miércoles, 7 de agosto de 2019

Felipe Sérvulo

Felipe Sérvulo, buen poeta, buena persona y buen amigo. Quizá por eso, para tomar algo de distancia, dejo a otro buen poeta, Hilario Barrero, que comente su obra.

La poesía de Felipe Sérvulo es escueta, sobria, con imágenes atrevidas pero “reales”. (...) pulcra, minimalista, una poesía de “campo”, de afuera, llena y rebosante de olores, iluminada de colores, perfilada de sonidos, un bosque de nombres olorosos, con la presencia de la naturaleza a pleno pulmón (...) Metáforas que son como chispas que saltan, puñaladas que te entran por los ojos y te deslumbran, brasa que quema. (...) Parecen poemas escritos con tinta purísima y lápices olorosos en papel de nieve.


Su última época ha sido de una gran intensidad creadora y ha publicado 7 poemarios en los últimos 7 años. Aquí os dejo algunas muestras: 


NO HAY VOCALES

Al despertar esta mañana,
perdí las vocales de tu nombre.

Intenté pronunciarte
con otros objetos
personales e íntimos,
pero los labios se deprimían
en clamorosa derrota.

Más tarde lo intenté
con tus autores favoritos:
Federico, Antonio, Claudio...

Y realicé preces en latín,
sin nada que perder,
al fin y al cabo.

Qué hacer, sino dar tiempo
a que la tarde vuelva
y reconocerte en ella.

La niña de la colina (2012). Felipe Sérvulo



TANTA SED DE TI

En nuestra alcoba clandestina,
entre tus poemarios, dejaré mi última carta.

En nuestra alcoba sin puertas,
ni ventanas. Sin paredes. Sólo tú y yo
y la vida resplandeciendo.

Resplandeciendo y tanta sed de ti.

Ahora que amaneces (2013). Felipe Sérvulo



de SIT TIBI TERRA LEVIS

esta mañana
tierra adentro
llovías a mares

octubre ya 


y el parto de otoño
que te ha traído

brota tu voz de almendro
que florece sin edad
en una ecuación
difícil

así declama
la adormidera

el corazón corcel

la alondra que anida
hiedra
y melaza pura

Sit tibi terra levis (2017). Felipe Sérvulo


de PRONTO EL VIENTO DE BOLINA... 

A las cinco en punto
han telefoneado
los senderos que llevan a ti.

Les he dicho
que vengan con el sol,
que está todo sombrío.

Otra vez la locura
de tu carne
en tantos amaneceres
que ya ni sé.

Pronto el viento de bolina o Crónica de un amor a destiempo (2019). Felipe Sérvulo



Esta es su biografía literaria y su bibliografía con acceso a su web. Pero la poesía precisa de la palabra y aquí en el archivo de poetas de la ACEC lo tenéis recitando 20 poemas suyos. Os dejo uno de muestra:


Y aquí tenéis los últimos libros de Felipe Sérvulo en Amazon , porque los poemas deben leerse dentro de su contexto.




Además de poeta, Felipe es un gran pintor. Aquí os dejo uno de sus cuadros:



jueves, 25 de julio de 2019

Rosa Berbel

Rosa Berbel (Sevilla, 1997) es una joven poeta que se ha dado a conocer al ganar en 2018 el XXI Premio de Poesía Joven “Antonio Carvajal” con "Las niñas siempre dicen la verdad", el primer libro que publica en solitario.



PRECUELA

En aquel tiempo extraño,
los amigos se habían mudado lejos,
los lugares antiguos de la infancia
se habían transformado para siempre
con la prisa salvaje de los años perdidos.

Dejábamos de usar los verbos en plural
por pereza de ser ya demasiados. 


De nada nos sirvieron los recuerdos,
heredados y antiguos,
sonriendo de verdad o de mentira,
porque nada supimos de los otros.

En aquel tiempo extraño y fariseo,
tuvimos muchos hijos
a los que no quisimos poner nombre. 


Aunque quizá todo esto
ahora no nos baste.

Pero en aquel momento,
tan niños y tan sabios,
esperábamos ya la plenitud
de agosto, y de las playas llenas,
las discusiones tristes,
los besos de puntillas, 


de este futuro que era impermeable.


