miércoles, 29 de marzo de 2017

La inspiración te llega trabajando

Dijo Picasso: "La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando" y otros muchos como Edison, García Márquez o Stravinsky han citado que se precisa mucha más transpiración que inspiración para innovar o crear una obra de arte. Pues de eso y de algo más va este poema, de la necesidad de conocer la tradición para innovar y de que escribir no es un juego, sino un oficio que une la artesanía con el arte. Pero uno no quiere dar doctrina, sino sólo consejos sujetos a crítica o discordancia.



LA INSPIRACIÓN TE LLEGA TRABAJANDO

Hay que tener raíces para poder volar;
raíces que no atan, que dan alas,
porque la tradición enseña los caminos.
Las rupturas precisan suelo firme
para coger impulso antes del vuelo.

Esa es la disyuntiva del poeta
—o de quien quiera ser innovador—,
para romper las normas
primero hay que sabérselas muy bien.
Escribir no es un juego, es un oficio
que une la artesanía con el arte;
no son frases en vano las que dicen:
"la inspiración te llega trabajando",
o “el primer verso es de tu musa
y tú te curras todos los demás”.
Por eso vuela alto con los pies en el suelo,
que lo uno es compatible con lo otro.

No creas que pretendo dar doctrina,
cuando se llega a estas alturas o bajuras
me tienta mucho más la heterodoxia
y a lo más que me atrevo es a dar un consejo,
si te sirve lo tomas y si no, tan amigos.

Ricardo Fernández Esteban ©, Marzo de 2017



Como he dicho al inicio, esto es sólo un consejo que admite y espera críticas u opiniones discordantes, que de todo se aprende. Si os interesa la metapoesía, o sea la poesía que trata de sí misma, aquí tenéis otras que he ido publicando en el blog.

viernes, 17 de marzo de 2017

Romance de la doncella guerrera

Conviene de tanto en tanto volver a los orígenes de nuestra poesía. Este es un "Romance viejo", anónimo, del siglo XV, del que circulan muchas versiones. Ésta es la que recoge la Antología Española e Hispanoamericana de Jose Mª Valverde y Dámaso Santos. 

Trata del tema de la doncella que va a la guerra disfrazada de hombre, de las pruebas a que la somete el enamorado hijo del rey para descubrir si es hombre o no, de su huida y del presumible final feliz cuando éste la sigue.


ROMANCE DE LA DONCELLA GUERRERA

    —Pregonadas son las guerras
de Francia con Aragón,
¡cómo las haré yo, triste,
viejo y cano, pecador!
¡No reventaras, condesa,
por medio del corazón,
que me diste siete hijas,
y entre ellas ningún varón!—
    Allí habló la más chiquita,
en razones la mayor:
—No maldigáis a mi madre,
que a la guerra me iré yo;
me daréis las vuestras armas,
vuestro caballo trotón.
—Conocerante en los pechos,
que asoman bajo el jubón.
—Yo los apretaré,
padre, al par de mi corazón.
—Tienes las manos muy blancas,
hija no son de varón.
—Yo les quitaré los guantes
para que las queme el sol.
—Conocerante en los ojos,
que otros más lindos no son.
—Yo los revolveré, padre,
como si fuera un traidor.—
    Al despedirse de todos,
se le olvida lo mejor:
—¿Cómo me he de llamar, padre?
—Don Martín el de Aragón.
—Y para entrar en las cortes,
padre ¿cómo diré yo?
—Bésoos la mano, buen rey,
las cortes las guarde Dios.—
    Dos años anduvo en guerra
y nadie la conoció
si no fue el hijo del rey
que en sus ojos se prendó.
—Herido vengo, mi madre,
de amores me muero yo;
los ojos de Don Martín
son de mujer, de hombre no.
—Convídalo tú, mi hijo,
a las tiendas a feriar,
si don Martín es mujer,
las galas ha de mirar.—
Don Martín como discreto,
a mirar las armas va:
—¡Qué rico puñal es éste,
para con moros pelear!
—Herido vengo, mi madre,
amores me han de matar,
los ojos de Don Martín
roban el alma al mirar.
—Llevárasla tú, hijo mío,
a la huerta a solazar;
si don Martín es mujer,
a los almendros irá.—
Don Martín deja las flores,
una vara va a cortar:
—¡Oh, qué varita de fresno
para el caballo arrear!
—Hijo, arrójale al regazo
tus anillas al jugar:
si don Martín es varón,
las rodillas juntará;
pero si las separase,
por mujer se mostrará.—
Don Martín muy avisado
hubiéralas de juntar.
—Herido vengo, mi madre,
amores me han de matar;
los ojos de don Martín
nunca los puedo olvidar.
—Convídalo tú, mi hijo,
en los baños a nadar.—
    Todos se están desnudando;
don Martín muy triste está:
—Cartas me fueron venidas,
cartas de grande pesar,
que se halla el Conde mi padre
enfermo para finar.
Licencia le pido al rey
para irle a visitar.
—Don Martín, esa licencia
no te la quiero estorbar.—
    Ensilla el caballo blanco,
de un salto en él va a montar;
por unas vegas arriba
corre como un gavilán:
—Adiós, adiós, el buen rey,
y tu palacio real;
que dos años te sirvió
una doncella leal!—
    Óyela el hijo del rey,
tras ella va a cabalgar.
—Corre, corre, hijo del rey
que no me habrás de alcanzar
asta en casa de mi padre
si quieres irme a buscar.
Campanitas de mi iglesia,
ya os oigo repicar;
puentecito, puentecito
del río de mi lugar,
una vez te pasé virgen,
virgen te vuelvo a pasar.
Abra las puertas, mi padre,
ábralas de par en par.
Madre, sáqueme la rueca
que traigo ganas de hilar,
que las armas y el caballo
bien los supe manejar.—
    Tras ella el hijo del rey
a la puerta fue a llamar.

