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domingo, 2 de agosto de 2020

Ángel González

Ángel González (Oviedo, 1925 - Madrid, 2008) es uno los grandes poetas de la segunda mitad del siglo XX. Dice Almudena Grandes "su poesía es pura y desnuda, desprovista de retórica, de retruécanos, de efectismos intelectuales y que es la voz de un hombre que supo vencer a la derrota (...) unos versos que supieron encontrar el camino de la dignidad, un perfecto equilibrio entre la denuncia de una realidad odiosa y una irreprochable calidad estética (...)" Comprobémoslo dejando hablar al poeta en sus versos. 


SIEMPRE LO QUE QUIERAS 

Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo
-pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.

Ángel González. Breves acotaciones para una bibliografía (1971)


YA NADA AHORA 

Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-

podrá evitarlo:
exento, libre,

como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

ese amor ya sin ti me amará siempre.

Ángel González. (Deixis en fantasma) (1992)


Por último, copio uno de sus sonetos, porque como siempre digo en el cajón poético de un buen poeta, sea su verso más o menos libre, siempre suele haber un buen soneto.

ALGA QUISIERA SER...

Alga quisiera ser, alga enredada,
en lo más suave de tu pantorrilla.
Soplo de brisa contra tu mejilla.
Arena leve bajo tu pisada.

Agua quisiera ser, agua salada
cuando corres desnuda hacia la orilla.
Sol recortando en sombra tu sencilla
silueta virgen de recién bañada.

Todo quisiera ser, indefinido,
en torno a ti: paisaje, luz, ambiente,
gaviota, cielo, nave, vela, viento…

Caracola que acercas a tu oído,
para poder reunir, tímidamente,
con el rumor del mar, mi sentimiento.

Ángel González. Áspero mundo (1956)


En la biblioteca virtual Miguel de Cervantes encontraréis amplia información sobre su obra y grabaciones de sus poemas. Para profundizar os recomiendo el completo análisis de Antonio Moreno: "La poesía de Ángel González, una historia vivida"Y en A media voz hay una amplia antología de sus poemas. 

Pero os recomiendo especialmente el Archivo audiovisual de poetas de la ACEC , archivo que recoge más de 1500 vídeos donde 108 poetas españoles son entrevistados y recitan sus poemas. En este archivo encontraréis un vídeo entrevista de 2005 donde Ángel González habla de su poesía y de sus influencias, y otros donde recita once de sus poemas que comenta brevemente.

Aquí lo tenéis recitando el poema Ya nada ahora, cuyo texto he colgado antes.

 
Y aquí su conocido Para que yo me llame Ángel González...




domingo, 19 de julio de 2020

Pedro Salinas

Ya dediqué hace años una entrada a Pedro Salinas (Madrid, 1891 - Boston, 1951) uno de los mejores poetas de la generación del 27, que nos ha dejado magníficos libros de poesía. Para mí el mejor "La voz a ti debida" (1933) de la trilogía amorosa dedicada a Katherine Withmore, que se completó con "Razón de amor" (1936) y "Largo lamento" (1939) en que se describe el nacimiento y plenitud de la relación, la ruptura y el recuerdo del ser querido.

Hoy quiero colgar y comentar un poema más antiguo de su libro "Presagios" (1923). Para mí, la diferencia entre estos buenos versos y los de "La voz a ti debida" es que en esos últimos se vive en directo esa relación amorosa real que desborda el poema. Pero lo uno lleva a lo otro, porque el oficio artístico se convierte en arte cuando la inspiración participa en la vida del autor.


CORAZA Y PECHO ABIERTO

Coraza y pecho abierto.

Coraza hecha con el acero de lo eterno
para el dardo que lanza el arco, desde abajo,
cada día certero,
para el dardo sutil del cuidado pequeño.
Y los días pasados sin bajeza ni altura,               
montón de muertas flechas rebotadas
al pie nuestro.