Rosa Berbel. Las niñas siempre dicen la verdad (2018)


Este poema pertenece a su primer libro publicado. Aquí tenéis dos comentarios sobre el mismo: El primero de Fernando Aramburu en El Mundo, que dice refiriéndose a su descubrimiento "De pronto al lector le apareció en la batea de sus lecturas una pepita de oro"; el segundo es de la revista literaria Librújula donde Enrique Vilagrasa indica que "Ha nacido una poeta"


Este otro poema se publicó en 2916 en la antología: Supernova, Bandaàparte Editores. 

JUSTICIA POÉTICA

Quiero conocer a todas mis madres
reconstruir mi linaje y mi conciencia
a partir de los versos las renuncias
las huellas de todas las mujeres
que he sido al mismo tiempo.

Quiero una larga estirpe de mujeres valientes
que han escrito poemas
después de hacer la cena
y han vivido el exilio
dentro del dormitorio.
Reconocerlas libres brillantes y caóticas
retratando monarcas
sublevando las formas
componiendo sonetos
en una Europa en llamas.

Quiero sobrellevar la carga de la historia
convertirme en relevo
nombrarlas
sin esfuerzo.
Pronunciar con propiedad
el término familia.

Rosa Berbel (2016)


Como podéis comprobar en estos poemas, se trata de una poeta joven pero ya con una buena formación en la que combina en contenido profundo con un ritmo poético perfecto. Continente y contenido suman y nos demuestran la vivencia de la poesía entre poetas de las nuevas generaciones, que no desdeñan la tradición pero a la vez saben continuar avanzando en el camino.


En este enlace hay una entrevista con la poeta en secretOlivo, en que nos explica su visión de la poesía joven en nuestro país y que incluye al final unos poemas suyos. Pero como siempre os recomiendo ir a la fuente y leer los poemarios completos. Aquí tenéis el suyo "Las niñas siempre dicen la verdad" . Precuela el primer poema y este es uno de los más cortos, el resto los tendréis que descubrir vosotros.

EL FINAL DEL VERANO


La infancia ha terminado.

En esta casa nueva,
no reconozco el orden de las cosas,
ni la lógica esquiva de la sangre.

Pero sé que hay lugares
en los que basta sólo una palabra
para encender el fuego.

Rosa Berbel. Las niñas siempre dicen la verdad (2018)



Os dejo con la lectura de esta poeta al comienzo de un camino que espero nos deje muy buenos frutos en su largo futuro literario. Pero como la poesía es texto y voz, aquí la tenéis recitando "Planes de futuro"




miércoles, 10 de julio de 2019

Pilar Pastor

Pilar Pastor (Astorga, León) dice que le ha acompañado la poesía desde su juventud, pero creo que no ha publicado en antologías hasta hace pocos años y su primer poemario, "Doce meses y un día", es de 2016. Leyendo la antología "Enésima hoja" he encontrado este primer poema suyo que os cuelgo. Hay veces que pocos versos expresan más que largos poemas.


ORILLA

Escuchar hacia dentro,
tozudamente,
sintiendo cada respiro
como un océano.
Vivir en el esqueleto marino
de una caracola
concéntrica y erizada,
inexpugnable,
frágil como un soplo,
llegando a la orilla
al lado de otros millones
de seres desconocidos
y volviendo al mar para morir
en el dulce y confuso torbellino
de una ola cualquiera.

Pilar Pastor

Hay poca información disponible en las redes de la autora. Aquí tenéis una reseña y unos cuantos enlaces de cuando publicó "Doce meses y un día" y en este vídeo recita cuatro poemas de ese libro. En este otro enlace hay un breve reseña biográfica y otro de sus poemas "Africa" que también esta incluido en la antología "Enésima hoja".


LINDE DE LAS NOCHES


La noche se suicida
cuando, cautos, los ruiseñores callan.
Precipita, cómplice, la aurora
hacia el insomnio del día.

Junio. Doce meses y un día. Pilar Pastor (2016)

Habrá que seguir investigando sobre la autora.




jueves, 27 de junio de 2019

¿Cuántas capillas conviven en la Jora de Amorgós?

Las "Joras" (Χώρας) son las antiguas capitales de las islas griegas. Pueblos de calles estrechas y escalonadas que conservan ese sabor de tiempos antiguos, aunque algunas se hayan turistizado más y otras menos. La de Amorgós es una de mis preferidas y resiste bien, combinando bares, tabernas y tiendas en un ambiente mágico cuajado de capillas. ¿Cuántas hay? Muchas y más por feligrés. De eso va el poema, de cuántas hay y de qué tipo, y de lo que me sigue seduciendo la Jora de Amorgós.



