martes, 30 de junio de 2026

William Ospina

William Ospina (Padua, Colombia, 1954) es traductor, novelista, ensayista y poeta, y ha recibido los premios nacionales colombianos de Literatura, Ensayo y Poesía. Dada la temática de este blog trataré de su actividad poética de la que he seleccionado varios poemas.


En su poesía, Ospina dialoga sobre "El lugar del hombre en el mundo" y lo suele hacer con un ritmo poético perfecto. Siempre indico la importancia del ritmo en un poema, que complementa al contenido, y lo hago porque es algo que se trata muy poco en los comentarios poéticos que están centrados casi siempre en los contenidos (textos) y poco en los continentes (estructura y ritmo del poema). En esta ocasión voy a colocar unos comentarios de los textos en que por primera vez he utilizado la Inteligencia Artificial (IA) de Google. Lo hago para abrir una discusión con vosotros acerca de las ventajas, inconvenientes y riesgos de estas informaciones instantáneas.

Comienzo con el poema titulado "El espejo", pero antes os copio otro corto inspirado en la obra de Edgar Allan Poe que creo una buena introducción:

POE

Edgar Poe se miró al espejo y se dijo:
—Ese hombre del espejo no sufre,
es un actor que imita mi sufrimiento.

El hombre del espejo se dijo:
—Ese hombre no sufre,
finge sufrir para que yo sufra imitándolo.

William Ospina (de su "Poesía completa", 2001) 

EL ESPEJO

Una región del muro está hechizada.
Sólo el ojo lo sabe.
Un cristal incansable paso a paso repite
las rectas sombras que la tarde desplaza.

Terriblemente dócil, no desdeña
la vertical sinuosa de una hormiga extraviada
y al fondo de sus cámaras
también crecen las plantas.

A veces miro ese país extraño
cuyos hombres no tienen más lenguaje que el gesto,
ese país sin música.

Sé que no puedo ser ese hombre que me mira,
sé que a él no lo alcanzan el temor ni la idea.

Cuando la noche apaga las letras y los ángulos,
en su país de eclipses
él no te ama.

William Ospina (de "La luna del dragón, 1992)

En cuanto a estructura rítmica, este poema combina endecasílabos de ritmo binario, con heptasílabos (en algún caso doblados en alejandrinos) e introduce un dodecasílabo de 5+7 (4º verso) todos ellos con ritmo armónico entre sí. Sabe cortar el verso donde toca, respetando la sintaxis, y se permite un encabalgamiento leve entre los versos 5º y 6º que da alas al poema. Un magnífico ejemplo de mezcla de versos de metro impar con una cadencia poética que distingue al poema de la prosa.

Hago la prueba del comentario del texto a través de la IA y me contesta:

- El poema explora la dualidad del ser, la alienación de la identidad y la naturaleza ilusoria de la realidad a través del símbolo del espejo. El autor describe un universo paralelo, visual pero vacío, que imita el mundo real pero carece de alma, emociones y tiempo.
- La frontera y la copia (Versos 1-4): “una región del muro está hechizada...” El espejo es visto como una alteración mágica de la materia. Es un "cristal incansable" que duplica el paso del tiempo de forma geométrica y fría ("las rectas sombras que la tarde desplaza").
- La sumisión del reflejo (Versos 5-8): El espejo es "terriblemente dócil". No discrimina entre lo macroscópico y lo insignificante: copia la ruta de una hormiga con la misma precisión con la que duplica la vegetación al fondo. Es un orden mecánico y absoluto.
- El país del silencio (Versos 9-11): El reflejo se transforma en una dimensión alienante: "ese país extraño". Es un mundo sin sonido, sin música y sin palabras, donde los seres solo se comunican mediante gestos vacíos.
- La ruptura de la identidad (Versos 12-13): “sé que no puedo ser ese hombre que me mira”. Aquí ocurre la crisis existencial. El "yo" real se desvincula de su imagen. El doble del espejo es inmune al sufrimiento humano: no tiene pensamientos ("la idea") ni debilidades ("el temor").
- La desconexión absoluta (Versos 14-16): El poema cierra con la oscuridad. Cuando la noche elimina la luz, el reflejo desaparece. En ese "país de eclipses", el doble revela su indiferencia definitiva: "él no te ama". El amor, que requiere memoria y consciencia, es imposible para el reflejo.

