sábado, 20 de diciembre de 2014

Jesús Royo. Soneto entre el pesebre y el calvario


Jesús Royo Arpón (Barcelona, 1949), además de muchas cosas más, es un buen y satírico sonetista, que sabe ponerse serio cuando quiere, como en este soneto entre navideño y de calvario que nos regaló el año pasado. Esperemos que este año repita.


MEDITACIÓN DE UN PASTORCILLO ANTE EL PESEBRE, CON EL CALVARIO AL FONDO (Navidad 2013)

Nada hay más débil que un recién nacido.
Nada hay más ruin que un hombre ejecutado.
Uno no es nada, el otro es demasiado.
Aquel entra en el mundo, este ha salido.

Ambos comparten lágrima y gemido,
pues duele por igual cambiar de estado,
el todo-por-hacer y el consumado,
el nada-aún y el todo-ya vivido.

Queremos que Dios sea omnipotente,
eterno, infinito y providente,
y resulta que llora y tiene frío.

Y es que Dios, por lo visto, es poca cosa,
pues nace pobre, en una noche hermosa,
y muere en un crepúsculo vacío.

Jesús Royo Arpón


Es difícil encontrar la obra poética de Jesús Royo ya, que yo sepa, ni la ha publicado en ningún libro ni mantiene un blog, y sólo circula por algunos caminos restringidos de la red en la que van apareciendo sus sonetos satíricos. Aquí tenéis algunos sonetos de Jesús Royo del último año junto con la noticia que los inspiró.

Yo he ido publicando algunos en la página de este blog dedicada a los poemas de tema humorístico y satírico, donde los podréis encontrar junto a los de otros maestros del género.


Posdata: Este es el soneto navideño que nos envía en diciembre de 2016.

NAVIDAD 2016

En esta cueva oscura que es el mundo,
un punto entre infinitas soledades,
un instante en el cúmulo de edades,
sumidos en lo inmenso y lo profundo,

de pronto, este planeta vagabundo
se detiene y enciende las ciudades.
Nos decimos “Felices Navidades”
y nuestro abrazo es cálido y rotundo.

Un niño nace en medio del escombro.
La Galaxia lo observa con asombro
llorar, reír, mover ojos y manos.

Todo se mueve a base de sonrisas:
cerrad los ojos, suspended las prisas
y celebrad el ser seres humanos.

Jesús Royo Arpón

1 comentario:

AMALTEA dijo...

Me parece un soneto magnífico que reenviaré a amigos y conocidos para honrar estas fiestas.