería ser poeta o poetisa,
hereje, capitán, sacerdotisa,
pero quedó atrapada en la impresisa

fragancia del ser viento o de ser brisa.
Bordó su desconsuelo en la camisa,
comió pan duro y se murió de risa.

Carmen Plaza. Cautivas palabras.


Debo recordar que Carmen Plaza ya había aparecido en este blog, precisamente con un soneto, entonces inédito y que ahora publica. Ese soneto acompañó a unos endecasílabos blancos de José Florencio Martínez y a una décima mía en el homenaje a Enrique Badosa, que le dedicamos unos amigos por sus fructíferos 60 años de poesía en 2013.

Aquí podéis encontrar una bibliografía de Carmen Plaza en la que veréis su amplia producción de los últimos años y unos cuantos de sus poemas para comprobar lo que dije acerca de la relación del buen soneto con el buen versolibre. Por si queréis saber más de sus sonetos, éste es el enlace en la Casa del libro de Cautivas palabras.







martes, 8 de noviembre de 2016

Tomás Morales

Tomás Morales Castellano (Moya 1884 - Las Palmas, 1921), un buen poeta canario modernista e influenciado por Rubén Darío. He llegado a su obra a través de la antología de Gerardo Diego Poesía española contemporánea (1901 - 1934).

Díez-Canedo en el prólogo a su último poemario, Las Rosas de Hércules, cita su noble retórica, su magnífica exuberancia al lado de otras notas más íntimas y tiernas, y sobre todo su siempre presente mar. 

Os copio Ha llegado una escuadra . Un siglo después, su estilo nos puede parecer demasiado ampluoso, pero describe muy bien y con ritmo poético el hecho que cita en su título.


HA LLEGADO UNA ESCUADRA

Ha llegado una escuadra; anochecido
buscó refugio al sur de la bocana
y a la ciudad entera ha sorprendido
surta en el puerto, esta mañana.

Seis unidades de combate forman
la división, y sus guerreras trazas
sobre el ambiente mate se uniforman
con el esmalte gris de sus corazas.

Por toda la ciudad ha trascendido
la noticia, y el ánimo despierto
por toda la ciudad se vio invadido
en su afán de novedad el puerto.

¡Hélos allí! con sus recién pintadas
carenas y sus fúlgidos metales
torreados de cofas artilladas
graves de orgullo y de vigor navales

Y acusan sus severas proporciones
en son de paz, una agresión latente...
desde las explanadas y espigones
los curiosea, a su sabor, la gente.

Más lejos, los de tipo acorazado,
ya en bahía, las fuerzas de crucero;
y junto al farallón, pulimentado,
como un juguete lindo, un torpedero.

Breza por las cubiertas e imbornales
en fagina, la tropa marinera
y pasan los imberbes oficiales
con los gemelos a la bandolera.

Y presumen la premura diligente
conque ejecuta el atinado coro
las órdenes que mandan desde el puente
los comandantes de silbato de oro.

Todo está listo. Cesa el ajetreo.
Los artilleros guardan avizores.
¡Todo es prestigio, precisión y aseo
bajo los emblemáticos colores!

Y en tanto que las nubes se serenan
y la mañana perezosa avanza;
a intervalos iguales, lentos, truenan
los veintiún cañonazos de ordenanza.

Tomás Morales. Las rosas de Hércules (1922)

En la web de la Casa-Museo de Tomás Morales hay información de su vida y obra y de el libro que contiene este poema Las rosas de Hércules, y aquí podéis descargar su obra más conocida: Oda al Atlántico.

Y ya que os he citado la Antología de Gerardo Diego, aquí tenéis una portada que ya tiene unos cuantos años, y otra más reciente que aún se puede encontrar en librerías.



martes, 25 de octubre de 2016

Jugar con fuego

Mis poemas no suelen ser metafísicos, pero permitidme este divertimento que querría tratar racionalmente algo muy difícil de comprender, El origen del Universo y la ausencia previa de tiempo. De la fe, como no la puedo razonar, cada uno con la suya, y del futuro: lo tenemos mal.