Una respuesta interesante. Dejo para el final el comentario global de las respuestas de la IA. Solo indico que ya hace alguna referencia a esta publicación en mi blog, y en general oculta las referencias reales sobre dónde ha obtenido la información o dice que la ha creado su propio programa de IA ¿?. Al preguntar sobre la estructura métrica, la respuesta es bastante deficiente y contiene errores.


EL GEÓLOGO

Aquí hubo un mar hace un millón de años.
El hombre no lo sabe, más la piedra se acuerda.
Pártela: hay un cangrejo en sus entrañas,
todo de piedra ya, forma magnífica
que se negó a ser polvo.
Ante el peñasco y el guijarro, piensa
que acaso fueron seres dolorosos,
sangre y pulmones palpitantes.
Entre la ciega roca
y el trémolo extasiado de la salamandra
tan sólo hay tiempo.


William Ospina (de El país del viento, 1992)

Otra buena reflexión de Ospina sobre la evolución de la vida, en que también sabe mantener el ritmo poético combinando versos endecasílabos con heptasílabos (el 2º, doblado en alejandrino) e introduciendo un eneasílabo (8º verso) y un tridecasílabo (10º verso, que hay que recitar con un poco de cuidado para que se mantenga el ritmo en la parte de vacío fónico entre las sílabas 7ª y 11ª). El tercer verso es teóricamente un endecasílabo 11(1.3.6.10), pero yo lo recitaría con una parte inicial "Pártela" independiente, seguida de un eneasílabo 9(1.4.8) ya que así se permite la parada fónica tras los dos puntos y no hay que efectuar una sinalefa forzada entre "Pártela" y "hay". En cualquier caso, el poema combina un bien texto con un buen ritmo y os he hecho esas anotaciones de cómo creo que se debe recitar, ya que oralmente es como un poema alcanza su mejor expresión. 

Vuelvo a consultar a la IA sobre el texto y contesta:

- El poema "El geólogo" de William Ospina es una profunda meditación lírica sobre el tiempo, la memoria de la naturaleza y la conexión profunda entre la materia inerte y la vida orgánica. El eje del poema es la disolución de las fronteras entre lo vivo y lo inanimado a través del tiempo geológico. El autor utiliza los fósiles para demostrar que la piedra no es materia muerta, sino un registro eterno y consciente del pasado de la Tierra.

- El texto se divide de forma natural en tres momentos reflexivos: La memoria de la piedra: El poema arranca contrastando la ignorancia del ser humano frente a la sabiduría de la Tierra. El hombre no recuerda que allí hubo un océano, pero el terreno conserva el registro intacto de esa era pasada. El fósil como resistencia: La imagen del cangrejo atrapado en la roca simboliza una victoria estética contra la muerte. Al convertirse en piedra, esa criatura logró una "forma magnífica" que evitó desaparecer y ser reducida a polvo. La unidad de la materia: El cierre invita a la empatía cósmica. Las rocas actuales pudieron ser seres vivos con "sangre y pulmones". La distancia que separa a una piedra inerte de una salamandra viva no es de esencia, sino simplemente de tiempo.

Recursos Estilísticos: Personificación: "La piedra se acuerda" o "ciega roca". Atribuye capacidades cognitivas y sensoriales a la materia inorgánica para humanizar el paisaje. Metáfora y Antítesis: El contraste entre "forma magnífica que se negó a ser polvo" destaca la inmortalidad del fósil frente a la descomposición biológica ordinaria. Imágenes Sensoriales: "Sangre y pulmones palpitantes" genera un impacto visual y táctil que evoca calidez y fragilidad biológica, opuesta a la frialdad de la piedra. Lirismo Conceptual: El cierre con el "trémolo extasiado de la salamandra" frente al tiempo condensa toda la filosofía evolucionista del poema en un verso profundamente bello.

Dimensión Filosófica: El texto se alinea con una visión romántica y panteísta de la naturaleza, muy propia de la obra lírica de Ospina. El autor descentraliza al ser humano y lo sitúa como un testigo menor. El verdadero protagonista es el tiempo geológico, que transforma la vida en mineral y viceversa, sugiriendo que toda la materia del universo comparte el mismo origen y destino.

Otra respuesta interesante, aunque sigue sin dar respuestas claras acerca de dónde obtiene la información. En cambio, al consultar sobre la métrica y el ritmo del poema la IA comete muchos errores.


