martes, 5 de abril de 2022

Javier Vicedo

Javier Vicedo (Castellón, 1985), es autor de los libros de poemas Fidelidad de una sombra (2015), Ventanas a ninguna parte (2010), La última distancia (2010) y El azul silencio del hombre (2008). Últimamente parece que se dedica más a la escritura teatral, en que ha publicado Summer evening, Calderón cadáver y Cuando caiga la nieve. Leamos alguno de sus poemas.



ASÍ EL SOL

Será que ya no son nuestras las cosas,
o que nunca lo fueron y teníamos
—como quien guarda fe o agua entre las manos—
una forma imprudente de vivir.

Un alfiler de sol puntea cada
milímetro de mundo como si evidenciara
la dimensión exacta de la pérdida.

Ayer sabíamos poco de nosotros,
teníamos el hambre y la memoria
como garantes de un dominio sobre
el infinito de todas las cosas.

Basta con seguir el paso del sol:
recorre nuestro cuerpo con la misma
dureza que recorre el matorral,
la arcilla blanca
o la hormiga en el borde de la piedra.

Quizás nuestra única propiedad fue
la obsesiva ilusión de tener y tenernos.

Javier Vicedo



VENTANAS A NINGUNA PARTE

¿Qué miras más allá de la ventana:
el mundo o el mundo que quisieras?
Tal vez no estés mirando nada
y nada es todo lo que, de ser, serías.

Mirando nadas se construye un hombre.

(de Ventanas a ninguna parte, 2010). Javier Vicedo


LA DOBLE ESCRITURA

Todo está haciéndose en su propia sombra,
marcando dos sentidos, tentando dos acciones.
Basta con darle vuelta al verde de una hoja
para apreciar el mapa de sus nervios.

(de Fidelidad de una sombra, 2015). Javier Vicedo


Da gusto reencontarnos con un poeta de este rango de edad con buenos contenidos que sabe distinguir el verso de la prosa. Por desgracia, lleva años sin publicar poesía, quizá sea porque cada vez es más difícil alcanzar una difusión mínima en este género, que parece que no sepa encontrar su camino, ni buenos prescriptores ni jurados que nos ayuden.

Últimamente estoy intentando publicar entradas dedicadas a eso que ahora se llama poetas jóvenes, en los que se engloba a los no tan jóvenes treintañeros. Recordad que Bécquer, Lorca o Hernández murieron con 34, 38 o 32 años respectivamente, o Keats, Byron o Shelley con 26, 36 o 30 años, y con mucha y muy buena obra publicada. Pues eso, me cuesta encontrar poetas que me atrapen en ese rango de edad. 

Para mí un poema debe de ser la suma de contenido y continente. Encuentro buenos o aceptables contenidos, pero en general con malos continentes versales, y si no hay verso no hay poema. Podrá haber poesía, como género lírico o expresión del "yo", pero expresada en prosa, por más que algunos se empeñen en cortarla sin ton ni son en líneas que llaman versos y no respetan ni la sintaxis ni ese ritmo interior que distingue el poema de la prosa. El papel aguanta mucho, pero intentad recitar esos pseudopoemas y veréis como no superan esta "prueba del nueve" que distingue al poema. Tened en cuenta que no estoy hablando de la calidad del contenido, que puede existir o no en un poema o un texto en prosa, estoy hablando de la manía de querer cortar un texto en falsos versos, que no mantienen ningún ritmo, cuando estaría mucho mejor escrito sin cortes artificiales.

He publicado bastantes artículos en "Las nueve musas" sobre estos temas, como "El verso blanco y el verso libre", "La escritura y la lectura de los versos de un poema" o "La poesía, los poemas, los versos y la métrica" y os invito a dialogar conmigo en estos asuntos fundamentales para el futuro del género poético que, en mi opinión, se está alejando de su público y conviertiéndose en un cuasi cenáculo críptico.

Para acabar, volviendo a nuestro autor, a Javier Vicedo, os dejo este poema:

MEDICIÓN

Nuestra manía de medir las cosas,
el verso/ la fiebre/
el tiempo que nos queda/.

Mientras haya recuento
es que no dimos
con nosotros todavía.

