domingo, 2 de agosto de 2020

Ángel González

Ángel González (Oviedo, 1925 - Madrid, 2008) es uno los grandes poetas de la segunda mitad del siglo XX. Dice Almudena Grandes "su poesía es pura y desnuda, desprovista de retórica, de retruécanos, de efectismos intelectuales y que es la voz de un hombre que supo vencer a la derrota (...) unos versos que supieron encontrar el camino de la dignidad, un perfecto equilibrio entre la denuncia de una realidad odiosa y una irreprochable calidad estética (...)" Comprobémoslo dejando hablar al poeta en sus versos. 


SIEMPRE LO QUE QUIERAS 

Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo
-pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.

Ángel González. Breves acotaciones para una bibliografía (1971)


YA NADA AHORA 

Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-

podrá evitarlo:
exento, libre,

como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

ese amor ya sin ti me amará siempre.

Ángel González. (Deixis en fantasma) (1992)


Por último, copio uno de sus sonetos, porque como siempre digo en el cajón poético de un buen poeta, sea su verso más o menos libre, siempre suele haber un buen soneto.

ALGA QUISIERA SER...

Alga quisiera ser, alga enredada,
en lo más suave de tu pantorrilla.
Soplo de brisa contra tu mejilla.
Arena leve bajo tu pisada.

Agua quisiera ser, agua salada
cuando corres desnuda hacia la orilla.
Sol recortando en sombra tu sencilla
silueta virgen de recién bañada.

Todo quisiera ser, indefinido,
en torno a ti: paisaje, luz, ambiente,
gaviota, cielo, nave, vela, viento…

Caracola que acercas a tu oído,
para poder reunir, tímidamente,
con el rumor del mar, mi sentimiento.

Ángel González. Áspero mundo (1956)


En la biblioteca virtual Miguel de Cervantes encontraréis amplia información sobre su obra y grabaciones de sus poemas. Para profundizar os recomiendo el completo análisis de Antonio Moreno: "La poesía de Ángel González, una historia vivida"Y en A media voz hay una amplia antología de sus poemas. 

Pero os recomiendo especialmente el Archivo audiovisual de poetas de la ACEC , archivo que recoge más de 1500 vídeos donde 108 poetas españoles son entrevistados y recitan sus poemas. En este archivo encontraréis un vídeo entrevista de 2005 donde Ángel González habla de su poesía y de sus influencias, y otros donde recita once de sus poemas que comenta brevemente.

Aquí lo tenéis recitando el poema Ya nada ahora, cuyo texto he colgado antes.

 
Y aquí su conocido Para que yo me llame Ángel González...




domingo, 19 de julio de 2020

Pedro Salinas

Ya dediqué hace años una entrada a Pedro Salinas (Madrid, 1891 - Boston, 1951) uno de los mejores poetas de la generación del 27, que nos ha dejado magníficos libros de poesía. Para mí el mejor "La voz a ti debida" (1933) de la trilogía amorosa dedicada a Katherine Withmore, que se completó con "Razón de amor" (1936) y "Largo lamento" (1939) en que se describe el nacimiento y plenitud de la relación, la ruptura y el recuerdo del ser querido.

Hoy quiero colgar y comentar un poema más antiguo de su libro "Presagios" (1923). Para mí, la diferencia entre estos buenos versos y los de "La voz a ti debida" es que en esos últimos se vive en directo esa relación amorosa real que desborda el poema. Pero lo uno lleva a lo otro, porque el oficio artístico se convierte en arte cuando la inspiración participa en la vida del autor.


CORAZA Y PECHO ABIERTO

Coraza y pecho abierto.

Coraza hecha con el acero de lo eterno
para el dardo que lanza el arco, desde abajo,
cada día certero,
para el dardo sutil del cuidado pequeño.
Y los días pasados sin bajeza ni altura,               
montón de muertas flechas rebotadas
al pie nuestro.

Y a lo otro pecho abierto: para la herida
grande del gran dolor eterno,
para el puñal del bien y el mal
que nosotros nos hemos de clavar en el pecho
por voluntad y por mandato interno,
mientras resbala en la coraza cada día
el dardo leve de los destinos ciegos.

Pedro Salinas. Presagios (1923)


Este poema me da pie a algunos comentarios sobre su contenido y continente. 

