martes, 26 de diciembre de 2017

Víctor Peña Dacosta


Víctor Peña Dacosta, nació en Plasencia en 1985. Es Filológo (Hispánicas) y profesor de lengua y literatura española.

En 2014 publicó su primer libro de poemas, La huida hacia delante, y en 2016 el segundo, Diario de un puretas recién casado.

Leamos un poema de cada uno de esos dos libros de este joven poeta, que algunos clasifican entre los más prometedores del panorama poético español. 


LO PEOR DE TODO

pudo ser un amor del montón,
pero todo el montón era mío.

Sr. Chinarro
Lo peor no ha sido que te marcharas
como te fuiste (y los dos sabemos
que te fuiste de muy malas maneras),
ni que te marcharas cuando te fuiste
(y sabes que no pudo haber momento más inoportuno),
sino que, vengas cuando vengas
vengas como vengas, y lo hagas
cuantas veces estimes oportuno
regodearte con mi amor pazguato,
yo seguiré esperándote de brazos
y pecho abiertos, abjurando
de partículas interrogativas
y pretéritos que no pueden
entender, imbéciles, que has vuelto,
que al fin has vuelto y que esta vez
quizá sea para siempre.

Víctor Peña Dacosta. La huida hacia delante


GARCIA CASADO
                                               A Pablo García Casado

Soy un García casado de la vida.

Un hombre cualquiera, como tantísimos,
en una relación hetero sin aspavientos,
que arrastra su apellido y lo prolonga
más allá de lo estrictamente necesario.

Soy el terror de los buffets libres.

El que se queda callado en la sala de espera
cuando la enfermera repite su nombre.

Un godot que manda un whatsapp avisando
de que no le esperen si llega tarde.

Aunque no me llame así y otros
sean mi nombre y apellidos,
soy Fulano de Tal, j´est un autre,
un número impar emparejado, otra
cifra móvil motivo de disputa
entre políticos y sindicatos.

Soy el vecino de un quinto que delega
su voto en el presidente del bloque.
Alguien que espera que pasen las firmas
sin intervenir ni escuchar en los claustros.

Barrilete tragicómico, dime:
¿de qué planeta te caíste?

El que siempre da dinero a los mendigos
por miedo a encontrarse un día pidiendo
y que, por motivos parecidos, nunca protesta
demasiado a los camellos. Un afiliado
al escepticismo que a veces rompe
el carné en arrebatos de esperanza.

Soy otro García cansado de la vida
que paga una cuota fija de pretéritos
y otra variable de futuros simulados.

Un viejoven que remulga, otro
puñado añadido a la olla a tiempo
de estropear la sobremesa familiar
de un domingo cualquiera y piscinero.

Seré padre algún día mientras tanto
soy un hijo de puta moderado.

Víctor Peña Dacosta. Diario de un puretas recien casado.


Como habréis leído, un poeta con textos que no nos dejan indiferentes y con un ritmo poético muy personal que podríamos calificar como semi-libre, ya que subyacen estructuras métricas basadas sobre todo en el endecasílabo (bastantes con acento en 5ª o 7ª) y el eneasílabo, pero mezclados con otros de distintas armonías. El conjunto creo que es atractivo y con un ritmo que no se enfrenta con sus textos. Un ejemplo de unos de los caminos que puede tomar la poesía en nuestros tiempos.

Os dejo un amplio comentario a la Huida hacia delante que efectúa David Pérez Vega. Y este es el blog del autor Arrebatos alíricos, donde podréis leer sus preferencias poético literarias. Habrá que ir siguiendo la evolución de este poeta dentro de esta nueva poesía del siglo XXI que busca la renovación, pero no puede olvidar a la tradición.




miércoles, 20 de diciembre de 2017

Jornada de reflexión ante el 21D en Cataluña

Hoy es la jornada de reflexión previa a las elecciones autonómicas en Cataluña donde nos jugamos mucho de nuestro futuro. El voto es libre y las ideas también, pero deberíamos pensar a dónde nos puede llevar ese voto y la necesidad de cicatrizar la fractura social que ha dividido a este pueblo en dos partes, que espero no sean irreconciliables. La poesía ha de ser un arma cargada de presente y estos sencillos versos piden tu reflexión y tu voto que supere rupturas y piense en un futuro no excluyente.



En día de reflexiones
haz examen de conciencia,
piensa si la independencia
se sostiene con razones.
Si es un tema de ilusiones
ponlo en tu carta a los “Reyes”
y con tu voto no estrelles
al pueblo con lo real:
todo nos irá muy mal
si nos saltamos las leyes.

