viernes, 6 de marzo de 2015

Fray Josepho

Fray Josepho es el pseudónimo de un poeta que practica magníficamente el verso satírico-político y a el que suelo recoger en el apartado de mi blog dedicado a este tipo de poemas.

Hoy lo traigo al muro del blog con un magnífico soneto que juega con las asonancias, dedicado al crítico y catedrático Ricardo Senabre desaparecido recientemente, en el que sabe demostrarnos que quien es un buen poeta satírico también lo es elegíaco y que el buen poeta no se encasilla en ningún género.


A DON RICARDO SENABRE, IN MEMORIAM

Hay críticos de ganga y de pesebre,
de chúpate la breva y trinca el sobre,
que en esta edad del cobro (o la del cobre)
no duermen más que el sueño de la liebre.

Hay críticos de tisis y de fiebre,
de solapada pesquis y alma pobre,
que intentan que en sus fárragos zozobre
lo que el lector sagaz quizá celebre.

Hay críticos que maman de la ubre,
con el afán mezquino e insalubre
de que cualquier rival se descalabre.

Y hay críticos, también, de otro calibre.
Hoy quiero levantar mi cubalibre
por el mejor de todos: por Senabre

Fray Josepho.


Aquí están los poemas que Fray Josepho va publicando en Libertad Digital y ésta es la entrada que dedicó al maestro Senabre cuando publicó el soneto:

      Pido perdón a los lectores por no ocupar mi espacio satírico de hoy con unos versillos jocosos sobre la actualidad o las majaderías del político de turno, pero es que me he enterado, con casi un mes de retraso, de que se ha muerto Ricardo Senabre.
    Ricardo Senabre fue catedrático de Teoría de la Literarura en la universidad de Salamanca, además de crítico literario. Para mí, el mejor crítico. Sus reseñas, primero en ABC y luego en El Cultural, no tenían desperdicio. Si un libro lo recomendaba Senabre, podía uno gastarse la pasta con la tranquilidad de que no le iba a defraudar. 
      No tuve la fortuna de ser su alumno, pero amigos míos que sí lo fueron me hablaban maravillas de él. Lo pude comprobar un día que asistí a una ponencia suya en un simposio de literatura. Dio una clase tan brillante sobre Juan Ramón Jiménez, que hizo desaparecer la injusta tirria que le tenía yo hasta entonces al poeta de Moguer. Sobre la tarima, o en el estrado, era un portento. Y sus libros no desmerecían un ápice ese magisterio. Ha sido, en fin, uno de los grandes, heredero de esa magnífica tradición filológica española del siglo XX, que arranca en Menéndez Pidal y pasa por Rafael Lapesa, Dámaso Alonso, Emilio Alarcos o Lázaro Carreter, entre otros. 
      Quiero transmitir a su familia mi pesar por su muerte, y dejar aquí un soneto que le escribí hace unos años. Un soneto con aliteraciones en las rimas, como a él le gustaban. 
       Descanse en paz, maestro.

Podemos estar o no de acuerdo con el contenido ideológico de los poemas satíticos de Fray Josepho, pero hay de reconocer su maestría versificadora y su fina ironía.

En este enlace de Wikipedia desvelan su identidad como la de José Aguilar Juradofilólogo, medievalista, poeta satírico, humorista, periodista y educador español. Yo he de reconocer me he aficionado a sus poemas gracias a la recopilación que efectúa Miguel Ángel Palacios en el portal poético Ultraversal.


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