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sábado, 12 de octubre de 2019

Martínez Sierra, Gregorio y María (Lejárraga)

Gregorio Martínez Sierra (Madrid, 1881-1947) es más conocido como escritor, dramaturgo y empresario teatral que como poeta. Además, se dice que la inspiradora o creadora de su obra fue su esposa María Lejárraga (San Millán de la Cogolla, 1874; Buenos Aires, 1974) conocida también como María Martínez Sierra, dejemos pues la entrada a nombre de los dos.


LA TARDE ENFERMA

La tarde enferma de calor, se tiende
sobre el austero campo de Castilla,
para morir en paz; el aire abrasa;
jadean en los surcos las espigas;
la tierra abre mil bocas de sedienta;
el cielo, en su implacable azul, la mira
sufrir, y no se duele
de la muda agonía...
Sobre la tarde enferma
ha puesto el alma una contemplativa
compasión hacia todo lo que sufre
como la tierra, hacia lo que agoniza
como la tarde cara al sol de junio,
y, a fuerza de pensar en las heridas
con que amor, sol y luna van poniendo
pechos en carne viva,
ha sentido pesar sobre sus hombros
buena parte del tedio de la vida,
y ha dicho: el hombre es como un viajero
que va en tren, por el yermo de Castilla,
bajo el sol, sudoroso, fatigado,
dejándose arrastrar, pero sin prisa,
porque sabe que al fin de la jornada
de está esperando la melancolía.

La casa de la primavera (1907). Martínez Sierra.


Se ha catalogado esta poesía como modernista y, aunque ha sufrido el paso del tiempo, vale la pena situarnos en esa época dentro de un contexto que nos dio grandes poetas en la lengua castellana, como son los que le acompañan en este libro "La casa de la primavera": Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Enrique Díez-Canedo y otros.

En wikipedia encontraréis las biografías de Gregorio Martínez Sierra y María Lejárraga. Recientemente la editorial Renacimiento ha rescatado una obra de María publicada a su nombre y no oculto tras el de su marido.

No he encontrado antologías de sus poemas y, si queréis más, os dirijo a la "Antología de la poesía modernista española" publicada por Castalia en 2008.





miércoles, 25 de septiembre de 2019

Fernando Ortiz

Fernando Ortiz (Sevilla, 1947-2014)​ fue un poeta, crítico literario y articulista considerado por varios antólogos como como muy importante para su generación, aunque desde el punto de vista popular no sea tan conocido como otros. Os dejo unos cuantos poemas suyos


EN LA PERFECTA EDAD

El sabor del café, el cigarrillo,
el pausado paseo de la tarde,
el olor de la tierra cuando llueve,
la grata charla con algún amigo
y alguna rara página gozada
son tu amor a la vida, tus sentidos.
Ahondan las heridas con el tiempo
aunque oculte a su vez las cicatrices.
La juventud pasó, y eso que tienes
es lo que llaman madurez los necios.


INTERIOR

Quién sabe si aquella luz viene de fuera o de adentro
de los alzados visillos. Ni a qué lado del espejo
surge esa mano de niebla que va dibujando un sueño
de relojes y almanaques, de puertas y verdinegros
salones acristalados que son del agua el reflejo.
Agua de un río muy hondo que viene desde muy lejos.
—Aquí las cosas nos miran con grandes ojos secretos—.

Con parsimonia el reloj suena en el patio en silencio.


LA SOLEDAD

La soledad, la lámpara, la mesa,
aquí el recado de escribir dispuesto.
¿Es eso compañía?
Quizá la solución sea el amor.
¿Y cómo se ama?
¿Lo supe alguna vez y lo olvidé?
Quizá nunca lo supe y ahora me doy cuenta.
Escribí libros de poesía.
Quise decir palabras bellas y a la vez verdaderas.
Pues el tiempo se acorta,
¿irreal fue mi vida, humo dormido, niebla?
Amargo es despertar, malgastado el pasado
si quedan menos horas
y en éstas sólo ves vacío.
¿Qué te dicen los años?:
Araña con tu pluma tu presente
y pon verdad
para que así ilumine tu pasado el futuro.
¿Dónde la compañía?:
La soledad, la lámpara, la mesa,
he aquí el recado de escribir dispuesto.