¿CUÁNTAS CAPILLAS CONVIVEN EN LA JORA?

La Jora es un rosario de capillas.
Mientras recorro las intrincadas calles
escalón a escalón, hago inventario:
tras cada esquina hay una,
en las plazas un mínimo de dos,
y algunas más que habitan por las lindes del pueblo.
Las hay grandes, pequeñas y minúsculas;
son únicas, mellizas o trillizas;
las principales tienen culto diario,
las hay que han de esperar a su patrón,
y otras han sido desacralizadas;
pero todas conservan
la cruz que las distingue y su envoltorio blanco.

En un paréntesis de cuentas, cuento
que el domingo pasado, en la Metrópolis
oficiaba un obispo, de venerable edad
con báculo, tiara y varios ayudantes,
una misa cantada, bien cantada,
entre parafernalias y ortodoxias.
Y digo yo que sí, que todo o nada;
la religión conviene con los signos externos,
que albergan al misterio y eluden raciocinios,
como en nuestros lejanos tiempos de oficios en latín.

Volviendo a lo que iba, al inventario,
conté unas veinticinco, lo que es mucho
por cada feligrés, pues el pueblo es pequeño.
Mejor, así las almas pías
tienen más protección divina por cabeza
y las nuestras, desde el respeto agnóstico,
disfrutan de la Jora, que resiste al turismo,
por sus calles y plazas cuajadas de capillas,
que conviven con tiendas y tabernas,
como convive el alma alojada en el cuerpo,
en esa conllevancia que en este caso suma.

Ricardo Fernández Esteban ©



Como señuelo, os dejo unas cuantas iglesias de la Jora, el resto tendréis que venir a descubrirlas. Seguro que si contáis bien llegáis casi a las treinta.









He dedicado otros poemas a Amorgós y algunos se encuentran en este blog. Este lo escribí en mi tercera visita temiendo que la Jora hubiese perdido sus encantos, pero los mantenía y los sigue manteniendo. Estos otros están inspirados en Nikuria, la isla al norte de Amorgós separada por sólo cien metros de canal, que tiene una de las mejores playas. Este año no he podido volver porque el motor de la barca que las une se había estropeado y estas reparaciones requieren su tiempo en esta islas poco turísticas.

lunes, 17 de junio de 2019

2019: En velero por las Cícladas

Estos son algunos de los sencillos poemas escritos en mi travesía en un velero por las Cícladas a finales de la primavera de 2019. En la pequeña bitácora de este viaje podréis situar mejor los textos y los recorridos.

Desde la Jora de Amorgós, en el centro de las Cícladas

Saltando de isla en isla de Naxos a Paros, 

Al zarpar de Naxos...


Portal de mármol
por donde cruza el sol
orto y ocaso. 
Comienzo singlarura 
de aquí hasta Paros.

La costa norte
tiene pequeñas playas
hoy habitables,
quizá se exilió en ellas, 
sin hilo, Ariadna.

Soltamos ancla,
el primer baño Egeo
es con Apolo.
¿Por qué tiene este mar
cientos de azules?


Naxos y la puerta del templo de Apolo


Al volver a divisar Donussa...

Surge Donusa,
de las pequeñas cícladas
la más oculta.
Después de muchos años
sigue tan pura.

Una taberna,
dos playas y este golfo
de buen fondeo.
Su nombre es complicado:
Kalotarítissa.

La recóndita Kalotarítissa en Donussa

Otra vez en Sjinusa y Kufonisia...

En Sjinusa hay más de 15 playas
cuando no hay, ni siquiera,
la mitad de kilómetros cuadrados. 
Y Pano Kufonissi, la minúscula, 
con la mitad de la mitad, 
compite en cuanto a azul y transparencias. 


Almyrós en Sjinussa. Amanece sobre Amorgós


En Amorgós, islas, costas y tierras...


En Almyrós 
espero se alce el sol
para zarpar, 
Amorgós nos acoge 
por tierra y mar 

Bordo a bordo 
remontamos al viento 
hacia Gramvousa, 
la de arenas doradas 
bajo la ermita. 

La Jozoviótissa, 
mancha blanca en la roca 
acantilada, 
frente al inmenso azul 
y un par de islotes. 

Siempre seduce 
Pasan los años 
y no se turistiza, 
¡suerte que tengo!



La seductora Jora de Amorgós


Forzando el bordo...