El texto se basa en dos conceptos contradictorios o quizá complementarios: La "coraza" y el "pecho abierto". La coraza como signo de la resistencia del "cuidado pequeño" y el pecho abierto como reflejo de la entrega ante "el dolor eterno". Cada lector hará suyo el poema y las interpretaciones pueden variar de unos a otros en función de las experiencias previas de cada uno, de su estado de ánimo, de sus lecturas... En fin, esa es la grandeza de la poesía, que penetre en el lector y que dicho lector pueda aportar significado sobre lo dicho por el autor.

En cuanto al continente, o sea al formato del poema, ya se puede ser algo más objetivo, porque aquí hablamos de ritmos de los versos, de su estructura, de su relación con la sintaxis y de sus repeticiones rimáticas.

Se trata de un poema polimétrico, de metros impares, bastantes rimas asonantes en (e-o) y algunos encabalgamientos versales. Lo veremos en un análisis de los versos, en los que indico asonancias, metro y acentos básicos.

Coraza hecha con el acero de lo eterno           (e-o) 14=5+9(4.8)

para el dardo que lanza el arco, desde abajo,   14=7+7

cada día certero,                                            (e-o) 7

para el dardo sutil del cuidado pequeño.           (e-o) 14=7+7

Y los días pasados sin bajeza ni altura,             14=7+7

montón de muertas flechas rebotadas               11(2.4.6.10)

al pie nuestro.                                                 (e-o) 4

 

Y a lo otro pecho abierto: para la herida           ((e-o)/-)12=7+5

grande del gran dolor eterno,                           (e-o) 9(1.4.6.8)

para el puñal del bien y el mal                           9(4.6.8)

que nosotros nos hemos de clavar en el pecho   (e-o /e-o) 14=7+7

por voluntad y por mandato interno,                  (e-o) 11(4.8.10)

mientras resbala en la coraza cada día               13(4.8.12)

el dardo leve de los destinos ciegos.                   (e-o) 12=5+7

----

Como versos más conflictivos por la tensión recitativa destaco:

Y a lo otro pecho abierto: para la herida

grande del gran dolor eterno,

Yo preferiría recitarlo así:

Y a lo otro pecho abierto                                    7      
para la herida grande del gran dolor eterno         14(7+7)

De esa forma el recitado, fundamental en un poema, puede adaptarse a las pausas versales finales eliminando el encabalgamiento versal "herida /grande". Pero solo es una opinión y el autor tendría sus motivos para cortar los versos de otra manera.

Como veis, en el poema se combinan distintos metros impares (el tetrasílabo es una excepción aceptable por su brevedad) sean en verso simples o compuestos y muchos de los versos y algún hemistiquio riman en (e-o). Todos los versos largos son de ritmo binario y en la armonía del poema es buena. Es lo que se denomina técnicamente una silva de impares y es importante que el recitado respete esas divisiones versales y la sintaxis del texto, para poder trasmitir adecuadamente el contenido poético

Muchas veces no damos la importancia que se merecen los formatos de los poemas. Hay que recordar que un poema es la suma del texto y del formato, y esa armonía de los versos a consecuencia de su ritmo acentual es lo que distingue un poema de la prosa. Haciendo un poco de publicidad propia, si estáis interesados en esos conceptos métricos, os recomiendo mi libro "Métrica poética del español" disponible en papel a un clic en Amazon que os permitirá aclarar dudas y disfrutar más de las lecturas poéticas. 

Respecto a información general sobre Salinas, en este enlace del Instituto Cervantes se puede encontrar la biografía y bibliografía del autor. Y en este, un artículo de Carlos Marzal en El Mundo sobre la poesía amorosa de Salinas. Para los que quieran profundizar en el origen de los libros inspirados en Katherine Withmore les recomiendo el libro Cartas a Katherine Whitmore que recoge algunas de las cartas que le envió Salinas y del que trata este artículo de Ángel S. Harguindey en El País. Y en este enlace al portal A media voz encontraréis una antología de poemas de Salinas

Por otra parte, para indagar más en el personaje y el relación de sus poemas y su vida, acaba de aparecer la biografía de Salinas: Pedro Salinas, una vida de novela, escrita por Montserrat Escartín, aquí tenéis una reseña publicada por El País





domingo, 5 de julio de 2020

David Leo García

David Leo García (Málaga, 1988) fue el ganador más joven del premio Hiperión en 2006 por su libro "Urbi et orbi". Pero, como la poesía es minoritaria, es más conocido por haber ganado en 2016 el mayor bote del concurso televisivo "Pasapalabra". Además, ha publicado "Dime qué" en 2011 y "Nueve meses sin lenguaje" en 2018 y algunos cuadernos poéticos más. 