Y a lo otro pecho abierto: para la herida
grande del gran dolor eterno,
para el puñal del bien y el mal
que nosotros nos hemos de clavar en el pecho
por voluntad y por mandato interno,
mientras resbala en la coraza cada día
el dardo leve de los destinos ciegos.

Pedro Salinas. Presagios (1923)


Este poema me da pie a algunos comentarios sobre su contenido y continente. 

El texto se basa en dos conceptos contradictorios o quizá complementarios: La "coraza" y el "pecho abierto". La coraza como signo de la resistencia del "cuidado pequeño" y el pecho abierto como reflejo de la entrega ante "el dolor eterno". Cada lector hará suyo el poema y las interpretaciones pueden variar de unos a otros en función de las experiencias previas de cada uno, de su estado de ánimo, de sus lecturas... En fin, esa es la grandeza de la poesía, que penetre en el lector y que dicho lector pueda aportar significado sobre lo dicho por el autor.

En cuanto al continente, o sea al formato del poema, ya se puede ser algo más objetivo, porque aquí hablamos de ritmos de los versos, de su estructura, de su relación con la sintaxis y de sus repeticiones rimáticas.

Se trata de un poema polimétrico, de metros impares, bastantes rimas asonantes en (e-o) y algunos encabalgamientos versales. Lo veremos en un análisis de los versos, en los que indico asonancias, metro y acentos básicos.

Coraza hecha con el acero de lo eterno           (e-o) 14=5+9(4.8)

para el dardo que lanza el arco, desde abajo,   14=7+7

cada día certero,                                            (e-o) 7

para el dardo sutil del cuidado pequeño.           (e-o) 14=7+7

Y los días pasados sin bajeza ni altura,             14=7+7

montón de muertas flechas rebotadas               11(2.4.6.10)

al pie nuestro.                                                 (e-o) 4

 

Y a lo otro pecho abierto: para la herida           ((e-o)/-)12=7+5

grande del gran dolor eterno,                           (e-o) 9(1.4.6.8)

para el puñal del bien y el mal                           9(4.6.8)

que nosotros nos hemos de clavar en el pecho   (e-o /e-o) 14=7+7

por voluntad y por mandato interno,                  (e-o) 11(4.8.10)

mientras resbala en la coraza cada día               13(4.8.12)

el dardo leve de los destinos ciegos.                   (e-o) 12=5+7

----

Como versos más conflictivos por la tensión recitativa destaco:

Y a lo otro pecho abierto: para la herida

grande del gran dolor eterno,

Yo preferiría recitarlo así:

Y a lo otro pecho abierto                                    7      
para la herida grande del gran dolor eterno         14(7+7)

De esa forma el recitado, fundamental en un poema, puede adaptarse a las pausas versales finales eliminando el encabalgamiento versal "herida /grande". Pero solo es una opinión y el autor tendría sus motivos para cortar los versos de otra manera.

Como veis, en el poema se combinan distintos metros impares (el tetrasílabo es una excepción aceptable por su brevedad) sean en verso simples o compuestos y muchos de los versos y algún hemistiquio riman en (e-o). Todos los versos largos son de ritmo binario y en la armonía del poema es buena. Es lo que se denomina técnicamente una silva de impares y es importante que el recitado respete esas divisiones versales y la sintaxis del texto, para poder trasmitir adecuadamente el contenido poético

Muchas veces no damos la importancia que se merecen los formatos de los poemas. Hay que recordar que un poema es la suma del texto y del formato, y esa armonía de los versos a consecuencia de su ritmo acentual es lo que distingue un poema de la prosa. Haciendo un poco de publicidad propia, si estáis interesados en esos conceptos métricos, os recomiendo mi libro "Métrica poética del español" disponible en papel a un clic en Amazon que os permitirá aclarar dudas y disfrutar más de las lecturas poéticas. 

