Dulce María Loynaz (La Habana, 1902 - 1997) fue una poeta y escritora, considerada una de las principales figuras de la literatura cubana, que obtuvo el premio Cervantes en 1992. Leamos tres de sus poemas:
QUIÉREME ENTERA
Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra… Si me quieres, quiéreme negra y blanca, y gris, y verde, y rubia, y morena… Quiéreme día, quiéreme noche… ¡Y madrugada en la ventana abierta!… Si me quieres, no me recortes: ¡Quiéreme toda… O no me quieras!
Dulce María Loynaz
CRIATURA DE ISLA
Rodeada de mar por todas partes, soy isla asida al tallo de los vientos... Nadie escucha mi voz, si rezo o grito: Puedo volar o hundirme... Puedo, a veces, morder mi cola en signo de Infinito. Soy tierra desgajándome... Hay momentos en que él me ciega y me acobarda, en que el agua es la muerte donde floto... Pero abierta a mareas y a ciclones, hinco en el mar raíz roto. Crezco del mar y muero de él... Me alzo ¡para volverme en nudos desatados...! ¡Me come un mar batido por las alas de arcángeles sin cielo, naufragados!
Dulce María Loynaz
LA BALADA DEL AMOR TARDÍO
Amor que llegas tarde,
tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
camino llegas a mi soledad?
Amor que me has buscado sin buscarte,
no sé qué vale más:
la palabra que vas a decirme
o la que yo no digo ya...
Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
lejana... No me des tus rosas frescas;
soy grave para rosas. Dame el mar...
Amor que llegas tarde, no me viste
ayer cuando cantaba en el trigal...
Amor de mi silencio y mi cansancio,
hoy no me hagas llorar.
Dulce María Loynaz
Los poemas de Loynaz muestran una poderosa y profunda voz lírica, que en nuestra época puede parecer alejada de la poesía actual. Es verdad que unos poemas envejecen mejor que otros, pero estos tres creo que siguen manteniendo su fuerza y lirismo.
La poeta uruguaya Juana de Ibarbourou (Melo, 1892-Montevideo, 1979) está considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de la primera mitad del siglo XX. Sus poemas, de raíz modernista y lenguaje sencillo, exaltan al amor, la maternidad y la belleza, tanto física como de la naturaleza.
COMO UNA SOLA FLOR DESESPERADA
Lo quiero con la sangre, con el hueso,
con el ojo que mira y el aliento,
con la frente que inclina el pensamiento,
con este corazón caliente y preso,
y con el sueño fatalmente obseso
de este amor que me copa el sentimiento,
desde la breve risa hasta el lamento,
desde la herida bruja hasta su beso.
Mi vida es de tu vida tributaria,
ya te parezca tumulto, o solitaria,
como una sola flor desesperada.
Depende de él como del leño duro
la orquídea, o cual la hiedra sobre el muro,
que solo en él respira levantada.
Juana de Ibarbourou
Tras este magnífico soneto, que puede colocarse entre los mejores del género, un poema en pareados.
LACERIA
No codicies mi boca. Mi boca es de ceniza
y es un hueco sonido de campanas mi risa.
No me oprimas las manos. Son de polvo mis manos,
y al estrecharlas tocas comida de gusanos.
No trences mis cabellos. Mis cabellos son tierra
con la que han de nutrirse las plantas de la sierra.
No acaricies mis senos. Son de greda los senos
que te empeñas en ver como lirios morenos.
¿Y aún me quieres, amado? ¿Y aún mi cuerpo pretendes
y, largas de deseo, las manos a mí tiendes?
¿Aún codicias, amado, la carne mentirosa
que es ceniza y se cubre de apariencias de rosa?
Bien, tómame. ¡Oh laceria!
¡Polvo que busca al polvo sin sentir su miseria!
Juana de Ibarbourou
Nota: tal como he encontrado escrito este poema hay un detalle curioso. El título "Lacería" es un conjunto de lazos de adorno. Sin embargo en el penúltimo verso la palabra clave es "laceria", o sea miseria, pobreza, trabajo, fatiga, etc., palabra de poco uso que refleja mucho mejor el contenido del poema. Por eso, supongo que es un error de transcripción y cambio el título.
Y esta sencilla copilla de rimas asonantes que cierra con un pareado consonante y con lenguaje sencillo transmite una clara imagen poética de la naturaleza.
LA ENREDADERA
Por el molino del huerto
asciende una enredadera.