Javier Vicedo

Vicedo no es un poeta estrictamente métrico, aunque sepa mantener el ritmo en un poema, que es lo importante. Aquí nos hace un juego de palabras en esos versos de contado ritmo binario (11, 3+3, 7 // 7, 5, 8) en que los dos últimos son realmente un tricedasílabo cuaternario 5+8 = 13(4.8.12). Todo esto pueden parecer solo cifras, pero es ritmo, sonido y armonía.

No se encuentran antologías amplias de sus poemas en la red, por lo que hemos de acudir a sus libros. Aquí os dejo una entrevista con él, y aquí el acceso a un vídeo donde recita un poema inspirado en el cuadro "Desnudo en la playa".





miércoles, 23 de marzo de 2022

De "vocalas" y "poetos"

Quizás "me meto en un jardín" al tratar del tema de si los genéros gramaticales deben corresponderse con los biológicos, la necesidad de que una palabra acabe en "o" o "a" para ser políticamente correcta, o tener que duplicarla para que todos y todas se sientan citados. A mí me gustaría opinar como lingüista (o lingüisto) que soy, pero me contento en hacerlo como poeta (o poeto) con la licencia poética y el recurso al humor que siempre es bueno en estos casos. Por favor, que nadie se sienta ofendido u ofendida.

DE VOCALAS Y POETOS

Ante “vocalas”, “miembras”, ¡qué palabros!,
este menda reclama ser “poeto”.
Y no me adviertas que me descalabro,
que entro en un mal jardín y me entrometo;

a estas alturas de la vida, creo
que hay que decir lo que se piensa, ¡leñe!
y si eso implica pelear, peleo,
y si a alguien no le gusta, que se empreñe.

Seré “atleto”, “lingüisto” y si es preciso
los votos tomaré para ser “curo”,
ya ves que no rechazo el compromiso,
y que defiendo la igualdad, lo juro.

Pero a mí, no me importa la palabra,
ni la “o”, o la “a”, en que termina,
cambiarla no será un abracadabra
y acabará olvidado en la rutina.

Lo que importa es tratarnos con respeto
en una sociedad más democrática,
y decir soy “vocala” o soy “poeto”
constituye violencia de gramática.

Ricardo Fernández Esteban ©


Como siempre lo que dice el poeta, que no sabe si acabará siendo denominado "poeto", está sujeto a crítica. Os he dado mi opinión ante ese intento de forzar la grámatica con excusa democrática, aunque solo sea por economía lingüística y por evitar el innecesario alargamiento de los discursos.

Respecto al formato, el poema se compone de cinco serventesios endecasílabos. Un agudo lector del blog me indica que he cometido algún desliz métrico. Es verdad y era consciente de ello, y más siendo autor de un tratado de métrica, pero la poesía satírica soporta algunas licencias por aquello de que el humor nos da un cierto margen. Concretamente, en la 1ª estrofa rima "palabros" con "descalabro" que es solo una cuasiconsonancia por la falta de una "s"; y entre la 1ª y 2ª estrofa hay una asonancia entre las rimas "eto" y "eo", lo que tampoco es digno de un poema clásico (por más que Garcilaso y otros poetas del siglo de oro lo hicieran alguna vez). En este último caso, la asonancia no es muy fuerte por la ausencia de consonante intermedia en la 2ª, pero es cierto que asuenan y que es mejor evitar las asonancias. Que quede constancia del apunte del lector y reproduciré sus observaciones en comentarios, ya que además ha tenido la delicadeza de enviarme una espinela sobre el asunto.

En esta página del blog recojo poemas míos de talante satírico ético o político, y en este enlace se accede a los que tienen entrada propia en el blog.


miércoles, 9 de marzo de 2022

Laura Wittner

Laura Wittner (Buenos Aires, 1967) es poeta, traductora y licenciada en letras. Ha publicado once libros de poemas desde 1996 y ocho libros infantiles, lo que indica lo amplio de su producción literaria. La he descubierto surfeando por las redes y creo que este blog debe prestar más atención a la poesía latinoamericana, ya que el idioma común es un puente entre naciones y continentes.



