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jueves, 9 de mayo de 2019

Julio Aumente

Julio Aumente (Córdoba, 1921 -2006) fue un poeta perteneciente al Grupo Cántico. Releyendo la "Antología de la poesía española del siglo XX" editada por José Paulino Ayuso he encontrado este poema suyo, que en su día señalé en el libro y que pasados los años me sigue gustando. Sea este mi tardío y pequeño homenaje a estos versos en que la magia de las palabras trasforma sonidos en sentimientos.



AL FILO DE LAS NOCHES


Un cuerpo que se entrega no es difícil hallarlo.
Eso eras tú, un hermoso cuerpo divino y vivo.
Una breve cintura, un racimo dorado
en tus ojos brillando entre los ríos de Agosto.

Pero es fácil que un cuerpo fluya como una gema
si como amor se mira, con verdadero amor.
Amor y no esa débil pasión que muere a un tiempo
con el último goce de los cuerpos vencidos.

Para mí la palabra, para ti la caricia;
para mí la sonrisa y el arco de tus cejas,
para mí el fruncimiento de tu labio rosado,
superior, tibio, altivo, carnal, condescendiente.

Pero el amor no muere porque nunca ha nacido
en ti, que languideces al tocar de los dedos.
Tú buscas el secreto, la dulzura, el peligro
del momento robado al filo de las noches.

La amistad para ti, o el amor, eran sólo
nombres a que invocar en las horas perdidas.


Julio Aumente

Hay poca información de Julio Aumente en las redes, aparte de su entrada en Wikipedia y unos obituarios de Luis Antonio de Villena y Luis García Montero, será por aquello de que sólo se habla de los poetas cuando mueren. En todo caso, en Poetas del siglo XXI hay unos pocos poemas suyos.

Por eso hay que acudir a sus libros. Hay una antología con edición de L. A de Villena y en Editorial Renacimiento y La casa del libro aún se pueden encontrar algunos.





miércoles, 3 de abril de 2019

Jorge Guillén y su libro "Cántico".

Jorge Guillén (Valladolid, 1893 - Málaga, 1984) es uno de los grandes poetas del 27 y quizá el más influido por la poesía pura de Juan Ramón Jiménez: Y se quitó la túnica,
 / y apareció desnuda toda… /
¡Oh pasión de mi vida, poesía 
desnuda, mía para siempre!

"Cántico", su poemario más conocido, fue un libro reelaborado durante muchos años, desde los 75 poemas de la edición de 1928 y a los de 270 de la edición que se considera definitiva de 1950. Ha dicho Francisco Rico de esta obra: se concibió y culminó como un ejercicio extraordinariamente consciente de exaltación y estilización de la realidad y de entusiasmo ante el mundo.



Acabo de publicar un artículo en la web cultural "Las nueve musas" en que trato de uno de los poemas de Cántico, ¿Ocaso? y su división en versos.


¿OCASO? (tal como está escrito en Cántico)

Íntima y dúctil, la sombra aguardando aparece
Sobre las piedras y sobre las brañas. Lo oscuro
Se junta. ¿Fin? El silencio recibe en su alfombra
Los sones menguantes del mundo. Pozo de ocaso,
Nada se pierde. La tierra en su ser profundiza.

Jorge Guillén. Cántico. "El pájaro en la mano"



En ese artículo analizo este poema y explico como es más fácil de recitar y descubrir su magnífica sonoridad cortando de otra forma los versos. Este es un tema que creo hay que debatir, ya que todo lo que sea facilitar la lectura es bueno para la mayor difusión y disfrute de la poesía.

¿OCASO? (con diferente división versal)

Íntima y dúctil,
la sombra aguardando aparece
sobre las piedras y sobre las brañas.
Lo oscuro se junta.
¿Fin? El silencio recibe en su alfombra
los sones menguantes del mundo.
Pozo de ocaso, nada se pierde.
La tierra en su ser profundiza.


Me interesa mucho vuestra opinión como lectores y amantes de la poesía a lo que indico en el artículo, la razonada discusión siempre aclara dudas o nis plantea nuevas alternativas. Otro poema de este magnífico libro.

