martes, 25 de octubre de 2016

Jugar con fuego

Mis poemas no suelen ser metafísicos, pero permitidme este divertimento que querría tratar racionalmente algo muy difícil de comprender, El origen del Universo y la ausencia previa de tiempo. De la fe, como no la puedo razonar, cada uno con la suya, y del futuro: lo tenemos mal.


JUGAR CON FUEGO

A este mundo le quedan pocos telediarios.
Y si digo que pocos puedo decir cien mil
que en la práctica es nada si lo comparas con
la edad del universo, nacido en un “big bang”
por mor de la materia que, aburrida sin tiempo,
puso en marcha este juego.

Su par, la antimateria, le advirtió del peligro:
“Ojo con la energía, crearás los infiernos
y más cuando colocas al frente del negocio
a un dios sin experiencia, escogido al tuntún,
con las mejores cartas que no sabrá jugar,
le falta habilidad.”

A esta energía en el tiempo —que todo modifica—
llámale evolución, o capricho de un dios
por observar el cambio que no existe en la nada.
¿Si no hay tiempo qué hay? Si no lo hay, lo hay todo;
si no hay tiempo no hay fin ni siquiera principio,
porque ya nada es físico.

Ese juego de riesgo se le fue de las manos,
explosión de galaxias, condensación de estrellas,
planetas, lunas, gases, los sistemas solares,
y lo que cambió todo, cuando por simple azar
apareció la vida y con ella la muerte
que la lleva de huésped.

Al principio se mata por mera subsistencia
pero luego se sigue por busca de poder,
por odio o por venganza. Es la contradicción
que llevará al principio, cuando el experimento
se agote por sí mismo y a los antagonistas
se les muera la vida.

¿Cuánto falta?, no mucho y si se tiene suerte
quedarán unas brasas, briznas de lo anterior,
que podrán retomar ese juego macabro:
bacterias, fotosíntesis, la evolución maldita
que conduce al inicio. ¿Dije suerte...?, desgracia
debería llamarla.

¿Y qué haces tú, materia?, ¿te divierte este juego?,
¿extinguirás el tiempo o cambiarás al dios
que jugó mal las cartas, llevando todo ases?
Por una vez te rezo y pido para el mundo,
desde mi finitud de agnóstico leal,
otra oportunidad.


Ricardo Fernández Esteban ©


Se dice que no es bueno explicar los poemas, pero yo creo que a veces no viene mal, pero no como prólogo sino como epílogo. Bueno, más que explicarlo os enlazo con un minirrelato que escribí, Juego macabro, que fue donde se inspiró este poema. 

Y ya que hablo de ese minirrelato, os recuerdo que pertenece a mi libro Cuentas de cuentos, que a través de ese enlace informativo podéis adquirir el papel o en digital. Este es el vídeo de promoción


Y éste es el libro.



miércoles, 12 de octubre de 2016

Rafael Guillén


Rafael Guillén (Granada, 1933) uno de los grandes poetas de la generación de los 50,s que fue Premio Nacional de Literatura en 1994.

Os copio dos de sus poemas de amor, que vuelan alto encabalgando versos sin perder nunca el ritmo.


ELLA VENDRÁ, SALADAMENTE HÚMEDA

Ella vendrá, saladamente húmeda,
tenuemente velada
por el polvo de agua que liberan
las olas al romper.

Uno por uno, intento
ir forzando los límites. Y espero.
No sé que espero, ni por qué. Es un modo
de reclamar mi parte de aventura.

Ella vendrá. Vendrá desde la noche.
Como un débil galope que se acerca.
Como el recuerdo de una risa. Como
el eco de las voces que, otros tiempos,
habitaron la casa abandonada.
Ella vendrá. Yo creo en el misterio.

La fe en lo transparente, en lo que existe
alrededor de la materia; el vago
presentimiento ilógico; el deseo
me salvará. Yo creo
en la otra mitad de lo visible.

Ella vendrá, saliendo del espejo.
Sonriendo desde un retrato antiguo.
Será un leve crujido en la escalera,
el ruido de unos pasos por el techo,
una cortina que se mueve, un vaso
de cristal que se rompe sin tocarlo.