LOS CHICOS JUEGAN EN LA PLAZA

Más atrás siluetas juegan tenis.
Todavía más atrás está el zumbido
que se eleva desde algún fluir de tránsito.
Y más atrás el paredón
irregular de los edificios caros
de los cuales a esta hora sólo uno
y sólo en los dos pisos superiores
retiene luz de sol, bastante aguada.
Ahora, fijate lo que pasa:
de entre la ronda de pinos que son tu primer plano
alguien, un pájaro, rompe a trinar
a todo lo que da,
con desafío y con oficio:
es breve lo que emite, y eficiente.
Si estabas con la vista sobre el libro
al mirar hacia arriba entendés de un tirón
qué es lo que imanta esas capas superpuestas
de urbanismo irreal que te contienen.
Cómo es que no se desmoronan
estrato por estrato dejándolos a ustedes
desnudos en mitad del escenario.
Pero entender fue tan fugaz
como el grito del pájaro.

Laura Wittner

Una descripción de lo que ve la poeta con reflexión final. Una de las características de la poesía es esta posibilidad de interpretación y de reflexión a partir de lo visto y sentido. Luego el formato puede ser uno u otro, atenerse a formas métricas para partir los versos o a formas sintácticas, si el verso es más libre. En este caso la poeta se decanta por un verso libre, pero tiene el cuidado de no encabalgarlo sintácticamente, lo que es de agradecer para quienes pensamos que un poema nunca ha de ser un texto en prosa cortado sin ton ni son.


MIS PADRES BAILAN JAZZ EN EL CAFÉ ORIÓN

No es que leamos mal los signos.
Es que las cosas no son signos.
Andan solas, tan sueltas
que pueden deshacerse.
No bailar la última pieza
sino la anteúltima
y la última escucharla
llevando el ritmo con los dedos
en la mesa de vidrio
no es falso amor.
Erramos si alguna vez
creímos en esto.

Laura Wittner

En este caso el poema es más críptico, para los que no conocemos los pensamientos de la autora al escribirlo. Siempre podremos hacerlo nuestro incorporando experiencias personales. Yo sería partidario de alguna pista más del autor en estos casos para situarnos en el contexto, pero sé que eso es algo que nunca suele hacerse.

Aquí tenéis ocho poemas de la autora recopilados por Zenda y una entrevista que la hace Valeria Tentoni.




martes, 22 de febrero de 2022

La isla de Saría y la capilla del santo Zacarías

El próximo 8 de marzo a las 18:30 presento en la librería Altaïr (Gran Via 616, Barcelona) un "Paseo por las islas griegas" donde recorreré algunas de las más de 70 islas que he visitado en los últimos 25 años. Me encantaría que vineiseis a compartir este paseo y dialogar sobre sobre las islas. Como ejemplo, os dejo un poema sobre la isla deshabitada de Saría y la capilla del Santo Zacarías, colgada sobre el acantilado que preside la cala de Palatia.


LA CAPILLA DEL SANTO ZACARÍAS

El santo Zacarías no tiene feligreses,
tan sólo un día al año se celebra una fiesta
y vuelven descendientes de sus antiguos fieles.
Pero en la isla olvidada en que no hay habitantes
el santo Zacarías nunca se siente solo,
desde su acantilado tiene un mar a sus pies
que compite en azules con el azul del cielo.
También tiene una luz que alumbra sobre aceite,
porque de tanto en tanto alguien limpia y provee
la pequeña capilla que, en honor a su nombre,
hace ya muchos años, se construyó en Saría.

Ricardo Fernández (Άγιος Ζαχαρίας), VI-2021

La capilla de Aghios Zajarías sobre Palatia

La isla de Saría (23 km2), situada al norte de Kárpazos, está deshabitada desde hace más de 50 años. A principios de septiembre, cuando se conmemora a San Zacarías, los descendientes de los antiguos habitantes retornan al pueblo de Argos y celebran una misa en la capilla, una cena con cantos y bailes tradicionales, y al día siguiente retornan a Diafani en Kárpazos. El resto del año solo llegan a Saría algunos visitantes diurnos, que llegan en barca, y los mieleros que recogen la miel artesanal.

En Saría hay otras cuatro capillas la de Santa Sofía, la de San Andrés, la de San Pantaleón y la de San Espiridón, fruto de épocas en que la isla tuvo una cierta población rural. Hoy aún se puede cruzar la isla por el antiguo camino que la recorre de sur a norte, contemplando antiguas edificaciones y campos de cultivo abandonados, pero muchos otros caminos se han perdido.