CIMA DE LA DELICIA

¡Cima de la delicia!
Todo en el aire es pájaro.
Se cierne lo inmediato
resuelto en lejanía.


¡Hueste de esbeltas fuerzas!
¡Qué alacridad de mozo
en el espacio airoso,
henchido de presencia!

El mundo tiene cándida
profundidad de espejo.
Las más claras distancias
sueñan lo verdadero.

¡Dulzura de los años
irreparables! ¡Bodas
tardías con la historia
que desamé a diario!

Mas, todavía más.
Hacia el sol, en volandas
la plenitud se escapa.
¡Ya sólo sé cantar!

Jorge Guillén. Cántico. "Al aire de tu vuelo"

Vicente Morales Ayllón ha escrito un comentario de textos de este poema  en el que cita, sin desvelar la razón, la diferencia de rimas entre la estrofa tercera y el resto. Estos versos son heptasílabos asonantados y en todas las estrofas la rima es abrazada, excepto en la tercera que es alternada cuando hubiera sido fácil mantener la simetría del poema cambiado el orden de los versos 11º y 12º. No sé cuál fue el motivo por el que el poeta mantuvo esa excepción, quizá para romper la monotonía de ritmo abrazado, pero en cualquier caso es un magnífico poema. 

Como otro ejemplo final del buen trabajo poético de Guillén escojo otro breve poema con la explicación que da Mario Hernández en el prólogo de la Antología de Guillén publicada por El País. De ese poema se han encontrado 6 manuscritos escritos en 1924, 1928, 1932, 1943 y 1944 en diferentes lugares.

ALBA MARINA, SOL, TERRESTRE AURORA

Se nivela un claror: el alba por su mar.

Alondras, desgajándose de brumas y rumores
-¡cuánta avecilla enhiesta para el amanecer!-,
enlazan canto y vuelo por la luz que va al mundo.

Se ahínca entre raíces la aurora: huele a sol.

Jorge Guillén. Cántico. "El pájaro en la mano"

Dice Hernández que sólo en uno de esos lugares de ve el mar (en el país vasco francés) y que las alondras nos llevan tierra adentro a su paisaje castellano. El endecasílabo inicial define sintéticamente el paisaje enaltecido y los cinco alejandrinos lo evocan desde la memoria en la que entran en juego tres sentidos escalonados: vista, oído y olfato; yendo de la vasta amplitud de la mirada a la proximidad del canto y la extrema cercanía del olfato.


Clicando en el portal A media voz  encontraréis una antología de sus poemas, y en la web del Instituto Cervantes virtual   su biografía y blibliografía.  Y por último, un vídeo con imágenes de poetas del 27 y el recitado del último poema que escribió Guillén en 1984: El vídeo misterioso 




martes, 5 de marzo de 2019

Juan Vicente Piqueras

Juan Vicente Piqueras (Los Duques, Requena, Valencia, 1960) es un poeta que ha trabajado también como locutor, actor, guionista, profesor y en distintos destinos del Instituto Cervantes. Tiene una amplia obra publicada y en 2012 ganó el premio Loewe con su poemario Atenas. De ese libro es el primer poema que os copio:


SÚPLICA

Sigue tejiendo, amor, y destejiendo
jerseys y leguas para mi derrota,
bufandas para el viento que me lleva,
el frío de mi fuga
y el invierno que soy. Sigue tejiendo.

Sigue diciendo no
al desaliento y a tus pretendientes.
Y no les digas no, diles mañana,
y mañana también diles mañana.
lo mismo que yo a ti. Hasta que regrese.

Cuando cansado ya de derroteros,
harto ya de perderme y de morarme
en regazos de magas o en riesgos de sirenas,
regrese a ti, y no sepas
qué hacer con el quehacer de tanta espera
como ahora no sé qué hacer conmigo.

Me he convertido en nadie.
Tendré que regresar a tu regazo,
apoyar mi cabeza donde ahora está el ovillo
que guía mi retorno.

Y cuando llegue a ti ya no sabrás quién soy.
Cuando te abrace abrazarás el aire.

Juan Vicente Piqueras (Atenas, 2012)



Este poema es de un libro más reciente "Padre" y trata de las pequeñas aldeas, como el la que él nació, que van desapareciendo en esa desertización de lo rural.