Ella vendrá, como una paz lejana.
Vendrá como un aroma
de vaguadas y montes, cabalgando
a lomos de la tarde.
Ella vendrá al final, no sé por dónde;
tal vez por el atajo
de alguna dimensión desconocida.

Ser hombre es resistirse.
Ser hombre es cometer, conscientemente,
un pecado de lesa desmesura.
Ser hombre es ser testigo de lo absurdo.

Ella vendrá, engarzada en una chispa
de pedernal. Abriendo paso al rayo.
Deslumbrante en la proa
de una infinita luz que se aproxima.

Rafael Guillén


AMO TU GRÁCIL CUELLO...

Amo tu grácil cuello bajo el pelo
recogido, cuando un imperceptible
movimiento ilumina
la línea que, tan dulcemente,
desciende hasta tu hombro;
cuando un asomo de cansancio abate
tu dorada esbeltez de espiga y todos
los oros del atardecer se posan
sobre tu nunca; cuando mido
sobre tu piel desnuda esa distancia
que va de tu inconsciencia
a mi deseo; cuando, pensativa
y lejana, movida
por no sabes qué impulso,
sonríes y te vuelves levemente
para mirarme.

Rafael Guillén

En la biblioteca Cervantes virtual podéis encontrar su semblanza crítica, su amplia bibliografía, su voz en 7 poemas recitados por él y una completa antología poética.

Por último, en este vídeo podéis escucharlo recitando Donde sonó una risa.


jueves, 29 de septiembre de 2016

Amalia Bautista


Amalia Bautista (Madrid, 1962), poeta y periodista,  ha publicado numerosos libros de poemas desde que en 1988 apareció Cárcel de Amor, entre ellos su su poesía reunida Tres deseos (2006).  

En este enlace a un artículo de la revista Fábula, podréis encontrar unos cuantos de sus poemas y en Escritores.org una breve reseña bio y bibliográfica y otros enlaces a noticias sobre su obra.

Amalia es una poeta de lenguaje claro que merece más de una lectura reposada. A continuación os transcribo dos de sus poemas.


EL DOLOR

El dolor no humaniza, no ennoblece,
no nos hace mejores ni nos salva,
nada lo justifica ni lo anula.
El dolor no perdona ni inmuniza,
no fortalece o dulcifica el alma,
no crea nada y nada lo destruye.
El dolor siempre existe y siempre vuelve,
ninguno de sus actos es el último
y todos pueden ser definitivos.
El dolor más horrible siempre puede
ser más intenso aún y ser eterno.
Siempre va acompañado por el miedo
y los dos se alimentan uno a otro.


Amalia Bautista


VAMOS A HACER LIMPIEZA GENERAL


Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.

Amalia Bautista


En este vídeo de Autorretrado de poeta podréis ver una entrevista con coloquío y a la autora recitando varios de sus poemas.



Como siempre, os recomiendo acudir a las fuentes, a los libros de los autores. Aquí tenéis dos.

martes, 13 de septiembre de 2016

Islarios de pasiones

Mallorca vista desde el Tibidabo (Barcelona)
Este poema podría ser el que diera inicio a un libro en elaboración, del que ya se han publicado unas plaquettes en edición bilingüe español griego: Islario de Pasiones - Νησολόγιο παθών.

Si lo es o no, dependerá de si el tiempo y vosotros dais solidez al poema y al resto del libro.


ISLARIOS DE PASIONES

Nacido en la frontera que se separa lo propio
—el hábitat del hombre que camina—
del llano azul que le es ajeno,
en sus días de infancia
su vista se perdía inútilmente
buscando más allá del horizonte.

“¿Es el mar el final?”, se preguntaba.
“El mar no es el final, es un inicio.
El mar es un camino de pasiones”,
le dijo un viejo capitán,
“pasiones rodeadas por las aguas
que albergan todos tus deseos.
Aunque ahora no las veas,
te esperan más allá de este horizonte;
¡has de romper fronteras,
gana altura, consigue perspectiva,
y sabrás cuál ha de ser tu singladura!”