El interior de la capilla de Aghios Zajarías


Palatia, en lo alto del acantilado
la mancha blanca de Aghios Zajarías

En esa isla, junto a esta cala, estuvo ubicada la ciudad helénica de Palatia que según se cree envió un barco a la guerra de Troya. Hoy aún se conservan algunos antiguos restos de ese pasado, que conviven con edificaciones de los piratas sirios que habitaron la isla en época bizantina.

La mejor playa de la isla es la de Alimunda, al norte de Palatia. No hay transportes regulares a Saría a la que solo podréis llegar a través de las barcas de Giorgios Protopapas o de Nikos Orfanos que os llevan algunos días de picnic desde Diafani, o de una barca más grande que suele salir un día a la semana desde la capital Pigadia, aunque no os recomiendo ese día ya se rompe la tranquilidad de Saría. Nikos o Giorgios van parando en pequeñas playas o cuevas para el baño y, si se lo pedís, os pueden dejar en el sur de la isla para que la podáis atravesar andando en unas tres horas y reuniros con ellos en la cala de Palatia donde se come bajo un tamarisco.

La mejor alternativa de viaje, pero la más difícil, es tener un transporte propio que fondee en Palatia o Alimunda y poder subir hasta el abandonado pueblo de Argos y la capilla de Aghios Zajarías, sin más compañía que la que vaya con vosotros. Llevad agua para la excursión, ya que la única cisterna aceptable es la de Argos y no siempre está abierta. En la capilla hay otra cisterna, pero si bebéis encomendaros al santo porque no siempre sus condiciones de salubridad son aceptables.

La cala de Alimunda


Camino a Argos por la garganta

El estrecho (stenó) que separa Saría de Kárpazos
y el inicio del camino que atraviesa la isla.


viernes, 11 de febrero de 2022

Juan Gustavo Cobo Borda

Juan Gustavo Cobo Borda (Bogota, 1948) es un buen representante de la poesía latinoamericana a la que este blog quiere prestar más atención. Nuestro idioma se habla en muchas naciones y es bueno que compartamos las obras a uno y a otro lado del Atlántico. Os copio tres de sus poemas.



POÉTICA

¿Cómo escribir ahora poesía,
por qué no callarnos definitivamente
y dedicarnos a cosas mucho más útiles?
¿Para qué aumentar las dudas,
revivir antiguos conflictos,
imprevistas ternuras;
ese poco de ruido
añadido a un mundo
que lo sobrepasa y anula?
¿Se aclara algo con semejante ovillo?
Nadie la necesita.
Residuo de viejas glorias,
¿a quién acompaña, qué herida cura?

Juan Gustavo Cobo Borda


PACTO

Si ahora solo hay
plazos fijos
y amodorrada fatiga,
¿por qué me sacudes
con el vibrante latigazo
de tu risa?

Y pones sobre tantas
y tan erosionadas ruinas
el airoso pendón
de tu belleza imprevista?

Como cuentas de servicio
que llegan inexorables cada mes
—la luz, el agua,
la palabra y el fuego—
pareces naufragar
entre deberes ineludibles.

Pero traes también consigo
aquella legendaria ilusión
que caldea el pulso
y nos obliga a mirar,
con distracción obsesiva
el vasto enigma de la lejanía.

Por ello me consagro
a tu servicio,
honor y herida.,
entre desfallecimientos e ímpetus
para reestablecer ese sucio amasijo
de podredumbre y dulzura
de donde brota
un jardín y un circo.

Lo muy poco perdurable
que sobre esta tierra subsiste.

Juan Gustavo Cobo Borda


DE VIVA VOZ

El amor es monstruoso.
Ya no recordamos
si alguna vez
fuimos otro distinto
de quien sólo existe
para escuchar una voz,
una exigencia brutal,
la dulzura inenarrable
de un 'te adoro, te adoro, te adoro',
un sarcasmo helado,
un sol bajo el cual
todo florece de nuevo.
(Cuando ella gritaba 'loco'
y la espuma de su vientre
desbordaba fresca y ávida).

El amor es mortal:
te congela los pies
si huyes de él.