AQUÍ YACE

La aldea no se acaba.

Se apaga, simplemente, brasa a brasa,
nombre a nombre se extingue.

Uno a uno, lo mismo que llegaron,
se van yendo los últimos.

Los últimos campesinos y las últimas madres.

No mueren empujados por los niños que nacen.
Aquí hace mucho tiempo que ya no nace nadie.
Mueren como llevados por el aire de arriba.

Cuando hayan muerto las últimas manos
que sabían hacer pleita
el mundo quedará en manos de aquellos
cuyas manos ya no sabrán qué hacer.

La aldea no se acaba.

Yace aquí, en lo que escribo.

Juan Vicente Piqueras (Padre 2016)


Y un tercera obra en que, de acuerdo con el título del libro, conjuga el verbo metapoéticamente.

MODOS Y TIEMPOS VERBALES

Soy, he sido y seré
el que podría irse si quisiera
pero acaba quedándose.

Es cierto que me he ido de demasiados sitios,
que fui más fugitivo que feliz,
que de todo con todo me fui yendo.
Ahora soy, sigo siendo,
el que podría irse si quisiera
pero ya no se va, ya ha decidido,
sin decidir, quedarse.

Soy el que fui y se fue pero también
soy el que no seré, el que nunca fui
y el que nunca se fue.

Vivir es conjugar todos los tiempos
y modos de los verbos ir y ser
que, pasados, remotos, son iguales.
Fue será mi epitafio monosílabo
como un soplo de fuelle
sobre una lumbre extinta.

Soy y seré tan sólo el que podría
ir, ser, irse, es decir: que no podrá.
Ahora comprendo que el condicional
parece ser hermano del futuro
pero es la latitud de sus caballos.

Soy, he sido y seré
tiempo de verbo, carne conjugada,
hijo de navegantes subjuntivos.

Juan Vicente Piqueras (Yo que tú: manual de gramática y poesía,2012)


Ya que un poema es palabra, pero también es voz, aquí tenéis la voz del poeta recitando tres de sus poemas de Atenas en "Poesía recitada"  sobre los textos de dichos poemas. En este oro enlace hay cinco poemas de amor. Y aquí tenéis acceso a un dossier de “La biblioteca pública de Requena” lugar cercano al que nació donde se recogen todos sus libros y un poema de cada uno de ellos.

En este vídeo el poeta nos recita su poema "Nombres robados" y volvemos a comprobar la importancia de la voz en la transmisión poética.




Por último, os copio en primer poema que recita en "Poesía recitada". Es un poema magnífico que me sirve para efectuar un pequeño análisis sobre cómo lo escribe y cómo lo recita el autor, según yo lo escucho. Este es el texto:


HERIDAS SIRENAS

Somos tú, somos carne de tu carne,
voz de tu alma. Somos lo que eres,
la mejor, la peor, la única prueba
de que estás vivo. Somos tus encantos.
Somos las vivas fechas del dolor
que te ha criado. No nos abandones,
cuídanos, riéganos, mantennos frescas.
Tú eres nuestro, sin ti no somos nada,
como tú sin nosotras
,  me suplican
las heridas piedad.

Heridas que me piden por favor,
como si fuesen quienes me rodean,
que no sea feliz, que las escuche:

¿Y qué harás sin nosotras cuando quieras
escribir un poema? ¿Qué dirás?
¿Qué que no duela puede interesar
a esa tribu de enfermos que da en leer poesía?


Tratan de convencerme de que soy
la causa del dolor que ellas me causan
más que las ganas de no padecerlo.
Sé que son mis sirenas y su canto
me seduce, me pierde
pero también me avisa, me despierta.

¡Lámelas, amor mío, haz que se callen,
haz que tu devoción las cicatrice
y siembre en ellas lo que no conocen!
 ,
podría suplicarle a la mujer que amo
pidiéndole piedad como si yo
fuese una herida suya.

Pero ella me diría:
No pidas al amor lo que el amor
no puede darte. Sánate a ti mismo. 


Y así me veo atado
al mástil de estas voces que son apenas mías,
ciego a fuerza de cielo, sordo a súplicas,
buscando entre la niebla
el rumbo que el asombro ha trazado en mi sangre.