Respecto a información general sobre Salinas, en este enlace del Instituto Cervantes se puede encontrar la biografía y bibliografía del autor. Y en este, un artículo de Carlos Marzal en El Mundo sobre la poesía amorosa de Salinas. Para los que quieran profundizar en el origen de los libros inspirados en Katherine Withmore les recomiendo el libro Cartas a Katherine Whitmore que recoge algunas de las cartas que le envió Salinas y del que trata este artículo de Ángel S. Harguindey en El País. Y en este enlace al portal A media voz encontraréis una antología de poemas de Salinas

Por otra parte, para indagar más en el personaje y el relación de sus poemas y su vida, acaba de aparecer la biografía de Salinas: Pedro Salinas, una vida de novela, escrita por Montserrat Escartín, aquí tenéis una reseña publicada por El País





miércoles, 29 de abril de 2020

Garcilaso, Quevedo, Clementson y Bascuñana. La poética del mito de Apolo y Dafne

El mito de Dafne, que se convierte en laurel para huir de Apolo, ha inspirado a numerosos poetas. Escojo dos poemas de los siglos de oro, de Garcilaso y Quevedo, y dos actuales de Bascuñana y Clementson.

Escultura de Bernini. Museo Borghesse
Apolo, dios de las artes y conductor del sol, fue castigado por el joven Eros (Cupido) por burlarse de él. Eros tomó dos flechas, una de oro y otra de plomo. La de oro incitaba el amor, la de plomo al odio. Con la de plomo hirió a la ninfa Dafne y con la de oro a Apolo. Este se apasionó por Dafne y ella lo aborreció. Dafne ya había rechazado antes a muchos amantes y prefería la caza y los bosques, aunque su padre, el dios Peneo, le insistía que se casase.

Apolo la hostigó y la ninfa huyó. Cuando vio que Apolo la atraparía, Dafne pidió ayuda a su padre que convirtió su piel en corteza de un árbol de laurel, su cabello en hojas, sus brazos en ramas y enraizó sus pies en la tierra. Apolo abrazó las ramas desconsolado, le prometió que la amaría eternamente y que sus ramas, siempre verdes, coronarían las cabezas de los héroes.


SONETO XIII de Garcilaso

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!


Garcilaso de la Vega


En esta entrada que dediqué a Garcilaso, podéis encontrar más poemas suyos e información sobre su obra.


TRAS VOS UN ALQUIMISTA...  de Quevedo

Tras vos un Alquimista va corriendo,
Dafne, que llaman Sol ¿y vos, tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues vais del Sol y de la luz huyendo.

Él os quiere gozar a lo que entiendo
si os coge en esta selva tosca y ruda,
su aljaba suena, está su bolsa muda,
el perro, pues no ladra, está muriendo.

Buhonero de signos y Planetas,
viene haciendo ademanes y figuras
cargado de bochornos y cometas.


Esto la dije, y en cortezas duras
de Laurel se ingirió contra sus tretas,
y en escabeche el Sol se quedó a oscuras.

Francisco de Quevedo


He dedicado dos entradas a Quevedo. En una comento con detalle su soneto "Amor más allá de la muerte" y en la otra "Dichoso puedes, Tántalo, llamarte". En ambas podréis encontrar más información sobre él y su obra.


Albani. Museo del Louvre


DAFNE (de Carlos Clementson)

Contempla cómo late, tras tan larga carrera,
su blando pecho esquivo
antes de hacerse inmóvil perfume perdurable...

Amante, estás a tiempo. Es tu ocasión postrera:
a este laurel que -exausto- detiénese un instante
aún le palpita virgen y rojo el corazón.

"Archipiélagos". Carlos Clementson.

El tiempo pasa, pero los mitos perduran, este es el poema que le ha dedicado Carlos Clementson (Córdoba, 1944) a Dafne. En este enlace comento su libro de poemas "Archipiélagos" y en este otro "Las olas y los años"

Y para acabar, el poema que dedica a Apolo Ramón Bascuñana (Alicante, 1963). Si queréis saber más de este poeta, aquí tenéis un enlace a la presentación de su último libro de poemas El dueño del fracaso.