Oro poema de Ospina que demuestra su maestría en el dominio del contenido y continente, reflejada en este homenaje lírico a Jorge Luis Borges:

JORGE LUIS BORGES DESPIERTA PENSANDO EN LA MUERTE

El asombroso sueño aún no cesa,
una vez más la oscuridad me alumbra,
y alguien que calla vuelve en la penumbra
a urdir un talismán con su tristeza.
Una vez más en la infinita casa
que brevemente habita nuestra pena
vuelve como una blanca luna llena
a suspender el tiempo su amenaza.
¿Qué ciego ser que duda y tiembla y arde
viene por el ustorio laberinto?
Realizaré por fin algo distinto,
pero para saberlo será tarde.
Siempre esperando, y cuando al fin sea cierto,
nadie vendrá a decirme que estoy muerto.

William Ospina

En el poema, Ospina, recrea las reflexiones de Borges sobre la vida como un laberinto ardiente (ustorio) por el que transitan sus sueños, su memoria, su ceguera y el enigma de la muerte.

Además lo hace con el formato de soneto isabelino, tan querido por Borges, formado por tres cuartetos y un pareado final (aunque al presentarlo lo disimule eliminando las estrofas). Sobre la estructura de este soneto he de hacer unas observaciones:
 
- El ritmo se basa en endecasílabos de ritmo binario unos "a maiori" con apoyo principal en 6ª silaba y otros "a minori" (sáficos) con apoyo en 4ª y 8ª. Como nota de recitado, indico la conveniencia en el primer verso de no hacer la sinalefa "sueño aún" y recitar "aún" como monosílabo" (lo usual fonéticamente, al preceder el adverbio al verbo). Asimismo, en el 11º verso debe hacerse sinéresis en "realizaré" (rea-li-za-ré), y en el 12º otra sinéresis en "sea" (sea).
- A los peninsulares nos puede extrañar la rima de -esa (cesa) con -eza (tristeza), pero hemos de aceptar que el seseo es mayoritario en el amplio mundo del español hablado.
- Respecto a las asonancias entre rimas consonantes hay opiniones distintas. En este caso asuenan en (e-a) las rimas de los versos 1º, 4º, 5º y 6º. Yo prefiero que no haya asonancias, pero he de reconocer que en este caso no me molestan al oído quizá porque no se corresponden a versos contiguos o en la misma estrofa. 

Vuelvo a consultar a la IA sobre la estructura métrica y comete bastantes errores, algunos evidentes. Respecto al texto indica que es "un profundo homenaje literario que recrea la psicología, los símbolos y las obsesiones metafísicas del célebre autor argentino" Y luego detalla:

- La paradoja del despertar y el sueño: Continuidad del sueño: El poema arranca afirmando que el despertar no interrumpe la ilusión. La vigilia y el sueño se confunden como una única sustancia. Luz en la oscuridad: La frase "la oscuridad me alumbra" evoca directamente la ceguera de Borges. Para el personaje, la penumbra no es vacío, sino el espacio donde nace la creación artística. El talismán de la tristeza: El acto de escribir o recordar se describe como "urdir un talismán". El dolor y la melancolía se transforman en poesía para proteger al autor del sinsentido.

- El tiempo y la condición humana: La casa infinita: El universo o la existencia se presenta como una estructura inmensa y laberíntica. Los seres humanos solo la habitamos de forma transitoria ("brevemente"). La tregua del tiempo: La imagen de la "blanca luna llena" (otro elemento puramente borgeano) actúa como un bálsamo. Detiene momentáneamente la amenaza constante del fluir del tiempo y de la vejez.

- El laberinto y la identidad: El ciego que transita: La pregunta "¿Qué ciego ser que duda y tiembla y arde...?" alude al propio Borges. Se describe a sí mismo como una entidad desdibujada que camina por un "ustorio laberinto" (un laberinto ardiente, peligroso y destructivo) (William Ospina - La palabra es mágica). La revelación tardía: El deseo de "realizar por fin algo distinto" refleja la eterna búsqueda de trascendencia. Sin embargo, el poema advierte que el conocimiento absoluto solo llega con la muerte, momento en el que ya no servirá de nada en el plano terrenal.