Hizo caso al consejo, y en la cima del monte
se quebró aquella línea,
que separa un azul del otro azul enrojecido,
por un perfil repleto de esperanzas.
Vio su primera isla, y tuvo claro
que iba a ser navegante
para coleccionar “islarios de pasiones”.

Ricardo Fernández Esteban © 


La foto que acompaña a este poema no está trucada. En los amaneceres claros desde los 500 metros de altura de la cima de Collserola (conocida popularmente como Tibidabo), junto a Barcelona, se ve el perfil de Mallorca que está a unos 180 km. de distancia, porque mirando son posibles muchas más cosas de las que pensamos que podemos ver.

Aquí podréis leer otros poemas que pueden formar parte de ese futuro libro, Islario de pasiones / 
Νησολόγιο παθών, de lenta construcción: De momento, he tenido la suerte de que Maira Furnari me haya traducido 7 poemas al griego que se han publicado en las citadas plaquettes.




jueves, 1 de septiembre de 2016

Elvira Sastre

He descubierto a Elvira Sastre (Segovia, 1992) por casualidad cuando en una librería abrí un libro y me encontré con el poema que os copio. Luego he leído su poemario y he descubierto una poeta de raza con fuerza en sus versos, de la que dice Benjamín Prado que ha enseñado a nuestra poesía el idioma de la juventud. 

Habrá que ir siguiéndola, porque ya es mucho y promete más.


REINA DE MI CASTILLO DE AIRE

Siento una urgencia extrema
de no decirte nada,
como si en mi pecho
cabalgaran ambulancias en silencio.

Debe ser que a veces
me da por pensar
que este olvido me queda algo grande:
se me cae de los dedos,
empapa mi pelo como una tormenta,
anuda mi estómago y ata mis manos.

Me sobra olvido
por los pies cuando paseo
y llego a tu casa
y observo tu buzón
que me grita todo lo que no nos contamos.

Me sobra olvido
por las manos
cuando se abren para cogerte
y vacío es lo único que encuentran:
nunca imaginé que las mismas alas
que abracé con ternura
te llevarían tan lejos de mí.

Me sobra olvido
cuando duermo
y no pasa nada,
y no suenan pájaros,
y arriba solo hay techo,
y no quedan rastros del huracán:
unas bragas en el suelo o tu pelo durmiendo o tu mano
a un centímetro de la mía
—como si me hubiera buscado en sueños—;
nada,
la sábana en una esquina o la almohada mojada
 o tu calor
dado la vuelta;
nada,
diez llamadas perdidas o una botella de agua vacía o
tu olor empapando mi suerte;
nada,
un disco terminado en el ordenador que aún parpadea,
como si fuera una alarma que avisara
de que hasta lo más bello termina.

Nada:
solo este orden justo y preciso,
este orden que ya es solo mío y no encuentra lugar en el que caerse,
este orden que no se va porque no vienes.
Este orden
que también me sobra.

Me sobra olvido
también
de las canciones que tengo prohibidas,
de esas palabras
que ya no sé pronunciar,
de todos los ángeles
que me abandonan,
de cada día que tropiezo
con la misma pregunta:
¿no es olvido y recuerdo la misma cosa?

Me sobra olvido,
ya ves qué tontería,
cómo puede sobrar algo que no se tiene.

Si pudiera llamarte amor
o si pudiera
tal vez
solo llamarte.

Amor.
Me sobra olvido.


Elvira Sastre



En su página web, podéis encontrar información sobre su biografía, libros publicados, vídeopoemas y una antología de sus poemas que publica en su blog "Relocos y recuerdos". 

Pero como siempre os recomiendo acudir a los libros, éste Ya nadie baila es una antología de sus dos poemarios publicados: 43 maneras de soltarse el pelo y Baluarte, más unos cuantos poemas que hasta ahora eran inéditos.