APOLO PERSIGUIENDO A DAFNE (de Ramón Bascuñana)

Yo te persigo amor, aunque tú sabes
la maldición que pesa en nuestra contra.
Yo te persigo, amor, y al alcanzarte
tu carne será un tacto de madera.
El amor es así, su sino es ése.
Es el amor una categoría
del amplio espectro de las ilusiones.
Nada más alcanzarlo se transforma.
O puede ser peor se desvanece.

"El gesto del escriba". Ramón Bascuñana.



Dafne. Julio González

miércoles, 5 de febrero de 2020

César Vallejo

César Vallejo (Santiago de Chuco, Perú 1892 - París 1938) está considerado como uno de los mayores innovadores de la poesía del siglo XX. Dice Bryce Echenique que "su lenguaje poético es único e irrepetible" y que "avanzó siempre solo y único, siempre a contracorriente", por ello, no es fácil acercarse a la poesía de Vallejo. Voy a copiar tres de sus poemas, el primero es uno de los últimos que escribió de su libro "España, aparta de mi este cáliz" y segundo de su primer libro "Los heraldos negros" y el último de su más conocido "Trilce".


MASA

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "¡No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...

César Vallejo. España, aparta de mi ese cáliz (1937)

La libertad del formato de estos versos es sólo aparente, ya que la práctica totalidad del poema mantiene un ritmo métrico, en sus versos o hemistiquios, basado en alejandrinos, endecasílabos, eneasílabos, heptasílabos y pentasílabos. O sea, lo que se denomina una silva de impares que se percibe en la armonía del recitado. Este libro agrupa 15 poemas inspirados en la guerra civil española, en la que Vallejo se comprometió con la causa republicada. En Cervantes Virtual podéis encontrar un estudio de Teobaldo Noriega sobre este libro.


IDILIO MUERTO

Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita
de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.

Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.

Qué será de su falda de franela; 
de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.

Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: "¡Qué frío hay... Jesús!".
Y llorará en las tejas un pájaro salvaje.

César Vallejo. Los heraldos negros (1918)

En este soneto polimétrico de sus inicios, Vallejo mantiene la rima final de los versos forzando en alguna ocasión los encabalgamientos como en el verso "Qué será de su falda de franela; de sus" para que rime con "Jesús". Como en el anterior, la estructura global del poema se fundamenta en una mezcla de metros impares que le da, a pesar de tener rima, un aire de libertad sin perder la armonía del recitado.



GRANIZA TANTO...

Graniza tanto, como para que yo recuerde
y acreciente las perlas
que he recogido del hocico mismo
de cada tempestad.

No se vaya a secar esta lluvia.
A menos que me fuese dado
caer ahora para ella, o que me enterrasen
mojado en el agua
que surtiera de todos los fuegos.

¿Hasta dónde me alcanzará esta lluvia?
Temo me quede con algún flanco seco;
temo que ella se vaya, sin haberme probado
en las sequías de increíbles cuerdas vocales,
por las que,
para dar armonía,
hay siempre que subir ¡nunca bajar!
¿No subimos acaso para abajo?

Canta, lluvia, en la costa aún sin mar!

César Vallejo. Trilce (1922)

"Trilce" es el libro más famoso de Vallejo, y a la vez el más complejo, en el que rompe con los ritmos sonoros y significados clásicos de los textos, basando los poemas en los ritmos semánticos de imágenes que sostienen los versos. Fue un libro de una ardua trayectoria hasta que se reconoció su valor poético, en este ensayo de Gabriel Jiménez Emán se comentan algunos de sus poemas y textos.


En A media voz se puede encontrar una antología de sus poemas, aquí tenéis una reseña que le dedicó El País con ocasión del 80 aniversario de su muerte y nuestro oráculo actual Wikipedia le dedica una amplia entrada con información de su vida y obra.


jueves, 23 de enero de 2020

Roberto Juarroz

Roberto Juarroz, poeta argentino (Coronel Dorrego, 1925 - Temperley, 1995). Para él, cita Javier Rodríguez Marcos, la manifestación más alta de la historia oculta de la humanidad era la poesía. Quizá por eso, se dice que sus poemas son "metapoéticos" o sea tratan de la propia poesía, aunque yo preferiría decir que lo que son sus poemas es muy profundos sin recrearse en historias intrascendentes, pero como siempre lo mejor es leer al poeta. 


