viernes, 5 de octubre de 2018

Rosana Acquaroni

Rosana Acquaroni
presentando "La casa grande"
en el "Laberinto de Ariadna" 28.9.18
He conocido a Rosana Acquaroni (Madrid, 1964) en una presentación de su último poemario "La casa grande" que me ha atrapado por las tres características básicas que debe tener un libro de poemas:

Un buen contenido (sus recuerdos de infancia expresados en un magnífico lenguaje poético), un buen continente (el ritmo poético de sus versos puestos al servicio de la historia relatada) y una buena expresión (lo bien que Rosana sabe recitar sus poemas). Fondo, forma y transmisión oral, el triángulo que sostiene a la buena poesía. Los dos primeros los tenéis en el libro, del tercero o dejo tres poemas recitados por ella.

Aquí tenéis dos poemas de la segunda parte de "La casa grande":

Los hombres necesitan la inocencia para vivir a costa de ella (Luis Rosales)

Y CÓMO RESISTIRSE
al hombre acicalado
que se quita el sombrero
y te saca a bailar
y te dice
que quiere amanecer en tu sonrisa.

Quién podría negarse
a las salvas de honor de aquel artificiero
que te llena de pájaros la noche.

(Y después,
cómo no conformarse 
y ocupar el lugar de la querida.
Que estudien tus hermanos,
que la vida desprenda su perfume
de nardos y promesas
                         contra el plato vacío).

Acaban de apagarse las últimas bombillas.
La orquesta ya no toca.

Vuestro coche atraviesa,
                         como un jinete frío,
                                       la explanada vacía.

La casa grande. Rosana Acquaroni 



LA DESTRUCCIÓN Y EL AMOR
Se querían, sabedlo (Vicente Aleixandre)

Se querían.
Ocultos, pusilámines,
como ratones ciegos en su rueda infinita.
Al principio sufrían por la luz.

Se citaban de noche
primero en los tranvías de azul amaneciendo,
después en los garajes,
o en las bocas de metro,
o en la senda escondida
hallada en algún parque.

Se rendían
al arrecife calcáreo del deseo.

Su cuerpos se buscaban
como busca la herida el salitre del tiempo.

Se querían
como las flores a las espinas hondas,
a pesar del misal y la ceniza,
de los ciclos bursátiles,
de la murmuración de los serenos.
De los viajes de él

                    la costura de ella
(y la culpa acechante
como un rifle apostado en cualquier agujero).

Se querían de noche, cuando los perros hondos
nunca en los cines
nunca entre las familias
que arropan a sus hijos.

Se querían.
Sabedlo

La casa grande. Rosana Acquaroni


Estos son sus anteriores poemarios:
(2011) Discordia de los dóciles. Olifante Ediciones de poesía.
(2000) Lámparas de arena. Col. Poesía en Madrid. nº 3. Comunidad de Madrid.
(1995) Cartografía sin mundo. Col. de Poesía Ciudad de Cáceres.
(1990) El Jardín Navegable. Ed. Torremozas, 1990.
(1988) Del mar bajo los puentes. Ed. Rialp
Además ha participado en numerosas antologías.

En "A media voz" podéis encontrar una antología de sus poemas, y en este video su poema "La cabaña", recitado por ella.







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