domingo, 9 de agosto de 2015

Recordando Andíparos

Despotikó, Andíparos y Paros
Andíparos es una pequeña isla griega separada de su isla madre, Paros, por un canal de sólo una milla de amplitud. 

Pero la separa, o la separaba, mucho más, la diferencia entre un lugar turístico, con sus luces y sus sombras, y otro que me recordaba la nuestras costas y su estilo de vida en mi juventud. 


CRUZANDO EL CANAL

Un canal de una milla es más que suficiente
para que aísle —nunca mejor dicho—
Andíparos de su isla madre Paros,
para reencontrar al mundo de otra época
para sentir crecer deseos de quedarse,
para cambiar el transitar por residir

y para  enraizarse contemplando
como atardece el sol frente a Despotikó.


Ricardo Fernández Esteban ©


Al sur de Andíparos hay otra isla, Despotikó, también separada por un canal pero éste sólo de poco más de cien metros, que era un paso más hacia el paraíso. Tanto que en su día no la quise pisar, por aquello de ser pronto para las Ítacas, y quizás ahora ya sea demasiado tarde. 

Despotikó al fondo, tras la capilla de Aghios Georgios


PIEDRA Y CONCHA


En el canal de Despotikó
se mecen dos barcos.

Hago saltar piedras sobre el mar
y me guardo una.


Han plantado un par de tamariscos,
la taberna es nueva
y un cartel anuncia travesías.
Recorro la playa
y cojo una concha de la orilla.

Piedra y concha para recordar
que nunca pisé Despotikó.

Ricardo Fernández Esteban ©




Entre estos dos poemas median pocos años de distancia por los alrededores del cambio de siglo, pero los cambios son rápidos y las oportunidades hay que cogerlas al vuelo. Hace años que no vuelvo a Andíparos y tendría que hacerlo para pisar Despotikó, aunque sea más tarde de cuando debí.



Una playa de Andíparos


Andíparos desde el norte

Respecto a Paros, no creáis que es una isla turística en el sentido peyorativo de la palabra. Paros tiene lugares maravillosos y allí es donde me enamoré de las islas hace ya muchos años y donde empecé a escribir mis Cuadernos de las islas griegas , lo que pasa es que llega un momento en que buscamos más el recuerdo de la juventud perdida. Os dejo unos poemas cortos sobre Lefkes un pequeño pueblo en el centro de Paros.

Por suerte, quedan muchas islas de las de la antigua época en los mares griegos, si sabemos escoger momento y lugar. Aquí tenéis unos cuantos poemas sobre las islas que he ido publicando en el blog y aquí otros sobre los mares griegos que se agrupan en un poemario en construcción titulado Islario de pasiones

7 comentarios:

Angel de San Martin dijo...

Creo que tienes un ¿problema? con las islas griegas. Yo que tú me iba a pasar el resto de mi vida a ese islote, hijo de Paros. Pero no me hagas caso, estás, y muy bien, en Barcelona.

Mayte Dalianegra dijo...

Preciosos poemas, Ricardo, me han encantado, transparentes como esas aguas mediterráneas que bañan Andíparos y Despotikó. Yo sí que no pisé Despotikó, jajaja, ni ninguna otra isla griega, aunque sí estuve en Atenas, y ya es casualidad, porque justamente hoy preparé “salsiki” para acompañar la comida, y recordé aquel breve viaje de una semana invernal en el 2010 que me dejó con tantas ganas de volver y de visitar todo lo que pudiese del resto de Grecia. Al final, el verano de aquel año acabé recorriendo Marruecos de sur a norte (el destino, que siempre va “a su bola”), y las islas griegas se quedaron en stand by, pero deseo no tardar mucho en visitar alguna, de hecho, me muero de ganas. Pensaba en Santorini, porque mi nombre, Teresa, significa “habitante de la isla de Tera”, y esa tontería parece que me “tiraba”, jeje, pero quizás comience por alguna menos conocida, en cuyo caso te consultaré, sin duda.

Te va a parecer raro, pero esta temporada apenas dispongo de tiempo por motivos laborales, y ya no leo los blogs que antes leía (ninguno), incluso avisé de ello para evitar “mosqueos”, pero cuando veo tus entradas (y eso que ahora entro muy poco en internet), me apetece leerlas, y lo cierto es que no defraudan para nada. Con ésta me quedo aún más contenta, porque si algo me gusta, aparte de la poesía y del arte, es viajar, y aquí poesía y viaje son maridaje perfecto.