CORAZÓN DE NINGUNO

Desiertos en parcelas, acotados,
nos tienen en reserva. Cada jueves,
con la sangre dormida en un oficio,
se quebrará tu lápiz en la página
y añadirá más grava a la llanura
formada por las tizas, los cosméticos
que perdiste soplándolos,
la astilla lastimándote un tobillo
y las piedras lanzadas a balcones
de piedra, de ninguno, trituradas.

Y, ya que lo preguntas, te diré
que en la raíz de tu desierto
tienes el primer vaso y el siguiente
y todos los que al suelo, cuando niña,
arrojaste admirada de que todos
cayeran como tienen que caer
hasta mostrar sus interiores secos,
su fe caliente en el cristal molido.

 David Leo García

Por aquello que siempre digo de que todo buen poeta debe haber escrito un buen soneto, he encontrado en la antología "La inteligencia y el hacha" este suyo:

SIGNO

Cuando vence en dos cuerpos la tormenta
su destreza con sal, no la coraza,
y la corriente de ser uno abraza
los apellidos y la vestimenta;

cuando la luna se encamina, lenta,
si saber de sí misma, hacia una raza
de cazadoras presas en la caza
y cruza por la noche y la reinventa;

cuando dos nos besamos, lo más digno
es la vida, que deja de ser signo
para ser vida. Queda en cien verdades

lo aún no pronunciado por la boca,
la luna es luna y luce y llena edades,
la mano es mano y ama lo que toca.

David Leo García


Es difícil encontrar obra suya en las redes, pero en Poetas andaluces hay colgados siete poemas, para más deberéis ir a sus libros.

Aquí tenéis en Gibralfaro una reseña de cuando ganó el premio Hiperión, otra en El País de la publicación de "Nueve meses sin lenguaje" y aquí recita un poema de este último libro


Aquí un vídeo con una entrevista que le hizo Canal Sur en 2007


Como siempre os recomiendo acudir a las fuentes, a los libros del poeta, porque un poema es la parte de un todo, un poemario, donde se descubren muchos más matices y conexiones de la obra poética. 


lunes, 22 de junio de 2020

Ante "La nueva normalidad"

Con el verano nos llega la "Nueva normalidad" que no sabemos muy bien el porcentaje de normalidad que va a tener. Yo le dedico un poema como cierre de estos tres largos meses anormales que nos ha tocado sufrir. Empecé el ciclo con "La humanidad pende de un virus" cuando nos confinaron y continué durante la parte más dura de la reclusión con las cuarenta "Espinelas del confinamiento" y ahora espero cerrarlo definitivamente. 


ANTE LA NUEVA NORMALIDAD

Al llegar el verano, los que mandan
nos encienden el ámbar del desconfinamiento.
Han sido unos cien días
de dudas, de mentiras, de poca previsión,
de buenas intenciones,
de mucha solidaridad, de entrega…;
en los que hemos pasado
de no salir de casa a ser los reos 
de la “nueva normalidad”, concepto
que no sabemos exactamente lo que es,
ni lo que durará, ni si será normal.
Poco sabemos, aparte de que es nuevo,
porque ha pasado más de un siglo
desde la última pandemia en nuestras tierras.

Por aquello de “hacer de la necesidad virtud”
hemos buscado invertir esos meses
en ponernos al día de todo lo pendiente;
yo, por ejemplo, he acabado dos libros
que ya están a la venta,
aunque no haya podido convocaros
a ese bautizo laico que, al menos para mí,
es lo mejor de una publicación.
Por eso, y por lo otro, hubiese preferido
seguir con los agobios
de la normalidad no adjetivada.