Adiós, heridas, sé que os debo todo
lo que no soy. Ahora
debo irme, no puedo
quedarme aquí escuchando vuestras quejas
ni las mías. No quiero ser el mártir
de una fe que no tengo.

Me llamo Nadie, no San Sebastián.

Me espera el mundo, el mar y lo que amo,
la odisea feroz de ser feliz.

Juan Vicente Piqueras (Atenas, 2012)


A continuación, os copio cómo yo lo escucho y cómo yo redistribuiría las pausas y los versos en función del recitado del autor. No tengo a mi disposición un aparato que mida esas pausas, por lo que el análisis es estimativo, pero creo que es interesante efectuarlo, lo que también podéis hacer escuchando aquí ese poema entre 0:22 y 2:28. He señalado con "·" una leve pausa y con "/" una pausa más larga hemistiquial, aparte de las pausas versales.

El objeto de este pequeño análisis es participar en la controversia de sobre cómo debe leerse y escribirse un poema. Si como recomendaría la sintaxis, si efectuando pausas versales y las supuestas hemistiquiales, si como se escucha en la voz y pausas del autor, o si el autor puede cortar a veces los versos por motivos estéticos y dejar al lector su interpretación. Yo abogo porque los finales versales deben marcar cierta pausa (excepto en encabalgamientos en poemas con rima o isométricos), y los hemistiquios también, aunque más corta; ya que esa es la forma de que se mantenga el ritmo que diferencia a poema y prosa. Pero este es un tema en discusión y la opinión de todos los interesados nos ayudará a tener más claras las ideas.


HERIDAS SIRENAS (tal como yo lo escucho)

Somos tú, / somos carne de tu carne, 
voz de tu alma. · Somos lo que eres,
la mejor, · la peor, / la única prueba de que estás vivo.
Somos tus encantos.
Somos las vivas fechas del dolor que te ha criado.
No nos abandones,
cuídanos, · riéganos, · mantennos frescas.
Tú eres nuestro, / sin ti no somos nada,
como tú sin nosotras
,  
me suplican · las heridas piedad.

Heridas que me piden por favor,
como si fuesen quienes me rodean,
que no sea feliz, · que las escuche:

¿Y qué harás sin nosotras · cuando quieras escribir un poema?
¿Qué dirás?
¿Qué · que no duela puede interesar · a esa tribu de enfermos

                                                                     que da en leer poesía?

Tratan de convencerme de que soy · la causa del dolor que ellas me causan
más que las ganas de no padecerlo.
Sé que son mis sirenas
y su canto me seduce, · me pierde
pero también me avisa, · me despierta.

¡Lámelas, ·  amor mío, ·  haz que se callen,
haz que tu devoción las cicatrice ·  y siembre en ellas lo que no conocen!
,
podría suplicarle a la mujer que amo
pidiéndole piedad como si yo fuese una herida suya.

Pero ella me diría:
No pidas al amor  lo que el amor no puede darte.
Sánate a ti mismo. 

Y así me veo atado al mástil de estas voces  que son apenas mías,
ciego a fuerza de cielo, /  sordo a súplicas,
buscando entre la niebla · el rumbo que el asombro ha trazado en mi sangre.

Adiós, · heridas,
sé que os debo todo lo que no soy.
Ahora debo irme,
no puedo quedarme aquí escuchando vuestras quejas · ni las mías.
No quiero ser el mártir de una fe que no tengo.

Me llamo Nadie, / no San Sebastián.

Me espera el mundo,  · el mar y lo que amo,
la odisea feroz · de ser feliz.

Juan Vicente Piqueras  (de su recitado)


Esta es mi forma de escuchar el poema, ¿cuál es la vuestra?


Para acabar os recuerdo que lo importante es acudir a las fuentes, a los libros completos que permiten dar una visión del poema integrado dentro de su poemario. Aquí os dejo tres.



domingo, 18 de noviembre de 2018

Ida Vitale: Premio Cervantes, 2018

Ida Vitale (Montevideo, 1923) acaba de ser galardonada con el Premio Cervantes por su larga obra poética que busca la simplificación (Para expandirse ya está la prosa) y el trabajo más que la inspiración (La imagen del poeta inspirado... Yo no estoy ahí. A mí la poesía me sale mal, tengo que trabajarla. Todo es perfeccionable, mejorable). No es una poesía cómoda ni fácil, hay que profundizar por dentro de su aparente simplicidad.