Aquí os dejo un vídeo donde recita "Quiero hacer contigo todo lo que la poesía aún no ha hecho".



lunes, 22 de agosto de 2016

Leandro Fernández de Moratín

Leandro Fernández de Moratín (Madrid, 1760 - París, 1828) fue el más relevante autor teatral de su época. También, aunque no sea tan conocido por ello, tiene una obra poética importante.

Sus poemas y su teatro, quedan algo lejos de nuestros gustos actuales, pero esta elegía que os copio está considerada lo mejor de su poesía y para Lázaro Carreter, cuya opinión siempre respeto, a la altura de las grandes obras de la lírica castellana.


ELEGÍA: A LAS MUSAS

Esta corona, adorno de mi frente,
esta sonante lira y flautas de oro
y máscaras alegres, que algún día
me disteis, sacras Musas, de mis manos
trémulas recibid, y el canto acabe,
que fuera osado intento repetirlo.
He visto ya cómo la edad ligera,
apresurando a no volver las horas,
robó con ellas su vigor al numen.
Sé que negáis vuestro favor divino
a la cansada senectud, y en vano
fuera implorarle; pero en tanto, bellas
ninfas, del verde Pindo (*) habitadoras,
no me neguéis que os agradezca humilde
los bienes que os debí. Si pude un día,
no indigno sucesor de nombre ilustre,
dilatarlo famoso, a vos fue dado
llevar al fin mi atrevimiento. Sólo
pudo bastar vuestro amoroso anhelo
a prestarme constancia en los afanes
que turbaron mi paz, cuando insolente,
vano saber, enconos y venganzas,
codicia y ambición, la patria mía
abandonaron a civil discordia.


Yo vi del polvo levantarse audaces,
a dominar y perecer tiranos,
atropellarse efímeras las leyes,
y llamarse virtudes los delitos.
Vi las fraternas armas nuestros muros
bañar en sangre nuestra, combatirse,
Vencido y vencedor, hijos de España,
y el trono desplomándose al vendido
ímpetu popular. De las arenas
que el mar sacude en la fenicia Gades,
a las que el Tajo lusitano envuelve
En oro y conchas, uno y otro imperio,
iras, desorden esparciendo y luto,
comunicarse el funeral estrago.
Así cuando en Sicilia el Etna ronco
revienta incendios, su bifronte cima
cubre el Vesubio en humo denso y llamas,
turba el Averno sus calladas ondas;
y allá del Tibre en la ribera etrusca
Se estremece la cúpula soberbia,
que da sepulcro al sucesor de Cristo.


¿Quién pudo en tanto horror mover el plectro?
¿Quién dar al verso acordes armonías,
oyendo resonar grito de muerte?
Tronó la tempestad; bramó iracundo
el huracán, y arrebató a los campos
sus frutos, su matiz; la rica pompa
destrozó de los árboles sombríos;
todas huyeron tímidas las aves
del blando nido, en el espanto mudas:
no más trinos de amor. Así agitaron
los tardos años mi existencia, y pudo
sólo en región extraña el oprimido
ánimo hallar dulce descanso y vida.


Breve será, que ya la tumba aguarda
y sus mármoles abre a recibirme;
ya los voy a ocupar... Si no es eterno
el rigor de los hados, y reservan
a mi patria infeliz mayor ventura,
dénsela presto, y mi postrer suspiro
será por ella... Prevenid en tanto
flébiles tonos, enlazad coronas
de ciprés funeral, musas celestes;
y donde a las del mar sus aguas mezcla
el Garona (**) opulento, en silencioso
bosque de lauros y menudos mirtos,
ocultad entre flores mis cenizas.


Leandro Fernández de Moratín

(*) Sierra de Grecia consagrada a Apolo y las Musas
(**) Moratín tomó partida por el bando francés en la guerra de la inpedendencia, por lo que tuvo que exiliarse y residió en Burdeos, donde desemboca el Garona, entre 1821 y 1827.



Para profundizar en su vida y obra os dirijo a su portal en Cervantes virtual. En este enlace podéis encontrar unos cuantos de sus poemas y en esta otra web bastantes más poemas. Por su temática y formas, se cataloga a este autor en el XVIII, aunque por ejemplo esta elegía se escribió en el XIX.