En este tiempo hemos dejado
jirones de la vida,
conocidos, amigos, familiares,
a los que el virus ha vencido,
y no sabemos si también
nos cambiará la vida en ese próximo futuro,
que para unos es relativamente poco
y para otros es mucho,
todo depende del previsible trecho
que quede hasta llegar a ese horizonte,
en el que el mar ya no es camino
ni nos ofrece un buen destino.

Ricardo Fernández Esteban ©

Un poema bastante prosaico, pero es que la situación no da para lenguajes floridos ni barrocas imágenes líricas. La forma poética, como cualquier género literario, se ha de adaptar al medio y al contenido.


Ya que he citado a los dos libros en papel que he editado y puesto a la venta durante la reclusión aprovechando las nuevas tecnologías, os informo algo de los dos. Islario de pasiones es un libro de poemas sobre la adicción por los mares y las islas griegas, dudando entre continuar el camino o recalar en alguno de los destinos, aquí os lo explico un poco más. En cuanto a Métrica poética del español es un tratado de métrica, o sea del porqué de la armonía de los versos de un poema; todo poeta debería tener conocimientos de métrica, porque "hasta para saltarse las normas hay que conocerlas, ya que si no, el salto es al vacío" y creo que el libro también ayuda a los buenos lectores de poesía, aquí os explico más de qué va.  





Ahora solo falta que os gusten para que mi aislamiento haya sido productivo.

Un abrazo

miércoles, 10 de junio de 2020

Jaime Siles

Jaime Siles (Valencia, 1951), poeta, filólogo, catedrático, traductor y crítico literario. Tiene una amplia obra poética, con más de 20 libros desde 1969, que destaca por la musicalidad y armonía de sus poemas. 


CONVENTO DE LAS DUEÑAS

El oscuro silencio tallado sobre el tacto
golpea sin tocar la luz de esta materia,
de esta altura perdida persiguiendo
la eternidad donada a sus figuras.


Un sosiego perenne asciende hasta la música.
difumina los ecos sonoros del espacio
y pulsa, impele, domeña, geometriza
la mágica sorpresa del aire en surtidores.

Infiel al arbotante, a la jamba convexa,
al ritmo que la mano con claridad impone,
deja un aliento verde para llegar al sueño,
al éxtasis que crece desde la piedra en fuga.

Y queda un resplandor, una callada imagen,
un fragmento de tiempo que impreciso se ahonda
y nunca más se ha sido: se está siendo
porque en su dimensión la forma dura.

De "Canon" 1973. Jaime Siles












Pero Siles también tiene otros poemas de temas más cotidianamente ligeros que siguen siendo muy buenas expresiones poéticas.

MAYO DEL 68

La falda resbalaba
por el fucsia frambuesa
de sus medias. La lava,
por su tez de tigresa.


Nevaba, sí, nevaba
una canción francesa.
Por su boca marchaba
la armada japonesa.

Era París en mayo
Boticelli: la diosa
que surgía del tallo.

Cimabué. Cimarosa.
Libertad: aquel rayo
de pestaña furiosa.

Jaime Siles


En este enlace en "A media voz" encontraréis una antología de sus poemas,y  aquí una entrevista con Isabel Alamar. Pero, como siempre digo, la oralidad es muy importante y tenemos la suerte que en el Archivo audiovisual de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Calaluña) estén colgados unos vídeos de 2007 donde el poeta nos explica su poética y una completa exposición de sus preferencias y nos recita nueve  de sus poemas

Os enlazo el magnífico poema ecfráctico Acis y Galatea, donde el narrador que contempla un cuadro acaba comprendiéndolo mejor a través de la visión de otra espectadora del mismo:


Pero como se llega mejor a un autor es a través de la lectura de sus libros. Aquí os dejo algunos de muestra:




martes, 26 de mayo de 2020

Espinelas del confinamiento

Durante 37 días, desde el 26 de marzo al 1 de mayo, publiqué diariamente las Espinelas del confinamiento con las que intentaba reflejar mi estado de ánimo. Empecé el undécimo día del estado de alarma y acabé cuando, al menos, me dejaron salir a la montaña en bicicleta y volví a sentir en la cara el viento de la libertad. Las hay de todos tipos: críticas, morales, reflexivas, de humor y de gozo al conseguir publicar un libro en pleno confinamiento. Ahora os he colocado unas cuantas con algún breve comentario. 