- La ironía final de la muerte: La espera eterna: Toda la vida se resume en una larga expectativa del fin. La paradoja de la consciencia: El cierre definitivo ("nadie vendrá a decirme que estoy muerto") desnuda una gran verdad metafísica. La muerte es la pérdida absoluta de la consciencia; el individuo jamás podrá experimentar el hecho de "estar muerto", confirmando la soledad radical del ser humano ante su propio fin.

Otro comentario que merece un análisis. Como anécdota indico que me cita en "El laberinto y la identidad" o sea que ya ha rastreado lo que he colgado hace horas en mi blog. Cosa rara ya que no suele citar las fuentes.


Como último poema os copio uno de su último libro publicado "Sanzetti" de 2018.

BLONDIE

Se están quemando frágiles mariposas de hierba,
lees desnuda el Ulysses mientras ríen cristales,
los fantasmas vigilan la esquina del diamante,
la carne aún es bella pero el mal no da espera.

Deja en todos los pájaros tu risa irrepetible,
tú sabes que es temprano para explorar abismos,
en la luz de bandadas de un cielo de champaña
ascienden las burbujas y descienden las lágrimas.

Va a sollozar la espuma sobre el nácar vacío,
el traje de durazno donde tembló la Diosa,
ya verán que en tu almohada bastan un par de párpados
para apagar los miles de lámparas del cielo.

William Ospina (de Sanzetti, 2018)

En cuanto al continente unos alejandrinos clásicos bien cortados y con buen ritmo, sin encabalgamientos finales y alguno leve entre hemistiquios. La consulta a la IA presenta muchos errores.

En cuando al contenido, que a primera vista parece algo críptico, vuelvo a probar la IA que facilita el buscador de Google y os copio lo que indica sobre el poema y unas claves e imágenes del mismo, en una respuesta que aclara poco las fuentes de esta información: 

-   Es un homenaje lírico y trágico a Marilyn Monroe (cuyo verdadero nombre era Norma Jeane, apodada a menudo como la "tentación rubia" o Blondie). El texto captura la contradicción entre la deslumbrante luz de la fama y la profunda vulnerabilidad que la llevó a su trágico final. Ospina logra transformar el mito de la cultura pop en una figura poética universal sobre la fragilidad humana, la belleza efímera y la soledad.

"Se están quemando frágiles mariposas de hierba": Representa la destrucción de la inocencia, la naturaleza y la juventud ante el fuego de la fama y la autodestrucción. 
- "Lees desnuda el Ulysses": Hace referencia directa a las famosas fotografías reales de Marilyn Monroe leyendo la compleja novela Ulises de James Joyce, donde muestra su faceta intelectual y sensible, lejos del estereotipo de "rubia tonta".
"Mientras ríen cristales": Referencia al tintineo de las copas en las fiestas de Hollywood y la falsedad del entorno. La palabra "ríen" humaniza a los objetos. No es una risa alegre, sino una burla fría y cortante (como el cristal) de una sociedad que celebra mientras ella se rompe por dentro.
"Los fantasmas vigilan la esquina del diamante": Doble referencia. Por un lado, alude a su famosa canción "Diamonds Are a Girl's Best Friend". Por el otro, a los traumas de su pasado (los "fantasmas") y al acoso constante de la prensa y el poder en cada esquina de su vida glamurosa.
- "La carne aún es bella pero el mal no da espera": Retrata la juventud y belleza física de la actriz en contraste con el acecho de la depresión, la presión de Hollywood y su inminente final temprano (murió a los 36 años).
- "Cielo de champaña": Evoca el glamur de las fiestas que rodeaba a la estrella.
"Va a sollozar la espuma sobre el nácar vacío": El llanto del mar o del champán sobre la ausencia. El "nácar vacío" representa el cuerpo ya sin vida o la bañera donde la actriz solía buscar refugio. La espuma "solloza" porque el brillo exterior llora la pérdida de su musa.
- "El traje de durazno donde tembló la diosa": Hace referencia a su piel texturizada y suave como un durazno, o a sus icónicos vestidos ceñidos de tonos nude y pastel. La palabra "tembló" humaniza la divinidad de Hollywood. Detrás de la "diosa" inalcanzable, había una mujer asustada y vulnerable que sufría en silencio.
- "Bastan un par de párpados para apagar los miles de lámparas": Es una poderosa metáfora del suicidio o la muerte. El simple acto de cerrar los ojos para siempre apaga la luz de la estrella más brillante de Hollywood.