Juan Gustavo Cobo Borda

He llegado a este poeta al descubrir su "Poesía reunida", publicada en 2012, libro que nos permite hacer un extenso recorrido por su obra. Aquí tenéis un resumen de su biografía y bibliografía.




miércoles, 26 de enero de 2022

Ansia y deseo

Escribí este poema, Ansia y Deseo, hace años en un proyecto de poemario sobre las palabras, su significado y su relación con las personas. Cada poema tenía como título una palabra e incluía (en una cita o en el texto) la definición de esa palabra en el diccionario. En este caso, el poema juega con las incoherencias o redundancias de las definiciones y las opiniones personales, para acabar teniendo que dar la razón al diccionario. 


ANSIA y DESEO

¿Qué diferencia el "ansia" del "deseo"?
Dice el DRAE, a través de la palabra “anhelo”,
que el “ansia” es: deseo vehemente.
¿Y vehemente?: ardiente y lleno de pasión,
aunque también (dicho de una persona):
que obra de forma irreflexiva
dejándose llevar por sentimientos
.
¡O sea que el sentir es no pensar!,
¡mal vamos diccionario!

Y si sigo, defines desear
al: aspirar con vehemencia a
conocer, poseer o disfrutar de algo
.
Resumen, que repites cualidad
y, si me pongo en plan de matemático,
formulo el “ansia” y es:
aspiración que es al cuadrado vehemente.
Me estás liando diccionario
y pocas pistas das para aclarar mis dudas.

Pues como vamos mal, hoy te castigo
y siguo sin tu ayuda, proclamando
que ansiar es: eso que el sentir
desborde el sentimiento en aflicción,
la angustia del deseo insatisfecho,
el estar y no estar, por desear.


Y ahora resulta que repaso y en otra entrada dices:
Ansia: Angustia o aflicción del ánimo.
O sea que, al final,
siempre tienes razón maldito diccionario.

Ricardo Fernández Esteban ©
de "La palabra es mágica" (poemario inédito)

Del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE)
Ansia (4): Anhelo.
Anhelo (1): Deseo vehemente
Vehemente (2): Ardiente y lleno de pasión. (3) Dicho de una persona: Que obra de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos.
Ansia (2): Angustia o aflicción del ánimo.


No sé si después de leer el poema tendréis más claro en lo que creo que se  diferencia el "ansía" del "deseo", pero en todo caso hemos podido viajar por las palabras y sus significados. Como digo en el encabezado de este blog: "La palabra es mágica", porque tiene el poder de transformar sonidos en sentimientos"; y esa magia hace que, a veces, sea polisémica y nos pueda mostrar muchos significados diferentes, según sea nuestro estado de ánimo o nuestra intención.

Tampoco sé si acabaré publicando este poemario o no. De momento he colgado una serie de poemas en el blog, a la espera de si lo publico o lo sigo dejando en el cajón de los poemas que esperan su oportunidad. 

Respecto a la pregunta inicial, he encontrado una entrada en el blog "Cosas que me pasan" sobre "El deseo y la ansiedad", aquí la podéis leer porque aporta cosas interesantes. Y de ese blog he tomado la imagen que ilustra esta entrada en la que indica como autor "Jover"


 

martes, 11 de enero de 2022

Alba Flores Robla

Alba Flores Robla (Madrid, 1992) es una poeta que gano el premio Adonais en 2017 por su libro "Digan adiós a la muchacha". En ese mismo año había publicado "Tu hueco supra esternal" y "Autorregalo" y el pasado año publicó "Azca". Es una joven poeta con voz propia que conviene seguir. 


EL AMOR ES SENCILLO A VECES

Algo tan sencillo como ponerse de puntillas
para alcanzar una manzana,
mirar el patio de una casa por encima de un muro,
dar un beso,
hacer menos ruido al caminar.

El amor es preguntar
¿vienes conmigo hasta la boya amarilla?,
apuntar con un dedo el horizonte
y no tener que nadar en soledad nunca más.

El amor es no querer que te quemes,
quitarte polen de gramínea del pelo,
preguntar con suavidad si tienes frío.

El amor puede ser estar mucho rato bajo el sol con los ojos cerrados
y ser tan feliz que consigues no pensar en la muerte.

El amor puede ser también
oír una bicicleta que frena delante de tu puerta.
Pelar pipas en un banco,
señalar una trucha que salta a lo lejos
o un meteoro que cae.
Escuchar una canción que no te gusta
y aun así pensar la vida es buena.