JUGAR CON FUEGO

A este mundo le quedan pocos telediarios.
Y si digo que pocos puedo decir cien mil
que en la práctica es nada si lo comparas con
la edad del universo, nacido en un “big bang”
por mor de la materia que, aburrida sin tiempo,
puso en marcha este juego.

Su par, la antimateria, le advirtió del peligro:
“Ojo con la energía, crearás los infiernos
y más cuando colocas al frente del negocio
a un dios sin experiencia, escogido al tuntún,
con las mejores cartas que no sabrá jugar,
le falta habilidad.”

A esta energía en el tiempo —que todo modifica—
llámale evolución, o capricho de un dios
por observar el cambio que no existe en la nada.
¿Si no hay tiempo qué hay? Si no lo hay, lo hay todo;
si no hay tiempo no hay fin ni siquiera principio,
porque ya nada es físico.

Ese juego de riesgo se le fue de las manos,
explosión de galaxias, condensación de estrellas,
planetas, lunas, gases, los sistemas solares,
y lo que cambió todo, cuando por simple azar
apareció la vida y con ella la muerte
que la lleva de huésped.

Al principio se mata por mera subsistencia
pero luego se sigue por busca de poder,
por odio o por venganza. Es la contradicción
que llevará al principio, cuando el experimento
se agote por sí mismo y a los antagonistas
se les muera la vida.

¿Cuánto falta?, no mucho y si se tiene suerte
quedarán unas brasas, briznas de lo anterior,
que podrán retomar ese juego macabro:
bacterias, fotosíntesis, la evolución maldita
que conduce al inicio. ¿Dije suerte...?, desgracia
debería llamarla.

¿Y qué haces tú, materia?, ¿te divierte este juego?,
¿extinguirás el tiempo o cambiarás al dios
que jugó mal las cartas, llevando todo ases?
Por una vez te rezo y pido para el mundo,
desde mi finitud de agnóstico leal,
otra oportunidad.


Ricardo Fernández Esteban ©


Se dice que no es bueno explicar los poemas, pero yo creo que a veces no viene mal, pero no como prólogo sino como epílogo. Bueno, más que explicarlo os enlazo con un minirrelato que escribí, Juego macabro, que fue donde se inspiró este poema. 

Y ya que hablo de ese minirrelato, os recuerdo que pertenece a mi libro Cuentas de cuentos, que a través de ese enlace informativo podéis adquirir el papel o en digital. Este es el vídeo de promoción


Y éste es el libro.



miércoles, 12 de octubre de 2016

Rafael Guillén


Rafael Guillén (Granada, 1933) uno de los grandes poetas de la generación de los 50,s que fue Premio Nacional de Literatura en 1994.

Os copio dos de sus poemas de amor, que vuelan alto encabalgando versos sin perder nunca el ritmo.


ELLA VENDRÁ, SALADAMENTE HÚMEDA

Ella vendrá, saladamente húmeda,
tenuemente velada
por el polvo de agua que liberan
las olas al romper.

Uno por uno, intento
ir forzando los límites. Y espero.
No sé que espero, ni por qué. Es un modo
de reclamar mi parte de aventura.

Ella vendrá. Vendrá desde la noche.
Como un débil galope que se acerca.
Como el recuerdo de una risa. Como
el eco de las voces que, otros tiempos,
habitaron la casa abandonada.
Ella vendrá. Yo creo en el misterio.

La fe en lo transparente, en lo que existe
alrededor de la materia; el vago
presentimiento ilógico; el deseo
me salvará. Yo creo
en la otra mitad de lo visible.

Ella vendrá, saliendo del espejo.
Sonriendo desde un retrato antiguo.
Será un leve crujido en la escalera,
el ruido de unos pasos por el techo,
una cortina que se mueve, un vaso
de cristal que se rompe sin tocarlo.

Ella vendrá, como una paz lejana.
Vendrá como un aroma
de vaguadas y montes, cabalgando
a lomos de la tarde.
Ella vendrá al final, no sé por dónde;
tal vez por el atajo
de alguna dimensión desconocida.