Esta es la selección que he escogido. Empecé deseando en la primera que la utopía "la poesía es un arma cagada de futuro" se hiciese realidad:

En el undécimo día
del encierro me rebelo
y a ese virus reto en duelo
armado de poesía.
Puede ser una utopía
que una espinela derrote
al virus con el garrote
de la palabra poética,
pero creo que la estética
le va a dar más de un azote. (26.3.20)

El confinamiento se nos fue haciendo duro y los poemas oscilaban entre el lamento, la reflexión y la esperanza: 

¡Qué largo es un día entero,
encerrado y sin no ver
la luz al final crecer,
muriendo porque no muero!
¡Qué triste es ser prisionero
de un ser que, siendo invisible,
es un azote terrible!
Una cura de humildad
merece esta humanidad
que presumió de invencible. (28.3.20)

“No es malo el confinamiento
si aprovechas ese mal
para la cosa cabal
que nunca encuentra el momento”.
Pero confieso que os miento,
no resisto esta agonía,
la cruel lentitud del día
sin libertad del cautivo,
¡de qué me sirve estar vivo,
muerto de melancolía! (29/03/20)

Hoy dudo de qué escribir
porque con tanto aislamiento
temo que a veces os miento
de tanto querer unir.
Mala cosa es el fingir
por levantar la moral,
tratar de ocultar el mal
es darle más importancia,
nunca desde la ignorancia
habrá victoria final. (3/4/20)

Un poco de humor puede ser un buen antídoto para levantar la moral. La poesía es generosa y admite bajo su capa distintos géneros literarios:

El sábado continúo
con mi ligue cultural
y buscando ser plural
hoy me queda corto un dúo.
No temáis que no insinúo
contubernios inmorales
u otras orgías sexuales;
solo es un “menage a trois”
con dos libros, que ojalá
resulten excepcionales. (11/4/20)

También cabe la crítica política, cuando nos indigna la falta de eficiencia y ética de unos y otros:

Me saca de mis casillas
que después de un mes de alarma
no dispongamos del arma
de usar una mascarilla.
¡Gobierno de pacotilla
acorta ruedas de prensa!
¡La verborrea es ofensa
si seguimos desarmados,
millones de confinados
merecen esta defensa! (13/4/20)

El reo en su confinamiento se lamenta, se cuestiona la reclusión, y la necesita volver a sentir la naturaleza en vena:

¡Mi reino por un paseo!
¡Basta de confinamiento!
El tiempo fluye muy lento
en esta vida de reo.
Si hay que pelear, peleo,
pero de esta inanición
he de salir, ¡maldición!
De qué sirve tener vida
si no se siente vivida
si se vive en reclusión. (17/4/20)

Quien nunca fue prisionero
no podía imaginar
lo duro que es un hogar
para un cuerpo aventurero.
Qué ganas tiene el viajero
de burlar a centinelas
y volver a izar sus velas
en el mástil de la vida.
Vida que da por perdida
sin el mar y sus estelas. (18/4/20)

Mientras tanto, los políticos siguen dando muestras de desunión, ineficiencia y partidismo:

Hoy no va esto de poética,
hoy dirijo mi filípica
a comentar la política
y la crítica es patética.
Por ética y por estética
gobierno y oposición
han de unirse en la gestión.
¡Basta de ya de buscar rédito!
¡Lo único que os dará crédito
es acción al alimón! (21/4/20)

Llega un Sant Jordi sin paradas de libros ni rosas, y por primera vez en muchos años la ciudad no puede disfrutar del día en que la literatura invade sus calles. Por suerte, la técnica me echa una mano y puedo publicar y distribuir un libro de poemas en Amazon "Islario de pasiones", sobre los viajes por las islas y mares griegos, a los que esta primavera no podré volver: 

Un Sant Jordi confinado
sin sus libros ni sus rosas,
sin sus calles bulliciosas
sin sus puestos de mercado.
El dragón nos ha encerrado,
pero no a nuestra esperanza,
la ilusión es nuestra lanza
y ese virus será historia.
Lograremos la victoria,
unidos siempre se avanza

Hoy cuento con emoción
que, a pesar de todo, vibro
por lanzar un nuevo libro
sin salir de esta prisión.
Gracias al dios Amazón,
el “Islario de pasiones”
con todas mis ilusiones
está a un clic de que lo leas;
así, si tú lo deseas,
compartirás mis rincones.