HEMOS AMADO JUNTOS TANTAS COSAS...

Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.

Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.


ASÍ COMO NO PODEMOS...

Así como no podemos
sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.

No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.

El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.

Y sin embargo puede
soportar el peso inexorable
de lo que no existe.

Roberto Juarroz


Roberto Juarroz, agrupó su poesía en 14 volúmenes numerados denominó con el mismo nombre "Poesía vertical" y publicó entre 1958 y 1994. 

En "A media voz" encontraréis una selección de sus poemas. Y en este enlace se puede descargar una antología esencial de su "Poesía vertical" que han efectuado Sandra Santana y Beatriz San Vicente. Y aquí en Vallejo & Co. hay un artículo e información sobre su obra.

Os dejo por hoy, con estas palabras de Juarroz que resumen la poética de su obra: Me parece que una de las grandes exigencias de la poesía actual es sentirla como dimensión última del lenguaje, de la expresión del hombre en las cosas que no pueden decirse de otra manera.

sábado, 12 de octubre de 2019

Martínez Sierra, Gregorio y María (Lejárraga)

Gregorio Martínez Sierra (Madrid, 1881-1947) es más conocido como escritor, dramaturgo y empresario teatral que como poeta. Además, se dice que la inspiradora o creadora de su obra fue su esposa María Lejárraga (San Millán de la Cogolla, 1874; Buenos Aires, 1974) conocida también como María Martínez Sierra, dejemos pues la entrada a nombre de los dos.


LA TARDE ENFERMA

La tarde enferma de calor, se tiende
sobre el austero campo de Castilla,
para morir en paz; el aire abrasa;
jadean en los surcos las espigas;
la tierra abre mil bocas de sedienta;
el cielo, en su implacable azul, la mira
sufrir, y no se duele
de la muda agonía...
Sobre la tarde enferma
ha puesto el alma una contemplativa
compasión hacia todo lo que sufre
como la tierra, hacia lo que agoniza
como la tarde cara al sol de junio,
y, a fuerza de pensar en las heridas
con que amor, sol y luna van poniendo
pechos en carne viva,
ha sentido pesar sobre sus hombros
buena parte del tedio de la vida,
y ha dicho: el hombre es como un viajero
que va en tren, por el yermo de Castilla,
bajo el sol, sudoroso, fatigado,
dejándose arrastrar, pero sin prisa,
porque sabe que al fin de la jornada
de está esperando la melancolía.

La casa de la primavera (1907). Martínez Sierra.


Se ha catalogado esta poesía como modernista y, aunque ha sufrido el paso del tiempo, vale la pena situarnos en esa época dentro de un contexto que nos dio grandes poetas en la lengua castellana, como son los que le acompañan en este libro "La casa de la primavera": Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Enrique Díez-Canedo y otros.

En wikipedia encontraréis las biografías de Gregorio Martínez Sierra y María Lejárraga. Recientemente la editorial Renacimiento ha rescatado una obra de María publicada a su nombre y no oculto tras el de su marido.

No he encontrado antologías de sus poemas y, si queréis más, os dirijo a la "Antología de la poesía modernista española" publicada por Castalia en 2008.





miércoles, 25 de septiembre de 2019

Fernando Ortiz

Fernando Ortiz (Sevilla, 1947-2014)​ fue un poeta, crítico literario y articulista considerado por varios antólogos como como muy importante para su generación, aunque desde el punto de vista popular no sea tan conocido como otros. Os dejo unos cuantos poemas suyos


EN LA PERFECTA EDAD

El sabor del café, el cigarrillo,
el pausado paseo de la tarde,
el olor de la tierra cuando llueve,
la grata charla con algún amigo
y alguna rara página gozada
son tu amor a la vida, tus sentidos.
Ahondan las heridas con el tiempo
aunque oculte a su vez las cicatrices.
La juventud pasó, y eso que tienes
es lo que llaman madurez los necios.