Si os interesa la poesía del XVIII, que aunque no está a la altura de la de los siglos de oro tiene poetas interesantes, os recomiendo la edición crítica de Rogelio Reyes "Poesía española del siglo XVIII" publicada por Cátedra.

viernes, 5 de agosto de 2016

Si lo veo no lo creo

Parece mentira pero seguimos igual y ya empieza a hablarse de terceras elecciones, a este paso un año sin gobierno. Ante esto creo que los votantes y miembros de los partidos hemos de decir basta y exigir una renovación total de los dirigentes que se presentan. Si estos no sirven para pactar habrá que buscar a otros.

De momento, lanzo una última advertencia con formato de espinela, que más que poema es un ¡basta ya de tanta tontería e insensatez! Espero equivocarme y que estos dirigentes no se atrevan a irse de vacaciones sin haber conseguido pactar un gobierno, y si no, que reconozcan su fracaso como negociadores y presenten su dimisión.




SI LO VEO NO LO CREO

Si lo veo no lo creo,
vamos hacia las terceras
y os advierto muy de veras
que esto es más que cachondeo.
Ya podéis cambiar de empleo
si no pactáis esta vez;
¡basta ya de rigidez
y de tanta tontería!,
a conseguir mayoría
y además con rapidez.

Ya hemos votado dos veces,
si desperdiciáis mandato
no va haber un tercer plato,
¡basta de ruido y más nueces!
Hartos ya de estupideces,
ante nuevas generales
cambiaremos comensales.
¡Al paro y sin prestación!,
que para la votación
queremos profesionales;

pero no de esta política
tonta, corrupta y vacía
que se enloda cada día
incapaz de la autocrítica.
Con finura jesuítica,
va la última advertencia,
si la desoís, sentencia:
¡Despido y renovación,
ante una nueva elección
se terminó la paciencia!

En resumen, dirigentes
de los partidos políticos,
los votantes somos críticos
como han de ser los clientes.
Sed de esto bien conscientes,
se acabó la sopa boba,
quien no ha cumplido me roba,
o pactáis este verano
un gobierno, yendo al grano,
o pasaremos la escoba. 

Ricardo Fernández Esteban ©


Este el 5º poema de una serie de espinelas que comenzó el pasado diciembre con Consejos para votar, luego Consejos para pactar, tres meses después cuando no se ponían de acuerdo Sólo ves tus intereses. En mayo cuando se convocaron escribí Ante nuevas elecciones y ahora me obligan a este último Si lo veo no lo creo, porque ya empieza a hablarse de las terceras elecciones ante la incapacidad de pactos de investidura. En fin, ya veis que me hacen poco caso, pero por denunciar y exigir que no quede.

En la página correspondiente del blog tenéis todas mis sátiras políticas y podréis ver todas estas referidas a estos últimos despropósitos.

Posdata: Acabo de ver que una plataforma ciudadana esta pidiendo también el cambio de dirigentes si hay nuevas elecciones. Os adjunto el enlace por si os queréis sumar a la propuesta.

jueves, 28 de julio de 2016

Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita

Juan Ruiz (Alcalá de Henares o Alcalá la Real, ¿1284 - 1351?), el Arcipreste de Hita, es el autor de la magnífica obra del mester de clerecía conocida como el Libro del buen amor. Os traigo unos fragmentos de los consejos que le da Don Amor sobre la elección de mujer y de alcahueta. 

Ocho siglos después sigue siendo una obra de interesante lectura que nos permite bucear en las costumbres de aquella sociedad. Dice Blecua, cuya edición he tomado como guía, que el autor insiste en que el lector debe efectuar un sutil ejercicio crítico y extraer el sentido profundo de sus palabras: muchos leen el libro e tiénenlo en poder, que non saben qué leen nin lo pueden entender.


AQUÍ FABLA DE LA RESPUESTA QUE DON AMOR DIO AL ARCIPRESTE

(.../...) 