Hablo de navegaciones,
que son camino y destino
de mi cuerpo peregrino,
y de islarios que son dones.
Viaja conmigo, hay pasiones,
temores, descubrimientos,
hay mares, olas y vientos,
hay islas, pueblos, montañas,
y lo más, hay sentimientos. (23/4/20)

Ya se acerca la relajación del confinamiento, pero parece que quieren poner limitaciones a los mayores:

Queda mucho en el convento,
pues a las gentes mayores
amenazan los censores
darnos más confinamiento.
¡Basta ya de este tormento!,
niños, perros y currantes
han salido mucho antes,
¡dónde están nuestros derechos!
No es vida estar bajo techo
cuando hay poco por delante. (25/4/20)

Hoy, una buena noticia,
parece que a los mayores
los doctos gobernadores
nos tratarán con justicia.
Se descarta la estulticia
de prolongar nuestro encierro
y a padres, niños y perros
podremos acompañar
el sábado, a dios mediar,
si, por satanás, no yerro. (27/4/20)

Por fin, el sabado 2 de mayo parece que nos dejaran salir a la montaña aunque sea dentro del municipio. Preparo la bicicleta y suspendo los espinelas. Espero que no las tenga que reanudar:

Decido que de momento
suspendo mis espinelas,
voy a replegar las velas
anhelando nuevos vientos.
Se acaba el confinamiento,
cambia de tercio el poeta;
toca sudar camiseta
mañana por la mañana,
cuando, en las horas tempranas,
dejen ir en bicicleta. (1/5/20)

Ricardo Fernández Esteban ©


Gracias o todos los que me habéis seguido en estas singladuras poéticas, porque la compañía siempre ayuda a proseguir el viaje. El camino ha merecido la pena y esperemos que el destino sea agradable y poco a poco las cosas vuelvan a la normalidad. Aquí tenéis todas las espinelas del confinamiento ordenadas inversamente del último al primer día y este fue un poema anterior "La humanidad pende de un virus", que escribí al principio del confinamiento.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Ovillejos, de Cervantes a la actualidad

Los Ovillejos son estrofas de diez versos con una disposición peculiar, tres pareados con tres preguntas en octosílabos y tres respuestas en versos de tres sílabas (o cuatro), seguidos por una redondilla de octosílabos, en que el primer verso rima con el anterior y el último consta de los sustantivos de los tres versos cortos de respuesta, a modo de refrán de cierre. 

Parece complicado, pero no lo es. Los primeros conocidos los colocó Cervantes en el Quijote en boca de Cardenio, dirigidos a Luscinda. Luego prosigo hasta la actualidad:


DESDENES, CELOS Y AUSENCIA

¿Quién menoscaba mis bienes?
¡Desdenes!
Y ¿quién aumenta mis duelos?

¡Los celos!
Y ¿quién prueba mi paciencia?
¡Ausencia! 
De este modo en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza,
“desdenes, celos y ausencia”.

El Quijote. Cap. XXVII. Miguel de Cervantes


Zorrilla, en Don Juan Tenorio, hace dialogar a don Luis Mejía con doña Ana utilizando el ovillejo.

-¿Me das, pues, tu asentimiento?
-Consiento.
-¿Complácesme de ese modo?
-En todo.
-Pues te velaré hasta el día.
-Sí, Mejía
-Páguete el cielo, Ana mía
satisfacción tan entera.
-Porque me juzgues sincera,
consiento en todo, Mejía.

Don Juan Tenorio. José Zorrilla


Y Muñoz Seca en la magnífica astracanada de La venganza de Don Mendo

-Morirás, rayos y truenos
-¡Menos!
-Que mi espada vidas roba
-¡Coba!
-¿Eres juglar o escudero?
-¡Caballero!
-Entonces, con más esmero,
pues vamos presto a reñir,
que no os tenga que decir:
"menos coba, caballero".

