viernes, 26 de junio de 2015

Las cimas de la mar / Els cims del mar (act. V-21)

Este poema trata de la navegación como forma y metáfora de la vida. Recientemente, lo he publicado en mi libro "Islario de pasiones", cuya segunda edición ha aparecido en febrero de 2021. En esta entrada os coloco, además, una traducción mía al catalán, que efectué a petición de un amigo que gestiona una web poética bilingue. 


LAS CIMAS DE LA MAR

Después de la vorágine
se impone un cambio en la bitácora,
pero más que imponer te recomiendo
que retomes el gusto por lo fácil.
A estas alturas de la vida
importa conjugar el verbo disfrutar,
no son tiempos de grandes singladuras,
se trata de surcar los mares conocidos.
No subas mucho trapo, saborea
las suaves brisas por la popa
que acompasan los vientos y el compás,
y olvida los destinos prefijados.

Pero esto es un deseo y la realidad
es que —al igual que en tierra
después de un monte viene otro
y nunca “haces la cima”—
cuando hiendes los mares
te vienen ganas de ceñir las velas
para ver más allá del horizonte.
Y siempre hay otra raya
separando los tonos del azul,
porque la mar, aunque es una llanura,
está llena de cimas deseables.

Ricardo Fernández Esteban ©


Esta es mi versión en catalán, porque creo que un poema más que traducirse debe versionarse.


ELS CIMS DEL MAR

Després de la disbauxa
s'imposa un canvi en la bitàcola,
però més que imposar et recomano
que reprenguis el plaure de les coses senzilles.
A hores d'ara de la vida
importa conjugar el verb gaudir,
no són temps de difícils singladures,
es tracta de solcar els mars que ja coneixes.
No pugis massa drap, assaboreix
les suaus brises que t’entren per la popa
—aquelles que compassen els vents amb el compàs—
i oblida’t de destinacions fixades.

Però això és un desig, i la realitat
és que —al igual que en terra
després d'una muntanya arriba una altra
i mai aconsegueixes “fer el cim”—
quan vas tallant el mar
et vénen ganes de cenyir les veles
per veure més enllà de l'horitzó.
Però darrere sempre hi ha una altra ratlla
que  divideix els tons del blau,
perquè la mar, encara que és un pla,
està plena de cims molt desitjables.


Ricardo Fernández Esteban ©

Como os he dicho, acabo de publicar este poema en el libro, Islario de pasiones. De este libro, inspirado en los mares e islas griegas, también ha aparecido en 2021 una edición bilingüe griego / castellano, "Islario de pasiones / Νησολόγιο παθών" traducido por Maira Fournari y editado por la editorial griega "Παράξενες Μέρες / Días extraños"


Este libro de poemas trata de mares, de islas y de la pasión por navegarlos o habitarlas. Las islas en que se inspira son griegas, como lo son los mares que las circundan. La pasión es de quien escribe, de quien navega y de quien habita, que se intercambian las voces en el relato dudando entre el camino y el destino.

El narrador se enfrenta a la duda entre seguir el camino hacia nuevos horizontes azules rotos por el perfil de islas desconocidas, islas que nos permitirán contemplar otras islas en un círculo virtuoso sin final, o detener el camino en cualquiera de esos destinos del islario. La vida es duda y el camino está lleno de “paraísos perdidos”, pero solo se sabe que son perdidos cuando ya lo son.

El autor ha navegado mucho por esos mares griegos y habitado aún más sus islas, pero no se considera un experto sino un atento aprendiz de los maestros que le han patroneado a vela en sus barcos y de los que le han mostrado el alma de sus tierras. Lo agradece a unos y otros, ya que sin ellos estos poemas nunca se hubieran escrito. Maira Fournari se merece un agradecimiento especial, ya que ha traducido estos poemas al griego y ha conseguido que lo que fue inspirado por los islas y mares griegos esté escrito en esa lengua.



Si os interesa, la edición bilingüe la podéis conseguir en este enlace . Y en este otro, la segunda edición castellana que contiene más poemas y está editada en papel y en digital.

1 comentario:

carlos oyague pasara dijo...

DESDE EL FONDO DEL MAR



Desde el fondo del mar claman los muertos
que cayeron en épicas batallas.
Defendieron sus patrias con agallas
y jamás regresaron a sus puertos.

En el fondo sus huesos forman huertos
y jirones de restos y cangallas.
Uniformes premiados y medallas
condecoran corales encubiertos.

No avizoran las cuencas ya vacías,
las siluetas de barcos enemigos
que dejaron estelas de conquistas.

Y se pudren las broncas ferrerías
de cañones, metrallas y testigos
que relatan históricos cronistas.


Carlos Oyague Pásara