Si quieres amar dueña o otra qualquier muger, (1)
muchas cosas avrás primero de aprender;
para que ella te quiera en amor acoger,
sabe primeramente la muger escoger.

(.../...)

Cata muger de talla, de cabeça pequeña, (2)
cabellos amarillos, non sean de alheña; (3)
las çejas apartadas, luengas, altas, en peña, (4)
angosta de cabellos: ésta es talla de dueña. (5)

Ojos grandes, someros, pintados, reluzientes,
e de largas pestañas, bien claras, paresçientes;
las orejas pequeñas, delgadas; parar mientes (6)
si ha el cuello alto: atal quieren las gentes. (7)

La nariz afilada, los dientes menudillos,
eguales, e bien blancos, un poco apartadillos;
las enzivas bermejas; los dientes agudillos; (8)
los lavros de la boca bermejos, angostillos.

La su boca pequeña, así de buena guisa;
la su faz sea blanca, sin pelos, clara e lisa.
Pugna de aver muger que la vea sin camisa, (9)
que la talla del cuerpo te dira: esto aguisa. (10)

(.../...)
Si parienta non tienes atal, toma unas viejas

que andan las iglesias e saben las callejas:
grandes cuentas al cuello, saben muchas consejas,
con lágrimas de Moisén encatan las orejas. (11)

Son grandes maestras aquestas pavïotas: (12)
andan por todo el mundo, por plaças e por cotas; (13)
a Dios alçan las cuentas, querellando sus coitas: (14)
¡ay, quanto mal saben esas viejas arlotas! (15)

Toma de unas viejas que se fazen erveras; (16)

andan de casa en casa e llámanse parteras;
con polvos e afeites e con alcoholeras (17)
echan la moça en ojo e ciegan bien de veras. (18)

E busca mensajera de unas negras patas, (19)
que usan mucho frailes e monjas e beatas

son mucho andariegas e merescen las çapatas; (20)
esas trotaconventos fazen muchas baratas. (21)

Do esas mugeres usan mucho se alegrar,
pocas mugeres pueden d'ellas se despagar;
porque a ti non mientan sábelas falagar,
ca tal escanto usan que saben bien çegar. (22)

De aquestas viejas todas, ésta es la mejor;
ruégal que te non mienta, muéstrale buen amor,
que mucha mala bestia vende buen corredor
e mucha mala ropa cubre buen cobertor.

(.../...) 

Juan Ruiz. Arcipreste de Hita


(1) Dueña: mujer de estatus social medio alto. (2) catar: mirar. de talla: esbelta (3) alheña: tinte natural rojizo. (4) en peña: arqueadas en ángulo. (5) angosta de cabellos: pelo recogido. (6) parar mientes: considerar, reflexionar. (7) atal: tal. (8) enzivas: encías. (9) pugna: esfuérzate. (10) esto aguisa: esto va bien. (11) lágrimas de Moisén: piedras para hacer encantos. (12) pavïotas: falsas. (13) cotas: lugares privados. (14) querellando sus coitas: quejándose de sus penalidades. (15) arlotas: bribonas. (16) erveras: vendedoras de plantas medicinales. (17) polvos , cremas y tintes de cosmética. (18) echan la moça en ojo: hacen quedar prendada. (19) patas: tocas o velos. (20) merescen las çapatas: se ganan el sueldo. (21) baratas: negocios. (22) escanto: encanto.


Y hacia el final del libro, el lamento del Arcipreste tras la muerte de Trotaconventos.

DE CÓMO MORIÓ TROTACONVENTOS E DE CÓMO EL ARCIPRESTE FACE SU PLANTO DENOSTANDO E MALDIZIENDO LA MUERTE

¡Ay Muerte! ¡Muerta seas, muerta e malandante! (1)
Mataste a mi vieja, ¡matasses a mí ante!

Enemiga del mundo, que non as semejante,
de tu memoria amarga non sé quien non se espante.

(.../...)

¡Ay mi Trotaconventos, mi leal verdadera!,

muchos te siguian biva, yazes señera. (2)
¿Adó te me han llevado? Non sé cosa çertera: (3)
nunca torna con nuevas quien anda esta carrera. (4)

(.../...)