INTERIOR

Quién sabe si aquella luz viene de fuera o de adentro
de los alzados visillos. Ni a qué lado del espejo
surge esa mano de niebla que va dibujando un sueño
de relojes y almanaques, de puertas y verdinegros
salones acristalados que son del agua el reflejo.
Agua de un río muy hondo que viene desde muy lejos.
—Aquí las cosas nos miran con grandes ojos secretos—.

Con parsimonia el reloj suena en el patio en silencio.


LA SOLEDAD

La soledad, la lámpara, la mesa,
aquí el recado de escribir dispuesto.
¿Es eso compañía?
Quizá la solución sea el amor.
¿Y cómo se ama?
¿Lo supe alguna vez y lo olvidé?
Quizá nunca lo supe y ahora me doy cuenta.
Escribí libros de poesía.
Quise decir palabras bellas y a la vez verdaderas.
Pues el tiempo se acorta,
¿irreal fue mi vida, humo dormido, niebla?
Amargo es despertar, malgastado el pasado
si quedan menos horas
y en éstas sólo ves vacío.
¿Qué te dicen los años?:
Araña con tu pluma tu presente
y pon verdad
para que así ilumine tu pasado el futuro.
¿Dónde la compañía?:
La soledad, la lámpara, la mesa,
he aquí el recado de escribir dispuesto.


LA HORA

Lucha el poeta en contra de la nada
y a su fin sin destino llama Dios.
Que nadie piense de la vida en pos,
después el paraíso. Dije Nada.

Cuando llega la hora ya acotada
si acaso, despedirse, un“Adiós".
Qué inocencia pensar que después los
arcángeles esperan a la entrada.

Quevedo Otero, Brines… Así, todos
los que tal piensan, piensánse ceniza.
Mas muchos siguen la porfía en vano,

soñando en el vacío encontrar modos
de que la Parca sea olvidadiza:
El sueño de una noche de verano.

Fernando Ortiz 


Por si queréis leer más os dirijo a dos antologías suyas en la red, una en Poetas andaluces que incluye su bibliografía y otra en la revista Abel Martín.

Esta es una pequeña entrevista en El País cuando publicó en 2013 su antología Versos y años, y este el obituario que le dedicó el mismo periódico. Perdemos al poeta pero nos quedan sus libros.







martes, 10 de septiembre de 2019

Carmen Jodra

Carmen Jodra (Madrid 1980- 2019) fue una poeta precoz ganadora del premio Hiperión en 1999 con Las moras agraces, libro que tuvo un gran éxito, y luego casi desapareció de los ambientes literarios, excepto por la publicación en 2011 Rincones sucios, que paso mucho más desapercibido. Falleció el pasado mes de junio y creo que tenía otro libro listo para publicar.


Por aquello de que todo buen poeta ha de hacer escrito un buen soneto antes de dedicarse a otros menesteres poéticos, comienzo con un soneto de "El ciclo satánico"


HOY VIENE A VERME. ÉL, ÉL EN PERSONA...

Hoy viene a verme. Él, Él en persona.
No intento resistirme, por supuesto.
Irónico y burlón, llega dispuesto
a "salvarme de lo que me obsesiona":


tal dice. Su belleza desentona
con el eterno universal denuesto
de que le han hecho objeto; aparte de esto,
me ofrece lo que nunca se perdona.

Tendiendo, en fin, el ominoso pliego,
me ha mirado con ansia tan humana
que chispean sus ojos como el fuego.

¡Un alto precio por una manzana!
Temblando igual que Él, respiro y niego,
pero no sé lo que diré mañana.

Carmen Jodra


Y ahora os dejo otros dos poemas, si queréis más podéis consultar la antología publicada en A media voz

IMPRESSION DU MATIN

Cuánta belleza nos reserva el mundo.
Ha helado ya sobre las hojas muertas.
Hay una chica con una melena
lisa y rubia, larguísima,
y otra chica con su gloriosa mata
de pelo pelirrojo.
El sol lanza chispazos sobre las hojas muertas.
Cuánta belleza nos regala el mundo.