El esqueleto de hierro
va a tener un chal de seda
ahora verde, azul más tarde
cuando llegue el mes de Enero
y se abran las campanillas
como puñados de cielo.
Alma mía: ¡quién pudiera
Vestirte de enredadera!
Juana de Ibarbourou
Es estos inicios del siglo XXI este lenguaje poético puede parecer defasado, pero es importante recorrer la evolución de los lenguajes y temas poéticos para distinguir la raíz de los buenos poemas de la que crecen los buenos áboles poéticos.
Javier Vicedo (Castellón, 1985), es autor de los libros de poemas Fidelidad de una sombra (2015), Ventanas a ninguna parte (2010), La última distancia (2010) y El azul silencio del hombre (2008). Últimamente parece que se dedica más a la escritura teatral, en que ha publicado Summer evening, Calderón cadáver y Cuando caiga la nieve. Leamos alguno de sus poemas.
ASÍ EL SOL
Será que ya no son nuestras las cosas, o que nunca lo fueron y teníamos —como quien guarda fe o agua entre las manos— una forma imprudente de vivir.
Un alfiler de sol puntea cada milímetro de mundo como si evidenciara la dimensión exacta de la pérdida.
Ayer sabíamos poco de nosotros, teníamos el hambre y la memoria como garantes de un dominio sobre el infinito de todas las cosas.
Basta con seguir el paso del sol: recorre nuestro cuerpo con la misma dureza que recorre el matorral, la arcilla blanca o la hormiga en el borde de la piedra.
Quizás nuestra única propiedad fue la obsesiva ilusión de tener y tenernos.
Jvier Vicedo
VENTANAS A NINGUNA PARTE
¿Qué miras más allá de la ventana: el mundo o el mundo que quisieras? Tal vez no estés mirando nada y nada es todo lo que, de ser, serías.
Mirando nadas se construye un hombre.
(de Ventanas a ninguna parte, 2010). Javier Vicedo
LA DOBLE ESCRITURA
Todo está haciéndose en su propia sombra, marcando dos sentidos, tentando dos acciones. Basta con darle vuelta al verde de una hoja para apreciar el mapa de sus nervios.
(de Fidelidad de una sombra, 2015). Javier Vicedo
Da gusto reencontarnos con un poeta de este rango de edad con buenos contenidos que sabe distinguir el verso de la prosa. Por desgracia, lleva años sin publicar poesía, quizá sea porque cada vez es más difícil alcanzar una difusión mínima en este género, que parece que no sepa encontrar su camino, ni buenos prescriptores ni jurados que nos ayuden.
Últimamente estoy intentando publicar entradas dedicadas a eso que ahora se llama poetas jóvenes, en los que se engloba a los no tan jóvenes treintañeros. Recordad que Bécquer, Lorca o Hernández murieron con 34, 38 o 32 años respectivamente, o Keats, Byron o Shelley con 26, 36 o 30 años, y con mucha y muy buena obra publicada. Pues eso, me cuesta encontrar poetas que me atrapen en ese rango de edad.
Para mí un poema debe de ser la suma de contenido y continente. Encuentro buenos o aceptables contenidos, pero en general con malos continentes versales, y si no hay verso no hay poema. Podrá haber poesía, como género lírico o expresión del "yo", pero expresada en prosa, por más que algunos se empeñen en cortarla sin ton ni son en líneas que llaman versos y no respetan ni la sintaxis ni ese ritmo interior que distingue el poema de la prosa. El papel aguanta mucho, pero intentad recitar esos pseudopoemas y veréis como no superan esta "prueba del nueve" que distingue al poema. Tened en cuenta que no estoy hablando de la calidad del contenido, que puede existir o no en un poema o un texto en prosa, estoy hablando de la manía de querer cortar un texto en falsos versos, que no mantienen ningún ritmo, cuando estaría mucho mejor escrito sin cortes artificiales.
Si estáis interesados en saber más de Métrica, o sea de los principios y porqués de esa armonía versal
que distingue al poema de la prosa, podéis consultar mi tratado "Métrica poética del idioma español"
que los explica de una forma sencilla, pero rigurosa. Aquí os dejo una sinopsis del libro.
Recordad, si sois partidarios del verso libre, que “hasta para saltarse las
normas hay que conocerlas previamente, si no queremos que el salto sea al vacío”.
Vuestras críticas positivas o negativas serán siempre bien recibidas.
