miércoles, 25 de diciembre de 2019

Martín Valmaseda: "Un cristo real"

Poco sé de Martín Valmaseda, salvo que pertenece a la congregación de los marianistas, que se ha dedicado a la pedagogía en Vallecas y ahora en Honduras, y que por lo que escribe debe de ser un hombre de bien. Encontré este poema buscando en internet un poema navideño sin los tópicos habituales. No es acerca de la Navidad, pero es un poema sincero de temática social, que podemos compartir hasta los que hemos perdido la fe.


UN CRISTO REAL

¿De qué quiere usted la imagen?
– preguntó el imaginero-
Tenemos santos de pino,
hay imágenes de yeso.
Mire este Cristo yacente,
madera de puro cedro.
Depende de quién la encarga:
una familia o un templo.
O si el único objetivo
es ponerla en un museo.


– Déjeme, pues ,que le explique
lo que de verdad deseo:
Yo necesito una imagen
de Jesús el galileo
que refleje su fracaso
intentando un mundo nuevo,
que conmueva las conciencias
y cambie los pensamientos.
Yo no la quiero encerrada
en iglesias ni conventos,
ni en casa de una familia
para presidir sus rezos.
No es para llevarla en andas
cargada por costaleros.
Yo quiero una imagen viva
de un Jesús, hombre, sufriendo
que ilumine a quien la mire
el corazón y el cerebro,
que den ganas de bajarlo
de su cruz y del tormento,
y quien contemple esa imagen
no quede mirando un muerto,
ni que con ojos de artista
solo contemple un objeto
ante el que exclame admirado:
“¡qué torturado más bello!”.


-Perdóneme si le digo
– responde el imaginero –
que aquí no hallará seguro
la imagen del Nazareno.
Vaya a buscarla en las calles
entre las gentes sin techo,
en hospicios y hospitales
donde haya gente muriendo.
En los centros de acogida
en que abandonan a viejos,
en el pueblo marginado
entre los niños hambrientos,
en mujeres maltratadas,
en personas sin empleo.
Pero la imagen de Cristo
no la busque en los museos,
no la busque en las estatuas,
en los altares y templos,
ni siga en las procesiones
los pasos del nazareno.
No la busque de madera,
de bronce, de piedra o yeso.
Mejor…¡busque entre los pobres
su imagen de carne y hueso!

Martin Valmaseda.




En estos enlaces encontraréis poemas inspirados en la Navidad de autores varios o míos que he ido colgando en este blog. Nuestra sociedad, en general, ha perdido las prácticas religiosas, pero dos mil años son muchos años y nuestra cultura está impregnada de hechos y tradiciones relacionados con la religión. Además, las fiestas navideñas siguen siendo una época en que familias y amigos comparten mesa y vivencias. Solamente por eso ya sería un buen motivo para mantenerlas y recordarlas.

Felices navidades y un fuerte abrazo.



lunes, 9 de diciembre de 2019

Versos de Navidad, 2019

Llega la época navideña y con ella los versos que cada año dedico a mis amigos y conocidos. Ya sabéis que no es un poema al uso, que intenta ser crítico y que busca un mundo mejor. Este año le he puesto algunas rimas por aquello de remachar lo dicho. ¡Que es pura utopía! Pues quizá, pero poco más nos queda ya, aparte de la utopía.



POEMA QUE SE APROVECHA DE LOS TIEMPOS NAVIDEÑOS

Ya se acercan los tiempos navideños,
que son mi recurrente excusa
para escribiros unas reflexiones,
con disfraz de poema,
de lo bueno y lo malo de este mundo,
en el que cada vez hay más de lo segundo.

El populismo invade la política
pregonando mentiras que son pasto de crédulos,
a quienes pastorean sus gurús
cegados por su fe o henchidos de ambición,
que en estos casos tanto monta, o monta tanto,
ir de diablo o ir de santo.

Primo del anterior, otro virus ataca
a mi entorno más próximo,
soñando con fronteras y con pueblos
que distancian a amigos y separan familias:
crece el nacionalismo,
que en muchos casos rima con el supremacismo.

Pero mucho me temo que esos virus
fallecerán de muerte artificial,
porque la humanidad es insensata
y retrasa la lucha contra ese consumismo
que destroza y calienta este planeta,
¡dejemos ya de hablar y apliquemos recetas!

Y es que quienes dirigen este mundo,
en el que cada vez hay más desigualdad,
o no quieren, o no pueden, o no saben,
ejercer de políticos honestos.
Ojalá sea falso el dicho que entristece:
“todo pueblo padece los dirigentes que merece”

Y aquí estamos nosotros,
derrochando las buenas intenciones,
que inundan estas fechas navideñas.
Es tiempo de que actúes, queda poco,
pero, si estás por la labor, podréis,
podrá, podrás, podremos y podrán,
dar vida y esperanza a un moribundo
luchando por variar el rumbo de este mundo.

Ricardo Fernández Esteban ©



Aunque no comparta el consumismo de estas épocas navideñas, he de reconocer que estas fiestas sirven para reencontrarse con familia y amigos. Bienvenidos sean esos reencuentros y ojalá nos sirvan para enderezar, al menos un poco, estos malos rumbos por los que transita nuestra humanidad. Recordad que no tenemos otra y feliz Navidad.


Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están, 
por los desconocidos, por los que no vendrán 
y porque la utopía haga mejor la vida. 

Un fuerte abrazo