Relato de un viaje de una semana en bici, de Madrid a Morella en agosto de 2014. 550 km. ciclando por caminos, cañadas, sendas, campos y algunas carreteras. Por eso, qué menos que dedicarle un poema a la bicicleta y los amigos que me han acompañado y han hecho posible este viaje.
Cruzando
media España en bicicleta
haces
tuyos paisajes, cuando sudas
cada
perfil de monte que conquistas,
ganándole
distancia al horizonte.
Es dura la
subida, ciclas lento
porque el
motor ya dio la vuelta al mundo
y no se venden piezas de recambio.
Por el
contrario, gozas la bajada,
cara al
viento liberas los pedales
y devoras
distancias, casi vuelas,
consumiendo
ese efímero placer
que disipa
en minutos mil esfuerzos.
Muchas
horas de ruta, bosques, páramos,
masías, caseríos, poblaciones,
campos,
sendas, cañadas, carreteras,
la sed, el
polvo, el baño en una poza...;
y todo con mis piernas, con mi bici,
con un
grupo de amigos y con ganas.
Al final,
lo que queda es el conjunto,
la suma de
lo bueno y de lo malo,
nada resta
en la lista, que el camino
—por mucho
que citarlo sea un tópico—
siempre es
más importante que el destino.Si alguno de vosotros pedalea en BTT os puedo facilitar los "tracks" de la ruta, con inicio en Madrid y finales de etapa en Uclés, Cuenca, Huerta del Marquesado, Frías de Albarracín, Teruel, Valdelinares y Morella.
Y para los que pedaleáis por los mundos poéticos y pensáis que este tema ciclista no tiene suficiente lírica, os recuerdo la definición de la RAE: Género literario, generalmente en verso, que trata de comunicar mediante el ritmo e imágenes los sentimientos o emociones íntimas del autor.
Creo que he intentado reflejar mis sentimientos y emociones y que lo he hecho con verso y ritmo, concretamente endecasílabos de ritmo binario y sin asonancias perceptibles. A partir de ahí cada lector tiene el derecho a que lo escrito le guste o no, pero no pongamos fronteras a las temáticas poéticas ni exijamos cripticismos innecesarios, uno de los objetivos de un poema es poder comunicarse con sus lectores.
Nota de Agosto 2015: Este año el viaje en bici ha sido entre Barcelona y el Valle de Arán. Aquí tenéis el poema que le he dedicado.
Adenda de julio de 2026: Hace siete años cambié de modelo de bici y ahora me ayuda un motor eléctrico. Me ayuda en parte, porque hay que seguir pedaleando y las subidas cada vez parecen más pendientes. Creo que después de casi 40 años, dándole al pedal sin ayuda, ya me lo había ganado. De todas formas, la bici eléctrica tiene mucha menos épica y lírica que la de "pulmón"; por eso no me motiva escribir poemas de mis correrías electrificadas, aunque me lo siga pasando muy bien en estas excursiones.
6 comentarios:
FANTASTICA EXPERIENCIA. ENHORABUENA POR LA INICIATIVA. COLLCEROLA TAMBIEN PUEDA INSPIRAR AL POETA, ENTRE ARBOLES, SENDERUELOS Y JABATOS. ME APUNTO !!!
UN ABRAZO, NICOLAS
Buen relato literario que culmina e ilustra la experiencia vivida durante estos intensos ocho días ciclistas.
Espero poder acompañaros en futuras andaduras o, quizá más apropiado, "rodaduras".
Saludos,
Joan
Interesante tu blog, amigo. Lo seguiré. Saludos
Genial! me gusta la mezcla, ocio, deporte, poesía. Muy bien lograda e imagino disfrutada.
un abrazo!
¡Qué envidia me das!
Vuelve a Barcelona. Te espero en Barcelona el 19/9. No puedes faltar.
Un abrazo.
Maestro de las letras, preciosa forma de hacernos participes de tan grato viaje!!!
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