Para acabar, volviendo a nuestro autor, a Javier Vicedo, os dejo este poema:
MEDICIÓN
Nuestra manía de medir las cosas,
el verso/ la fiebre/ el tiempo que nos queda/.
Mientras haya recuento es que no dimos con nosotros todavía.
Javier Vicedo
Vicedo no es un poeta estrictamente métrico, aunque sepa mantener el ritmo en un poema, que es lo importante. Aquí nos hace un juego de palabras en esos versos de contado ritmo binario (11, 3+3, 7 // 7, 5, 8) en que los dos últimos son realmente un tricedasílabo cuaternario 5+8 = 13(4.8.12). Todo esto pueden parecer solo cifras, pero es ritmo, sonido y armonía.
No se encuentran antologías amplias de sus poemas en la red, por lo que hemos de acudir a sus libros. Aquí os dejo una entrevista con él, y aquí el acceso a un vídeo donde recita un poema inspirado en el cuadro "Desnudo en la playa".
Laura Wittner (Buenos Aires, 1967) es poeta, traductora y licenciada en letras. Ha publicado once libros de poemas desde 1996 y ocho libros infantiles, lo que indica lo amplio de su producción literaria. La he descubierto surfeando por las redes y creo que este blog debe prestar más atención a la poesía latinoamericana, ya que el idioma común es un puente entre naciones y continentes.
LOS CHICOS JUEGAN EN LA PLAZA
Más atrás siluetas juegan tenis. Todavía más atrás está el zumbido que se eleva desde algún fluir de tránsito. Y más atrás el paredón irregular de los edificios caros de los cuales a esta hora sólo uno y sólo en los dos pisos superiores retiene luz de sol, bastante aguada. Ahora, fijate lo que pasa: de entre la ronda de pinos que son tu primer plano alguien, un pájaro, rompe a trinar a todo lo que da, con desafío y con oficio: es breve lo que emite, y eficiente. Si estabas con la vista sobre el libro al mirar hacia arriba entendés de un tirón qué es lo que imanta esas capas superpuestas de urbanismo irreal que te contienen. Cómo es que no se desmoronan estrato por estrato dejándolos a ustedes desnudos en mitad del escenario. Pero entender fue tan fugaz como el grito del pájaro.
Laura Wittner
Una descripción de lo que ve la poeta con reflexión final. Una de las características de la poesía es esta posibilidad de interpretación y de reflexión a partir de lo visto y sentido. Luego el formato puede ser uno u otro, atenerse a formas métricas para partir los versos o a formas sintácticas, si el verso es más libre. En este caso la poeta se decanta por un verso libre, pero tiene el cuidado de no encabalgarlo sintácticamente, lo que es de agradecer para quienes pensamos que un poema nunca ha de ser un texto en prosa cortado sin ton ni son.
MIS PADRES BAILAN JAZZ EN EL CAFÉ ORIÓN
No es que leamos mal los signos.
Es que las cosas no son signos.
Andan solas, tan sueltas
que pueden deshacerse.
No bailar la última pieza
sino la anteúltima
y la última escucharla
llevando el ritmo con los dedos
en la mesa de vidrio
no es falso amor.
Erramos si alguna vez
creímos en esto.
Laura Wittner
En este caso el poema es más críptico, para los que no conocemos los pensamientos de la autora al escribirlo. Siempre podremos hacerlo nuestro incorporando experiencias personales. Yo sería partidario de alguna pista más del autor en estos casos para situarnos en el contexto, pero sé que eso es algo que nunca suele hacerse.
Este poema trata de la deshabitada isla de Saría en los confines del Dodecaneso griego y de su capilla del Santo Zacarías, colgada sobre el acantilado que preside la cala de Palatia.
La capilla de Aghios Zajarías sobre Palatia
LA CAPILLA DEL SANTO ZACARÍAS
El santo Zacarías no tiene feligreses, tan sólo un día al año se celebra una fiesta y vuelven descendientes de sus antiguos fieles. Pero en la isla olvidada en que no hay habitantes el santo Zacarías nunca se siente solo, desde su acantilado tiene un mar a sus pies que compite en azules con el azul del cielo. También tiene una luz que alumbra sobre aceite, porque de tanto en tanto alguien limpia y provee la pequeña capilla que, en honor a su nombre, hace ya muchos años, se construyó en Saría.