LA HORA

Lucha el poeta en contra de la nada
y a su fin sin destino llama Dios.
Que nadie piense de la vida en pos,
después el paraíso. Dije Nada.

Cuando llega la hora ya acotada
si acaso, despedirse, un“Adiós".
Qué inocencia pensar que después los
arcángeles esperan a la entrada.

Quevedo Otero, Brines… Así, todos
los que tal piensan, piensánse ceniza.
Mas muchos siguen la porfía en vano,

soñando en el vacío encontrar modos
de que la Parca sea olvidadiza:
El sueño de una noche de verano.

Fernando Ortiz 


Por si queréis leer más os dirijo a dos antologías suyas en la red, una en Poetas andaluces que incluye su bibliografía y otra en la revista Abel Martín.

Esta es una pequeña entrevista en El País cuando publicó en 2013 su antología Versos y años, y este el obituario que le dedicó el mismo periódico. Perdemos al poeta pero nos quedan sus libros.







martes, 10 de septiembre de 2019

Carmen Jodra

Carmen Jodra (Madrid 1980- 2019) fue una poeta precoz ganadora del premio Hiperión en 1999 con Las moras agraces, libro que tuvo un gran éxito, y luego casi desapareció de los ambientes literarios, excepto por la publicación en 2011 Rincones sucios, que paso mucho más desapercibido. Falleció el pasado mes de junio y creo que tenía otro libro listo para publicar.


Por aquello de que todo buen poeta ha de hacer escrito un buen soneto antes de dedicarse a otros menesteres poéticos, comienzo con un soneto de "El ciclo satánico"


HOY VIENE A VERME. ÉL, ÉL EN PERSONA...

Hoy viene a verme. Él, Él en persona.
No intento resistirme, por supuesto.
Irónico y burlón, llega dispuesto
a "salvarme de lo que me obsesiona":


tal dice. Su belleza desentona
con el eterno universal denuesto
de que le han hecho objeto; aparte de esto,
me ofrece lo que nunca se perdona.

Tendiendo, en fin, el ominoso pliego,
me ha mirado con ansia tan humana
que chispean sus ojos como el fuego.

¡Un alto precio por una manzana!
Temblando igual que Él, respiro y niego,
pero no sé lo que diré mañana.

Carmen Jodra


Y ahora os dejo otros dos poemas, si queréis más podéis consultar la antología publicada en A media voz

IMPRESSION DU MATIN

Cuánta belleza nos reserva el mundo.
Ha helado ya sobre las hojas muertas.
Hay una chica con una melena
lisa y rubia, larguísima,
y otra chica con su gloriosa mata
de pelo pelirrojo.
El sol lanza chispazos sobre las hojas muertas.
Cuánta belleza nos regala el mundo.


FATIGA

Hay demasiadas cosas
de las que preocuparse,
siempre distintas, siempre imprescindibles,
y nunca se termina,
y apenas se respira... Y además
está el muchacho que jamás nos mira,
la chica que no sabe que la amamos
Y Platón predicando represiones...
Y a esto le llaman vida...

Carmen Jodra


No sabemos lo que la poeta hubiese dado de sí y siempre es triste referirse a alguien cuando ya nos ha abandonado, y a tan temprana edad. Aquí os dejo dos obituarios en El Cultural y el La Vanguardia, este último con algunos poemas suyos. Isabel Gamero en Letras libres y Enrique Villagrasa en Librújulacreo que han hecho un buen resumen de su trayectoria poética. Por otra parte, Juan Marqués nos deja una visión de la autora, en la que se acerca más a la persona sin descuidar su obra.



jueves, 9 de mayo de 2019

Julio Aumente

Julio Aumente (Córdoba, 1921 -2006) fue un poeta perteneciente al Grupo Cántico. Releyendo la "Antología de la poesía española del siglo XX" editada por José Paulino Ayuso he encontrado este poema suyo, que en su día señalé en el libro y que pasados los años me sigue gustando. Sea este mi tardío y pequeño homenaje a estos versos en que la magia de las palabras trasforma sonidos en sentimientos.



