viernes, 12 de noviembre de 2010

NIKURIA, la isla de una isla.


Nikuria es una pequeña isla situada al norte de su isla madre Amorgós, de la que la separa un canal de apenas 200 metros. Nikuria tiene tres playas y tres embarcaderos, y un barquero que te permite llegar en pocos minutos. Nikuria tiene mucho más, pero eso es muy difícil de explicar. Lo intento en estas tres poesías, una por cada uno de mis tres primeros viajes a Amorgós.


NIKURIA

El canal es angosto,
sólo doscientos metros
entre Nikuria y Amorgós.

Hoy sin Meltemi la bahía,
que no lo es,
—que es un canal—,
viste disfraz de balsa.

Ni una brizna de viento,
ni una onda de ola.
El mar está tan plano y transparente,
que los peces en procesión
—a pocos metros de la orilla—
nadan con sus cabezas sobre el agua.
No sé si buscan alimento,
les gusta calentarse al sol,
o lo que quieren es mirarnos.

A lo lejos, la barca en el canal
va cortando el espejo,
su timonel —de pie en la popa—
conduce a los escasos transeúntes.

Amorgós, en medio del gran azul. Cuadernos de las islas griegas.
Ricardo Fernández Esteban ©



OTRA VEZ EN NIKURIA

Al norte de Amorgós, en una isla
hay una playa contemplando al sur
 esa bahía que es canal.
Otra vez en Nikuria, casi un año después.

Hoy, sin Meltemi,
sólo la suave brisa ondea
el espejo turquesa e interpreta
música de guijarros en la orilla.

Hoy todo es luz, hoy todo es soledad;
pero hoy los peces no han sacado
la cabeza del agua para vernos.

Mar, islas y estrellas. Cuadernos de las islas griegas
Ricardo Fernández Esteban ©




RECORDANDO NIKURIA

Si escribo de Amorgós es imposible
no recordar Nikuria que es isla de una isla,
que es bahía y es canal,
que estando al norte mira al sur
y en la que sólo somos transeúntes.
Hay recuerdos grabados en el alma
y alma no es la mente, es indeleble.

Del Confín al Cénit. Adendas del Dodecaneso
Ricardo Fernández Esteban ©


Posdata de XII-16: Estos poemas se escribieron en 2003, 2004 y 2007 (aunque han ido sufriendo alguna modificación). Estuve en Amorgós en 2010 pero de paso, sólo unas breves horas que me impidieron visitar Nikuria.

En 2016 volví a Amorgós a finales de septiembre. No pude pisar Nikuria porque en esa época ya no funcionaba la barca de comunicación, pero sí el complejo hotelero construido delante, en Aghios Pavlos. Todo cambia y es normal que los isleños quieran aprovechar las oportunidades turísticas, pero ver las tumbonas, piscina y el restaurante de diseño donde antes había una sencilla taberna que permitía contemplar Nikuria no es, al menos para mí, el mejor panorama. Por suerte, nos queda el recuerdo y otros muchos lugares en Amorgós que aún conservan su encanto de siempre.
 
El complejo hotelero Aqua Petra frente a Nikuria

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4 comentarios:

Susi DelaTorre dijo...

Viajando de la mano de tus letras versadas. Por aquí pasaré de nuevo.

Saludos, Ricardo!

montse gallart dijo...

Muy bellas descripciones, Ricardo!

Ελίνα Μουσταΐρα dijo...

Gracias ¡por hacerme conocer sitios mágicos de mi país!

Ricardo Fernández dijo...

Elina, ya sabes que soy un enamorado de tu país y de sus islas.
Un abrazo