¿Qué pensáis de estas respuestas inmediatas de la IA sobre los textos de los poemas? Yo opino que los comentarios del texto no está mal, son inmediatos y nos puede facilitar la comprensión de lo que quiere decir el poeta, pero me faltan referencias porque creo que lo ha copiado de algún comentario encontrado en redes o libros (aunque la IA lo niegue) y no nos da la fuente ni sabemos si ese texto estaba protegido por derechos de autor.

En cambio, cuando pido comentarios sobre estructura métrica o rítmica de poemas (una vez, en plan de broma, le pedí que escribiese un soneto) la IA comete muchos errores, cuando al ser un tema mucho más objetivo y programable que los comentarios de texto debería ser más precisa y fiable. Para mí, esto es otra demostración de la poca importancia que se da las estructuras rítmicas poéticas y que es un tema que la IA no considera rentable para su negocio.

Por la importancia que puede tomar la Inteligencia Artificial es importante fiabilizar las fuentes y remunerar, cuando toque, a los autores. Por eso, este es un tema sobre el que no podemos encastillarnos rechazándolo sin más, ni aceptar a pie juntillas todo lo que nos diga. En definitiva, creo que hemos de seguir vigilando su evolución. 

Os propongo abrir un debate sobre ese desarrollo de la IA, con sus pros y contras y si pensáis que irá mejorando como herramienta de ayuda. Otro tema importante es si está utilizando fuentes veraces y respeta los derechos de autor.


Volviendo a la obra de William Ospina, aquí tenéis acceso a "Una sonrisa en la oscuridad" una selección de 32 poemas preparada por el autor y publicada por la Universidad Externado de Colombia. Asimismo, WMagazín del pasado abril anuncia que William Ospina vuelve a la poesía y salda una deuda de amor con "Canción para los peces de la luna", una obra de nueve cantos en la que comparte una experiencia íntima y dialoga con Dante Alighieri que tenéis en el enlace anterior.

Si queréis su "Poesía completa" la publicó en 2021, aunque era un mal título porque, como hemos leído, ya ha publicado más. En "El Cultural" de "El Español" encontraréis una reseña de este libro.



Por último, si queréis saber más de William Ospina, aquí tenéis un vídeo de una entrevista en que dialoga con José Manuel Fajardo, organizada por el Instituto Cervantes.


Como os he indicado he hecho varios comentarios sobre la estructura rítmica de algunos de sus poemas y cómo recitar algunos versos, comentarios que han tenido que ser breves y quizá cuesten de entender sin unos conocimientos previos de "métrica poética". Si os gusta leer poemas o escribirlos es importante tener estos conocimientos, aunque solo os interese el llamado "verso libre" (que muy pocas veces es realmente libre), ya que en las artes (sea pintura, escultura, música, baile o poesía) "es importante conocer las normas, aunque luego nos las queramos saltar, si queremos que el salto no sea al vacío".

Por eso, para profundizar en los conocimientos métricos, que permiten disfrutar más de la lectura de los poemas o saber cómo elaborarlos para que mantengan ese ritmo musical, tenéis que consultar algún buen tratado de métrica. Yo como autor os recomiendo el mío "Métrica poética del idioma español" (aquí tenéis una reseña y cómo adquirirlo si os interesa) que pretende ser didáctico e iros introduciendo poco a poco en los distintos conceptos con numerosos ejemplos explicativos. En caso de dudas sobre el libro me podéis enviar un mail a:
ricardo@lapalabraesmagica.com



martes, 16 de junio de 2026

"Bitácora poética" y "Doce islas del Egeo"

El blog poético "La palabra es mágica" recupera su significado original de "Cuaderno de bitácora" al navegar por las islas de Grecia. En esos días resumo las singladuras y añado algunos poemas sobre "lo que veo y lo que siento". Este año he partido de Paros, en el centro de las Cícladas, y he navegado hasta Rodas, en el oriente del Dodecaneso. Aquí tenéis el resumen de este viaje y unos cuantos poemas. Como introducción os dejo el poema "Bitácora poética".

En Eghialis, al norte de Amorgós

BITÁCORA POÉTICA

Cuando navego por las islas de Grecia,
el blog resume singladuras    (*)
y añade unos poemas sobre el viaje.
Así consigo aunar pasiones,
uniendo las cuentas del islario
con palabras poéticas sencillas.