EXILIOS

tras tanto acá y allá yendo y viniendo (Francisco de Aldana)

Están aquí y allá: de paso,
en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.

Cruzan desiertos que el bravo sol
o que la helada queman
y campos infinitos sin el límite
que los vuelve reales,
que los haría de solidez y pasto.

La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
se pulveriza por el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.

Se disuelve, tan solo.


Ida Vitale. Arder, callar. Procura lo imposible (1998)

En sus inicios poéticos ya se plantea "lo que queda por decir o no decir", a lo que luego ha ido volviendo en toda su obra.

CANON

Ya todo ha sido dicho
y un resplandor de siglos
lo defiende del eco.
¿Cómo cantar el confuso perfume de la noche,
el otoño que crece en mi costado,
la amistad, los oficios,
el día de hoy,
hermoso y muerto para siempre,
o los pájaros calmos de los atardeceres?
¿Cómo decir de amor,
su indomable regreso cotidiano,
si a tantos, tantas veces,
han helado papeles, madrugadas?
¿Cómo encerrarlo en una cifra
nueva, extrema y mía,
bajo un nombre hasta ahora inadvertido,
y único y necesario?
Tanto haría falta la inocencia total,
como en la rosa,
que viene con su olor, sus destellos,
sus dormidos rocíos repetidos,
del centro de jardines vueltos polvo
y de nuevo innumerablemente levantados.

Ida Vitale. Palabra dada (1953)

Y 60 años después nos dice dos breves poemas sobre la pintura y la música

El sol ha vuelto.
Sólo Matisse lo supo
al notar el preciso retorno
de aquel matiz perdido
—aunque no para él—
sobre una hoja.

Sube el órgano,
nota a nota profundo,
crece su bosque
con banderas
de reflejos y sombras,
inapelable pulsa:
dichoso corazón,
nunca en la periferia:

cálido centelleo
insaciable en lo bello,
Haendel.

Ida Vitale. Vértices, vértigos. Mínimas de aguanieve (2015)

Yo conocía poco su vida y obra y la concesión del premio ha sido el motivo que me ha acercado estos días a su poesía.

En A media voz tenéis una antología de sus poemas, pero esta autora requiere ir a su Poesía Reunida publicada el año pasado. Yo lo estoy haciendo, si queréis dentro de unos días compartimos experiencias, como os he dicho no es fácil, pero no os desaniméis, poco a poco los poemas se van abriendo como esas rosas que ella tanto cita.

En este vídeo Ida Vitale recita algunos  de estos poemas y habla sobre temas poéticos y literarios.



domingo, 4 de noviembre de 2018

Manuel Vázquez Montalbán, poeta

Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939 - Bangkok 2003) es muy conocido como novelista y periodista, pero menos como poeta, que quizá es como el querría ser recordado, ya que la poesía fue muy importante en su vida. Publicó su primer poemario "La educación sentimental" en 1967 y en 1970 ya apareció como uno de los 9 novísimos en la antología de Castellet.



REFLEXIÓN MORAL SOBRE LA ANATOMÍA

Hay mujeres que hacen daño
en el pecho del que muere
                                  al contemplar
la contención exacta de su carne
                                         la refrigeración
blanda de sus cabellos limpios
y el pretexto caedizo de sus ropas

                                      otras
tienen los ojos tristes pero hermosos
o un bello lomo para un torpe frente
                                                o dos piernas
sin cansancio que musculan columnas
                                         de seguro cielo

otras sólo tienen
dos senos a punto de abrirse por su peso
de fruta para labios agostados
                                         para manos
sin otro mundo que llevarse al alma

                                               y en ocasiones
sólo un seno es hermoso sólo un hombro
sólo un vencimiento de la piel
                                        sólo los labios

pero siempre hay un hombre enamorado de tanto o de tan poco
enamorado fugaz o consecuente ama
las pequeñas patrias de una noche
                                               sin clarines
frente a unos párpados cerrados murmullos
fracasadas sintaxis

                                  respetad las plantas
y los cuerpos donde el deseo se descansa
del infinito miedo a todos los olvidos.