La venganza de Don Mendo. Pedro Muñoz Seca


Pero esta estrofa no ha muero y se siguen escribiendo hoy en día bastantes por los amantes de la rima, que aunque no lo creáis hay muchos. A continuación os coloco uno mío y varios de amigos que hemos escrito hace pocos días para un reto colectivo:


Nunca le hagas un desdén
al bien,
pero admira la moral
del mal
y quien miedo a ambos tenga,
que no venga
Esto no es ninguna arenga, 
los “caminos del señor”
hay que tomar sin temor:
“No hay bien que por mal no venga”

Ricardo Fernández Esteban


Si el hombre me da un envite
¡Al quite!
Si además está de muerte
¡Qué suerte!
Si me enseña su tesoro…
¡Al toro!
Enseguida me enamoro
de cualquier desvergonzado,
mas, si encima es avispado…
¡Al quite, suerte y al toro!

Teresa Fernández Ros


Son del hombre sus placeres
mujeres,
y siempre lleva en el saco
tabaco,
un pan, crujiente y divino,
y vino.
Y así hacen el camino,
los hombres más exquisitos,
con estos tres requisitos:
mujeres, tabaco y vino.

Marcos Circenses


¿La más preciada virtud?
Salud
¿Qué quieren todos y quiero?
Dinero
¿Cuál el tesoro mayor?
Amor
Tres cosas pido Señor
y juro no pedir más.
Seré feliz si me das:
Salud, dinero y amor.

Luviam Beatriz


¿Que necesita el amor?
Ardor
¿Qué más de la misma hechura?
Ternura
¿Y para ser más completo?
Respeto.
No será baladí el reto
que sirve a cualquier edad.
Para un amor de verdad:
Ardor, ternura y respeto.

Jesús Gutiérrez


¿Por qué este dolor no cede?
–No puede.
¿Dará, un día, marcha atrás?
–Jamás.
¿Que depara el porvenir?
–Morir.
Aunque tuvo que partir
lo llevo siempre a mi lado,
porque todo ser amado
no puede jamás morir.

Carmen Aguirre


¿Qué es lo que me tiene loca?
tu boca.
Tu ardiente piel de canela,
anhela
con prontitud y en porfía,
la mía
Con tu sagaz picardía
quiero que abrases mi piel,
sé que, de gotas de miel
tu boca anhela la mía.

Gema Sánchez


Pues aquí tenéis una muestra de ovillejos actuales. Os invito a dejarme los vuestros en los comentarios a esta entrega.

Nota: La imagen de cabecera es de Víctor José Betancout (gythanobonfak)

miércoles, 29 de abril de 2020

Garcilaso, Quevedo, Clementson y Bascuñana. La poética del mito de Apolo y Dafne

El mito de Dafne, que se convierte en laurel para huir de Apolo, ha inspirado a numerosos poetas. Escojo dos poemas de los siglos de oro, de Garcilaso y Quevedo, y dos actuales de Bascuñana y Clementson.

Escultura de Bernini. Museo Borghesse
Apolo, dios de las artes y conductor del sol, fue castigado por el joven Eros (Cupido) por burlarse de él. Eros tomó dos flechas, una de oro y otra de plomo. La de oro incitaba el amor, la de plomo al odio. Con la de plomo hirió a la ninfa Dafne y con la de oro a Apolo. Este se apasionó por Dafne y ella lo aborreció. Dafne ya había rechazado antes a muchos amantes y prefería la caza y los bosques, aunque su padre, el dios Peneo, le insistía que se casase.

Apolo la hostigó y la ninfa huyó. Cuando vio que Apolo la atraparía, Dafne pidió ayuda a su padre que convirtió su piel en corteza de un árbol de laurel, su cabello en hojas, sus brazos en ramas y enraizó sus pies en la tierra. Apolo abrazó las ramas desconsolado, le prometió que la amaría eternamente y que sus ramas, siempre verdes, coronarían las cabezas de los héroes.


SONETO XIII de Garcilaso

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!


Garcilaso de la Vega


En esta entrada que dediqué a Garcilaso, podéis encontrar más poemas suyos e información sobre su obra.


TRAS VOS UN ALQUIMISTA...  de Quevedo

Tras vos un Alquimista va corriendo,
Dafne, que llaman Sol ¿y vos, tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues vais del Sol y de la luz huyendo.

Él os quiere gozar a lo que entiendo
si os coge en esta selva tosca y ruda,
su aljaba suena, está su bolsa muda,
el perro, pues no ladra, está muriendo.