AL FILO DE LAS NOCHES


Un cuerpo que se entrega no es difícil hallarlo.
Eso eras tú, un hermoso cuerpo divino y vivo.
Una breve cintura, un racimo dorado
en tus ojos brillando entre los ríos de Agosto.

Pero es fácil que un cuerpo fluya como una gema
si como amor se mira, con verdadero amor.
Amor y no esa débil pasión que muere a un tiempo
con el último goce de los cuerpos vencidos.

Para mí la palabra, para ti la caricia;
para mí la sonrisa y el arco de tus cejas,
para mí el fruncimiento de tu labio rosado,
superior, tibio, altivo, carnal, condescendiente.

Pero el amor no muere porque nunca ha nacido
en ti, que languideces al tocar de los dedos.
Tú buscas el secreto, la dulzura, el peligro
del momento robado al filo de las noches.

La amistad para ti, o el amor, eran sólo
nombres a que invocar en las horas perdidas.


Julio Aumente

Hay poca información de Julio Aumente en las redes, aparte de su entrada en Wikipedia y unos obituarios de Luis Antonio de Villena y Luis García Montero, será por aquello de que sólo se habla de los poetas cuando mueren. En todo caso, en Poetas del siglo XXI hay unos pocos poemas suyos.

Por eso hay que acudir a sus libros. Hay una antología con edición de L. A de Villena y en Editorial Renacimiento y La casa del libro aún se pueden encontrar algunos.





miércoles, 3 de abril de 2019

Jorge Guillén y su libro "Cántico".

Jorge Guillén (Valladolid, 1893 - Málaga, 1984) es uno de los grandes poetas del 27 y quizá el más influido por la poesía pura de Juan Ramón Jiménez: Y se quitó la túnica,
 / y apareció desnuda toda… /
¡Oh pasión de mi vida, poesía 
desnuda, mía para siempre!

"Cántico", su poemario más conocido, fue un libro reelaborado durante muchos años, desde los 75 poemas de la edición de 1928 y a los de 270 de la edición que se considera definitiva de 1950. Ha dicho Francisco Rico de esta obra: se concibió y culminó como un ejercicio extraordinariamente consciente de exaltación y estilización de la realidad y de entusiasmo ante el mundo.



Acabo de publicar un artículo en la web cultural "Las nueve musas" en que trato de uno de los poemas de Cántico, ¿Ocaso? y su división en versos.


¿OCASO? (tal como está escrito en Cántico)

Íntima y dúctil, la sombra aguardando aparece
Sobre las piedras y sobre las brañas. Lo oscuro
Se junta. ¿Fin? El silencio recibe en su alfombra
Los sones menguantes del mundo. Pozo de ocaso,
Nada se pierde. La tierra en su ser profundiza.

Jorge Guillén. Cántico. "El pájaro en la mano"



En ese artículo analizo este poema y explico como es más fácil de recitar y descubrir su magnífica sonoridad cortando de otra forma los versos. Este es un tema que creo hay que debatir, ya que todo lo que sea facilitar la lectura es bueno para la mayor difusión y disfrute de la poesía.

¿OCASO? (con diferente división versal)

Íntima y dúctil,
la sombra aguardando aparece
sobre las piedras y sobre las brañas.
Lo oscuro se junta.
¿Fin? El silencio recibe en su alfombra
los sones menguantes del mundo.
Pozo de ocaso, nada se pierde.
La tierra en su ser profundiza.


Me interesa mucho vuestra opinión como lectores y amantes de la poesía a lo que indico en el artículo, la razonada discusión siempre aclara dudas o nis plantea nuevas alternativas. Otro poema de este magnífico libro.

CIMA DE LA DELICIA

¡Cima de la delicia!
Todo en el aire es pájaro.
Se cierne lo inmediato
resuelto en lejanía.


¡Hueste de esbeltas fuerzas!
¡Qué alacridad de mozo
en el espacio airoso,
henchido de presencia!

El mundo tiene cándida
profundidad de espejo.
Las más claras distancias
sueñan lo verdadero.

¡Dulzura de los años
irreparables! ¡Bodas
tardías con la historia
que desamé a diario!

Mas, todavía más.
Hacia el sol, en volandas
la plenitud se escapa.
¡Ya sólo sé cantar!

