miércoles, 25 de marzo de 2015

A Rogelio Oficialdegui, in memoriam

Ayer cayó un avión en el que iba un buen amigo. Estos pobres versos se enriquecen al recordarlo.

A uno le gustaría poder hacer mucho más que escribir un soneto en recuerdo de quien siempre le pareció una persona ética y excelente, de quien aprendió y de quien siempre quiso aprender más. A uno le gustaría ponerle alas de pájaro a ese avión.

Estés donde estés, descansa en paz Rogelio.


A ROGELIO OFICIALDEGUI, IN MEMORIAM

Siempre llega la muerte tras la vida,
pero a veces nos roba de repente
sin dejarnos siquiera despedida,
desvelando lo duro del presente.

Rogelio, buen amigo, quién pudiera
ponerle alas de pájaro a ese avión,
no dejar que cruzases la frontera,
volver a oír tu voz y tu razón. 

Nos queda tu nobleza, tu bondad,
esa fina ironía, esa prestancia;
buscando mitigar la soledad,
queriendo hacer cercana la distancia.

Lo que nos queda es mucho, compañero,
el recuerdo de todo un caballero.

Ricardo Fernández Esteban



Rogelio Oficialdegui viajaba en el vuelo de Germanwigs de Barcelona a Düsseldorf el 24 de marzo de 2015. El copiloto del avión se encerró en la cabina y lo estrello deliberadamente contra las montañas de los Alpes muriendo las 150 personas que viajaban a bordo. Todos los accidentes y las muertes que conllevan son terribles, pero éste además da mucho que pensar sobre la razón y la sinrazón humana. 

5 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Lo siento mucho Ricardo. Que descanse en paz.
Francesc Cornadó

Antonio Montes dijo...

Amigo Ricardo, mis condolencias por esta pérdida. Sólo los buenos se van antes de tiempo. Un abrazo.

Rosa Fadón dijo...

Me gusta tu homenaje, un soneto sentido y hermoso

Jesus Pardo dijo...

Cuando el sentimiento autentico y al arte métrica se alían en pro de una memoria, se consigue la belleza de lo elegíaco , que es mi entender la voz suprema. Siento que tan triste suceso te inspire; más lo bello de ahí surgido, queda para su memoria y os enaltece a ambos.
Un abrazo Jesus

Jesús Oficialdegui Tina dijo...

Amigo Ricardo. Amigo, porque aunque no te conozco no puedo llamarte de otra forma, ni apreciar y agradecerte esa fina y sentida poesía, esa obra en la que - seguro - has puesto lo mejor de tí mismo. Muchas gracias por tu recuerdo de Jesús. Un hermano de Rogelio.