Ser hombre es resistirse.
Ser hombre es cometer, conscientemente,
un pecado de lesa desmesura.
Ser hombre es ser testigo de lo absurdo.

Ella vendrá, engarzada en una chispa
de pedernal. Abriendo paso al rayo.
Deslumbrante en la proa
de una infinita luz que se aproxima.

Rafael Guillén


AMO TU GRÁCIL CUELLO...

Amo tu grácil cuello bajo el pelo
recogido, cuando un imperceptible
movimiento ilumina
la línea que, tan dulcemente,
desciende hasta tu hombro;
cuando un asomo de cansancio abate
tu dorada esbeltez de espiga y todos
los oros del atardecer se posan
sobre tu nunca; cuando mido
sobre tu piel desnuda esa distancia
que va de tu inconsciencia
a mi deseo; cuando, pensativa
y lejana, movida
por no sabes qué impulso,
sonríes y te vuelves levemente
para mirarme.

Rafael Guillén

En la biblioteca Cervantes virtual podéis encontrar su semblanza crítica, su amplia bibliografía, su voz en 7 poemas recitados por él y una completa antología poética.

Por último, en este vídeo podéis escucharlo recitando Donde sonó una risa.


jueves, 29 de septiembre de 2016

Amalia Bautista


Amalia Bautista (Madrid, 1962), poeta y periodista,  ha publicado numerosos libros de poemas desde que en 1988 apareció Cárcel de Amor, entre ellos su su poesía reunida Tres deseos (2006).  

En este enlace a un artículo de la revista Fábula, podréis encontrar unos cuantos de sus poemas y en Escritores.org una breve reseña bio y bibliográfica y otros enlaces a noticias sobre su obra.

Amalia es una poeta de lenguaje claro que merece más de una lectura reposada. A continuación os transcribo dos de sus poemas.


EL DOLOR

El dolor no humaniza, no ennoblece,
no nos hace mejores ni nos salva,
nada lo justifica ni lo anula.
El dolor no perdona ni inmuniza,
no fortalece o dulcifica el alma,
no crea nada y nada lo destruye.
El dolor siempre existe y siempre vuelve,
ninguno de sus actos es el último
y todos pueden ser definitivos.
El dolor más horrible siempre puede
ser más intenso aún y ser eterno.
Siempre va acompañado por el miedo
y los dos se alimentan uno a otro.


Amalia Bautista


VAMOS A HACER LIMPIEZA GENERAL


Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.

Amalia Bautista


En este vídeo de Autorretrado de poeta podréis ver una entrevista con coloquío y a la autora recitando varios de sus poemas.



Como siempre, os recomiendo acudir a las fuentes, a los libros de los autores. Aquí tenéis dos.

martes, 13 de septiembre de 2016

Islarios de pasiones

Mallorca vista desde el Tibidabo (Barcelona)
Este poema podría ser el que diera inicio a un libro en elaboración, del que ya se han publicado unas plaquettes en edición bilingüe español griego: Islario de Pasiones - Νησολόγιο παθών.

Si lo es o no, dependerá de si el tiempo y vosotros dais solidez al poema y al resto del libro.


ISLARIOS DE PASIONES

Nacido en la frontera que se separa lo propio
—el hábitat del hombre que camina—
del llano azul que le es ajeno,
en sus días de infancia
su vista se perdía inútilmente
buscando más allá del horizonte.

“¿Es el mar el final?”, se preguntaba.
“El mar no es el final, es un inicio.
El mar es un camino de pasiones”,
le dijo un viejo capitán,
“pasiones rodeadas por las aguas
que albergan todos tus deseos.
Aunque ahora no las veas,
te esperan más allá de este horizonte;
¡has de romper fronteras,
gana altura, consigue perspectiva,
y sabrás cuál ha de ser tu singladura!”

Hizo caso al consejo, y en la cima del monte
se quebró aquella línea,
que separa un azul del otro azul enrojecido,
por un perfil repleto de esperanzas.
Vio su primera isla, y tuvo claro
que iba a ser navegante
para coleccionar “islarios de pasiones”.

