sábado, 1 de noviembre de 2014

Cuando el azul del mar deja de ser camino

Este poema es de un ciclo sobre el ansia de navegar y la atracción por las islas, en especial las griegas, agrupado bajo el nombre de Islario de Pasiones. Una buena noticia es que algunos están siendo traducidos al griego para una edición bilingüe. Ya os iré informando.


CUANDO EL AZUL DEL MAR DEJA DE SER CAMINO

La nave está varada en el recuerdo
del viejo navegante, jubilado en su Ítaca.
Llegó tarde al refugio, como mandan los cánones,
después de enriquecerse con mil islas holladas
burlando los embates del fiero Poseidón.


Pero, ¿de qué le vale esa riqueza
si no puede gastarla navegando?
¿De qué sirve el recuerdo para un hombre de mar,
si los vientos no silban en las jarcias
y no hay camino azul que rompa el horizonte?

Su vida es la taberna, y la memoria
pura melancolía que no tensa las velas.
Su futuro no existe, el pasado murió,
y hoy maldice al poeta que orientó su camino,
porque se ha dado cuenta que, por mucho que viajes,
es mala singladura el llegar al destino.

Islario de pasiones. Ricardo Fernández Esteban ©



Permitidme este guiño a la Ítaca de Kavafis y la contraposición entre camino y destino. En ese famoso poema la navegación a la isla mítica es una excusa cuya consecución hay que retrasar lo máximo posible, ya que Ítaca no es un destino enriquecedor por sí mismo, sino por la experiencia acumulada en el camino. Yo, dando una vuelta de tuerca, sugiero que esas experiencias se practiquen y disfruten durante el viaje, en vez de esperar a ese retiro final en el que quizá ya sea demasiado tarde para sacarles provecho.















Aquí podéis leer más poemas de este islario de pasiones.

3 comentarios:

Magda dijo...

PRECIOSO POEMA

Magda de Sitges

Jesus Pardo dijo...

Tu poema., muy sentido, me evoca en esta insomne noche, los tercetos finales de aquel soneto de Machado:

Y ceniza hallará, no de su llama,
cuando descubra el torpe desvarío
que pedía, sin flor, fruto en la rama.

Con negra llave el aposento frío
de su tiempo abrirá. ¡Desierta cama,
y turbio espejo y corazón vacío!



nellylita 51 dijo...

Si disfrutar las experiencias durante el camino,el viaje..no sabemos si alcanzaremos el destino. Me gusta tu poema y sus reflexiones y sugerencias implícitas para, dentro de la vida.