M. Vázquez Montalbán. 
"A la sombra de las muchachas sin flor" (1973)


VERANO Y HUMO

Ya sabemos lo que cuesta
vencer la resistencia tenaz
de dos piernas unidas
                                  el sabor
de algún aliento amargó el aire
de madrugada en nuestras fauces
y el cuerpo resultó torpe al despertar
o se quejó triste por un frío olvidado

y sin embargo
más de una vez se nos otoñizan los árboles,
brilla la calle bajo la lluvia amarilla,
damos lumbre a un paseante solitario
por el puerto
                        y silbamos una melodía
ramplona, ya tarde, cuando los veleros
mienten puertos ansiados y el aire
salino no pregunta
                                 ¿quién,
quién no teme perder la que no ama?
Nunca desayuné en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
                                       nunca
aunque sepa los caminos
                                      llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar

                  una fotografía, quizás
una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar
                                 y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
                                           el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai piu ritornera...
y quizá todo sea mejor así, esperado

porque al llegar no puedes volver
a Ítaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
                                                    nunca,
nunca quiero desayunar en Tiffany, nunca
quiero llegar a Ítaca aunque sepa los caminos

lejana y sola.

Manuel Vázquez Montalbán."Una educación sentimental" (1967)


Inútil escrutar tan alto cielo
inútil cosmonauta el que no sabe
el nombre de las cosas que le ignoran
el color del dolor que no le mata

inútil cosmonauta
el que contempla estrellas
para no ver las ratas.

Manuel Vázquez Montalbán. "Pero el viajero que huye" (1990)

Aquí podéis escuchar este último poema cantado por Loquillo


He de reconocer que he sido lector devoto de las novelas de Vázquez Montalbán, pero había pasado superficialmente por su poesía, hasta que recientemente con ocasión de las Jornadas poéticas que le ha dedicado  la ACEC he tenido la ocasión de efectuar un recorrido por su obra que ha sido un grato redescubrimiento. Os aviso, que sus poemas no son de fácil lectura, por su especial, disposición, falta de puntuación y su especial ritmo; por lo que precisan de una lectura lenta y atenta para que el poema nos muestre todo su contenido.

Os dejo un enlace al Archivo de poetas de la ACEC grabado con el autor el año  de su muerte en que recita 10 de sus poemas . Aquí tenéis el primero "Conchita Piquer" , al resto accederéis por el enlace anterior.

 


No siempre los autores son los mejores lectores de sus poemas y menos cuando lo hace un rapsoda como Josep María Pou. Aquí os dejo un video de esas Jornadas poéticas de la ACEC donde Pou presentado por David Castillo recita magníficamente esos poemas y demuestra la importancia de la oralidad en la poesía.



Como siempre, mi recomendación es que acudáis a la fuente, a los libros del poeta, a través de los que se tiene una visión mucho más completa de su obra, que desde sólo unos poemas sueltos como los que os he colgado. Aquí tenéis toda su bibliografía, una reseña de su "Poesía completa" y un artículo de Manuel Rico en que habla de la poesía de Vázquez Montalbán.




viernes, 5 de octubre de 2018

Rosana Acquaroni

Rosana Acquaroni
presentando "La casa grande"
en el "Laberinto de Ariadna" 28.9.18
He conocido a Rosana Acquaroni (Madrid, 1964) en una presentación de su último poemario "La casa grande" que me ha atrapado por las tres características básicas que debe tener un libro de poemas:

Un buen contenido (sus recuerdos de infancia expresados en un magnífico lenguaje poético), un buen continente (el ritmo poético de sus versos puestos al servicio de la historia relatada) y una buena expresión (lo bien que Rosana sabe recitar sus poemas). Fondo, forma y transmisión oral, el triángulo que sostiene a la buena poesía. Los dos primeros los tenéis en el libro, del tercero o dejo tres poemas recitados por ella.

Aquí tenéis dos poemas de la segunda parte de "La casa grande":

Los hombres necesitan la inocencia para vivir a costa de ella (Luis Rosales)

Y CÓMO RESISTIRSE
al hombre acicalado
que se quita el sombrero
y te saca a bailar
y te dice
que quiere amanecer en tu sonrisa.

