viernes, 20 de agosto de 2010

Cuadernos de Paros

Inicié mis Cuadernos de las islas griegas en Agosto del 2001, en la isla de Paros en el centro del Egeo y concretamente en Lefkes -un pueblo de interior que fue su capital medieval-  cuando desde la terraza de mi habitación empecé a describir lo que sentía y lo que veía: Desde la terraza me pongo a escribir / las cosas que veo, las cosas que siento.

Después, muchos otros viajes-cuadernos y muchas islas, recogidos en tres poemarios: "Cuadernos de las islas Griegas", "Adendas del Dodecaneso" y "Más islas, más adendas de Grecia". En este enlace podéis encontrar un resumen de los libros, pero hay muchas cosas que no sé pueden escribir, que hay que vivir rodeados de azul egeo y horizontes rotos por islas. 


          II

Un gallo canta cuando no es su hora,
es la hora del reinar de las estrellas,
de contemplar la iglesia iluminada
y de oír los sonidos del silencio.


         XII

En Lefkes, las calles son casa y las casas son calle.

Flores de todos los colores me acompañan,
cantan las cigarras
y la gente se sienta frente a puertas azules.
Cada vez que miro descubro algo nuevo:
una tienda, un patio, una reja,
un arco, una escalera,
la plaza, el “kafenío”,
la vieja barbería,
otra capilla más, azul y blanca,
o la antigua vivienda de la esquina
con la columna jónica en su vértice…

El mundo en una calle, porque en Lefkes
la calle es una casa y las casas son calle.

Cuadernos de las islas Griegas. Ricardo Fernández Esteban  ©

Aquí podéis encontrar mis poemas sobre las islas griegas que he ido colgando en este blog.  

3 comentarios:

Javier dijo...

La islas griegas son uno de mis mitos, pero desgraciadamente las conozco poco. La lectura de estos versos me está animando a volver.

Ainaroa dijo...

Todos, no importa si fuimos hombres o mujeres, quisimos hacer ese viaje alguna vez, perdernos en el mar azul , hacerlo nuestro, persiguiendo la estela de los pasos de Ulises. Convertir el sueño en realidad debió ser una gozada. Y más aún contarlo en verso. Enhorabuena. Besos.

Maríjose Luque Fernández dijo...

Es un viaje que queda siempre ahí para hacer, ese misticismo, ese ayer que recrea esas islas, sin duda fueron una fuente de inspiración para tus letras. Besos !!