Ricardo Fernández (Άγιος Ζαχαρίας), VI-2021
La isla de Saría (23 km2), situada al norte de Kárpazos, está deshabitada desde hace más de 50 años. A principios de septiembre, cuando se conmemora a San Zacarías, los descendientes de los antiguos habitantes retornan al pueblo de Argos y celebran una misa en la capilla, una cena con cantos y bailes tradicionales, y al día siguiente retornan a Diafani en Kárpazos. El resto del año solo llegan a Saría algunos visitantes diurnos, que llegan en barca, y los mieleros que recogen la miel artesanal.
En Saría hay otras cuatro capillas la de Santa Sofía, la de San Andrés, la de San Pantaleón y la de San Espiridón, fruto de épocas en que la isla tuvo una cierta población rural. Hoy aún se puede cruzar la isla por el antiguo camino que la recorre de sur a norte, contemplando antiguas edificaciones y campos de cultivo abandonados, pero muchos otros caminos se han perdido.
El interior de la capilla de Aghios Zajarías
Palatia, en lo alto del acantilado la mancha blanca de Aghios Zajarías
En esa isla, junto a esta cala, estuvo ubicada la ciudad helénica de Palatia que según se cree envió un barco a la guerra de Troya. Hoy aún se conservan algunos antiguos restos de ese pasado, que conviven con edificaciones de los piratas sirios que habitaron la isla en época bizantina.
La mejor playa de la isla es la de Alimunda, al norte de Palatia. No hay transportes regulares a Saría a la que solo podréis llegar a través de las barcas de Giorgios Protopapas o de Nikos Orfanos que os llevan algunos días de picnic desde Diafani, o de una barca más grande que suele salir un día a la semana desde la capital Pigadia, aunque no os recomiendo ese día ya se rompe la tranquilidad de Saría. Nikos o Giorgios van parando en pequeñas playas o cuevas para el baño y, si se lo pedís, os pueden dejar en el sur de la isla para que la podáis atravesar andando en unas tres horas y reuniros con ellos en la cala de Palatia donde se come bajo un tamarisco.
La mejor alternativa de viaje, pero la más difícil, es tener un transporte propio que fondee en Palatia o Alimunda y poder subir hasta el abandonado pueblo de Argos y la capilla de Aghios Zajarías, sin más compañía que la que vaya con vosotros. Llevad agua para la excursión, ya que la única cisterna aceptable es la de Argos y no siempre está abierta. En la capilla hay otra cisterna, pero si bebéis encomendaros al santo porque no siempre sus condiciones de salubridad son aceptables.
La cala de Alimunda
Camino a Argos por la garganta
El estrecho (stenó) que separa Saría de Kárpazos y el inicio del camino que atraviesa la isla.
Mi libro "Por las islas griegas", revisado y ampliado en 2025, recoge más de 25 años y unas 75 islas visitadas, con mis anotaciones sobre mis playas, restaurantes, hoteles y otros lugares preferidos. Aquí lo podéis conseguir en Amazon; si preferís las librerías físicas, hay ejemplares en Altaïr (Gran Vía 616, Barcelona).
Juan Gustavo Cobo Borda (Bogota, 1948) es un buen representante de la poesía latinoamericana a la que este blog quiere prestar más atención. Nuestro idioma se habla en muchas naciones y es bueno que compartamos las obras a uno y a otro lado del Atlántico. Os copio tres de sus poemas.
POÉTICA
¿Cómo escribir ahora poesía, por qué no callarnos definitivamente y dedicarnos a cosas mucho más útiles? ¿Para qué aumentar las dudas, revivir antiguos conflictos, imprevistas ternuras; ese poco de ruido añadido a un mundo que lo sobrepasa y anula? ¿Se aclara algo con semejante ovillo? Nadie la necesita. Residuo de viejas glorias, ¿a quién acompaña, qué herida cura?
Juan Gustavo Cobo Borda
PACTO
Si ahora solo hay plazos fijos y amodorrada fatiga, ¿por qué me sacudes con el vibrante latigazo de tu risa?
Y pones sobre tantas y tan erosionadas ruinas el airoso pendón de tu belleza imprevista?
Como cuentas de servicio que llegan inexorables cada mes —la luz, el agua, la palabra y el fuego— pareces naufragar entre deberes ineludibles.
Pero traes también consigo aquella legendaria ilusión que caldea el pulso y nos obliga a mirar, con distracción obsesiva el vasto enigma de la lejanía.