Buhonero de signos y Planetas,
viene haciendo ademanes y figuras
cargado de bochornos y cometas.


Esto la dije, y en cortezas duras
de Laurel se ingirió contra sus tretas,
y en escabeche el Sol se quedó a oscuras.

Francisco de Quevedo


He dedicado dos entradas a Quevedo. En una comento con detalle su soneto "Amor más allá de la muerte" y en la otra "Dichoso puedes, Tántalo, llamarte". En ambas podréis encontrar más información sobre él y su obra.


Albani. Museo del Louvre


DAFNE (de Carlos Clementson)

Contempla cómo late, tras tan larga carrera,
su blando pecho esquivo
antes de hacerse inmóvil perfume perdurable...

Amante, estás a tiempo. Es tu ocasión postrera:
a este laurel que -exausto- detiénese un instante
aún le palpita virgen y rojo el corazón.

"Archipiélagos". Carlos Clementson.

El tiempo pasa, pero los mitos perduran, este es el poema que le ha dedicado Carlos Clementson (Córdoba, 1944) a Dafne. En este enlace comento su libro de poemas "Archipiélagos" y en este otro "Las olas y los años"

Y para acabar, el poema que dedica a Apolo Ramón Bascuñana (Alicante, 1963). Si queréis saber más de este poeta, aquí tenéis un enlace a la presentación de su último libro de poemas El dueño del fracaso.


APOLO PERSIGUIENDO A DAFNE (de Ramón Bascuñana)

Yo te persigo amor, aunque tú sabes
la maldición que pesa en nuestra contra.
Yo te persigo, amor, y al alcanzarte
tu carne será un tacto de madera.
El amor es así, su sino es ése.
Es el amor una categoría
del amplio espectro de las ilusiones.
Nada más alcanzarlo se transforma.
O puede ser peor se desvanece.

"El gesto del escriba". Ramón Bascuñana.



Dafne. Julio González

martes, 14 de abril de 2020

Joaquín Sabina y sus poemas canción

Joaquín Sabina (Úbeda, 1949) es sobradamente conocido como cantante, pero viene a este blog como poeta por las letras de sus canciones. Para mí es muy difícil escoger, porque su poemas cantados me han acompañado desde hace muchos años. Hay que advertir que la autoría de las letras de Sabina suele ser coral con varios de sus compañeros, lo que ha puesto cada uno de la letra y la música queda en la intimidad de la banda. 




A LA ORILLA DE LA CHIMENEA (de "Física y Química", 1992)

Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino...

o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.


Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir:
"toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato... me llamas".
Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu ven,
tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío...

o tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.


y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe,
tu noche y tu día,
tu rencor, tu por qué, tu agonía...

o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.


Joaquín Sabina y su banda (Antonio García de Diego, Pancho Varona, José Nodar y Jaime Asúa).


Y, como no podía faltar, un antiguo vídeo sonde Sabina canta este poema


Y SIN EMBARGO (de"Yo, mí, me, contigo", 1996)

De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.

Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.


No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.

Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.

Y me envenenan… (estribillo)

Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.

Joaquín Sabina, Antonio Gracía de Diego y Pancho Varona



Y por último, su primer éxito, vivito y coleando cuarenta años después:


CALLE MELANCOLÍA (de “Malas compañías”, 1980)

Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.

Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.

Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.

Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.

Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.

Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.

Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.

Vivo en el número siete, calle Melancolía... (estribillo).

Joaquín Sabina

Y aquí lo tenéis cantándolo con otro poeta y cantante, Joan Manuel Serrat. Como dice Diego Doncel en ABC Cultural, nos identificamos con las canciones de Sabina porque lo que cuentan forma parte de nuestra vida o de los sueños que forman parte de nuestra vida.



Ya dediqué otra entrada conjunta en el blog a Sabina, Morente y Lorca que incluía un soneto de Sabina en homenaje a Morente. Y no quiero despedirme sin dejar otro soneto de Sabina de su libro "Ciento volando de catorce", una hecatombe de sonetos; al respecto os dejo un artículo de Juan Pablo Neyret sobre este libro y la poesía de Sabina.


PUNTOS SUSPENSIVOS (de "Ciento volando de catorce", 2001)

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos

Joaquín Sabina