Juan Ruiz. Arcipreste de Hita

(1) malandante: desgraciada, que acabes mal. (2) yaces señera: yaces sola. (3) certera: cierta. (4) carrera: camino


Si queréis leer el libro completo, está disponible en la biblioteca Virtual Cervantes. Además, hay mucha más información, por ejemplo las ponencias de los cuatro congresos sobre la obra celebrados en Alcalá la Real. Y si preferís el papel os recomiendo la edición crítica de Cátedra efectuada por Alberto Blecua, que es la que he utilizado para las notas al pie.

Por otra parte, si buscáis una aproximación más fácil a la obra hay un buen video de unos 45 minutos de una adaptación efectuada por Televisión Española en 1974 con guion de Manuel Criado del Val y Jesús Fernández Santos.

domingo, 17 de julio de 2016

Neus Aguado


Neus Aguado (Córdoba, Argentina, 1955) vive en Cataluña desde los diez años de edad. Periodista, escritora, dramaturga y muchas cosas más, viene a nuestro blog como poeta. 

Comenzamos con una obra de su último libro Tal vez el tigre del pasado año.


De acuerdo, fui la cazadora furtiva...

De acuerdo, fui la cazadora furtiva
y caíste como un tigre en las redes
pero después qué caro fue el precio,
acabamos como animales enjaulados en el zoo: tristes.
No sé si yo coloqué la red para que te atrapase,
creo que me pediste que fuese a capturarte.
Sí, así fue, eran las doce de la noche,
y me dijiste por teléfono que fuera a verte,
yo no era Cenicienta y fui a tu casa en taxi,
no encontré ningún príncipe, sólo un tigre disfrazado, en batín.
A mitad de mi luna de miel, que yo pensaba perpetuar,
y que no coincidió con tu luna, me dijiste que teníamos que ser razonables:
medir nuestras citas, pues te desconcentraban, no podías trabajar,
quedé tan perpleja que empecé a desenamorarme, jamás quisiste
                                                                                     entenderlo.
Hay ciertas cosas que no se le pueden decir a una cazadora de tigres.

de Tal vez el tigre (2015) Neus Aguado


Y de otro de sus libros, Aldebarán, publicado en el 2000, pero escrito fundamentalmente en 1988

Los naufragios de secano...

Los naufragios de secano son los más peligrosos,
no te ahogas, te asfixias, se te cubre la piel de limosna
y no hay nadie que pueda darte nada.
Entonces te convences de que nada querías,
de que los náufragos pocas veces pueden llevarse nada
a la inexistente isla de las figuraciones,
y recuerdas que sólo posees aquello que no podrás salvar
y el naufragio se agranda y es entonces cuando, por fin,
descubres que ahogarse o asfixiarse no es tan distinto
y no es tan diferente quién te ahoga o quién te asfixia
pues ¿cuántas veces has podido salvar lo que no poseíste?

de Aldebarán. Libro III (2000). Neus Aguado



Como siempre os recomiendo que leáis los libros completos. Los poemas son pequeños capítulos de libros que se disfrutan mucho más dentro de su poemario. De momento, aquí tenéis una reseña de su último libro Tal vez el tigre , un enlace para adquirir ese libro en Amazon y una pequeña antología de poemas suyos.


Para identificarnos más con la autora y su voz poética, porque la oralidad es fundamental en la poesía, en el Archivo de poetas de la ACEC hay una entrevista donde la poeta habla de su poética personal y otros vídeos donde recita 28 de sus poemas . Éste es uno de ellos, La flor azul:



Aquí os dejo un vídeo de esta misma semana donde María de Luis la entrevista y Neus Aguado lee dos poemas de Tal vez el tigre, libro que por su reciente fecha de publicación no está incluido en el Archivo de poemas. 



 Por último, unas portadas de sus libros.




Nota: Os recuerdo que en el Archivo de poetas de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña) hay vídeos con entrevistas a 82 poetas y más de 1500 poemas recitados por sus autores. Un fondo documental poético imprescindible.