Jorge Guillén. Cántico. "Al aire de tu vuelo"

Vicente Morales Ayllón ha escrito un comentario de textos de este poema  en el que cita, sin desvelar la razón, la diferencia de rimas entre la estrofa tercera y el resto. Estos versos son heptasílabos asonantados y en todas las estrofas la rima es abrazada, excepto en la tercera que es alternada cuando hubiera sido fácil mantener la simetría del poema cambiado el orden de los versos 11º y 12º. No sé cuál fue el motivo por el que el poeta mantuvo esa excepción, quizá para romper la monotonía de ritmo abrazado, pero en cualquier caso es un magnífico poema. 

Como otro ejemplo final del buen trabajo poético de Guillén escojo otro breve poema con la explicación que da Mario Hernández en el prólogo de la Antología de Guillén publicada por El País. De ese poema se han encontrado 6 manuscritos escritos en 1924, 1928, 1932, 1943 y 1944 en diferentes lugares.

ALBA MARINA, SOL, TERRESTRE AURORA

Se nivela un claror: el alba por su mar.

Alondras, desgajándose de brumas y rumores
-¡cuánta avecilla enhiesta para el amanecer!-,
enlazan canto y vuelo por la luz que va al mundo.

Se ahínca entre raíces la aurora: huele a sol.

Jorge Guillén. Cántico. "El pájaro en la mano"

Dice Hernández que sólo en uno de esos lugares de ve el mar (en el país vasco francés) y que las alondras nos llevan tierra adentro a su paisaje castellano. El endecasílabo inicial define sintéticamente el paisaje enaltecido y los cinco alejandrinos lo evocan desde la memoria en la que entran en juego tres sentidos escalonados: vista, oído y olfato; yendo de la vasta amplitud de la mirada a la proximidad del canto y la extrema cercanía del olfato.


Clicando en el portal A media voz  encontraréis una antología de sus poemas, y en la web del Instituto Cervantes virtual   su biografía y blibliografía.  Y por último, un vídeo con imágenes de poetas del 27 y el recitado del último poema que escribió Guillén en 1984: El vídeo misterioso 




jueves, 7 de febrero de 2019

José Iglesias de la Casa

José Iglesias de la Casa (Salamanca, 1748 - 1791) sacerdote y poeta que fue conocido con el sobrenombre de "Arcadio". Destaca por su poesía bucólica y amorosa, pero también por sus sátiras como esta letrilla suya en que elogia la vida alegre. Al final indico el significado de algunas palabras actualmente en desuso.


LETRILLA

En eso de que por tema
de no ceder a ninguno,
sin esperar premio alguno,
me ponga con mucha flema
a escribir un gran poema,
como el pobretón del Tasso, (*)
paso.

Mas en que por diversión
se suelte mi tarabilla (*)
en cantar una letrilla
donde saque a colación
tanto esposo chivatón
como a cada paso encuentro,
entro.

Que yo, cual camaleón,
esté a un gran sofí adulando, (*)
mil sobardadas pasando (*)
por lograr mi pretensión,
cautivo de ambición
de sueño y de gusto escaso,
paso.

Mas en que mis gustos ame
donde hallo fortuna cierta,
y cuando más me divierta,
ningún cuidado me llame,
pues buey suelto bien se lame
por defuera y por dedentro,
entro.

Que quieran que a una función
vaya yo en diciembre helado,
a beber, de convidado,
aguas de agraz y limón (*)
que dejen mi corazón
tan helado como el vaso,
paso.

Pero que con mi vecino
y otras amigos, de broma,
sentado en un corro coma
buenas lonjas de tocino,
y un gran pellejo de vino
haya por copa en el centro,
entro.

En que vestido de gala
dance yo en serio un amable, (*)
sin que toque y sin que hable
a las damas de la sala,
pues me echarán noramala (*)
si a algo de esto me propaso,
paso.

Mas en el ir a enredar
a los bailes de candil,
donde pueda yo entre mil
con las chicas retozar,
apagar la luz, y andar
a esta cojo, a la otra encuentro,
entro.