FATIGA

Hay demasiadas cosas
de las que preocuparse,
siempre distintas, siempre imprescindibles,
y nunca se termina,
y apenas se respira... Y además
está el muchacho que jamás nos mira,
la chica que no sabe que la amamos
Y Platón predicando represiones...
Y a esto le llaman vida...

Carmen Jodra


No sabemos lo que la poeta hubiese dado de sí y siempre es triste referirse a alguien cuando ya nos ha abandonado, y a tan temprana edad. Aquí os dejo dos obituarios en El Cultural y el La Vanguardia, este último con algunos poemas suyos. Isabel Gamero en Letras libres y Enrique Villagrasa en Librújulacreo que han hecho un buen resumen de su trayectoria poética. Por otra parte, Juan Marqués nos deja una visión de la autora, en la que se acerca más a la persona sin descuidar su obra.



jueves, 9 de mayo de 2019

Julio Aumente

Julio Aumente (Córdoba, 1921 -2006) fue un poeta perteneciente al Grupo Cántico. Releyendo la "Antología de la poesía española del siglo XX" editada por José Paulino Ayuso he encontrado este poema suyo, que en su día señalé en el libro y que pasados los años me sigue gustando. Sea este mi tardío y pequeño homenaje a estos versos en que la magia de las palabras trasforma sonidos en sentimientos.



AL FILO DE LAS NOCHES


Un cuerpo que se entrega no es difícil hallarlo.
Eso eras tú, un hermoso cuerpo divino y vivo.
Una breve cintura, un racimo dorado
en tus ojos brillando entre los ríos de Agosto.

Pero es fácil que un cuerpo fluya como una gema
si como amor se mira, con verdadero amor.
Amor y no esa débil pasión que muere a un tiempo
con el último goce de los cuerpos vencidos.

Para mí la palabra, para ti la caricia;
para mí la sonrisa y el arco de tus cejas,
para mí el fruncimiento de tu labio rosado,
superior, tibio, altivo, carnal, condescendiente.

Pero el amor no muere porque nunca ha nacido
en ti, que languideces al tocar de los dedos.
Tú buscas el secreto, la dulzura, el peligro
del momento robado al filo de las noches.

La amistad para ti, o el amor, eran sólo
nombres a que invocar en las horas perdidas.


Julio Aumente

Hay poca información de Julio Aumente en las redes, aparte de su entrada en Wikipedia y unos obituarios de Luis Antonio de Villena y Luis García Montero, será por aquello de que sólo se habla de los poetas cuando mueren. En todo caso, en Poetas del siglo XXI hay unos pocos poemas suyos.

Por eso hay que acudir a sus libros. Hay una antología con edición de L. A de Villena y en Editorial Renacimiento y La casa del libro aún se pueden encontrar algunos.





miércoles, 3 de abril de 2019

Jorge Guillén y su libro "Cántico".

Jorge Guillén (Valladolid, 1893 - Málaga, 1984) es uno de los grandes poetas del 27 y quizá el más influido por la poesía pura de Juan Ramón Jiménez: Y se quitó la túnica,
 / y apareció desnuda toda… /
¡Oh pasión de mi vida, poesía 
desnuda, mía para siempre!

"Cántico", su poemario más conocido, fue un libro reelaborado durante muchos años, desde los 75 poemas de la edición de 1928 y a los de 270 de la edición que se considera definitiva de 1950. Ha dicho Francisco Rico de esta obra: se concibió y culminó como un ejercicio extraordinariamente consciente de exaltación y estilización de la realidad y de entusiasmo ante el mundo.



Acabo de publicar un artículo en la web cultural "Las nueve musas" en que trato de uno de los poemas de Cántico, ¿Ocaso? y su división en versos.


¿OCASO? (tal como está escrito en Cántico)

Íntima y dúctil, la sombra aguardando aparece
Sobre las piedras y sobre las brañas. Lo oscuro
Se junta. ¿Fin? El silencio recibe en su alfombra
Los sones menguantes del mundo. Pozo de ocaso,
Nada se pierde. La tierra en su ser profundiza.