Ricardo Fernández Esteban © 


La foto que acompaña a este poema no está trucada. En los amaneceres claros desde los 500 metros de altura de la cima de Collserola (conocida popularmente como Tibidabo), junto a Barcelona, se ve el perfil de Mallorca que está a unos 180 km. de distancia, porque mirando son posibles muchas más cosas de las que pensamos que podemos ver.

Aquí podréis leer otros poemas que pueden formar parte de ese futuro libro, Islario de pasiones / 
Νησολόγιο παθών, de lenta construcción: De momento, he tenido la suerte de que Maira Furnari me haya traducido 7 poemas al griego que se han publicado en las citadas plaquettes.




jueves, 1 de septiembre de 2016

Elvira Sastre

He descubierto a Elvira Sastre (Segovia, 1992) por casualidad cuando en una librería abrí un libro y me encontré con el poema que os copio. Luego he leído su poemario y he descubierto una poeta de raza con fuerza en sus versos, de la que dice Benjamín Prado que ha enseñado a nuestra poesía el idioma de la juventud. 

Habrá que ir siguiéndola, porque ya es mucho y promete más.


REINA DE MI CASTILLO DE AIRE

Siento una urgencia extrema
de no decirte nada,
como si en mi pecho
cabalgaran ambulancias en silencio.

Debe ser que a veces
me da por pensar
que este olvido me queda algo grande:
se me cae de los dedos,
empapa mi pelo como una tormenta,
anuda mi estómago y ata mis manos.

Me sobra olvido
por los pies cuando paseo
y llego a tu casa
y observo tu buzón
que me grita todo lo que no nos contamos.

Me sobra olvido
por las manos
cuando se abren para cogerte
y vacío es lo único que encuentran:
nunca imaginé que las mismas alas
que abracé con ternura
te llevarían tan lejos de mí.

Me sobra olvido
cuando duermo
y no pasa nada,
y no suenan pájaros,
y arriba solo hay techo,
y no quedan rastros del huracán:
unas bragas en el suelo o tu pelo durmiendo o tu mano
a un centímetro de la mía
—como si me hubiera buscado en sueños—;
nada,
la sábana en una esquina o la almohada mojada
 o tu calor
dado la vuelta;
nada,
diez llamadas perdidas o una botella de agua vacía o
tu olor empapando mi suerte;
nada,
un disco terminado en el ordenador que aún parpadea,
como si fuera una alarma que avisara
de que hasta lo más bello termina.

Nada:
solo este orden justo y preciso,
este orden que ya es solo mío y no encuentra lugar en el que caerse,
este orden que no se va porque no vienes.
Este orden
que también me sobra.

Me sobra olvido
también
de las canciones que tengo prohibidas,
de esas palabras
que ya no sé pronunciar,
de todos los ángeles
que me abandonan,
de cada día que tropiezo
con la misma pregunta:
¿no es olvido y recuerdo la misma cosa?

Me sobra olvido,
ya ves qué tontería,
cómo puede sobrar algo que no se tiene.

Si pudiera llamarte amor
o si pudiera
tal vez
solo llamarte.

Amor.
Me sobra olvido.


Elvira Sastre



En su página web, podéis encontrar información sobre su biografía, libros publicados, vídeopoemas y una antología de sus poemas que publica en su blog "Relocos y recuerdos". 

Pero como siempre os recomiendo acudir a los libros, éste Ya nadie baila es una antología de sus dos poemarios publicados: 43 maneras de soltarse el pelo y Baluarte, más unos cuantos poemas que hasta ahora eran inéditos.



Aquí os dejo un vídeo donde recita "Quiero hacer contigo todo lo que la poesía aún no ha hecho".



lunes, 22 de agosto de 2016

Leandro Fernández de Moratín

Leandro Fernández de Moratín (Madrid, 1760 - París, 1828) fue el más relevante autor teatral de su época. También, aunque no sea tan conocido por ello, tiene una obra poética importante.

