sábado, 14 de agosto de 2010

¿Es popular la poesía? Más parlantes que escuchantes

¿Es popular la poesía o se encierra en una críptica endogamia? Como ejemplo, os adjunto lo que escribí en el 2007 en un seminario poético en la Universidad con "más parlantes que escuchantes".

Tomadlo como una irónica burla de la situación y juzgadla conveniente o no. Por cierto, los organizadores no hicieron ningún comentario, ni autocrítica, sobre la escasa asistencia de público.


MÁS PARLANTES QUE ESCUCHANTES

(Aula Magna de la Universidad de Barcelona. Mayo de 2007)

¿Os habéis preguntado, por qué causa
son tan pocas las almas en el Aula?
Las almas y los cuerpos, cuento más
arriba en la tarima en plan parlante
que debajo de "escuchantes" de poemas.

¿Será que los poetas —no su público—
se han alejado de la poesía?;
¿será que somos demasiado crípticos,
que no se nos entiende en absoluto,
que hace mucho olvidamos el lenguaje
en el que el pueblo “fabla” a su vecino?

O —dado dónde estamos— ¿no será
que la Universidad está lejana
de la vida real, del día a día?
Sí, ya sé que tenéis que estar al frente,
que lo vuestro ha de ser punta de lanza,
innovación, análisis, docencia...;
mas permitidme un simple comentario
producto de experiencias terrenales:

El objeto de la investigación
es —más pronto o más tarde— producir,
ofrecer un objeto en un mercado
y conseguir que compren los clientes
Los elitismos sólo son posibles
en mercados maduros, populares,
en los que puedes ofrecer un nicho
de selectividad —lo diferente—
para amantes de torres de marfil.

Por eso, os recomiendo retornar
al sencillo poema popular:
No os asusten los simples pareados
si con ellos copamos los mercados.
Y si otra vez tenemos amplio público
será el momento de investigaciones,
de liberar tendencias novedosas
y de volver a ser inconformistas.

Ricardo Fernández. Mayo de 2007.


Adenda de Abril de 2016: Casi nueve años después de escribir este irónico poema, la mayoría de los recitales poéticos siguen acogiendo sólo a amigos de los autores o a otros autores más interesados en que les dejen leer sus poemas (en eso que se llama micrófono abierto) que en escuchar lo que se recita.

Algún motivo habrá y todos deberíamos hacer un poco de autocrítica antes de criticar a los demás. Barra abierta para las críticas a lo propio o a lo ajeno; el objetivo es el que nos une, el amor a la poesía y el intentar que tenga el reconocimiento que se merece.

Aquí os dejo un enlace a los metapoemas (poemas que tratan de la poesía) que he ido colgando en el blog y que son manifiestamente criticables.

Un abrazo

9 comentarios:

Javier dijo...

No estoy de acuerdo contigo. No es cuestión de volver a la copla, para conseguir público, ni a los rimadillos populares que publican algunas revistas. La poesía debe tener calidad y hemos de educar al público para que la aprecie.

Alex dijo...

Ricardo, creo que tienes bastante razón. Un recital de poesía "críptica" es francamente aburrido. Quizá el autor relaciona ese texto con hechos vividos o soñados, pero los espectadores no nos enteramos de nada y si, además, hay poca musicalidad y ritmo en el poema, pues peor.

Nicolás Soria dijo...

Ricardo:Estoy de acuerdo con la opinión de Javier,porqué me parece que el publico,desconoce mucho sobre poesia.incluyendo a los alumnos que estudian en los colegios y la otra,es que cada poeta,debe crear para sus poemas su propio publico.abrazos.Nicolás

Anónimo dijo...

De todo hay en la viña del señor. Hay poetas crIpticos a patadas demasiados ismos y muy poca poesía autentica. Los recitales se hacen aburridos hasta la extenuación así que no me extraña que haya recitales en los que no acude ni la familia y eso pasa hasta en foros de cierto prestigio cuando todo es pose, istrionismo y afectación. Creo que deberíamos intentar educar a la gente primero con los buenos poetas universales de siempre.

Jorge Encinas Martínez dijo...

Voy a ser poéticamente incorrecto: a mi modo de ver, aquí se juntan dos cosas: por un lado, un público no cultivado y que va a lo fácil; por otro lado, mucha poesía críptica, que se mira demasiado el ombligo o, incluso, que de poesía tiene poco. Y creo que la solución (si es que la tiene) tiene que venir por los dos lados.

Pero, eso sí, amigo Ricardo, tienes toda la razón en que hay problema y que el problema es nuestro, no del público.

Un abrazo

María Isa Isabel Ascanio dijo...

Querido amigo: yo soy una reciente poetisa, me gusta escribir desde mi alma.
escribo como vivo y siento y para mi es reconfortante ver los comentarios de los lectores y digo lectores porque no me puedo comparar y decir pares o colegas xq son para mi entender exelentes poetas.
Todos escribimos para diferentes públicos y eso es maravilloso...
le dejo un abrazo enorme...

Jesús dijo...

Lo siento Ricardo no era mi intención salir como anónimo, no lo supe hacer bien así que ahora firmo mi comentario porque no me gustan los anónimos.
Soy Jesús Gutierrez y mi blog es
www.ladagademiparnaso.blogspot.com

Jesús Pardo dijo...

No te desesperes,Ricardo. Ocurre como en el siglo de Oro: conceptismo contra culteranismo, pero ahora es Facebook versus Twitter.Puesto en términos de geometría descriptiva ( ¡santo Puig Adam! ¿ por qué nos abandonaste?) al nivel de Quevedo y Góngora se le ha aplicado una homotecia de razón - 1/10, o en roman paladino se le ha dado la vuelta y se ha reducido su nivel diez veces. Ahora hay que decir "algo" sólo en 140 caracteres . Ni a Góngora ni a Quevedo les venía de una estrofa...

Pepa Llorens Llopis dijo...

Me encanta promocionar la poesía, más comparto tu ironía, Ricardo, ya que he recuperado muy buenas obras de los libros del montón de un euro.
Esculpir, limar, rimar, medir, pulir las letras y sentimientos es un arte que solo puede nacer y hacer el alma del poeta; vender ya es harina de otro costal.
Comprender y entender las metáforas, cuestión de estudio y conocer la naturaleza del autor; en eso te tenemos que agradecer tus publicaciones, en las que nos allanas el camino.