Tengo poemas dedicados a lugares que visité, pero ninguno dedicado siquiera a Atenas, por eso te voy a pasar uno que creo te gustará y servirá como colofón a este comentario. Por supuesto, no es de mi humilde persona, sino de una gran poeta andaluza que quizás conozcas, Aurora Luque. Con él me despido deseándote una buena e inspiradora semana (perdona que duplique el comentario, es que sé, por experiencia, de cuando tenía habilitados los comentarios en mis blogs, que a veces no se quedan fijados cuando hay moderación de comentarios. Espero que no te importe, puesto que al ver dos desecharás uno de ellos).


GEL

Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja
porosa y amarilla que compré en un mercado
obsceno de turistas en la isla de Hydra
qué dócil bajo el agua cotidiana
tantos meses después, en el exilio.
De pronto el gel recuerda -su claridad lechosa,
su consistencia exacta- el esperma del mito,
el cuerpo primitivo y trastornado de Urano,
un susurro de olas mar adentro
y una diosa que aparta
los restos de otra espuma de sus hombros.
Me punza una emoción tan anacrónica,
un penoso latir, hondo y absurdo,
por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis
de mares sucedáneos.
Cómo podría desintoxicarme.
Dependo de por vida
de una droga. De Grecia.


Carpe noctem (1994). Aurora Luque

pepa llorens llopis dijo...

Tu amor por esas islas brota en forma de hermosas letras, se palpa la nostagia. Gracias Ricardo, por hacernos vivir tan bellos sentimientos!!!

Ricardo Fernández dijo...

Gracias por tu comentario, Mayte, y por el magnífico poema de Aurora Luque. Ese es uno de mis poemas preferidos y ya le dediqué una entrada en mi blog: http://lapalabraesmagica.blogspot.com.es/2011/03/aurora-luque-gel.html
Además, el final de ese poema inspiró uno mío.

Cuando viajes a las islas dímelo y te daré alguna pista de lugares interesantes.

Un abrazo

Ricardo Fernández dijo...

Como no se puede acceder por hipertexto, si te interesa la entrada de Aurora Luque la puedes encontrar por su nombre en el "Índice de poesía ajena". Mi poema inspirado en el final del suyo esta en "Índice de poesía propia" > "Adendas del Dodecaneso" > "Cuando se llevan tantas playas..."

Un abrazo

José Elgarresta dijo...

El mejor comentario un poema de Cazzoas, titulado "Las islas griegas":
Dicen que,
tras un festín de los dioses,
Hera extendió el mantel
para tirar las migas
y éstas fueron las islas de Grecia.
¡Ah, mis amadas islas!
Cícladas, Creta, Dodecaneso...
Cuando muera, he dispuesto
que mis cenizas os sean entregadas
para manjar del viento
Cícladas, Creta, Dodecaneso...
Cielo y mar unidos,
un espejo y otro espejo.
Enhorabuena por el blog.
José Elgarresta

Mayte Dalianegra dijo...

Pues ya es casualidad lo del poema de Aurora Luque, porque no había visto tu entrada ni sabía que te había inspirado un poema, y además todavía no tengo nada suyo en el blog donde publico poemas y biografías de otros poetas. Sólo recordé ese poema al leer los tuyos porque coincidía en temática y en esa fascinación que ambos sentís por Grecia (a la que me sumo aunque sólo conozca su capital). Tuve que buscar el poema por internet, porque el poemario que lo contiene, "Carpe noctem", lo había sacado en su día de la biblioteca pública (de donde obtengo gran parte de mis lecturas) junto con otro, "Carpe mare", que también incluye poemas memorables.

Este verano me he quedado sin vacaciones porque no pude decirle que no a un trabajo extra, pero por supuesto que cuando pueda visitar alguna isla griega te consultaré, ya que te veo muy experto en el tema.

Sobre la isla de Paros recuerdo haber visto hace años un documental, si mal no recuerdo de los que presentaba Juan Goytisolo (incluso creo que debo de tener grabada aquella serie, he de buscarla).

Muchas gracias y espero que ese poemario, "Islario de pasiones", vea pronto la luz y sea todo un éxito. ¡Saludos!