lunes, 14 de febrero de 2011

Garcilaso y la poesía amorosa de los "siglos de oro"

Retrato de Garcilaso (atribuido)
La poesía amorosa de los "siglos de oro" precisa una descodificación para entenderla y profundizar en el placer estético de su lectura.

Como ejemplo, el Soneto XII de Garcilaso de la Vega, con la ayuda de apuntes tomados de la profesora Rosa Navarro para descifrarlo y comentarlo.  Garcilaso, amigo de Boscán (que introdujo el soneto italiano en España) fue quien primero dominó esta nueva forma de versificar en endecasílabos mucho más ligera que el verso tradicional español. 


SONETO XII

Si para refrenar este deseo
loco, imposible, vano, temeroso
y guarecer de un mal tan peligroso,
que es darme a entender lo que no creo,

no me aprovecha verme cual me veo,
o muy aventurado o muy medroso,
en tanta confusión que nunca oso
fiar el mal de mí que lo poseo,

¿qué me ha de aprovechar ver la pintura
d'aquel que con las alas derretidas,
cayendo, fama y nombre al mar ha dado,

y la del que su fuego y su locura
llora entre aquellas plantas conocidas,
apenas en el agua resfrïado?

Garcilaso de la Vega (hacia1534)


El poema muestra el clásico "argumento de amor" a partir del "yo poético" (una máscara enamorada, no el sentimiento real de quien escribe) y de "su dama" (siempre bella, cruel y desdeñosa con su enamorado); y contiene dos alusiones mitológicas para refrendar esa crueldad y desdeño.

Los cuartetos reflejan la situación de ese "yo poético" enamorado que no puede refrenarse ni guarecerse ante la confusión que le produce su deseo amoroso, y no se atreve a confiar a sí mismo su mal de amores. 

Los tercetos son ejemplos del mal que el sol (la dama y su luz) le puede causar. El primero, "Ícaro" cuyas alas de cera se derritieron al acercarse demasiado al sol (desestimando los consejos de su padre "Dédalo"), lo que ocasionó su caída y muerte en el mar. El segundo, "Faetón" que consiguió que su padre "Febo" (Apolo) le dejase conducir la cuádríga del sol. Al desoír sus consejos de prudencia, provocó tal desastre que tuvo que ser fulminado por el rayo de Zeus, cayendo al río Erídano donde le velan eternamente sus hermanas (las Helíades) convertidas en álamos. 

La caída de Ícaro. J.P Gowy
La caída de Faetón. Jack van Eyck













 Este soneto es una buena muestra de ese "argumento de amor" que impregnó la poesía de los siglos de oro, pero que no debe confundirnos; el poeta suele ser un gran ficcionador, que se deja llevar por el placer estético y no refleja vivencias personales. Hay ejemplos contrarios (sobre todo a partir del romanticismo) aunque nunca debemos fiarnos del todo, porque amparado en sus licencias el poeta puede jugar en cada momento a la carta que más le interese (como dice uno de mis versos satíricos "¿Cómo fiarse de él, si además además de jugador era poeta?").

Continuando con Garcilaso, su Soneto V (en el que, para llevar la contraria, no aparece ni el desdeño ni la crueldad de la dama) en la preciosa voz de  Andrea Navas. Este enlace proviene del blog Sumando voces, de Enrique Gracia Trinidad y Andrea Navas, que os recomiendo visitar y donde encontraréis poesía, teatro y mucho más... 

Y, por último, para profundizar en la obra de Garcilaso os recomiendo su "Poesía Completa", editada en Austral por Juan Francisco Alcina, y para conocer de forma sencilla e instructiva la mitología clasica: "Mitos del mundo clásico" (versión libre de las Metamorfosis de Ovidio) de Rosa Navarro, publicada en Alianza Editorial.

4 comentarios:

Natxo dijo...

No abro casi nunca un libro de poemas. Y mucho menos lo voy a comprar. Todo mi contacto con este mundo se limita a estas breves lecturas... Y me encantan!!! ¿Será el principio de una larga amistad? ¿O serà amor? Desde luego, LA PALABRA ES MÁGICA! Gracias, Ricardo

Ricardo Fernández dijo...

Natxo: Creo que es el principio de una larga amistad, pero ya sabes que (si se está a gusto) de la amistad al amor hay un paso, que ya darás a su debido tiempo.
Gracias a ti, porque este es el objetivo de mi blog, acercaros la poesía, para que ella que sabe ser seductora como la que más os enamore. Y vosotras (para que no digáis que soy machista) cambiad poesía por poema y... pues lo mismo

Mascha Alex dijo...

Querido Poeta Ricardo
nuestra amiga Amparo Gonzalez de Valencia me puse en contacto con tu blog, tus maravillosas poesías y el deseó de escucharte recitandoles el 5 de Mayo aqui en Valencia.
He propuesto a Amparo de ver una sala muy bonita que conoci yo misma buscando citio para presentar mis poesías.(con músicos).
Al gusto de conocerte y tus obras
me despido con una pequeña poesía mía:
Solsticio del invierno:
Frente al mar
donde Dios respira
al ritmo de las olas
incansablemente
recordándonos
a la resurrección de la vida.
--conversamos--
con nuestra oxidación
o belleza interior
pretendiendo
- a veces -
de entender el sentido del tiempo..

Un abrazo Mascha

http://maschaalexthcp.blogspot.com
http://maschaalexartista.blogspot.com
www.obrapropia.com mascha alex para ver mis libros
mail: mascha.ziemski@alpasso.com

Terly dijo...

Tras leerte en FB me he apresurado a venir a visitarte, de lo que me alegro porque me ha permitido disfrutar de la lectura de este excelente soneto.
Un saludo-
Juan José Romero