El amor podríamos ser fácilmente nosotros dos
pegándonos porque nos parece divertido,
manchándonos porque nos parece divertido,
despidiéndonos porque despedirse
es siempre divertido.

El amor es apartar
un cigarrillo de tu boca.
El amor es acariciar
los dos al mismo perro.
El amor es echar una carrera,
llorar de risa, dar una patada
por debajo de la mesa,
no avergonzarme, ante ti,
de mi ropa vieja.

Alba Flores Robla



BLIND EYES COULD BLAZE LIKE METEORS

Cuando sé que no voy a dormir, extiendo
mi pelo por toda la almohada
como si fuera una corona
o un campo de flores.

Despacio, pienso insistentemente
y con estricto orden cuidado
en todas las cosas que hacen que me sienta horrible
y que hacen que me ponga a llorar.

Llegado el momento,
pongo mis dedos en las pestañas,
con cariño
reconozco el tacto pegajoso,
pienso
qué maravilloso sería tal vez
si mañana no pudiera abrir los ojos.

Pasear ciega, ignorar
si te has puesto triste por aquello que hice,
tomarme una tregua contigo
y con el mundo.

Y cuando al final me duermo,
siempre me pasa
que confundo
—¿es que acaso no se parecen?—
la dulzura del cansancio
con la dulzura de la muerte.

Alba Flores Robla


CRECER ES QUE TU MADRE TE COMPRE UN NICHO

Crecer es que tu madre te compre un nicho
por si te entran ganas de morirte demasiado pronto.
Un hueco estrecho con tres paredes blancas
y una abertura que da al norte,
por donde siempre entra la lluvia.
Crecer es pensar a dónde querrás que vayan tus hijos a llevarte flores.
Pero para mí,
crecer es sobre todo imaginar
dónde me gustaría verte llorar
cuando yo desaparezca.

Alba Flores Robla


Aquí podéis acceder a "Digan adiós a la muchacha" y a "Azca" y aquí a "Autorregalo", porque conviene leer los poemas en su contexto. Y en este vídeo la autora recita dos de sus poemas.







miércoles, 29 de diciembre de 2021

Juan Manuel Bonet

Juan Manuel Bonet (París, 1953) es poeta, crítico de arte y literatura, comisario de exposiciones, museólogo y experto en pintura contemporánea. Ha sido director del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y del Instituto Cervantes. Os dejo una lista de sus obras poéticas:  Ilusión (1979); La patria oscura (1983); Café des exilés (1990); Última Europa (1991); Praga, de Pavel Hrádok (1994); Poemas de circunstancias (2004); Polonia noche (2008); Nord-sud (2011) y Via labirinto (poesía 1978-2015) y unos poemas.


ESCRIBIR

Escribir –como si nada fuera importante–
el sencillo irse de las horas
sentado en la terraza de un café
de una provincia española.
Escribir, como si estuviera escrito
que el ruido de esas tazas sobre el mármol
tuviera que pasar el arroyo claro
de unos versos.
Escribir, como si nada fuera.


Juan Manuel Bonet. La patria oscura (1983)


BODEGÓN CUBISTA

Cuatro botellas, un periódico de la noche,
unas sombras chinescas, un bote de píldoras
adelgazantes, un ticket de tranvía, el recibo
de la luz, una invitación a la opera,
el informe de un espía:
solo faltan para que este bodegón
pueda adjetivarse de praguense,
la sombra de una cúpula
y un poco de espuma de cerveza.

Juan Manuel Bonet.

Me gustaría saber a qué cuadro se refiere el autor, pero la única pista es que es de "hacia 1927". Si alguién tiene más información me gustaría que la compartiese con nosotros.

Aquí tenéis sus libros en "La casa del libro" y esta es una reseña en "El cultural" de su último libro "Via labirinto" una poesía completa y más entre 1978 y 2015. En este enlace podréis leer una completa entrevista que le hicieron en Jot Down

 

lunes, 13 de diciembre de 2021

Poema de Navidad 2021

Llegan los tiempos navideños y con ellos el poema que cada año dedico a mis amigos y conocidos. No es un poema al uso, sino que intenta ser crítico y aprovechar estas fechas para hacer unas reflexiones en busca de un utópico mundo mejor. Ojalá que así sea, o así me gustaría.