Por ello me consagro a tu servicio, honor y herida., entre desfallecimientos e ímpetus para reestablecer ese sucio amasijo de podredumbre y dulzura de donde brota un jardín y un circo.
Lo muy poco perdurable que sobre esta tierra subsiste.
Juan Gustavo Cobo Borda
DE VIVA VOZ
El amor es monstruoso. Ya no recordamos si alguna vez fuimos otro distinto de quien sólo existe para escuchar una voz, una exigencia brutal, la dulzura inenarrable de un 'te adoro, te adoro, te adoro', un sarcasmo helado, un sol bajo el cual todo florece de nuevo. (Cuando ella gritaba 'loco' y la espuma de su vientre desbordaba fresca y ávida).
El amor es mortal: te congela los pies si huyes de él.
Juan Gustavo Cobo Borda
He llegado a este poeta al descubrir su "Poesía reunida", publicada en 2012, libro que nos permite hacer un extenso recorrido por su obra. Aquí tenéis un resumen de su biografía y bibliografía.
Escribí este poema, Ansia y Deseo, para un proyecto de poemario sobre las palabras, su significado y su relación con las personas. Cada poema tenía como título una palabra e incluía (en una cita o en el texto) la definición de esa palabra en el diccionario. En este caso, el poema juega con las incoherencias o redundancias de las definiciones y las opiniones personales, para acabar teniendo que dar la razón al diccionario. Al final he publicado este libro con el mismo título de este blog: "La palabra es mágica"
ANSIA y DESEO
¿Qué diferencia el "ansia" del "deseo"?
Dice el DRAE, a través de la palabra “anhelo”,
que el “ansia” es: deseo vehemente.
¿Y vehemente?: ardiente y lleno de pasión,
aunque también (dicho de una persona): que obra de forma irreflexiva dejándose llevar por los sentidos. ¡O sea que el sentir es no pensar!, ¡mal vamos diccionario!
Y si sigo, defines desear como: aspirar con vehemencia a conocer, poseer o disfrutar de algo. Resumen, que también repites cualidad y, si me pongo en plan de matemático, formulo el “ansia” y es: aspiración que es al cuadrado vehemente.
Me estás liando diccionario
y pocas pistas das para aclarar mis dudas. Pues como vamos mal, hoy te castigo y sigo sin tu ayuda, proclamando que ansiar es: que el sentir desborde el sentimiento en aflicción, la angustia del deseo insatisfecho, el estar y no estar, por desear.
Y ahora resulta que repaso y en otra entrada dices: Ansia: Angustia o aflicción del ánimo. O sea que, al final, siempre tienes razón, !maldito diccionario¡
Del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE)
Ansia (4): Anhelo.
Anhelo (1): Deseo vehemente
Vehemente (2): Ardiente y lleno de pasión. (3) Dicho de una persona: Que obra de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos.
Ansia (2): Angustia o aflicción del ánimo.
No sé si después de leer el poema tendréis más claro en lo que creo que se diferencia el "ansía" del "deseo", pero en todo caso hemos podido viajar por las palabras y sus significados. Como digo en el encabezado de este blog: "La palabra es mágica", porque tiene el poder de transformar sonidos en sentimientos"; y esa magia hace que, a veces, sea polisémica y nos pueda mostrar muchos significados diferentes, según sea nuestro estado de ánimo o nuestra intención.
Respecto a la pregunta inicial, he encontrado una entrada en el blog "Cosas que me pasan" sobre "El deseo y la ansiedad", aquí la podéis leer porque aporta cosas interesantes. Y de ese blog he tomado la imagen que ilustra esta entrada en la que indica como autor "Jover"
Como os he dicho, en diciembre de 2025 he publicado un nuevo libro de poemas que incluye este. Su título, "La palabra es mágica", coincide con el de este blog, lo mismo que su lema: Mágica porque tiene el poder de transformar sonidos en sentimientos. El nexo de unión del libro son las palabras, pero eso se podría decir de toda la literatura porque se transmite por palabras; sin embargo, aquí hay una mayor implicación como protagonista, sea por sus significados, o porque hablan de la poesía o las entradas de un blog. A todo libro mío le dedico un poema y con más motivo a este que tiene un capítulo titulado "Metapoesía" que podéis leer en esta entrada del blog donde comenté la publicación del libro. Aquí tenéis más información del este libro y cómo conseguirlo.