Forzando el bordo
junto al acantilado al sur de Keros,
apenas 30 metros entre el casco y las rocas,
recuerdo la semántica del riesgo. (*)
El premio es la profunda cala
donde Irakliá se hunde en el mar
y el barco queda a salvo del poniente.
Luego la singladura continúa
hasta arribar a Ios, a su norte,
tranquilo hoy en que el meltemi duerme
y la luna aparece, luna mora. 

(*) Riesgo viene del latín "resecare", navegar cerca del arrecife, se supone que para tomar un riesgo que reporte beneficio

Turkopígado, al sur de Irakliá


Otra vez en Folégandros...

La Jora de Folégandros
bulle en la noche
y en las plazas se cena,
contando estrellas.
De recorrer tus calles
nunca me canso,
y entre flores e iglesias
contemplo el mundo.

Una de las 7 plazas de la Jora de Folégandros

Karavostasis es más que un puerto...

Karavostasis:
cuando despunta el sol,
balsa de mar.
Siempre se leva el ancla
con añoranza.

Karavostasis, el puerto de Folégandros


Fondeando en Sifnos...

Fikiadas, la mejor cala de Sifnos,
donde San Jorge habita y los demás
somos aves de paso.

Vazý, magnífico fondeo
donde el tiempo da marcha atrás
y Sifnos nos enseña lo que fue.

Vazý, un magnífico fondeo


Por fin pisé Despotikó...

Devuelvo piedra y concha al mar,
ya que por fin visitaré Despotikó.
Dieciocho años después cruzo el canal
y pongo pie en mi Ítaca,
que como todas las islas deseadas
solo ha sido una excusa, que el camino
siempre es más importante que el destino.

Cumplida la promesa, ya es momento
de buscar buen amarre
olvidando el rosario de fondeos,
la rosa de los vientos
y los puentes de plata en el azul.

Despotikó, al sur de Andíparos 


Haciendo bordos para llegar al destino...

Pared de mármol,
lo que antaño fue templo 
hoy es muralla.
La Jora de Parikia
resiste aún.

El Kastro de Parikia construido con restos de un templo

escritos con pasión,
era otra época,
lo que contemplo ahora 
ya no es mi Lefkes

La plaza de Lefkes a primera hora sin turistas

Naussa fashion
de cenas junto al mar 
y tiendas pijas
entre copas y música, 
¿busco esa Grecia?


Naussa, restaurantes y copas junto al puerto

Paros turística
el exceso de encantos
te pervirtió,
pero a veces los vicios
no son pecado.
Si hay penitencia,
me la pido en Andíparos.
Sólo a una milla
encantos y deseos
conviven juntos.


Ayios Giorgios, al sus de Andíparos, frente a Despotikó

Vista de Ansíparos desde el norte

Haciendo bordos en tierra

Los desembarcos suelen
combinar amarguras
con esperanzas.
Se pone fin a un viaje,
pero aumenta el deseo
de repetir.
El barco, el mar y el viento
estarán esperando
 muestro regreso.

Ricardo Fernández Esteban ©


Como os he dicho al inicio en la bitácora de este viaje podréis situar mejor estos poemas en el contexto en que se escribieron. En estos enlaces hay otras bitácoras de travesías, las de 2017 y 2018 por el Dodecaneso y una larga travesía de 2012 hasta el confín del Dodecaneso saliendo de Valencia.

martes, 11 de junio de 2019

Navego por mi mar

Navegar, si es posible empujado por las velas, es otra dimensión del viaje en que las prisas deben acomodarse a los vientos y las olas. Además, si ese mar es el Egeo, disfrutar saltando de isla en isla y contemplando el horizonte roto por los perfiles de otras islas a las que dirigir el rumbo.

Fondeados en Kalotarítissa, al noreste de Donussa 















NAVEGO POR MI MAR

Navego por mi mar, rizos azules

entre perfiles verde y ocre
de las islas vecinas.
Si me visita el viento
lo acomodo en mis velas
y camino en su lomo
sorteando las crestas de las olas.
A veces me rebelo
y presento batalla en las ceñidas,
donde no hay vencedor, los dos ganamos;
él me burla y se va por la baluma,
pero en su sabia huida
empuja al barco en su camino.
Y al llegar al refugio, que aún no será destino,
lanzo amarras y cierro singladura,
un capítulo más del libro de mi vida.

Ricardo Fernández Esteban ©


Frente a una cala de las Cicladas
















Este poema se ha escrito durante un viaje por el Egeo, por el centro de las Cícladas, en el "Graal" un velero de 50 pies, en esta página del blog hay una pequeña bitácora con poemas de mi travesía.