José Iglesias de la Casa


Torcuato Tasso compuso un extensísimo poema sobre la conquista de Jerusalén.
Tarabilla: hablar mucho sin orden ni concierto
Sofí: majestad persa antigua.
Sobarbadas: Reprensión a alguien con palabras ásperas.
Agraz: zumo de uva no madura.
Amable: baile cortesano del siglo XVIII.
Noramala: en hora mala.



En el siglo XVIII no abundan los buenos poetas, pero tampoco hay que olvidarlo y José Iglesias de las Casas es una muestra de que la poesía pervivió en esa época. En la Real Academía de la Historia hay una biografía del autor. En la Biblioteca virtual Cervantes se pueden encontrar unas cuantas letrillas más y en A media voz unos cuantos poemas bucólico amorosos

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Cristóbal Mosquera de Figueroa

Cristóbal Mosquera de Figueroa (Sevilla, 1547 - Écija, 1610) poeta y escritor, además de corregidor y alcalde, no es demasiado conocido, a pesar de su amplia obra que ha sido recogida y comentada recientemente en un libro por Jorge León Gustà

Vamos a tratar en esta entrada de paliar algo este desconocimiento transcribiendo alguno de sus sonetos. Comienzo con dos de temática amorosa.


SONETO A DOÑA JUANA DE MENDOZA

Rayos de eterno sol son tus cabellos,
vivas flechas de amor tus bellos ojos;
tu boca y rostro tierno son despojos
de los colores celestiales bellos.

Si el que se siente atormentado dellos
halla deleite en ásperos abrojos,
dichoso el que sin pena y sin enojos
los goza, pues nació para querellos.

Tú serás otro Alcides, ¡oh Menoro!,
que por el alto premio de la gloria
venció trabajos y domó el profundo;

y dirás, enlazado en trenzas de oro,
que es poco por gozar de tal victoria
sufrir prisiones, circundar el mundo.

Cristóbal Mosquera de Figueroa

Alcides es el nombre griego de Hércules y Medoro el personaje de Orlando el Furioso amante de Angélica. Como indica J. León, el soneto no se dirige a la amada sino que se centra en el amante camuflado bajo el pseudónimo de Menoro. 


SONETO AL NOMBRE DE UNA DAMA

¡Oh clara crüeldad de Amor airado!
¡Oh clara turbación de suerte mía!
No es clara, sino oscura, mi alegría,
y es clara la ocasión de mi cuidado.

Entonces era clara, y bien librado
yo me pudiera llamar, pues que tenía
la remuneración de mi porfía
con clara luz hermosa prosperando.

Ahora en esta sombra de la ausencia
apartado de ti siento mi clara
razón de me acabar como perdido.

Pero si he de penar sin tu presencia,
ya que la muerte fiera no sea clara,
vendré a morir a manos del olvido.

Cristóbal Mosquera de Figueroa

Un soneto muy bien estructurado, en torno al nombre de la supuesta amada Clara, con encabalgamientos en el segundo cuarteto, que en mi opinión no desmerece ante otros sonetos de este género de los poetas más famosos de los siglos de oro.

Y cierro con otro soneto de temática religiosa.

ESTANDO CANSADO DE PRETENDER Y DETERMINANDO RECOGERSE

Déjame ya, Fortuna y Esperanza,
que en mi cuerpo y mi alma has hecho el daño
-de hoy a mañana, de uno en otro año-,
debiendo en Dios poner mi confianza.

¡Oh padres que acudisteis con bonanza
a mis tormentas, tiempo y desengaño!
Pudiera Dios tratarme como a extraño,
pues fuera justa en mí cualquier venganza.

Ángel divino, inspiración del cielo,
nuncio de aquella antigua hermosura:
entra en mi corazón y hazte fuerte.

Apártate ambición, hija del suelo,
que ya me está mejor la sepultura,
sueño de justos, apacible muerte.

Cristóbal Mosquera de Figueroa
 
Destaco una curiosidad fonética en este soneto que nos permite saber como se pronunciaban algunas palabras en las fronteras de los siglos XVI y XVII. Las "h" de "hermosura" y "hazte" todavía no eran mudas y se pronunciaban aspiradas, ya que es así como se mantiene el impecable ritmo de este soneto y sus versos endecasílabos. Un ejemplo de como la poesía permite conocer como pronunciaban nuestros antepasados.