Navegar y escribir
es “disfrutar y luego recordar”,
y si llega el momento en que “el destino
por fin vence al camino”,
al menos quedará para el recuerdo
lo que fueron gradientes de colores
(todos los azules que nos ofrece el mar),
los múltiples perfiles rompiendo el horizonte
(hay islas a la vista en todos los cuadrantes),
y quizá un rayo verde en el atardecer
(si el poniente está limpio y la suerte acompaña).

Cuando llegue ese tiempo del retiro forzado,
dejaré que se abra el odre de los vientos
para que huyan aquellos que no me han de portar,

y buscaré que el sol entibie el rigor del invierno
que vive el navegante anclado en tierra.
Pero, al menos, espero que al releer el blog
pueda soñar el viaje 
y rehacer caminos en la mar
cuando solo me impulsen las velas del recuerdo.

Ricardo Fernández Esteban © (junio de 2026)

(*) La palabra "blog" proviene de la inglesa del mismo nombre y su significado original es el de "cuaderno de bitácora" donde el navegante resume sus singladuras. 

Rodas, lejos de los ríos turísticos

Como os he dicho, este es la bitácora y los poemas que me ha sugerido este viaje. Como adelanto os dejo un poema que resume con una pincelada cada una de las doce islas en las que he fondeado.


DOCE ISLAS DEL EGEO

En doce islas he levado el ancla
y muchas más han roto el horizonte,
en esta travesía en un velero
que desde el centro de las Cícladas
encadenó sus singladuras hacia oriente
hasta el fin del Egeo en el Dodecaneso.

Doce islas muy distintas:
Rodas, que es muy turística, me asusta
por sus calles repletas de aluvión
cual una “Rodaslandia” en cartón piedra.
Paros también atrae a bastantes turistas,
pero combina bien ambientes
y le tengo cariño
porque fue en la primera en que escribí.
A Sjinousa le tengo un especial afecto,
porque la visité muy virgen
y, tras más de dos décadas, mantiene sus encantos.

También las hay sin habitantes
(paraísos vividos no perdidos),
como Nikuria, isla de una isla,
donde solo pernocta un rebaño de cabras,
o Kato Kufonisi, que cuenta con los dedos residentes.
En cambio, su vecina que es Pano Kufonisi,
está muy habitada,
pero me sigue gustando repetir
sus escasos kilómetros cuadrados
porque es esencia concentrada.

Astypálea es la mezcla de mucho de lo bueno,
os destaco la Jora, pirámide castillo,
sus pocos visitantes y no olvido Panormos
que es mucho más que un puerto, que es global.
Nísyros, un volcán que rebosa de verde
por su calor interno y su rocío,
en que las vacas pastan entre árboles.
Symi, la de las calas increíbles
con bosques enrocados,
donde solo se llega navegando;
y su apéndice Seskli
reducto agropecuario, también deshabitado
salvo la barbacoa de alguna barca de turistas.

Como en toda familia numerosa
hay algún hijo descarriado,
y he suspendido a Tilos por no encontrarle “el qué”.
Y por fin Amorgós, mi isla preferida,
en especial su Jora, la de los mil rincones y capillas;
ruego que los peligros que penden sobre ella
nunca lleguen a ser realidad
y pueda retirarme allí, cuando decida
que ha llegado el momento
de cambiar el camino por destino.

Ricardo Fernández Esteban © (junio de 2026)


Las palabras necesitan imágenes y os dejo algunas más de estas islas:

Lefkes, en el centro de Paros

Sjinusa: Psili ammos

El canal entre Amorgós y Nikuria

Pano Kufonisi, al fondo Kato

La jora de Astypálea al atardecer

Mandraki en Nísyros

Eristos en la costa sur de Tilos

Gialós en Symi

Aquí tenéis resumidas algunas de mis otras travesías por las islas: Cuatroen velero por las Cícladas y aquí otras cuatro por el Dodecaneso con algunos poemas de viaje. Y si solo buscáis una bitácora, esta es de un antiguo viaje de un mes desde Valencia al final del Egeo.

Si queréis saber más de estas islas, mis más de 25 años recorriéndolas están recogidos en mi libro "Por las islas griegas" que contiene poemas y anotaciones de los lugares (playas, bares, tiendas y otros sitios de mi interés) que he recorrido en esos viajes, libro que voy renovando periódicamente. La última edición incluye viajes hasta junio de 2025 y más 75 islas visitadas.