Alba Flores Robla (Madrid, 1992) es una poeta que gano el premio Adonais en 2017 por su libro "Digan adiós a la muchacha". En ese mismo año había publicado "Tu hueco supra esternal" y "Autorregalo" y el pasado año publicó "Azca". Es una joven poeta con voz propia que conviene seguir.
EL AMOR ES SENCILLO A VECES
Algo tan sencillo como ponerse de puntillas para alcanzar una manzana, mirar el patio de una casa por encima de un muro, dar un beso, hacer menos ruido al caminar.
El amor es preguntar ¿vienes conmigo hasta la boya amarilla?, apuntar con un dedo el horizonte y no tener que nadar en soledad nunca más.
El amor es no querer que te quemes, quitarte polen de gramínea del pelo, preguntar con suavidad si tienes frío.
El amor puede ser estar mucho rato bajo el sol con los ojos cerrados y ser tan feliz que consigues no pensar en la muerte.
El amor puede ser también oír una bicicleta que frena delante de tu puerta. Pelar pipas en un banco, señalar una trucha que salta a lo lejos o un meteoro que cae. Escuchar una canción que no te gusta y aun así pensar la vida es buena.
El amor podríamos ser fácilmente nosotros dos pegándonos porque nos parece divertido, manchándonos porque nos parece divertido, despidiéndonos porque despedirse es siempre divertido.
El amor es apartar un cigarrillo de tu boca. El amor es acariciar los dos al mismo perro. El amor es echar una carrera, llorar de risa, dar una patada por debajo de la mesa, no avergonzarme, ante ti, de mi ropa vieja.
Alba Flores Robla
BLIND EYES COULD BLAZE LIKE METEORS
Cuando sé que no voy a dormir, extiendo
mi pelo por toda la almohada
como si fuera una corona
o un campo de flores.
Despacio, pienso insistentemente
y con estricto orden cuidado
en todas las cosas que hacen que me sienta horrible
y que hacen que me ponga a llorar.
Llegado el momento,
pongo mis dedos en las pestañas,
con cariño
reconozco el tacto pegajoso,
pienso
qué maravilloso sería tal vez
si mañana no pudiera abrir los ojos.
Pasear ciega, ignorar
si te has puesto triste por aquello que hice,
tomarme una tregua contigo
y con el mundo.
Y cuando al final me duermo,
siempre me pasa
que confundo
—¿es que acaso no se parecen?—
la dulzura del cansancio
con la dulzura de la muerte.
Alba Flores Robla
CRECER ES QUE TU MADRE TE COMPRE UN NICHO
Crecer es que tu madre te compre un nicho por si te entran ganas de morirte demasiado pronto. Un hueco estrecho con tres paredes blancas y una abertura que da al norte, por donde siempre entra la lluvia. Crecer es pensar a dónde querrás que vayan tus hijos a llevarte flores. Pero para mí, crecer es sobre todo imaginar dónde me gustaría verte llorar cuando yo desaparezca.
Juan Manuel Bonet (París, 1953) es poeta, crítico de arte y literatura, comisario de exposiciones, museólogo y experto en pintura contemporánea. Ha sido director del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y del Instituto Cervantes. Os dejo una lista de sus obras poéticas: Ilusión (1979); La patria oscura (1983); Café des exilés (1990); Última Europa (1991); Praga, de Pavel Hrádok (1994); Poemas de circunstancias (2004); Polonia noche (2008); Nord-sud (2011) y Via labirinto (poesía 1978-2015) y unos poemas.
ESCRIBIR
Escribir –como si nada fuera importante– el sencillo irse de las horas sentado en la terraza de un café de una provincia española. Escribir, como si estuviera escrito que el ruido de esas tazas sobre el mármol tuviera que pasar el arroyo claro de unos versos. Escribir, como si nada fuera.
Juan Manuel Bonet. La patria oscura (1983)
BODEGÓN CUBISTA
Cuatro botellas, un periódico de la noche,
unas sombras chinescas, un bote de píldoras
adelgazantes, un ticket de tranvía, el recibo
de la luz, una invitación a la opera,
el informe de un espía:
solo faltan para que este bodegón
pueda adjetivarse de praguense,
la sombra de una cúpula
y un poco de espuma de cerveza.
Juan Manuel Bonet.
Me gustaría saber a qué cuadro se refiere el autor, pero la única pista es que es de "hacia 1927". Si alguién tiene más información me gustaría que la compartiese con nosotros.