Para recordar otros viajes a vela aquí están las singladuras por el Dodecaneso en 2017 y 2018. Y en esta otra la bitácora de una travesía de un mes desde Valencia a las islas del Dodecaneso en 2012. Es una pena que no escribiese en otros viajes porque los estragos del tiempo difuminan los recuerdos.

Este poema pertenece a un libro en construcción Islario de pasiones que trata del navegante y su adicción por las islas del que ya publiqué una plaquette bilingüe en español y griego.


domingo, 26 de mayo de 2019

Vuelvo a mi mar

Vuelvo a mi mar y durante unas semanas este blog ya no navegará sólo por la redes sino que también lo hará por las Cícladas, las reinas del Egeo, de todo eso iré hablando en una página de este blog. De momento aquí tenéis un deseo con forma de poema y la zona en la que centraré mi viaje



VUELVO A MI MAR

Vuelvo a mi mar en busca de las islas pequeñas,
las que se dejan recorrer a pie
o rodear en una corta singladura.
Islas que puedes conocer en horas
que se podrían convertir en vidas,
si supiésemos distinguir que lo importante
no es el tamaño
sino la intensidad del sentimiento.

Vuelvo en busca de los puertos minúsculos
donde conviven pescador y navegante,
y de recónditas bahías en que el sol
se pone y amanece,
sin que compartas compañía en tu fondeo.

Vuelvo a buscar la tranquila taberna

con mesas en la arena, 
donde comes del huerto, del corral,
o de la pesca que hace poco se bañaba contigo;
la que tiene de fondo
un horizonte roto por perfiles de islas 

pequeñas en tamaño y grandes en deseos.

Vuelvo a mi mar, mis islas, mis recuerdos.

Ricardo Fernandez Esteban



Las "Pequeñas Cícladas" son un subarchipiélago situado en el centro del Egeo entre Naxos, Ios y Amorgós. Las principales islas son Irakliá (18 km2), Sjinusa (8 km2), Keros (15 km2), Donussa (14 km2) y las Kufonisia: Pano (6 km2) y Kato (4 km2). Ya veis los tamaños, pero hay más islotes por donde navegar y fondear, todo depende de los vientos, los mares y los deseos. Y si no tenéis un velero disponible, siempre encontraréis algún ferry o una pequeña barca que os acerque a las islas, el resto depende de vosotros.

En este enlace encontraréis más poemas dedicados a las islas griegas, muchos de ellos de mis "Cuadernos de las islas griegas"

jueves, 9 de mayo de 2019

Julio Aumente

Julio Aumente (Córdoba, 1921 -2006) fue un poeta perteneciente al Grupo Cántico. Releyendo la "Antología de la poesía española del siglo XX" editada por José Paulino Ayuso he encontrado este poema suyo, que en su día señalé en el libro y que pasados los años me sigue gustando. Sea este mi tardío y pequeño homenaje a estos versos en que la magia de las palabras trasforma sonidos en sentimientos.



AL FILO DE LAS NOCHES


Un cuerpo que se entrega no es difícil hallarlo.
Eso eras tú, un hermoso cuerpo divino y vivo.
Una breve cintura, un racimo dorado
en tus ojos brillando entre los ríos de Agosto.

Pero es fácil que un cuerpo fluya como una gema
si como amor se mira, con verdadero amor.
Amor y no esa débil pasión que muere a un tiempo
con el último goce de los cuerpos vencidos.

Para mí la palabra, para ti la caricia;
para mí la sonrisa y el arco de tus cejas,
para mí el fruncimiento de tu labio rosado,
superior, tibio, altivo, carnal, condescendiente.

Pero el amor no muere porque nunca ha nacido
en ti, que languideces al tocar de los dedos.
Tú buscas el secreto, la dulzura, el peligro
del momento robado al filo de las noches.

La amistad para ti, o el amor, eran sólo
nombres a que invocar en las horas perdidas.


Julio Aumente

Hay poca información de Julio Aumente en las redes, aparte de su entrada en Wikipedia y unos obituarios de Luis Antonio de Villena y Luis García Montero, será por aquello de que sólo se habla de los poetas cuando mueren. En todo caso, en Poetas del siglo XXI hay unos pocos poemas suyos.

Por eso hay que acudir a sus libros. Hay una antología con edición de L. A de Villena y en Editorial Renacimiento y La casa del libro aún se pueden encontrar algunos.