Jorge Guillén. Cántico. "El pájaro en la mano"



En ese artículo analizo este poema y explico cómo es más fácil de recitar y descubrir su magnífica sonoridad cortando de otra forma los versos. Este es un tema que creo hay que debatir, ya que todo lo que sea facilitar la lectura es bueno para la mayor difusión y disfrute de la poesía.

¿OCASO? (con diferente división versal)

Íntima y dúctil,
la sombra aguardando aparece
sobre las piedras y sobre las brañas.
Lo oscuro se junta.
¿Fin? El silencio recibe en su alfombra
los sones menguantes del mundo.
Pozo de ocaso, nada se pierde.
La tierra en su ser profundiza.


Me interesa mucho vuestra opinión como lectores y amantes de la poesía a lo que indico en el artículo, la razonada discusión siempre aclara dudas o nos plantea nuevas alternativas. En 2020 he publicado un tratado de métrica donde analizo en profundidad todos los temas relacionados con la métrica, entre ellos ese de cortar los versos de una forma distinta para que se realce la musicalidad, y la opinión del lector es un feed back imprescindible.














Otro poema de este magnífico libro de Guillén:

CIMA DE LA DELICIA

¡Cima de la delicia!
Todo en el aire es pájaro.
Se cierne lo inmediato
resuelto en lejanía.


¡Hueste de esbeltas fuerzas!
¡Qué alacridad de mozo
en el espacio airoso,
henchido de presencia!

El mundo tiene cándida
profundidad de espejo.
Las más claras distancias
sueñan lo verdadero.

¡Dulzura de los años
irreparables! ¡Bodas
tardías con la historia
que desamé a diario!

Mas, todavía más.
Hacia el sol, en volandas
la plenitud se escapa.
¡Ya sólo sé cantar!

Jorge Guillén. Cántico. "Al aire de tu vuelo"

Vicente Morales Ayllón ha escrito un comentario de textos de este poema  en el que cita, sin desvelar la razón, la diferencia de rimas entre la estrofa tercera y el resto. Estos versos son heptasílabos asonantados y en todas las estrofas la rima es abrazada, excepto en la tercera que es alternada cuando hubiera sido fácil mantener la simetría del poema cambiado el orden de los versos 11º y 12º. No sé cuál fue el motivo por el que el poeta mantuvo esa excepción, quizá para romper la monotonía de ritmo abrazado, pero en cualquier caso es un magnífico poema. 

Como otro ejemplo final del buen trabajo poético de Guillén escojo otro breve poema con la explicación que da Mario Hernández en el prólogo de la Antología de Guillén publicada por El País. De ese poema se han encontrado 6 manuscritos escritos en 1924, 1928, 1932, 1943 y 1944 en diferentes lugares.

ALBA MARINA, SOL, TERRESTRE AURORA

Se nivela un claror: el alba por su mar.

Alondras, desgajándose de brumas y rumores
-¡cuánta avecilla enhiesta para el amanecer!-,
enlazan canto y vuelo por la luz que va al mundo.

Se ahínca entre raíces la aurora: huele a sol.

Jorge Guillén. Cántico. "El pájaro en la mano"

Dice Hernández que sólo en uno de esos lugares de ve el mar (en el país vasco francés) y que las alondras nos llevan tierra adentro a su paisaje castellano. El endecasílabo inicial define sintéticamente el paisaje enaltecido y los cinco alejandrinos lo evocan desde la memoria en la que entran en juego tres sentidos escalonados: vista, oído y olfato; yendo de la vasta amplitud de la mirada a la proximidad del canto y la extrema cercanía del olfato.


Clicando en el portal A media voz  encontraréis una antología de sus poemas, y en la web del Instituto Cervantes virtual   su biografía y blibliografía.  Y por último, un vídeo con imágenes de poetas del 27 y el recitado del último poema que escribió Guillén en 1984: El vídeo misterioso