Sus poemas y su teatro, quedan algo lejos de nuestros gustos actuales, pero esta elegía que os copio está considerada lo mejor de su poesía y para Lázaro Carreter, cuya opinión siempre respeto, a la altura de las grandes obras de la lírica castellana.


ELEGÍA: A LAS MUSAS

Esta corona, adorno de mi frente,
esta sonante lira y flautas de oro
y máscaras alegres, que algún día
me disteis, sacras Musas, de mis manos
trémulas recibid, y el canto acabe,
que fuera osado intento repetirlo.
He visto ya cómo la edad ligera,
apresurando a no volver las horas,
robó con ellas su vigor al numen.
Sé que negáis vuestro favor divino
a la cansada senectud, y en vano
fuera implorarle; pero en tanto, bellas
ninfas, del verde Pindo (*) habitadoras,
no me neguéis que os agradezca humilde
los bienes que os debí. Si pude un día,
no indigno sucesor de nombre ilustre,
dilatarlo famoso, a vos fue dado
llevar al fin mi atrevimiento. Sólo
pudo bastar vuestro amoroso anhelo
a prestarme constancia en los afanes
que turbaron mi paz, cuando insolente,
vano saber, enconos y venganzas,
codicia y ambición, la patria mía
abandonaron a civil discordia.


Yo vi del polvo levantarse audaces,
a dominar y perecer tiranos,
atropellarse efímeras las leyes,
y llamarse virtudes los delitos.
Vi las fraternas armas nuestros muros
bañar en sangre nuestra, combatirse,
Vencido y vencedor, hijos de España,
y el trono desplomándose al vendido
ímpetu popular. De las arenas
que el mar sacude en la fenicia Gades,
a las que el Tajo lusitano envuelve
En oro y conchas, uno y otro imperio,
iras, desorden esparciendo y luto,
comunicarse el funeral estrago.
Así cuando en Sicilia el Etna ronco
revienta incendios, su bifronte cima
cubre el Vesubio en humo denso y llamas,
turba el Averno sus calladas ondas;
y allá del Tibre en la ribera etrusca
Se estremece la cúpula soberbia,
que da sepulcro al sucesor de Cristo.


¿Quién pudo en tanto horror mover el plectro?
¿Quién dar al verso acordes armonías,
oyendo resonar grito de muerte?
Tronó la tempestad; bramó iracundo
el huracán, y arrebató a los campos
sus frutos, su matiz; la rica pompa
destrozó de los árboles sombríos;
todas huyeron tímidas las aves
del blando nido, en el espanto mudas:
no más trinos de amor. Así agitaron
los tardos años mi existencia, y pudo
sólo en región extraña el oprimido
ánimo hallar dulce descanso y vida.


Breve será, que ya la tumba aguarda
y sus mármoles abre a recibirme;
ya los voy a ocupar... Si no es eterno
el rigor de los hados, y reservan
a mi patria infeliz mayor ventura,
dénsela presto, y mi postrer suspiro
será por ella... Prevenid en tanto
flébiles tonos, enlazad coronas
de ciprés funeral, musas celestes;
y donde a las del mar sus aguas mezcla
el Garona (**) opulento, en silencioso
bosque de lauros y menudos mirtos,
ocultad entre flores mis cenizas.


Leandro Fernández de Moratín

(*) Sierra de Grecia consagrada a Apolo y las Musas
(**) Moratín tomó partida por el bando francés en la guerra de la inpedendencia, por lo que tuvo que exiliarse y residió en Burdeos, donde desemboca el Garona, entre 1821 y 1827.



Para profundizar en su vida y obra os dirijo a su portal en Cervantes virtual. En este enlace podéis encontrar unos cuantos de sus poemas y en esta otra web bastantes más poemas. Por su temática y formas, se cataloga a este autor en el XVIII, aunque por ejemplo esta elegía se escribió en el XIX.

Si os interesa la poesía del XVIII, que aunque no está a la altura de la de los siglos de oro tiene poetas interesantes, os recomiendo la edición crítica de Rogelio Reyes "Poesía española del siglo XVIII" publicada por Cátedra.