Anónimo (siglo XV)


Estos romances se transmitieron oralmente hasta que fueron recogidos en algún cancionero y como os he indicado hay de ellos numerosas versiones. Como ejemplo este vídeo del grupo Mansaborá en que cantan otra de ellas. 


O esta otra canción sefardí, inspirada en este romance, que ha recorrido el mundo con los judíos expulsados de España.




miércoles, 1 de marzo de 2017

Victor Sánchez (TheVicVlogs): "Harto"

He descubierto en la red este vídeo; un poema de protesta que demuestra que la poesía no muere, sino que revive y rebrota si está llena de fuerza.

Poco sé del autor, creo que se llama Víctor Sánchez (TheVicVlogs) y ha sido muy activo en YouTube con desenfadados vídeos. Voy a buscar más información. 
Os transcribo la letra de "Harto", pero es mucho mejor oírla en su voz.


HARTO

Puedo decir que no soy de los que se quejan,
que prefiero ganarme el cambio y cada poco cuenta;
y es por eso que quejarme hoy tanto me cuesta,
pero no hay más que pueda hacer, siento impotencia.

Estoy harto.
Harto de políticos corruptos y de bancos;
de ladrones de traje, corbata y guante blanco;
de recortes, de rescates y de embargos.
Harto de avergonzarme de ser español y de España,
de dictaduras teñidas de democracia;
rojas antes, luego azules y a saber mañana.

Pero hay cosas que detesto
—y que no cambian—, que un concejal de festejos
cobre más que un maestro,
que un catedrático de universidad o que un médico;
que nuestro sueldo mínimo no llegue a setecientos euros
y el de un diputado no baje de los tres mil quinientos.

Harto de pagarles viajes, chóferes, cenas
en restaurantes de gran lujo; y tú, mientras,
sudando sangre, trabajando, pasando penas
para poder llenar así otra vez la nevera.

Harto de coronas, de príncipes ladrones y princesas,
de reyes que acaparan maldades inconfesas.
¡Su majestad! símbolo de unidad y permanencia,
más bien símbolo de malestar y decadencia.

Me da rabia
que la gente se mueva por otras cosas,
por el Madrid, por el Barça, por la Eurocopa,
por enseñar que buenos somos a toda Europa.
Con el futbol nos engañan y nos ciegan con la roja.

Muy harto de escuchar que mil jóvenes se marchan
cada día a Reino Unido, a Noruega, o a Alemania;
que hoy en día tres carreras ya no bastan,
que hoy en día se premia la ignorancia.
Cansado de paquirrines, julianes y pantojas;
empachado de tragar tanta salsa rosa,
fulanas, chorizos, yonkis, idiotas,
de repente son ahora gente famosa.

No lo entiendo,
que todavía intenten que me trague el cuento
de que la fiesta de los toros es algo bueno;
de que matar por hobby en la plaza es algo nuestro.
¡No es mío!, eso seguro, y es triste que sea vuestro.

Harto de escudos, de porras, de cargas,
de piedras y de los que las lanzan,
de que los puños ganen siempre a las palabras
y de que al final nadie gane nada.

Estoy harto,
—podría decirlo más alto pero no más claro—
del hambre, desahucios, de robos, del paro,
de que me obliguen cada día a aguantar tanto;
y hoy ya no puedo más, hoy ya no aguanto.
Qué más da lo que diga, no cambiará nada,
me acusaran de vivir en un mundo de hadas.
No pido riquezas, ni halagos, ni otras bobadas,
sólo lo que es mío y ellos me arrebatan.

Estoy harto.

Víctor Sánchez. TheVicVlogs

Este el el vídeo donde recita el poema "Harto".




Como os he dicho, no he podido encontrar de momento mucha más información sobre el autor, salvo que nació en Barcelona en 1982 y es Ingeniero y Youtuber aficionado. Colgó este vídeo hace unos tres años en su canal TheVicVlogs donde tiene todo tipo de desenfadados vídeos, unos cuantos en formato de poema-rap. En este enlace veréis los que él califica de "Poesía"

Últimamente, parece bastante ausente y en éste video de ese título "Ausente" da algunas explicaciones del porqué.