Quién podría negarse
a las salvas de honor de aquel artificiero
que te llena de pájaros la noche.

(Y después,
cómo no conformarse 
y ocupar el lugar de la querida.
Que estudien tus hermanos,
que la vida desprenda su perfume
de nardos y promesas
                         contra el plato vacío).

Acaban de apagarse las últimas bombillas.
La orquesta ya no toca.

Vuestro coche atraviesa,
                         como un jinete frío,
                                       la explanada vacía.

La casa grande. Rosana Acquaroni 



LA DESTRUCCIÓN Y EL AMOR
Se querían, sabedlo (Vicente Aleixandre)

Se querían.
Ocultos, pusilámines,
como ratones ciegos en su rueda infinita.
Al principio sufrían por la luz.

Se citaban de noche
primero en los tranvías de azul amaneciendo,
después en los garajes,
o en las bocas de metro,
o en la senda escondida
hallada en algún parque.

Se rendían
al arrecife calcáreo del deseo.

Su cuerpos se buscaban
como busca la herida el salitre del tiempo.

Se querían
como las flores a las espinas hondas,
a pesar del misal y la ceniza,
de los ciclos bursátiles,
de la murmuración de los serenos.
De los viajes de él

                    la costura de ella
(y la culpa acechante
como un rifle apostado en cualquier agujero).

Se querían de noche, cuando los perros hondos
nunca en los cines
nunca entre las familias
que arropan a sus hijos.

Se querían.
Sabedlo

La casa grande. Rosana Acquaroni


Estos son sus anteriores poemarios:
(2011) Discordia de los dóciles. Olifante Ediciones de poesía.
(2000) Lámparas de arena. Col. Poesía en Madrid. nº 3. Comunidad de Madrid.
(1995) Cartografía sin mundo. Col. de Poesía Ciudad de Cáceres.
(1990) El Jardín Navegable. Ed. Torremozas, 1990.
(1988) Del mar bajo los puentes. Ed. Rialp
Además ha participado en numerosas antologías.

En "A media voz" podéis encontrar una antología de sus poemas, y en este video su poema "La cabaña", recitado por ella.







domingo, 22 de julio de 2018

Nicolás Guillén











Nicolás Guillén (Camagüey, 1902 - La Habana, 1989), al que llaman el "poeta nacional de Cuba", está considerado el principal representante de la poesía negra, afrocubana o, como él prefería denominar "mulata". Él fue quien introdujo a mediados del siglo pasado el son como forma poética.

Su poesía polifacética bebe de lo popular, pero sin desdeñar influencias más clásicas. Os copio un poema suyo con formato de romance.


ROSA TÚ, MELANCÓLICA

El alma vuela y vuela
buscándote a lo lejos,
rosa tú, melancólica
rosa de mi recuerdo.
Cuando la madrugada
va el campo humedeciendo,
y el día es como un niño
que despierta en el cielo,
Rosa, tú, melancólica
ojos de sombra llenos,
desde mi estrecha sábana
toco tu firme cuerpo.
Cuando ya el alto sol
ardió con su alto fuego,
cuando la tarde cae
del ocaso deshecho,
ya en mi lejana mesa
tu oscuro pan contemplo.
Y en la noche cargada
de ardoroso silencio,
Rosa, tú, melancólica
rosa de mi recuerdo,
dorada, viva, y húmeda,
bajando vas del techo,
tomas mi mano fría
y te me quedas viendo.
Cierro entonces los ojos,
pero siempre te veo
clavada allí, clavando
tu mirada en mi pecho,
larga mirada fija,
como un puñal de sueño.

Nicolas Guillén

Y quién no recuerda su "De que callada manera" que tan bien ha musicado y cantado Pablo Milanés (más abajo os cuelgo el vídeo)

DE QUE CALLADA MANERA...

¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
¡Yo, muriendo!


Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!

En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!