POEMA (EN VERSOS) DE NAVIDAD DE 2021

¿Versos de Navidad, si uno es incrédulo?
Pues por qué no, aunque ande mal de fe,
sigo creyendo aún en la esperanza,
y en cuanto a caridad, pues combativa.
Con estos mimbres voy a hacer un cesto,
siguiendo con la moda, reciclable,
que sea tanto cubo de basura
como ofrenda de Rey o Papa Noel.

Respecto a los políticos, al cubo:
con discursos vacíos, falsedades,
sus ansias de poder, su poca ética,
el pensar hacia dentro y no hacia afuera,
el prometernos mucho y cumplir poco…;
si seguimos votando es por defecto,
porque una dictadura aún es peor;
pero he de recordar que no confíen:
ni olvido ni perdón, para los más.
Hay alguna excepción, hay esperanza
en los pocos que van de buena fe
dentro de tanto alud de populismo,
aunque sin estructura ni recursos
poco se puede hacer, salvo intentarlo.

Y en cuanto a religión, pues muchas dudas;
siempre el monoteísmo es excluyente,
y más si va de ombligo de este mundo
y arroja a los demás al fuego eterno.
Aunque ya sea un tópico el decirlo,
en el nombre de Dios se mató más
que en el de Satanás o en el de un Rey;
y si nos referimos al escándalo
de multitud de curas pederastas
y de tanto prelado encubridor,
es de vergüenza ajena que no tienen.
Dentro de este alipori, de esta farsa,
he de reconocer que hay caridad,
y que "entre tanta ganga queda mena",
personas que se entregan por los otros,
que no precisan hábito ni anillo
y cuya religión solo es amor;
para ellos es el cielo en esta tierra,
y a los que pontifican los condeno
al cubo que ellos llaman purgatorio.

Y qué decir de los nacionalismos,
no son malos “per se”, pero en la práctica
muchos acaban en supremacistas.
Recelo de los pueblos excluyentes
y más de quienes hablan en su nombre
y levantan fronteras con la lengua;
el idioma es un medio de diálogo
y nunca debe ser una herramienta
de separar personas y culturas.
Ya lo dijo John Lennon: “Imagina
un mundo sin países, no es difícil”
Al cubo pues con quienes dicen “pueblo”
y piensan en ventajas para ellos.

Y quedamos nosotros, no creáis
que “vamos de rositas” sin pecado.
Al mirar a otro lado, al consentir,
somos reos de culpa, hay que luchar.
Ya lo dijo el filósofo, tenemos
-aquí que hay libertad- a los políticos
que merecemos o, lo que es peor,
a los, o las, que más se nos parecen.
Y en cuanto a religión, no es suficiente
decir que eres agnóstico o ateo,
o que las diferencias culturales
justifican las prácticas de quien
en el nombre de dios humilla al hombre,
y donde digo hombre digo humano,
sin distinción de género o deseo.
De los nacionalismos, en mi tierra,
sabemos demasiado, o sea que “al loro”
mira a tu alrededor y sé sincero:
es buena cosa amor por el terruño
y muy malo es el ser supremacista.
Ahora haz examen de conciencia
y juzga si mereces el regalo
o caer en el cubo de basura.

Advertimos estamos, Navidad,
puede ser una excusa, reflexiona
si estás actuando bien como persona,
en cuanto a fe, esperanza y caridad.
Nuestra tribu se llama humanidad
y no pienso en virtudes teologales,
sino en acciones mucho más reales
que conduzcan a mejorar la vida,
pues lo que haya después de la partida
no es tema de estos versos personales.

Ricardo Fernández Esteban (XII-2021) ©


Aunque piense que la Navidad ha perdido su espíritu de paz y de busca de mejora de la humanidad (si es que los tuvo alguna vez), he de reconocer que estas fiestas sirven para compartir buenos momentos y deseos con familia y amigos. Por eso, os propongo un brindis:

Brindemos por nosotros, por la gente querida,
por familia y amigos, por los que ya no están,
por los desconocidos, por los que no vendrán
y porque la utopía haga mejor la vida.


Feliz Navidad y que nuestro mejor regalo sea que el próximo año desaparezca esta pandemia que nos asola y que nos impide disfrutar plenamente de estas fiestas.