Hay poca información de Mosquera en la red, más alla de la entrada de Wikipedia, y muy pocos poemas colgados, por ello si estos poemas os han sabido a poco, os recomiendo el libro que os he citado antes de Jorge León Gustà que recoge su biografía y su obra poética completa, con interesantes anotaciones que nos ayudan a comprender mejor la obra de este injustamente poco conocido poeta.



domingo, 4 de noviembre de 2018

Manuel Vázquez Montalbán, poeta

Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939 - Bangkok 2003) es muy conocido como novelista y periodista, pero menos como poeta, que quizá es como el querría ser recordado, ya que la poesía fue muy importante en su vida. Publicó su primer poemario "La educación sentimental" en 1967 y en 1970 ya apareció como uno de los 9 novísimos en la antología de Castellet.



REFLEXIÓN MORAL SOBRE LA ANATOMÍA

Hay mujeres que hacen daño
en el pecho del que muere
                                  al contemplar
la contención exacta de su carne
                                         la refrigeración
blanda de sus cabellos limpios
y el pretexto caedizo de sus ropas

                                      otras
tienen los ojos tristes pero hermosos
o un bello lomo para un torpe frente
                                                o dos piernas
sin cansancio que musculan columnas
                                         de seguro cielo

otras sólo tienen
dos senos a punto de abrirse por su peso
de fruta para labios agostados
                                         para manos
sin otro mundo que llevarse al alma

                                               y en ocasiones
sólo un seno es hermoso sólo un hombro
sólo un vencimiento de la piel
                                        sólo los labios

pero siempre hay un hombre enamorado de tanto o de tan poco
enamorado fugaz o consecuente ama
las pequeñas patrias de una noche
                                               sin clarines
frente a unos párpados cerrados murmullos
fracasadas sintaxis

                                  respetad las plantas
y los cuerpos donde el deseo se descansa
del infinito miedo a todos los olvidos.

M. Vázquez Montalbán. 
"A la sombra de las muchachas sin flor" (1973)


VERANO Y HUMO

Ya sabemos lo que cuesta
vencer la resistencia tenaz
de dos piernas unidas
                                  el sabor
de algún aliento amargó el aire
de madrugada en nuestras fauces
y el cuerpo resultó torpe al despertar
o se quejó triste por un frío olvidado

y sin embargo
más de una vez se nos otoñizan los árboles,
brilla la calle bajo la lluvia amarilla,
damos lumbre a un paseante solitario
por el puerto
                        y silbamos una melodía
ramplona, ya tarde, cuando los veleros
mienten puertos ansiados y el aire
salino no pregunta
                                 ¿quién,
quién no teme perder la que no ama?
Nunca desayuné en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
                                       nunca
aunque sepa los caminos
                                      llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar

                  una fotografía, quizás
una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar
                                 y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
                                           el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai piu ritornera...
y quizá todo sea mejor así, esperado

porque al llegar no puedes volver
a Ítaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
                                                    nunca,
nunca quiero desayunar en Tiffany, nunca
quiero llegar a Ítaca aunque sepa los caminos

lejana y sola.

Manuel Vázquez Montalbán."Una educación sentimental" (1967)


Inútil escrutar tan alto cielo
inútil cosmonauta el que no sabe
el nombre de las cosas que le ignoran
el color del dolor que no le mata

inútil cosmonauta
el que contempla estrellas
para no ver las ratas.

Manuel Vázquez Montalbán. "Pero el viajero que huye" (1990)

Aquí podéis escuchar este último poema cantado por Loquillo


He de reconocer que he sido lector devoto de las novelas de Vázquez Montalbán, pero había pasado superficialmente por su poesía, hasta que recientemente con ocasión de las Jornadas poéticas que le ha dedicado  la ACEC he tenido la ocasión de efectuar un recorrido por su obra que ha sido un grato redescubrimiento. Os aviso, que sus poemas no son de fácil lectura, por su especial, disposición, falta de puntuación y su especial ritmo; por lo que precisan de una lectura lenta y atenta para que el poema nos muestre todo su contenido.

Os dejo un enlace al Archivo de poetas de la ACEC grabado con el autor el año  de su muerte en que recita 10 de sus poemas . Aquí tenéis el primero "Conchita Piquer" , al resto accederéis por el enlace anterior.

