CUENTAS DE CUENTOS. Libro de minirrelatos que cautivan y sorprenden

Mi libro de minirrelatos Cuentas de Cuentos está disponible tanto en formato digital como físico. En digital lo podéis adquirir a través de este enlace en 5 distintas plataformas (Amazon, iBookstore, Googleplay, Kobo y B&N) y en papel en la web de Casa del libro o pidiéndolo en librerías. 

Datos completos: Cuentas de Cuentos, de Ricardo Fernández Esteban con ilustraciones de Mª José Portoles. En digital editado por Bebookness, ISBN: 9788416640386, y en papel por Ònix, ISBN: 9788494285684 . Si tenéis algún problema en la compra enviadme un mail a litera.ricarfer@telefonica.net y os lo intentaré solucionar.

Aquí tenéis un vídeo de un minuto que resume el libro 
























Cuentas de Cuentos es una colección de minirrelatos que buscan captar la atención del lector y sorprenderle. Un leve sedal argumental enlaza la primera con las últimas cuentas, y el resto completa un collar de pequeñas historias unidas por la vida de los personajes, sus amores, desamores, ilusiones, frustraciones, utopías e ironías.

Ningún relato supera las dos páginas, porque los quiero ágiles, con músculo y sin grasa que distraiga la atención y complicidad del lector. Todo menos la indiferencia es su lema, que espero se cumpla y esas comprimidas vivencias os atrapen y os dejen el buen sabor de boca de querer saber más de las mismas. Las cuentas están acompañadas por unas magníficas y sencillas ilustraciones de la autora de la portada, Mª José Portolés, que están inspiradas en cada historia y ayudan a su engarce y lectura.

La versión digital de este libro permite una fácil lectura en cualquier pantalla (aunque sea de teléfono) por la brevedad de los cuentos y la visión de las imágenes que los acompañan.


Aquí tenéis una entrevista que realizó NewsCatTV donde hablo del libro. 



En uno de los cuentos se intercala un soneto sobre ¿Cómo ha de ser un buen minirrelato? que es una declaración de intenciones, espero que lograda, sobre cómo me gustaría que fueran. Aquí tenéis dos de las cuentas:


DIFERENCIA DE EDAD

    Aquel culo, apenas cubierto por un biquini que parecía una segunda piel, le traía por el camino de la amargura. Lo desnudaba con la mirada, mientras intentaba disimular tras un periódico ¡Qué lástima que se llevasen casi 30 años! Si fuera sólo la mitad se atrevería, pero era demasiado joven.

    Ella, que se sabía admirada, se hacía la indiferente charlando con sus amigas y mostrando parte de ese tatuaje que lucía mucho más abajo del ombligo y que a él le hubiese gustado descubrir por entero. Eso aún lo ponía más nervioso, eso y el brillantito que llevaba en el labio inferior, y las trencitas en el pelo, y ese pecho que no conocía la silicona. Hay que aguantarse, se dijo, y se fue al vestuario pensando que lo suyo era una desgracia sin solución. Al salir, se encontró con un amigo en el bar del club:

Pepe, te la comes con la mirada.
—Qué quieres que haga, no puedo más.
—Atrévete, dicen que es de las que nos les importa la diferencia de edad.
—Pero es que nos llevamos muchos.
—No se trata de que le digas en público que estás loco por ella. Inténtalo con discreción, haz alguna sugerencia que ella sepa interpretar y no te comprometa. Según cómo te responda, verás si le vas o no.
—No sé, me lo pensaré. Igual te hago caso.

   
    Aquel día la suerte se le puso de cara, salieron a la vez del club y ella iba sola. Bueno, tuvo suerte, sí, pero ya sabemos aquello de que la suerte es hija de la constancia, y él llevaba media hora en la barra del bar esperando ese encuentro. Se puso a su lado, mientras cruzaban el jardín hacia el parking, y le dijo:

 —Hoy te vas pronto. ¿Hacia dónde vas? ¿Tienes prisa?

   Justo en ese momento llegaban junto a su coche y ella, con una pícara sonrisa, respondió:

Ya era hora de que te decidieses. ¡Mira qué he tenido que pasearme por delante tuyo veces y veces! ¿Subimos al coche?

   Y subieron, y a ella se le subió la falda, hasta que casi le vio el resto de su tatuaje, y dijo:

 —¿Quieres conducir tú?

    Ya seguro de sí mismo, en vez de ruborizarse, puso la mano sobre aquella maravillosa pierna y contestó:

—Lo siento, aún no me he sacado el carnet. Pero tranquila, ya he cumplido los 18. Por cierto, no me irían mal algunas clases prácticas de conducir y de lo que quieras enseñarme.


FOTO SEPIA


    Aquella foto consiguió captar la inocencia de un rostro enamorado y demasiado joven para saber que nada es eterno. Nada, ni la fotografía cada día más desvaída. Los colores perdían viveza y una niebla sepia empezaba a difuminar los rasgos que él intentaba recordar nítidos.

   Guardó el retrato en su cartera, donde llevaba veinte años. Habían recorrido juntos la ruptura con ella, un matrimonio poco ilusionante, un divorcio conflictivo y unas cuantas amantes de circunstancias, mientras crecía en su interior el deseo de recuperarla, como crece todo lo que no se tiene y se dejó perder cuando se es demasiado joven para comprender el significado de la palabra “pérdida”.

   Días atrás, olvidada ya toda esperanza de localizarla, una red social le sorprendió. Tecleó su nombre y apellido, y apareció ese mismo rostro juvenil. Ahora se dirigía a una cita a ciegas con el pasado, o no sabía con qué presente.
  
    La reconoció al instante, estaba igual que en la foto original. No entendía nada. ¿Cómo se puede detener el tiempo?balbuceó.

   No se puede, le contestó ella, soy igual que mi madre que no quiso para mí nada de ti, ni tu apellido.

Textos :Ricardo Fernández Esteban ©
Ilustraciones: Mª José Portolés Panadés ©


Gracias a todos a los que asististeis a la presentación en La casa del Libro, y a los que no pudisteis y me distéis vuestro apoyo. Agotar las más de 80 "localidades de asiento" fue un honor y conseguimos que, como os pedí, El publicar un libro fuese una fiesta. Después lo hemos republicado en digital y así puede llegar en otro formato a los lectores .



























5 comentarios:

Lumy Quint dijo...

Felicitaciones por el nuevo libro y por el éxito de la presentación. Un abrazo.

CRISTI Vll F dijo...

Enhorabuena, Ricardo. Espero que sólo sea el comienzo. Avanti

Ofelia dijo...

Felicitaciones Ricardo. Un saludo

Unknown dijo...

felicitaciones compañero! !! lei y te escuché. éxitos! !!

Pitotitiritero@gmail.com dijo...

Felicidades Ricardo, apenas leí los dos de apertura y quedé picado...Saludo poeta