Fuera del euro y de Europa,
sin empresas ni recursos,
ya no valen los discursos
para enardecer la tropa.
¡Dejemos de dar estopa,
cicatricemos fracturas,
unamos nuestras culturas,
olvidemos las fronteras,
enterremos las banderas,
dejémonos de locuras!

Cosamos lo que se ha roto,
pensemos en el futuro,
aún hay tiempo, os lo aseguro,
en tu mano está ese voto.

Ricardo Fernández Esteban ©

Aquí tienes otros poemas dedicados a temas ético-políticos y si quieres algo más punzante en este otro enlace encontrarás mis sátiras sobre el mismo tema, porque todos los caminos son buenos para despertar conciencias, los serios y los que esconden sus intenciones detrás del humor.

martes, 12 de diciembre de 2017

Poema de Navidad 2017 (reflexiones y deseos)

Se acercan los tiempos navideños y con ellos el poema que cada año envío a amigos y conocidos. Como siempre es crítico, pero también constructivo y este año no puede olvidar los duros momentos que atraviesa mi país. Quizá peque de cursi (mejor de eso que de críptico), u otros dirán que de utópico, pero que nos quedaría si descartásemos la esperanza por difícil que sea.



NAVIDAD 2017 (reflexiones y deseos)


¡Ojala la Navidad
una al país fracturado,
pues no hay un pueblo soñado
sino que hay humanidad 

Se acerca el fin de un año, y poco antes
llega la Navidad que es una excusa
para que cada cual le saque punta
al lápiz de sus sueños.
Yo igual peco de cursi en el poema,
pero prefiero condenarme si consigo
un mensaje sencillo y que se entienda,
en vez de crípticas, simbólicas, metáforas
loadas en cenáculos poéticos,
pasto de torres de marfil, que olvidan que los versos
han de ser más que estética.

Por ello, aunque repita cosas que ya escribí,
aprovecho otra vez para ser crítico,
pero críticamente constructivo:
¿de qué me serviría derribar los lugares
donde habitan falacias y rencores
si no ofreciese a cambio alternativas?
Nunca es bueno asolar porque de un campo yermo
muy poco se cosecha, sólo odio,
hay que plantar cimientos, urdir complicidades,
convertir la utopía en un camino
en que no haya enemigos, y los pueblos
dejen de ser “supremacistas”, aceptando
que la diversidad siempre engrandece.

El año ha sido duro en mi país
la fractura social es cada vez mayor,
los hechos ya no importan cuando rige la fe,
cuando los falsos líderes del peor populismo
no buscan convencer a los demás, sino a los suyos,
y los debates son monólogos de sordos.
Es cierto que yo tengo mis propias opiniones
y al ver la hipocresía en los debates
soy más feliz con quien me lleva
hacia mi espacio de confort,
pero hay que predicar con el ejemplo
y “hoy no toca” quedarme únicamente con lo mío
hoy toca ser pontífice,
mas no de los que sólo pontifican
sino de quienes saben tender puentes.
Hay que buscar complicidades,
atraer al contrario
—que nunca debe ser considerado un enemigo—
mostrando lo falaz, pura mentira,
por mucho que la llamen “posverdad” y disfracen de cierta,
al ensalzar "supremacismos" que desunen.

Poco futuro tiene un pueblo
partido en dos mitades,
pero menos futuro deberían tener
quienes buscan ahondar las diferencias
y hacen del odio su razón.
¿Qué quieren realmente conseguir?,
nunca se vence de verdad
si antes no se convence
y la mejor victoria es la que une
haciendo que se olviden los nombres de los bandos.

Ya que empecé estos versos
hablando de las fiestas navideñas,
y en otros años critiqué su consumismo,
dejadme que rescate de su perdido espíritu
de paz y de bondad, sólo un deseo:
el único regalo que he pedido estas fiestas
es que mi  pueblo olvide las fracturas
e intente caminar unido.
Volveréis a decirme que eso es pura utopía
y yo os contestaré, como otras veces,
que si no fuera utópico
ni sería poeta, ni creería
que los sueños pueden ser realidad.

Ricardo Fernández Esteban ©



Por mucho que critique la Navidad y la pérdida de su espíritu de paz y concordia (si es que alguna vez lo tuvo) fagocitado por el consumismo, no puedo dejar de reconocer que estos días de fiesta sirven para compartir con familia y amigos, sea de forma real o virtual, vivencias, deseos y recuerdos entrañables. ¡Brindemos para que os sean muy felices estas fiestas y para que el año próximo nuestros utópicos deseos puedan ser realidad!



Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están, 
por los desconocidos, por los que tanto dan 
y porque la utopía mejore nuestra vida. 

Un fuerte abrazo





Por si queréis ver si me repito o no y lo utópico que siempre suelo ser, aquí tenéis mis poemas de Navidad de los últimos ocho años.