 


No siempre los autores son los mejores lectores de sus poemas y menos cuando lo hace un rapsoda como Josep María Pou. Aquí os dejo un video de esas Jornadas poéticas de la ACEC donde Pou presentado por David Castillo recita magníficamente esos poemas y demuestra la importancia de la oralidad en la poesía.



Como siempre, mi recomendación es que acudáis a la fuente, a los libros del poeta, a través de los que se tiene una visión mucho más completa de su obra, que desde sólo unos poemas sueltos como los que os he colgado. Aquí tenéis toda su bibliografía, una reseña de su "Poesía completa" y un artículo de Manuel Rico en que habla de la poesía de Vázquez Montalbán.




domingo, 22 de julio de 2018

Nicolás Guillén











Nicolás Guillén (Camagüey, 1902 - La Habana, 1989), al que llaman el "poeta nacional de Cuba", está considerado el principal representante de la poesía negra, afrocubana o, como él prefería denominar "mulata". Él fue quien introdujo a mediados del siglo pasado el son como forma poética.

Su poesía polifacética bebe de lo popular, pero sin desdeñar influencias más clásicas. Os copio un poema suyo con formato de romance.


ROSA TÚ, MELANCÓLICA

El alma vuela y vuela
buscándote a lo lejos,
rosa tú, melancólica
rosa de mi recuerdo.
Cuando la madrugada
va el campo humedeciendo,
y el día es como un niño
que despierta en el cielo,
Rosa, tú, melancólica
ojos de sombra llenos,
desde mi estrecha sábana
toco tu firme cuerpo.
Cuando ya el alto sol
ardió con su alto fuego,
cuando la tarde cae
del ocaso deshecho,
ya en mi lejana mesa
tu oscuro pan contemplo.
Y en la noche cargada
de ardoroso silencio,
Rosa, tú, melancólica
rosa de mi recuerdo,
dorada, viva, y húmeda,
bajando vas del techo,
tomas mi mano fría
y te me quedas viendo.
Cierro entonces los ojos,
pero siempre te veo
clavada allí, clavando
tu mirada en mi pecho,
larga mirada fija,
como un puñal de sueño.

Nicolas Guillén

Y quién no recuerda su "De que callada manera" que tan bien ha musicado y cantado Pablo Milanés (más abajo os cuelgo el vídeo)

DE QUE CALLADA MANERA...

¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
¡Yo, muriendo!


Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!

En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!

Nicolas Guillén


En la Biblioteca Virtual Cervantes tenéis un amplio espacio dedicado a Guillén con biografía, bibliografía, acceso a sus poemas, una fonoteca en que recita sus poemas, ensayos sobre sus obras, etc. Y en "A media voz" podéis acceder a una antología de sus poemas. También os dejo un artículo sobre el poeta publicado en ABC por Armando Almada-Roche.






viernes, 1 de junio de 2018

Gabriela Mistral

Gabriela Mistral (Vicuña, Chile 1899 – New York 1957), es una gran figuras de la poesía de américa y el primer latinoamericano premiado con el Nobel de Literatura en 1945​.

Este poema es de su primer libro "Desolación" publicado en 1922


VERGÜENZA

Si tú
me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje el río.

Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas.
Ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.

Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.

Yo callaré para que no conozcan,
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mí frente tosca
y en la tremolación que hay en mi mano...

Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que mañana al descender al río
la que besaste llevará hermosura!

Gabriela Mistral. Desolación


Este poema está compuesto por endecasílabos, pero desde su primer libro, la autora ya hace uso de una versificación muy variada en cuanto a rima, acentuación o medida de los versos. De eso trato en un artículo que he publicado en la web cultural "Las nueve musas" sobre su poema "In memoriam",  donde lo analizo y propongo esquemas alternativos para resaltar la armonía de los versos. A través de este enlace podéis acceder a otros artículos que he publicado en esa web.

En A media voz tenéis una antología de sus poemas y en el portal de la Universidad de Chile la página de Gabriela Mistral contiene amplia información sobre su obra, biografía, bibliografía y estudios.

En este vídeo, tenéis un documental sobre la autora.