Nicolas Guillén


En la Biblioteca Virtual Cervantes tenéis un amplio espacio dedicado a Guillén con biografía, bibliografía, acceso a sus poemas, una fonoteca en que recita sus poemas, ensayos sobre sus obras, etc. Y en "A media voz" podéis acceder a una antología de sus poemas. También os dejo un artículo sobre el poeta publicado en ABC por Armando Almada-Roche.






jueves, 5 de abril de 2018

Enrique Badosa y su obra completa "Trivium"


Enrique Badosa (Barcelona, 1927) es un gran poeta, además de traductor, ensayista, crítico y director editorial. Su obra poética completa, Trivium, comprende 18 poemarios con tres principales registros el lírico instrospectivo, el satírico epigramático y la poesía de viajes. 


Recientemente he publicado en Las nueve musas dos artículos sobre esta obra completa. En el primero trato de sus nueve primeros libros publicados entre 1956 y 1986, y en el segundo de los ocho restantes entre 1989 y 2010.


Aquí tenéis una pequeña muestra de sus poemas

ES HORA YA DE HABLAR. EN ESA PUERTA...

Es hora ya de hablar. En esa puerta
el día terminó. Ven y reposa
junto a la luz de nuestras noches blancas,
la luz de estar a solas.
Ya todo es amor y velaremos
en las palabras tenues,
pues de nuevo sucede que la noche
deja de ser oscura en nuestras horas.
Agua fresca en tu voz, yo que la bebo,
tú cercana, tan cierta,
dormir y despertarnos poco a poco
en palabras de amor madrugadoras.
La luz de cuanto hablamos, fue dejando
un horizonte azul en la pared...
¡El día una vez más, y ven conmigo
a dar un nombre nuevo a cada cosa!

de Historias de Venecia (1971)

SALAMINA

Por esto ha sido escrito el Partenón
con la más bella tinta de la tierra.
Por esto se ha labrado el pensamiento
en la piedra más sabia y perdurable.
Por esto estás hablando en lengua libre.

de Mapa de Grecia (1979) 



XXXIX

Pues por no complacer tu masoquismo,
mis versos de castigo callaré.
Por complacer el mío te alabara,
si yo no amase tanto la verdad.

de Epigramas confidenciales. (1989)

PRIMERO FUE UN RUMOR SUAVE DE SOMBRA

Primero fue un rumor suave de sombra
en espacios de sol y juventud.
Más tarde se arrastraba casi oscura,
ruidosa de estertor, manos quemadas.
Ahora es grito de palabras frías,
y amontona en mi puerta ropas negras.

de Marco Aurelio 14 (1998)

PUESTO QUE CADA DÍA ES MÁS DE NOCHE…

Puesto que cada día es más de noche,
vuelve al placer de tus primeros libros,
acaricia las cosas familiares
que sientes extraviadas por cercanas,
recuerda el conversar de tus mayores,
sus gestos que te amparan todavía,
aquel mirar que te enseñaba a ver,
repósate en los nombres con que amaste,
vuelve a tus oraciones cuando niño
y con la sencillez de la confianza
saluda a Dios y espera en su amistad.

de Ya cada día es más noche (2006)

PRÓXIMO YA EL SILENCIO INEVITABLE

Próximo ya el silencio inevitable
acaricio los libros cotidianos
del deber de vivir. Dejaré abierto
tan sólo el de las páginas solemnes
con el cual otra vez vengo a pedirte
que mi última palabra seas Tú.

de Segunda Silva (2010)



Enrique Badosa es el último representante que está entre nosotros de los poetas de Barcelona que comenzaron a publicar en los años 50 del siglo pasado. Él aporta una voz distinta e inconfundible a ese selecto grupo de poetas, y en sus lúcidos noventa años nos sigue demostrando su elevada calidad humana y literaria.

Para Badosa “la poesía no es sólo un modo de comunicación sino también de conocimiento”, en esos versos que demuestran otra de sus frases "sin ritmo no hay poema"

En este vídeo podréis ver al poeta presentándose, y aquí lo podréis escuchar recitando los poemas de su libro Marco Aurelio 14 en el archivo de poetas de la web de ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña) que os recomiendo.



En este blog he dedicado otras dos entradas a Enrique Badosa. En la primera trataba de su poemario Mapa de Grecia, a través del que lo conocí, y en la segunda del Homenaje que le hicimos sus amigos del Laberinto de Ariadna en 2013 por sus 60 años de poesía