sábado, 28 de septiembre de 2013

Emilio Prados. Posesión luminosa y Canción

Emilio Prados (Málaga 1899, Méjico 1962) es un poeta adscrito a la generación del 27, que comenzó su andadura poética en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Prados participó activamente en las actividades literarias de los años 20 y 30 del pasado siglo y tuvo que exilarse al final de la guerra civil. Pero para presentarlo es mejor dejar que nos hable un poema suyo:

  
POSESIÓN LUMINOSA
Igual que este viento, quiero
figura de mi calor
ser y, despacio, entrar
donde descanse tu cuerpo
del verano; irme acercando
hasta él sin que me vea;
llegar, como un pulso abierto
latiendo en el aire: ser
figura del pensamiento
mío de ti, en su presencia;
abierta carne del viento,
estancia de amor en alma.
Tú -blando marfil de sueño,
nieve de carne, quietud
de palma, luna en silencio-,
sentada, dormida en medio
de tu cuarto. Y yo ir entrando
igual que un agua serena,
inundarte todo el cuerpo
hasta cubrirte y, entero
quedarme ya así por dentro,
como el aire en un farol,
viéndose temblar, luciendo,
brillar en medio de mí,
encendiéndose en mi cuerpo,
iluminando mi carne
toda ya carne de viento.

Emilio Prados. Cuerpo perseguido (1927-8)

Os cuento como llegué a leer este poema. Hojeando el libro de Ángel González El grupo poético del 27 vi que le faltaban unas páginas arrancadas, en la parte dedicada a Prados, esto me intrigó e inquietó porque cuando alguien tiene que robar poemas debe de ser por algo muy importante. El poema que os he reproducido anteriormente es uno de los desaparecidos, los otros los estoy buscando.

En este enlace de Poetas Andaluces tenéis más información del poeta y una antología suya. Y en este otro de Literaria  mucho de la generación del 27.


Y os dejo con una canción del poeta:

No es lo que está roto, no,
el agua que el vaso tiene:
lo que está roto es el vaso
y, el agua, al suelo se vierte.

No es lo que está roto, no
la luz que sujeta al día:
lo que está roto es el tiempo
y en la sombra se desliza.

No es lo que está roto, no
la sangre que te levanta:
lo que está roto es tu cuerpo
y en el sueño te derramas.

No es lo que está roto, no,
la caja del pensamiento:
lo que está roto es la idea
que la lleva a lo soberbio.

No es lo que está roto Dios,
ni el campo que Él ha creado:
lo que está roto es el hombre
que no ve a Dios en su campo.

Emilio Prados

2 comentarios:

Doris Dolly dijo...

Ricardo..

Las dos poesías de Emilio Prados son preciosas...como las caricaturas de los poetas.

Saludos desde Argentina

Ramón G. del Pomar dijo...

Muchas gracias por descubrírmelo.