jueves, 17 de marzo de 2011

Aurora Luque: "Gel"


Aurora Luque (Almería, 1962) es una magnífica poeta. Recuerdo que leí por primera vez este poema, que hace referencia a Grecia, durante un viaje por sus islas y me sentí totalmente identificado con el final. Tanto es así que esa sensación de dependencia inspiró un poema de mis Adendas del Dodecaneso: Cuando se llevan muchas playas...  Espero que disfrutéis tanto como yo leyendo sus versos.


GEL

Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja
porosa y amarilla que compré en un mercado
obsceno de turistas en la isla de Hydra
qué dócil bajo el agua cotidiana
tantos meses después, en el exilio.
De pronto el gel recuerda -su claridad lechosa,
su consistencia exacta- el esperma del mito,
el cuerpo primitivo y trastornado de Urano,
un susurro de olas mar adentro
y una diosa que aparta
los restos de otra espuma de sus hombros.
Me punza una emoción tan anacrónica,
un penoso latir, hondo y absurdo,
por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis
de mares sucedáneos.
Cómo podría desintoxicarme.
Dependo de por vida
de una droga. De Grecia.

Carpe noctem (1994). Aurora Luque

El Egeo desde Ios, a la izquierda Síkinos



















Os adjunto dos enlaces a "Cervantes virtual". En el primero tenéis una amplia selección de sus poemas, y en el segundo unos videos con una entrevista y Aurora recitando tres poemas suyos.


Adenda de noviembre de 2020: En 2014 Aurora Luque publicó Médula. Antología esencial. Os dejo una reseña de Santos Domínguez que comienza con este poema: 

Gastar en otra luz
aunque pase la vida, vigilante,
su factura de abismo. Conocer la región
en que los laberintos se destejen,
donde pueda el Deseo
firmar un alto el fuego con la Muerte.

Aurora Luque

Este año ha publicado Gavieras, libro que fue ganador del premio Loewe, aquí tenéis una entrevista que le hicieron en El País y uno de sus poemas

APROAR

Vino la poesía de improviso.
A mí, que me sentía
malquerida por ella
—porque yo no la quise a su capricho—
me dijo: Túmbate y mira al cielo.
Vuelve al ciclo del huerto,
vuelve al mar mitológico.
¿No adorabas de niña las mochilas?
Da la espalda al vecino vertedero
de datos, ruido y prosa.
Traduce —a ver si puedes—
esa gracia del mundo
que es aullido y sonrisa.
Métete ya en un barco
con proa de dragón.
Fuiste vikinga, sí,
aunque no lo sepas.
Así que bebe océano,
come islas y duerme ya en los bosques
que metí entre tus sueños
de once años.

Aurora Luque

Pero a un autor hay que leerlo en sus libros, aquí tenéis los suyos y cómo conseguirlos.


1 comentario:

Ricardo Fernández dijo...

José Luis Bernal me transmite el siguiente comentario:

Gel es un texto perfecto y en él la humilde cotidianidad, el mito, la dolencia humana, son todo uno en la droga necesaria, que es el mar de Grecia y sus islas de ensueño. Bien se entiende que este poema te haya capturado.